Dumbo es un pequeño elefantito que luce unas extraordinarias orejas, que no concuerdan en absoluto con las de los demás elefantes del circo, que son pequeñas. Todo apunta a un error por parte de la cigüeña, pero eso no le importa a la señora Yumbo, que acepta al pequeñín encantada. Pero no se puede decir los mismo de los demás componente de la família del circo, que no miran con buenos ojos al pequeño. Pero muy pronto Dumbo enseñará al mundo para lo mucho que pueden servir un par de buenas orejas.
Crítica
Puntuación del crítico: 10
Sin duda una gran película, impecable tanto en el apartado técnico como en el argumental, que demuestra que los dibujos protagonizados por animalitos no tienen que ser por fuerza para niños. Pese a que Dumbo se realizó para un público más bien infantil, la película bien que muestra escenas muy crueles, como cuando los guardias atrapan y encierran a la madre, cuando el pequeño elefantito, considerado un payaso, va a ver a su madre encadenada... Sin embargo, no toda la película es tristeza. La alegría que invade al pequeño elefante cuando por fin consigue volar, cuando por fín el ratoncito Thimoteo (¡que gran personaje!... aunque recuerda mucho a Pepito Grillo) le quita la pluma y le dice que si ha volado hasta ahora, no ha sido por un amuleto de la suerte, sino por él mismo... Todo eso demuestra un gran afan de superación, de luchar por alcanzar una meta, por hacerse destacar y demostrar que no importa el tamaño de las orejas de uno para que pueda hacer lo mismo que los demás, y mucho más. Una película enternecedora, muy bonita, con dosis de drama y humor inocente que enseña a los más pequeños (y a los más grandes) a no rendirse pese a las adversidades, y volar hacia la meta...
Mirian F2
Película enviada por Deedlit el 4 de Julio de 2004
Dura una hora escasa, pero basta para expresar todo lo bueno de Disney (ternura, cariño, respeto, amor). Una de las mejores, aunque podría haber llegado a + si tuviera mayor duración.
De todas las de Disney no digo que sea la mejor pero si mi favorita. Era mi pelicula predilecta en mi primera infancia: divertida, enternecedora, aleccionadora.
No me ruborizo por calzarle un sobresaliente y tildarla de PRECIOSA.
Deliciosa película de Disney, desde ese inicio en la que las cigüeñas van enviando los bebes a los respectivos animales hasta ese final donde Dumbo consigue volar. Dumbo es de esos personajes que nunca hablan pero que expresa muchas cosas con su cara, y eso es una gran labor de los animadores, igual que el personaje de mudito en Blancanieves. La verdad, se me cae el alma cada vez que veo a Dumbo con esas orejotas y los niños se meten con él, por ello, les daría una azotaina a cada, y con la escena que ya no puedo mas y se me caen lagrimones más grandes que las del mismo Dumbo, es cuando el ratón le lleva a ver a su madre que esta encerrada entre barrotes injustamente por haberle intentado defender, y como esta atada solo puede asomar la trompita entre los barrotes y acariciarle mientras le canta una bonita canción, snif snif. Yo habría acortado la escena en la que Dumbo y el ratón se emborrachan y empiezan a delirar viendo elefantes gigantes; al principio resulta divertido pero luego ya parece una paranoia.
Una de esas películas de animación en las que te olvidas que son animales de dibujos y te llega al corazón, y Dumbo vestido de payaso con ese sonajero en la trompita esta para comérselo a besos.