Me ha sorprendido sobretodo el guión sin cabos sueltos y resuelto con mucha inteligencia. También los dos protagonistas, Timothy Hutton haciendo del necesario personaje de este tipo de películas, el tipo bueno en una encrucijada de seguir o no con su trabajo pero con un pasado turbio; y sobretodo Nick Nolte interpretando a un tío que no tiene nada que envidiar al de Harvey Keitel en Bad Lieternaut o a Vic Mackey. Peliculón de Sidney Lumet dirigido con pulso, lo único que no me gusta mucho es el plano y la voz en off final, debería haber terminado con Hutton destrozando la oficina.
Nick Nolte interpreta a uno de los mejores personajes del genero negro. La trama, la musica, los personajes y actores, con bastante regusto ochentero, dan lugar a una pelicula que ya quisieran muchas actuales. Lo unico que no me convencio, y se me hizo bastante pesado, es la subtrama del fiscal con la exnovia mulata.
Brutal el discurso final del personaje de Nick Nolte, a la altura del pronunciado por Kurt Russell en Dark Blue.