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La Obra de H. P. Lovecraft: Textos originales y las diferentes traducciones de los mismos.
 
Foro de "La Nueva Logia del Tentáculo", Asociación fundada el 23 de Enero del año 2001, dedicada al estudio y difusión de la Vida y Obra de H.P. Lovecraft, sus precursores y seguidores, así como todo lo relacionado con el mundo lovecraftiano: literatura, cine, comic, rol, música y cualquier aspecto cultural.

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H.P. Lovecraft 
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La Nueva Logia del Tentáculo es una Asociación Lovecraftiana dedicada al estudio de la vida y la obra de H.P. Lovecraft, su Círculo y de la Literatura que le es afin a su creación literaria: Literatura Gótica, Fantasía, Fantasía Heroica, Aventuras, Ciencia Ficción, de Terror con todos sus matices: Terror psicológico, gore o cósmico.

Breve Análisis De La Estética Lovecraftiana
" La emoción más antigua y profunda de la humanidad es el miedo, y el más ancestral de los miedos es el que nos provoca lo desconocido.
El cuento de horror ha manejado siempre una idea terrible para el cerebro del hombre: aquella que postula la interrupción, o la transgreción maligna, de esas inmutables leyes naturales que son nuestra únican salvaguardia frente a los embates del caos y de los demonios ".


Por * CHRISTIAN R. ESCANDELL

HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT

" LOS HONGOS DE YUGGOTH "

Un caballero de Providence

Howard Phillips Lovecraft nació en Providence, Estado de Rhode Island, en Estados Unidos, el 20 de agosto de 1890. Su vida transcurrió en el seno de una rancia familia de Nueva Inglaterra. Tanto el padre como la madre sufrieron graves transtornos nerviosos. El primero murió cuando Howard tenía ocho años y a partir de allí fue criado con celo obsesivo por la madre, y más tarde por un par de tías que le sumieron desde pequeño en una dependencia extrema, condicionandosu personalidad. La figura masculina fuerte fu su abuelo materno, que inició en la lectura, la curiosidad omnívora y el culto de la vigilia nocturna al niño precoz que era Lovecraft. Reconocía las letras a los dos años, leía a los tres, escribía a los cuatro y quiere la leyenda que ante una indicación de la madre, cuando tenía siete le contestara con una frase de Cicerón en latín. Afecto a los juegos imaginativos (ciudades construidas en maquetas, fundación de un club de detectives con algunos compañeros de juegos), pronto comenzó a interesarse además por todo tipo de ciencia, o las perspectivas históricas y antropológicas. Escribió su primer relato, " La pequeña botella de cristal " entre los cinco y los seis años. La imaginación y la absorción de tantas imágenes y datos volvían complejos sus sueños infantiles.
El anglicismo de su padre, junto a ciertas referencias míticas y literarias, le indujeron a reivindicar el antiguo estilo de caballero anglosajón. El refugio en sus mundos oníricos le salvó de una infancia emasiado agobiante, un sudario que momificaba su cuerpo. Levantar un altar " A Pan ", observar las estrellas o creerse un procurador romano, fueron recursos que le permitieron sobrevivir anímicamente. " Para Lovecraft, el mundo era algo ajeno contra lo que había que defenderse y, por eso, era necesario ser conservador, y soñar con una nueva raza o ideal ".
Cuando tenía catorce años, la muerte del abuelo le enfrentó a una doble crisis: su falta y la penuria económica, que lo acompañaría por el resto de su vida, teniendo que abandonar con la madre la vieja mansión familiar. No abandonó, sin embargo, la costumbre de escribir y la publicación de periódicos de aficionado. Contribuyó con artículos de astronomía a la prensa, desde 1906 hasta 1918. estudió en colegios locales y privadamente, su mala salud le impidió ir a la universidad. Entretanto desarrollaba los rasgos básicos de su carácter: la admiración por la Inglaterra del siglo XVlll, el odio a la industrialización, el ateísmo.
Un segundo golpe gravísimo fue la muerte de su madre, en 1921. Obligado a enfrentar la vida aun más desprotegido, decidió dedicarse a escribir en los sentidos más múltiples del término. Pronto fue desarrollando además una correspondencia de volúmen increíble, con nombres que más tarde iban a integrar el denominado " Círculo de Lovecraft "y a escribir relatos laterales sobre los " Mitos de Cthulu ": Frank Belknap Long, Donald Wandrei, Robert Bloch, Robert Howard, August Derleth y muchos otros.
Tres años después de la muerte de la madre emprendió la máxima aventura de su bigrafía: el casamiento, la unión con Sonia Greene, diez años mayor. La mudanza a Brooklyn incidió con intensidad para que el nativo de Providence terminára con la experiencia dos años después de empezada. aunque los " cuentos de Cthulhu " habían comenzado en 1921 (año de la muerte de su madre), fue dos años después de la separación, en 1926, cuando aparece su primera obra maetra mítica: " El llamado de Cthulhu ", a la que seguirían una decena de relatos memorables, hasta 1935. Dos años más tarde, el 15 de marzo de 1937, moría de cancer y mal de Bright en la Providence que tanto amaba, pobre y casi ignorado. En un pasaje de homenaje muy citado, el poeta W. T. Scoott escribió: " Las viejas calles de Providence han sido dignamente frecuentadas durante generaciones por el recuerdo de la figura intensa y oscura de Edgar Allan Poe y me parece que ahora veremos al fin que un caballero más alto, delgado y ascético se ha unido a él, camina con él y es más especialmente nuestro ".

