El inspector Lohmann recibe una llamada telefónica de Hoffmeister, un antiguo miembro del Departamento de Policía para denunciar un asunto de falsificación. Pero éste sufre un atentado que lo enloquece por completo antes de poder revelar los detalles, incapacitándole como testigo. Las investigaciones del inspector Lohmann en seguida le conducen hacia el famoso criminal Dr. Mabuse. Sin embargo, el Dr. Mabuse yace en una clínica psiquiátrica encerrado desde hace años... Se trata del asilo del Dr. Baum, un eminente psiquiatra fascinado por el genio del Dr. Mabuse y por el legado de éste: una especie de testamento donde detalla el camino a seguir para la institución del Imperio del Crimen.
Crítica
Puntuación del crítico: 10
eL INSPECTOR LOHMAN, que ya aparecía en "M, el vampiro de Düserrdorff", adquiere el total protagonismo de esta OBRA MAESTRA incontestable. La actividad investigadora del departamento criminal se convierte aquí en una las mejores películas del género, un C.S.I de 1933. la obra es de una modernidad tan apabullante a los ojos del espectador actual que parece imposible creer que sea de 1932. La película había sido muy mutilada por el nazismo, y por eso nunca habia sido exhibida completa. En un trabajo de Arqueología fílmica se encontró el aliciente añadido de contener fragmentos inéditos, encontrados en una copia que languidecía escondida en la Filmoteca Húngara y que a puesto de manifiesto que es toda uan obra maestra, creo que superior a "M". Un trepidante Trhiller, secretos tras las puertas, habitaciones sin salida, hampa criminal, dirigentes en la sombra, asesinos despiadados dirigidos por una mente asesina. Lo que en la primera película era la descripción de una simple mente criminal se convierte aquí en una visionaria e implacable crítica de las técnicas y fines del nazismo, así como en una soberbia disección de la megalomanía asesina del mismísimo Hitler. la minuciosidad con la que el inspector investiga el caso, el montaje en paralelo para acrecentar la tensión de la historia y el desenlace en forma de clímax de acción son las bases de todos los thrillers actuales, sin ir más lejos. Visualmente, por otra parte, es una película tan bella como eficaz. IMPRESIONANTE. Una auténtica delicia imprescindible. En esta ocasión nos encontramos ante una ola de crímenes cuya única pista es un visionario que dice conocer al asesino y la sombra del doctor Mabuse, muerto años atrás. ¿Acaso es el hijo del diabólico príncipe de los delitos, o es un impostor? Las investigaciones conducen hacia un hotel de lujo en el que las habitaciones son espejos y todos y cada uno de los pasos de los invitados son espiados y controlados por una mente maléfica. UNA JOYA DEL SÉPTIMO ARTE
Fritz Lang recapitula en esta película sobre muchos temas de su obra: el influjo del mal, la doble personalidad, la culpa, la búsqueda de la felicidad, el futuro de la convivencia, las nuevas tecnologías...
Película enviada por Grego el 12 de Diciembre de 2005
Pocas veces una película ha plasmado de forma tan rotunda la situación socio-política de un país y su modus operandi... antes de que ésta estallara. Los actores están apasionados (a veces demasiado).
Efectivamente su mayor virtud es lo moderna que parece, y más aún en comparación con la propia "M", que a ratos tiene un aspecto bastante desfasado.
No deja de ser curioso eso de las parábolas sobre los peligros del nazismo cuando la guionista de la película (junto a Fritz Lang) era miembro del partido nazi...pero bueno, ya se sabe que podrían haber dicho que todo era una metáfora de la última tentación de Mahoma y todo el mundo asentiría convencidísimo.
No se si "la obra maestra de Fritz Lang", pero sí que es una de sus cinco o seis mejores películas... . Realmente, no ha envejecido un ápice y resulta muy inquietante durante todo su metraje. Lang era un genio. Supo oler los peligros que implicaba el nacional-socialismo mucho antes que el resto del mundo. Tanto aquí como en M sabe plasmar muy bien esa especie de crítica premonición.