Pamela Drury está atravesando una grave crisis vital. Acaba de cumplir treinta años y se da cuenta que su vida es un auténtico desastre. Aparentemente lo tiene todo, buena posición social, ha viajado por todo el mundo, tiene un trabajo muy valorado, y un apartamento de lujo. ¿Entonces, por qué tiene la sensación de que ha perdido el tren del amor y de la felicidad?¿Donde está su príncipe azul? Pamela llega a la conclusión de que lo dejó escapar trece años atrás, cuando rechazó a Robert Dickson. Una Pamela llena de remordimientos y al borde de la desesperación tropieza de forma mágica con alguien que va a cambiar su vida: ella misma, la Pamela que se ha casado con Robert Dickson hace tantos años.
Crítica
Puntuación del crítico: 6
El argumento no es nuevo, ya se ha visto en muchas otras películas como "Dos vidas en un instante" y similares, pero tampoco importa deasiado. "Yo y yo misma" es una cinta simpática y sin pretensiones que logra sacar la sonrisa del espectador. Casi todo el mérito se lo debe a la excelente actriz australiana Rachel Griffiths, quien muestra aquí sus dotes para la comedia (desternillante la escena del diafragma). Para pasar un buen rato. Dirige la montadora de "Shine".