Su Obra

La obra de H. P. Lovecraft, sus diferentes facetas estilísticas, hicieron de él uno de los maestros del género del terror después de Poe. su influencia directa sobre autores contemporáneos originó una estética renovadora en el género del Terror y un calificado y extenso círculo de adeptos. Lovecraft generó un fenómeno artístico, fundador de un estilo inmerso en un lenguaje ceremonial y un tanto femenino por lo que sugiere y no muestra; barroco y obsesivo, que sugiere un terror ajeno y, sin embargo, fascina por esa familiaridad encarnada. El espíritu lovecraftiano es: " pervertir el racionalismo cotidiano, insinuando e instaurando un nuevo orden en lo irracional de la locura ". Parafraseando, se diría que " el sueño de la razón produce monstruos ".
Indudablemente los relatos de Lovecraft ocupan una zona singular en el género que gusta de lo macabro, la " literatura de terror ". Su obra da cuenta de su avidez por las tierras inexploradas, su pasión por las mitologías y la lógica mágica de la Antiguedad y la Edad Media. Aunque toda su obra fue escrita a principios del siglo XX, delata la pátina de un universo perdido, previo al positivismo, previo al imperativo racional que destruyó todos los afanes especulativos para construir un mundo práctico, científico y tecnológico. Sin embargo, fue " conservador en cuanto al método y la perspectiva general, pero totalmente compatible con la fantasía en el arte y el materialismo mecanicista en la filosofía ". *

" Sus autores preferidos- en el sentido más íntimo y personal- son: Poe, Arthur Machen, Lord Dunsany, Walter de la Mare, Algernon Blackwood ". ** Lovecraft cultivó la literatura fantástica en forma de relatos alucinantes, repletos de insólitas visiones cósmicas, en donde desarrollaba algunos de sus temas predilectos como: " la búsqueda del saber prohibido, más que humano; el libro guía- hacia otras realidades y conocimientos ocultos que fascinan y enloquecen a la vez. " Todos los temas que llevan al hombre a " la sabiduría que conlleva la locura, e indefectiblemente aniquila al hombre ". La mayor parte de sus obras fueron publicadas en la revista " Weir Tales ", destacan entre ellas: " El color que cayo del cielo " (1927); " El horror de Dunwich " (1928); " El caso de Charles Dexter Ward " (1928); " En las montañas de la locura " (1931) y su ensayo " Sobre el horror sobrenatural en la literatura " (1945). La poesía de Lovecraft puede describirse como de ambiente, a modo de pequeños escritos visionarios, donde se condensan todos sus temas y obsesiones. Su obra más importante en este campo es el conjunto de sonetos que forman: " Las fungosidades de Yuggoth " u " Hongos de Yuggoth ". Obra que se divide en cuatro secciones: " Poemas de horror cósmico; Poemas de la naturaleza; Poemas oníricos y Poemas metafísicos ".

HONGOS DE YUGGOTH
Poemas de horror cósmico


VIENTOS ESTELARES
Es la hora de la penumbra crepuscular,
Casi siempre en otoño, cuando el viento estelar se precipita
Por las calles altas de la colina, quie aunque desiertas
Muestran ya luces tempranas en cómodas habitaciones.
Las hojas secas danzan con giros extraños y fantásticos,
Y el humo de las chimeneas se arremolina con gracia etérea
Siguiendo las geometrías del espacio exterior,
Mientras Fomalhaut se asoma por las brumas del Sur.

