Honey Whitlock es toda una estrella y su carrera en el cine está floreciendo a pesar que su vida personal es un desastre. De cuarenta años y divorciada, ella todavía es bella, rica y talentosa; ganadora de un Oscar y preferida de los productores, a pesar de su reputación de diva.
Crítica
Puntuación del crítico: 6
John Waters siempre intenta crear polémica, pero el mundo ha cambiado desde aquel Pink Flamingos. Ahora para ser provocativo no se puede hacer diciendo, que el cine es malo, sólo se mira por el dinero, eso lo sabe todo el mundo, ¿hacer una película con violencia y sexo? Cualquiera. Pero sigue manteniendo la ironía a la hora de contar sus historias, una estrella de Hollywood en Baltimore, amada ciudad de Waters, secuestrada por un grupo de locos. Cada uno representante de un género cinematográfico de una manera muy superficial, pero suficiente, no hace falta más. Pero no queda clara la idea que nos quiere hacer llegar, ¿la locura es mala? O son las películas de las majors. Melanie está genial de diva secuestrada, sobresale al resto de pequeños intentos de freakies que forman el reparto de secuestradores, algo locos, algo obsesos, pero demasiado amantes del cine gore, barato, independiente, de serie B y calificación Z y X. Stephen Dorff está correcto en su papel de Cecil B.Demente, y la putituta interpretada por Alicia Witt, la protagonista de "Leyenda Urbana", resulta algo patetico e irreal, sin embargo Melanie Griffith es la que le dá vida a esta pelicula y la que se lleva casí todos los puntos. Una entretenida locura, parece que a waters le dió un arrebato un día y lo descargo con está pelicula, porque esto no es normal.
Chema
Película enviada por Jack Skeleton el 17 de Septiembre de 2005
Bah, todas las películas de Waters son arrebatos que le dan, desde Pink Flamingos hasta la reciente los Sexoadictos, y además esta me parece de las mas domadas que ha hecho este hombre. Otra cosa es que sea una idiotez que, aunque empieza bien, se desinfla a pasos agigantados, y la crítica que intenta hacer, además de ser muy infantil y poco desarrollada no llega a ninguna parte, al final no se sabe si los malos son los productores de Hollywood o los chiflados anti-hollywood. Melanie Griffith lo mejor de la cinta y Stephen Dorff todavía tiene que aprender algunas cosas sobre la actuación. Rareza prescindible.
Curiosa animadversión al prefabricado y al modelo coyuntural . Realmente subversiva pero amnésica en lo que en verdad hace grande al cine : el ejemplo nos lleva a la crítica no la crítica , como en este caso , nos lleva a la ejemplificación . Muy menor tratándose de Waters , en definitiva .