Bud Fox es un joven licenciado universitario que trabaja en una empresa de inversiones bursátiles.Compras, ventas, acciones, bonos y futuros son su mundo.Pero Bud tiene ambiciones y quiere más, mucho más.Y esas ambiciones están perfectamente representadas en la figura de Gordon Gekko, un peligroso tiburón de los negocios que no tiene escrúpulos de nadie y al que Bud profesa admiración divina.
Crítica
Puntuación del crítico: 7
Atractiva película de la segunda mitad de los 80 que representaba lo que antes (y todavía hoy) era el mundo de la bolsa y los "brokers".Contado con un buen reparto, esta producción muestra un excelente retrato del capitalismo, mostrándolo en su vertiente más salvaje y radical: Uso de información privilegiada, empresas hundidas para generar más dinero, movimientos millonarios de activos, trabajadores arruinados en favor de los accionistas y mareantes especulaciones planificadas por abogados carentes de conciencia.Un mundo de altísimos niveles de vida basado en el "todo vale", y en donde solo hay dos tipos de inversores: Los inversores buenos, y los inversores acabados.
Michael Douglas, brillando con luz propia, otorga verosimilitud y consistencia a su gélido y cruel personaje (aún siendo sospechosamente similar al interpretado en "Acoso"). Sobre el duo filopaternal Martin/Charlie Sheen no hay mucho que decir.El primero tiene trabajos superiores y el segundo parece cumplir con su papel.Si bien también es cierto que casi todas las interpretaciones de Mr. Sheen "junior" se caracterizan por tener los mismos "tics", las mismas miradas y la misma cara de autoestopista. En cuanto a Daryl Hannah y Sean Young, sus apariciones son tan breves y futiles para el desarrollo de la trama que apenas tienen peso alguno en la historia, salvo el de mostrar a volubles mujeres adictas al lujo diario. Curioso si se tiene en cuenta que, en 1987, ambas estaban en el cénit de sus carreras artísticas tras varias intrepetaciones exitosas (hoy en día están a años luz de cualquier trabajo de calidad).
Destacan algunas frases concretas, por ser verdades como puños, siendo especialmente interesantes las relacionadas con la democracia, el intercambio de capitales o el poder en las empresas.Todo ello relatado con un ritmo constante y atrayente que evita caer en barrizales temporales o en vueltas de tuerca imposibles. Llamativo también su final, por soso, apresurado y poco feliz, aunque muy justo.
En resumen: Una buena producción que, sin estar entre lo mejor de sus protagonistas, permite al espectador obtener una buena (y muy verídica)radiografía del mundo de las altas finanzas.No en vano, tras la cámara estaba un Oliver Stone que aún no se había granjeado el odio de sus paisanos por "JFK"... y eso siempre se nota.
Película enviada por RealWimper el 26 de Octubre de 2004
Ayer me puse a verla otra vez, con otra perspectiva a cuando la vi hace años y la verdad es que no ha envejecido. Siguen siendo temas actuales y los problemas están hoy en día también presentes, las frases que lanza M. Douglas son de actualidad y el trabajo de ambos ante la cámara me parece extraordinario. De Oliver Stone destacar que al ser una temática complicada, consigue hacerla comprender al público aunque no tenga la formación adecuada.
NO ES UNO DE LOS MEJORES FILMS DEL DIRECTOR DE PLATOON PERO RESULTA MUY INTERESANTE DEBIDO A LA CRITICA QUE SE HACE DE LA SOCIEDAD NORTEAMERICANA PARA MAS SEÑA HACE CRITICA DEL MUNDO DEL PODER Y LAS FINANZAS .MIACHEL DOUGLAS EN UNO DE SUS MEJORES PAPELES EL MEJOR DEL REPARTO AUNQUE MARTIN SHEEN Y SU HIJO CHARLIE ESTAN MUY ACERTADOS TAMBIEN.
Fantástica película de Oliver Stone en los 80, después de ser meritoria y justamente reconocido por "Platoon" y "Salvador". El director continúa en su línea crítica, centrando esta vez sus miras hacia el cruel sistema financiero de los USA, una radiografía (como muy bien ha dicho Real Wimper) realista sobre el funcionamiento de la bolsa, los tiburones de los negocios y su forma de avasallar con todo por obtener beneficios. El guión es muy bueno y el ritmo perfecto, es tremendamente entretenida de principio a fin y está filmada por un Oliver Stone inspiradísimo, llevando a cabo una dirección de lujo. También es muy destacable la fotografía de Robert Richardson. En el apartado actoral Michael Douglas está realmente bien en el papel que le valió el oscar. Como acertadamente dice Aguirregaray muchas veces, Michael Douglas parece estar haciendo siempre el mismo papel, pero en esta ocasión está muy convincente y muy cómodo, sin duda es la mejor actuación de su carrera (junto a la de "Un día de furia"). Charlie Sheen le debe mucho a Oliver Stone. Le ha brindado los dos mejores papeles de su vida (éste y el de "Platoon"), que el actor resuelve con mucha corrección. Martin Sheen lo hace mejor. Sobre Daryl Hannah no entiendo que le dieran el Razzie a la peor actriz del año, está tan correcta como el resto del sólido reparto. Oliver Stone hace un cameo como ejecutivo. Magnífico retrato del poder del capital y la ambición. Muy buena.