Ésta es la hora en que los poetas lunáticos saben
Qué hongos brotan en Yuggoth, y qué perfumes
Y matices de flores, desconocidos en nuestros pobres
jardines terrestres, llenan los continentes de Nithon.
¡Pero por cada sueño que nos traen estos vientos
Nos arrebatan una docena de los nuestros!

SIRENAS PORTUARIAS
Por encima de viejos tejados y agujas desconchadas
Las sirenas del puerto cantan durante toda la noche;
Gargantas venidas de puertos extraños, de blancas playas lejanas
Y océanos fabulosos, concertadas en coros abigarrados.
Ajenas unas a otras, no se conocen entre sí,
Pero todas, por obra de alguna fuerza oscuramente concentrada
Desde abismos ensimismados más allá del curso del Zodiaco,
Se funden en un misterioso zumbido cósmico.

A través de vagos sueños organizan un desfile
De formas aún más vagas, insinuaciones y visiones;
Ecos de vacíos exteriores e indicios sutiles
De cosas que ni ellas mismas pueden definir.
Y siempre en ese coro, tenuamente entreveradas,
Captamos algunas notas que ningún buque terrenal emitió jamás.

NYARLATHOTEP
Y al fin vino del interior de Egipto
El extraño Oscuro ante el que se inclinaban los fellás;
Silenciosos, descarnado, enigmáticamente altivo
Y envuelto en telas rojas como las llamas del poniente.
A su alrededor se apretaban las masas, ansiosas de sus órdenes,
Pero al marcharse no podían repetir lo que habían oido;
Mientras por las naciones se propagaba la pavorosa noticia
De que las bestias salvajes le seguían lamiéndole las manos.

Pronto comenzó en el mar un nacimiento pernicioso;
Tierras olvidadas con agujas de oro cubiertas de algas;
Se abrió el suelo y auroras furiosas se abatieron
Sobre las estremecidas ciudadelas de los hombres.
Entonces, aplastando lo que había moldeado por juego,
El Caos idiota barrió el polvo de la Tierra.

AZATHOTH
El demonio me llevó por el vacío sin sentido
Más allá de los brillantes enjambres del espacio dimensional,
Hasta que no se extendió ante mí ni tiempo ni materia
Sino sólo el Caos, sin forma ni lugar.
Allí el inmenso Señor de Todo murmuraba en la oscuridad
Cosas que había soñado pero que no podía entender,
Mientras a su lado murciélagos informes se agitaban y revoloteaban
En vórtices idiotas atravesados por haces de luz.

Bailaban locamente al tenue compás gimiente
De una flauta cascada que sostenía una zarpa monstruosa,
De donde brotaban las ondas sin objeto que al mezclarse al azar
Dictan a cada frágil cosmos su ley eterna.
"Yo soy Su mensajero", dijo el demonio,
Mientras golpeaba con desprecio la cabeza de su Amo.



Análisis


Aqui solo se tratará la sección " Poemas de horror cósmico ", dada la extensión que posee el conjunto de sonetos que constituyen los " Hongos de Yuggoth ". Este análisis es posible, sin desvirtuar su sentido, dada la misma disposición de Lovecraft a dividirla en secciones, presentando sus temas desde perspectivas similares que finalizan en un mismo terror.
Pero, ¿ cuál es el ser, la verdad de esta obra? ¿Qué mundo asoma a través de ella? Para saberlo, es necesario ingresar en ese mundo, " jugar en él " como diría Gadamer, acompañarlo en su desarrollo, hasta sus últimas consecuencias, hasta su verdad.
" Los vientos estelares ", de esos abismos lejanos y etéreos, insondables en su misterio, en las horas oscuras y tristes se precipitan en nuestro mundo. El aliento de los cielos, un mensajero de reinos infinitos y sin forma cuya simple existencia nubla la nuestra, con los negros abismos extracósmicos que abre ante nuestros ojos enloquecidos. Y la naturaleza, los fenómenos cotidianos, hartos conocidos por nosotros, adoptan formas extrañas, " siguiendo las geometrías del espacio exterior ". Desde esa mirada, cada perturbación del mundo tangible se corresponde con la emergencia de una " señal ". ¿Acaso divina?
Y estos vientos nos traen sueños, que sólo los " poetas malditos y lunáticos " conocen; estos vientos son mensajeros que traen conocimientos, de lugares extraños. Y entonces toda la realidad, nuestra luctuosa realidad se transforma, constituyendo una especie de experiencia limítrofe a todo cuerpo académico, que fomenta cierta sensación de cosa prohibida, pero auténtica en su expresividad. Pues se habla de un mundo contaminado, tangencial al nuestro, ásperamente intragable para el mundo normal, pero convincente en su insistencia; que se convierte en ritmo casi musical, no tanto en las palabras ni conceptos, sino sobre todo en las imágenes que sugiere.

