Muy mediocre. Demasiado. La fusión entre comedia y terror no está nada equilibrada y funciona contadas veces. La historia tampoco ayuda mucho, es la típica trama sobre casas encantadas y espectros que hacen la vida imposible al escritor de turno, aunque al final le dan un giro delirante que no viene a cuento y no te lo esperas. La fotografía es cutrísima (no sé si la edición de Manga es mala o qué) y Steve Miner no nos convence en ningún momento (de su filmografía me quedo con las recientes "Halloween H20", y la satírica "Mandíbulas"). William Katt hace lo que puede.
El artesano de Steve Miner realizó una entretenida comedia fantástica de terror con un William Katt enfrentándose a monstruos, asquerosos demonios como la gorda...y a "Big Ben", su antiguo compañero del Vietnam. Big Ben es un auténtico zombi esquelético con los huesos recubiertos por restos de piel verdosa y putrefacta, decidido a cumplir su venganza de ultratumba.
Atención con el personaje del vecino gordo...jejeje vaya cotilla el muy cabrón.