Y una vez más queda demostrado que me conozco tanto a mí mismo y a mis circunstancias que la primera decisión que tomo por instinto suele ser la correcta
¡Sobreviví! Ha sido duro, pero pasé un Febrero más. Y Marzo empieza mejor que lo que acabó Enero
Escuchando: Loquillo ("ya no tocan la música de antes, no tengo amigos, no tengo amantes, pero guardo en mis bolsillos un par de diamantes, aquí me tienes soltando lastre, aquí me tienes soltando lastre...")
Y con éste son veintidós días consecutivos posteando, después de año y medio sin decir este blog es mío. Es un desequilibrio demasiado importante para un autoproclamado seguidor de Epicuro y su "moderación en todo"
Así que cambio el ritmo. El miércoles ya no postearé. Ni el jueves. Total, pa qué
La SISU sigue empeñada en hacer de este mundo un lugar más feliz. Para establecer una lista de prioridades, ha hecho una encuesta entre los infelices del mundo de la que se desprende que una amplia mayoría considera que estar enamorado es una mierda (por supuesto que hubo enamorados que no opinaban así, pero se trata de individuos correspondidos y emparejados, así que su nivel de felicidad excede el umbral marcado por la encuesta y han sido excluídos del espacio muestral)
Por tanto, la SISU recomienda acabar con la costumbre de denominar al 14 de Febrero Día de los Enamorados. Pero ya que suprimir dicha festividad tendría catastróficas consecuencias para los ingresos de los empresarios (y por tanto para la conservación de la cantidad de felicidad global, prioridad de la SISU) propone un simple cambio de nomenclatura: el año que viene el día de San Valentín debería llevar una denominación mucho menos dolorosa que Día de los Enamorados
La propuesta no definitiva que barajan los expertos es que el día 14 de Febrero se celebre el Día de los Trocitos de Bambú Debajo de las Uñas