Una pelicula que solo confirma la decadencia en la que esta viviendo el cine de "horror". Tobin Bell, es un excelente villano, pero mejor queda en Saw.
Bodrio infumable, donde lo único destacable son los pechos de la chica rubia, por lo demás poca cosa ya que la mediocridad de las interpretaciones, guión inexistente y la penosa historia hace que cuando se lleva cuarenta minutos de metraje y no a pasado absolutamente nada de nada solo las insinuaciones sexuales que al final no llevan a ningún sitio, hace pensar el plantearte en dejar de ver este subproducto.