Basado en el argumento de Junki Takegami y Masahiro Hikokubo, y basado en los personajes de Kazuki Takahashi, nos llega la primera pelicula americana basada en un anime de exito mundial. Cuando Yugi completo el Puzzle Milenario, un mal antiguo fue despertado, y se trata de Anubis dios de la muerte, que fue derrotado por el Faraon sin nombre (Yami Yugi) hace milenios.Ahora, Anubis busca una manera de acabar por siempre con el Faraon, y para ello, usara al mayor rival de Yugi para cumplir su objetivo, Seto Kaiba.
Crítica
Puntuación del crítico: 2
¿Que esperar de una pelicula sobre un anime que fue destrozada por los Americanos y encima estos hacen dicho largometraje sobre dicha serie? Simplemente una pelicula sosa, plana, aburrida y falta de argumento, como la edicion USA del Anime vamos. Quizas para algunos fans de la serie les guste, pero yo soy fan y me defraudo de buena manera, aunque antes de verla ya me esperaba semejante truño, pero ya que tenia la oportunidad de bajarla pude visualizarla. Los personajes se les ha puesto durante todo el largo con la actitud mas destacable en el anime (Ves a Kaiba de mala leche y chulo playa durante casi todo el film, cuando en realidad es casi siempre reservado), Anubis solo hace aparicion fisica durante los ultimos 5 minutos, asi que sacas la conclusion de que la pelicula podria estar igual sin el de por medio. Hace como un año vi un OVA de la serie de BanDai, y aunque fueran solo 30 minutos, tenia mucho mas ritmo y era mas divertida, pero no comparemos un OVA 100% japones con una pelicula 100% americana.
PD:Aparece un tio que tiene aires del Schwarzenegger de marras ¿Sera para que se vea el distintivo americano?
mala, mala, mala, recoge lo peor de la serie (que ya es mediocre). Una curiosidad: está clasificada entre las 100 PEORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA DEL CINE (en imdb)
una pérdida de tiempo tanto para los adultos como los niños. Si ya la serie me parecía una mera y mala copia de otras similares, la película es aun peor e igualmente parecida a "Pokemon, La Película", es decir, sin ningún argumento y basándose en ridículos duelos de cartas