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Finalizada la Guerra de Secesión, los miembros del Gun Club buscan una aplicación a su gran pasión: la artillería y deciden enviar un proyectil a la luna
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| Encabezados por su presidente, Impey Barbicane, los miembros de este club, en paro forzoso tras el termino de la Guerra de Secesión, idean el plan de construir el mayor cañón jamás fundido. El objetivo es claro, utilizar la Luna como blanco del monstruoso ingenio y ganar la gloria para los padres del invento. Las dificultades y objeciones son resueltas y soslayadas con menor o mayor éxito, los cálculos efectuados y comprobados hasta el enésimo decimal, la ubicación del cañón estudiada concienzudamente (y hasta discutida políticamente) y el proyecto, con la ayuda de la entusiasta aportación popular, se pone en marcha para tener cañón y proyectil preparados en el tiempo previsto. Pero Michael Ardan, un entusiasta aventurero francés, llega al centro de operaciones en Tampa con una idea que encantará a Barbicane y al animoso secretario del Gun Club. J. T. Maston. Ardan propondrá sustituir el proyectil esférico original por otro, hueco y troncocónico, con la intención de partir en el hacia la Luna. | ||||||||||||||||||||||
A pesar de que la prosa de Verne ha quedado bastante desfasada (ciertas composiciones o expresiones presentan un carácter añejo), es una lectura de lo más entretenida | ||||||||||||||||||||||
Libro enviado por Asterfall el 30 de Diciembre de 2005 | ||||||||||||||||||||||
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