Entonces la apelación al horror asume un rasgo notorio, en la instauración de un Parnaso alternativo. Podríamos decir, junto a la filosofía griega, que el mundo es finito, por que está ordenado; por que hay límites. ¿Pero qué existe más allá de nuestro mundo? Mitológicamente sólo existe " Okéanos ", el titán. Y es precisamente desde allí de donde son originarias las " sirenas portuarias ", que en extrañas voces, con " insinuaciones y visiones " hablan de " cosas que ni ellas mismas pueden definir ". Medida y orden, imagen y concepto, brotan de nuestro mundo por su misma esencia, finito y limitado. Pero ni la obscura prehistoria ni las inconmensurables lejanías forman parte de él. Océano, pues, es una de las condensaciones de aquél " mundo inconmensurable ", " más allá de los límites ", donde no hay en el fondo configuración alguna, ni del que existe ningún concepto. Quien pretende internarse en él, acomete una empresa no sólo imposible, sino impía, porque abandona la medida que Dios o los dioses olímpicos le han determinado a él en calidad de hombre. Por eso, no puede ni debe preguntarse qué hay más allá de los límites.

Lovecraft descubre, como materia de espanto, la certidumbre de otros dioses que imparten un designio adverso a los hombres. Y fascinado por la antigüedad, donde el mito regía todos los actos, desdice las pautas epistemológicas modernas. Nuevamente, " desde esta mirada, cada perturbación del mundo tangible se corresponde con la emergencia de una señal divina ". Pero estos dioses son percibidos como tormentos para los seres humanos. Acechan, aguardando el momento de manifestación, ya que contrariamente a los habitantes del Olimpo, no disputan sus preferencias humanas, sino que aborrecen con idéntica fuerza a los individuos que se dan cuanta de su existencia. Así lo describe Lovecraft: " Este bosquejo del ambiente en el que me hallaba sumergido, nunca podrá definir totalmente el verdadero horror de toda aquella soledad, una soledad que se había aposentado profundamente en mí corazón y que me insinuaba cosas horribles y desconocidas, flotando cada vez más cerca de mí. No estaba volviéndome loco; simplemente percibía con claridad las tinieblas que se extienden más allá de esta frágil existencia iluminada por un sol pasajero, tan insignificante como nosotros mismos; una sensación que pocos llegan a experimentar pero que, si lo hacen, impregnará sus vidas para siempre; un conocimiento que cambia con el tiempo, como yo mismo que lucho con todas las fuerzas de mi alma, que me dice que nunca podré entender a este universo hostil, que jamás lograré retener ni un segundo de la vida que me queda. Tenía miedo de lo que me deparaba la vida, de lo que encontraría al morir, estaba lleno de un horror indescriptible, pero era incapaz de abandonar el lugar que lo producía; esperaba pacientemente mientras aquel miedo que me consumía se extendía por las inmensas regiones que se abren más allá de la consciencia ". ***

Lovecraft ensalza la miseria y ceguera del hombre, en un universo, al contrario del " universo mudo " de Pascal, en donde habita " el hombre sin luz, abandonado a sí mismo, y como perdido en este récodo del universo, sin saber quién le ha puesto en él, ni qué ha venido a hacer, ni lo que le pasará cuando muera, incapaz de todo conocimiento ". **** El problema no es que el universo no hable al hombre, al contrario, se ríe de la soledad e insignificancia del hombre. Manifiesta la verdad de la finitud, la vanidad de una diminuta mota de polvo en mitad de un vasto cosmos de tiempo, eso es el hombre en la obra lovecraftiana. Seres que, abstraidos de la cotidianidad, ingresan en el conocimiento de una verdad intolerable para la razón. Acceden sin compañía al universo en su extensión, de donde emerge el infinito terror que lentamente horada la percepción y transforma el entorno conocido.

