La verdad es que me esperaba muy muy muy poco de esta comedia, pero supongo que será por eso por lo que me ha acabado gustando.
No es nada del otro mundo, un producto más de los hermanos Wayans donde los chistes fáciles son la tonica general, aunque sorprendentemente en esta ocasión no son chistes tan zafios, groseros o guarros como los que nos tienen acostumbrados. Aún así, una comedia de recursos faciles para ver con los colegas una tarde en la que no se tengan mejores cosas que hacer.
Ese final sobraba...y bastante y más aun las incoherencias con la forma de ser del delincuente.
Otro subproducto de estos hermanos, que he de admitir tocaron la fama con Scary Movie (aunque Los colegas del barrio, tampoco tiene desperdicio). Desde entonces siguen con comedias en su estilo que no sorprenden y que saturan con sus gracietas. Inferior a otras comedias insustanciales como esta.
Los Wayans ya apestan un poco. Si bien su primera Scary Movie y su Dos rubias de pelo en pecho se deglutian, con este producto estos dos tipejos no hacen mas que atragantarnos los ojos con mas gags estupidos y argumentos absurdos. Es una chorrada integral.