|
Era una noche particularmente lluviosa.
No soporto los dias que llueve. El agua hace que la ropa se te pegue, las gotitas del pelo te resbalan por la cara y se te acaban metiendo en los ojos y en la boca. Y luego claro, todo el dia que te pican los ojos y con sabor a gasolina porque ese dia no te lavaste el pelo.
Recuerdo que cuando llegue a la escena del crimen el comisario ya estaba alli. Me dijo algo, no le escuche. Me cuesta escuchar a la gente cuando tengo una ereccion.
Frente a mi se hallaba Clarice "sin dientes". Era la cuarta puta barata que aparecia fiambre aquella semana. Y todas llevaban la misma nota.
"He sido yo, el asesino de las putas baratas".
-Señor -dije interrumpiendo al comisario que en aquel momento estaba con su incesante monologo sobre lo doloroso que le resulta que le levanten de la cama para tonterias semejantes.- Creo que podemos estar frente a un asesino en serie.
Soy Henry Morgan 3º. Soy el playboy-detective privado mas brillante de la ciudad mas envenanada y mas alejada del resto de la humanidad del mundo. Un aujero al lado del infierno al que solo destinan a perdedores como yo, gordos con problemas de sobrepeso y mujeres ludopatas, alcoholicas o drogadictas.
Odio esta ciudad.
Odio la lluvia.
Pero me encantan las noches que empiezan bien.
+ + +
Dos horas despues me encontraba liandome un cigarrillo en mi despacho. Teniamos a los forenses analizando el cuerpo pero yo ya sabia el resultado. Habria muerto como todas las de mas, de la peor manera jamas imaginada. De un ataque de risa.
Incluso ahora cuando lo pienso siento un escalofrio.
Recuerdo que habia conectado mi tocadiscos y Frankie cantaba New York New York. Me deslice hasta el mueble bar y me servi un whisky. Tenia el presentimiento de que iba a ser una noche muy larga.
Un par de caladas despues sono la puerta y di permiso a entrar. Un angel con las piernas mas largas que habia visto en toda mi vida se detuvo frente a la puerta. Fumaba un cigarrillo al estilo frances. Llevaba un vestido escotado, un abrigo abierto y una boina tambien al estilo frances.
-Es usted el detective Morgan? -Depende de quien lo pregunte. -dije yo dandomelas de interesante. -Puedo pasar? -Claro.
La mujer se movió hasta la silla frente a mi. Como un caballero me puse en pie y la acomode en la silla.
-Quien es usted y que hace en mi despacho tan tarde pollita? -dije utilizando un vocabulario anticuado que habia aprendido de las peliculas de cine negro antiguas. -Creo saber algo sobre el asesino de las putas baratas. -¿que sabe? -Algo.
Aquello iba mal. Aquella chica con sus piernas y cuerpo perfectos era dura. Y a mi me pierden las mujeres duras. Sobre todo cuando dan ese aire tan de femme fatalle y tienen ese olor tan caracteristico a... bueno, a puta.
Pero no me iba a dejar embaucar, era mas listo que ella.
-Sale con alguien? -Que? -Que que es lo que sabe. -Ah... Creo quien es el asesino.
La musica se detuvo de pronto. El disco se habia acabado.
-QUE!? -chille de pronto. A veces me cuesta mantener la compostura. -Que creo que ya se quien puede ser el asesino.
Me levanté de la mesa en donde me habia sentado y cogi mi vaso de whisky. Mientras miraba por la ventana, al asqueroso aujero en el que vivia, a la asquerosa lluvia, y a una pareja de lesbianas que se metia mano en el edificio de enfrente, comence a pensar. ¿Que hacia esa chica alli? Era demasiada coincidencia. Justo cuando mas perdidos estamos aparece una mujer con la aparente respuesta a todos mis problemas y mis plegarias. Y gratis ademas.
Aquello era una trampa. Seguro. Pero a mi no me la juega nadie nunca.
Sin dudar ni un segundo saque mi pistola y vacie el cargador en el pecho de aquella chica.
Nunca supe mucho mas. La policia llego poco despues y fui procesado, encarcelado y ejecutado por un presunto delito de asesinato, necrofilia y exibicionismo (me vieron las vecinas).
Antes de morir el hombre que me iba a ejecutar dijo:
-Folla muertos! -o algo asi. Me cuesta escuchar a la gente cuando tengo una ereccion.
| |