Pero, ¿quiénes son estos Dioses luctuosos, adversos a los hombres? Serían los " Primordiales ": entre ellos " Nyarlathotep ", el " Caos reptante " en la mitología lovecraftiana; el mensajero de los Grandes Antiguos, de los Primigenios. Su mensajero y siervo, capáz de existir en cualquier figura y forma, en cualquier región del tiempo y el espacio., " que vino del interior de Egipto " como un avatar, desde esa cuna de los misterios. El mensajero de Tartaria, creado por el devenir infinito de los siglos, que repite el mensaje insensible de que todo fue " moldeado por juego "... y que " el Caos idiota barr(erá) el polvo de la Tierra ". Los ojos de los dioses " no ven la utilidad de este mundo ". Sólo el mensajero " me llevó por el vacío sin sentido ", hasta el " trono de Azathoth en el centro del caos definitivo... ". ***** Él, " Azathoth ", " el inmenso Señor de Todo ", el Caos Primigenio en el centro del infinito, sin forma e incognoscible; el Primer Motor en la Oscuridad; la Confusión, el demoledor del pensamiento, de la forma... y de la esperanza de la existencia. La antítesis de la creación, cuyo trono está rodeado de " vórtices idiotas atravesados por haces de luz ". Es el agujero negro primordial, en el que terminan todas las existencias. es el ordenador y el mismo caos, que posee la clave de todas las paradojas y misterios de cuanto conocemos. " Cosas que he soñado pero que no podía entender ". el sentido es casi idéntico al poema de Baudelaire " El Abismo " y que dice: " En la altura y abajo, en la sima y el mar, / el silencio, el espacio fascinante y horrible... / En mis noches está Dios con dedos sapientes / dibujando un mal sueño multiforme y sin tregua ". ******

La realidad, la verdad de la obra de arte, de esta poesía, es que todo es una melodía demencial, de " ondas sin objeto que al mezclarse al azar / dictan a cada frágil cosmos su ley eterna ". se desmaraña la realidad, sus atributos, para fundirlos en halos de patetismo y horror, creando la sospecha de estar frente a un mundo minado de horrores impredecibles, en donde todo se constituye en abismo. Se presenta también una segunda grieta no fácil de atravesar; que multiplica los avatares del miedo y el horror, y que es la soledad existencial escandalosa en la que se hunde el " héroe ", el lector; un camino sin retorno que lo va dejando desvalido ante el frenesí abominable que constituye el destino inevitable.

Lovecraft propone, casi en el borde de la misantropía que lo caracterizaba, vivir en su obra, en su poesía, una odiséa que va despojando de todos los rasgos cotidianos, del contexto humano que le dió emergencia, para ingresar lentamente en un túnel infinito, cada vez más solos. El meollo, el " quid ", es el torbellino mental que se desata en la psiquis, en la existencia misma del personaje-lector: atormentado, amedentrado, lleno de interrogantes sin respuestas, finalmente contestados con un mensaje fatal. La literatura, la poesía, toda la obra lovecraftiana, la realidad, es el lugar, el lienzo donde se mezclan, se contráen y se perturban los colores nefastos de la mente; lugar donde confluyen y, quizás, se engendran las pesadillas y los arcanos que acechan a los hombres.

" Vasto y desolado es el océano (mitológicamente, lo inabarcable, sin sentido), y se ha dicho que todas las cosas que un día salieron de él volverán tarde o temprano a su seno. nadie caminará por la superficie de la tierra cuando transcurran los ciclos del Tiempo; sólo las aguas eternas continuarán agitándose bajo la noche. Seguirán desparramando nubes de espuma sobre tenebrosas playas, y nadie observará, en un mundo muerto y frío, la luz enfebrecida de la luna, iluminando aondulantes costas de granulada arena. En la orilla, la espuma de las olas acariciará los huesos de las muertas existencias que un día poblaron sus aguas. Inmóviles, silentes caparazones golpeados por el batir del mar: su precaria vida hace tiempo terminada. Todo será negro entonces, incluso la blanca luna dejará de enviar reflejos sobre las aguas. No habrá nada, ni por encima ni por debajo de las tenebrosas aguas. Y en ese último ciclo, cuando todas las cosas hayan desaparecido, el mar seguirá batiendo y agitándose bajo la negra noche (del océano) ". *******

Y sólo Lovecraft puede decir:

" He visto el tenebroso universo abierto,
Donde los negro planetas giran sin rumbo,
Donde giran en su indiferente horror,
Sin conocimiento, ni nombre, ni fulgor ".

Y de cuyos abismos insondables y esplendorosos, sus vehementes lectores, nos hemos convertido en testigos.

*PROFESOR DE FILOSOFÍA Y CIENCIAS SAGRADAS. ARGENTINA.



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Citas de H.P. Lovecraft
My opinion of my whole experience varies from time to time. In broad daylight, and at most seasons I am apt to think the greater part of it a mere dream; but sometimes in the autumn, about two in the morning when winds and animals howl dismally, there comes from inconceivable depths below a damnable suggestions of rhythmical throbbing ... and I feel that the transition of Juan Romero was a terrible one indeed.

H.P. Lovecraft

"The Transition of Juan Romero"

There be those who say that things and places have souls, and there be those who say they have not; I dare not say, myself, but I will tell of The Street.

H.P. Lovecraft

"The Street"

But are not the dreams of poets and the tales of travellers notoriously false?

(¿Acaso no son los sueños de los poetas y los relatos de los viajantes notoriamente falsos? "La Calle" H.P. Lovecraft)

H.P. Lovecraft

"The Street"

In London there is a man who screams when the church bells ring.

H.P. Lovecraft

"The Descendant"

Men of broader intellect know that there is no sharp distinction betwixt the real and the unreal...

(Los hombres de intelecto más abierto saben que no hay una distinción muy precisa entre lo real y lo irreal "La Tumba" H.P. Lovecraft)

H.P. Lovecraft

"The Tomb"

I have dwelt ever in realms apart from the visible world; spending my youth and adolescence in ancient and little-known books, and in roaming the fields and groves of the region near my ancestral home. I do not think that what I read in these books or saw in these fields and groves was exactly what other boys read and saw there; but of this I must say little, since detailed speech would but confirm those cruel slanders upon my intellect which I sometimes overhear from the whispers of the stealthy attendants around me.

H.P. Lovecraft

"The Tomb"

Just before dawn Arcturus winks ruddily from above the cemetery on the low hillock, and Coma Berenices shimmers weirdly afar off in the mysterious east; but still the Pole Star leers down from the same place in the black vault, winking hideously like an insane watching eye which strives to convey some strange message, yet recalls nothing save that it once had a message to convey. Sometimes, when it is cloudy, I can sleep.

H.P. Lovecraft

"Polaris"

Sometimes I believe that this less material life is our truer life, and that our vain presence on the terraqueous globe is itself the secondary or merely virtual phenomenon.

H.P. Lovecraft

"Beyond The Wall of Sleep"

But more wonderful than the lore of old men and the lore of books is the secret lore of ocean.

H.P. Lovecraft

"The White Ship"

Blue, green, grey, white, or black; smooth, ruffled, or mountainous; that ocean is not silent.

H.P. Lovecraft

"The White Ship"

Ocean is more ancient than the mountains, and freighted with the memories and the dreams of Time.

H.P. Lovecraft

"The White Ship"

In the land of Sona-Nyl there is neither time nor space, neither suffering nor death.

H.P. Lovecraft

"The White Ship"

I yearned mightily to enter this fascinating yet repellent city, and besought the bearded man to land me at the stone pier by the huge carven gate Akariel; but he gently denied my wish, saying: "Into Thalarion, the City of a Thousand Wonders, many have passed but none returned. Therein walk only daemons and mad things that are no longer men, and the streets are white with the unburied bones of those who have looked upon the eidolon Lathi, that reigns over the city."

H.P. Lovecraft

"The White Ship"

For the cat is cryptic, and close to Aegyptus, and bearer of tales from forgotten cities in Meroë and Ophir. He is the kin of the jungle’s lords, and heir to the secrets of hoary and sinister Africa. The Sphinx is his cousin, and he speaks her language; but he is more ancient than the Sphinx, and remembers that which she hath forgotten.

H.P. Lovecraft

"The Cats of Ulthar"

Very sleek and fat did the cats appear, and sonorous with purring content.

H.P. Lovecraft

"The Cats of Ulthar"

But he was unmoved, and cried: "If I am mad, it is mercy! May the gods pity the man who in his callousness can remain sane to the hideous end!"

H.P. Lovecraft

"The Temple"

Life is a hideous thing, and from the background behind what we know of it peer daemoniacal hints of truth which make it sometimes a thousandfold more hideous. Science, already oppressive with its shocking revelations, will perhaps be the ultimate exterminator of our human species -- if separate species we be -- for its reserve of unguessed horrors could never be borne by mortal brains if loosed upon the world.

H.P. Lovecraft

"Facts Concerning the Late Arthur Jermyn and His Family"

If we knew what we are, we should do as Sir Arthur Jermyn did; and Arthur Jermyn soaked himself in oil and set fire to his clothing one night.

H.P. Lovecraft

"Facts Concerning the Late Arthur Jermyn and His Family"

Kuranes was not modern, and did not think like others who wrote. Whilst they strove to strip from life its embroidered robes of myth, and to shew in naked ugliness the foul thing that is reality, Kuranes sought for beauty alone.

H.P. Lovecraft

"Celephaïs"

There are not many persons who know what wonders are opened to them in the stories and visions of their youth; for when as children we learn and dream, we think but half-formed thoughts, and when as men we try to remember, we are dulled and prosaic with the poison of life.

H.P. Lovecraft

"Celephaïs"

But some of us awake in the night with strange phantasms of enchanted hills and gardens, of fountains that sing in the sun, of golden cliffs overhanging murmuring seas, of plains that stretch down to sleeping cities of bronze and stone, and of shadowy companies of heroes that ride caparisoned white horses along the edges of thick forests; and then we know that we have looked back through the ivory gates into that world of wonder which was ours before we were wise and unhappy.

H.P. Lovecraft

"Celephaïs"

That Crawford Tillinghast should ever have studied science and philosophy was a mistake. These things should be left to the frigid and impersonal investigator, for they offer two equally tragic alternatives to the man of feeling and action; despair if he fail in his quest, and terrors unutterable and unimaginable if he succeed.

H.P. Lovecraft

"From Beyond"

We shall see that at which dogs howl in the dark, and that at which cats prick up their ears after midnight.

H.P. Lovecraft

"From Beyond"

I have harnessed the shadows that stride from world to world to sow death and madness...

H.P. Lovecraft

"From Beyond"

Searchers after horror haunt strange, far places.

H.P. Lovecraft

"The Picture in the House"

For them are the catacombs of Ptolemais, and the carven mausolea of the nightmare countries. They climb to the moonlit towers of ruined Rhine castles, and falter down black cobwebbed steps beneath the scattered stones of forgotten cities in Asia. The haunted wood and the desolate mountain are their shrines, and they linger around the sinister monoliths on uninhabited islands. But the true epicure in the terrible, to whom a new thrill of unutterable ghastliness is the chief end and justification of existence, esteems most of all the ancient, lonely farmhouses of backwoods New England; for there the dark elements of strength, solitude, grotesqueness and ignorance combine to form the perfection of the hideous.

H.P. Lovecraft

"The Picture in the House"

By necessity practical and by philosophy stern, these folk were not beautiful in their sins. Erring as all mortals must, they were forced by their rigid code to seek concealment above all else; so that they came to use less and less taste in what they concealed.

H.P. Lovecraft

"The Picture in the House"

Only the silent, sleepy, staring houses in the backwoods can tell all that has lain hidden since the early days; and they are not communicative, being loath to shake off the drowsiness which helps them forget. Sometimes one feels that it would be merciful to tear down these houses, for they must often dream.

H.P. Lovecraft

"The Picture in the House"

Queer haow a cravin’ gits a holt on ye -- As ye love the Almighty, young man, don’t tell nobody, but I swar ter Gawd thet picter begun ta make me hungry fer victuals I couldn’t raise nor buy -- here, set still, what’s ailin’ ye? ...

H.P. Lovecraft

"The Picture in the House"

These folk say that on a table in a bare room on the ground floor are many peculiar bottles, in each a small piece of lead suspended pendulum-wise from a string. And they say that the Terrible Old Man talks to these bottles, addressing them by such names as Jack, Scar-Face, Long Tom, Spanish Joe, Peters, and Mate Ellis, and that whenever he speaks to a bottle the little lead pendulum within makes certain definite vibrations as if in answer. Those who have watched the tall, lean, Terrible Old Man in these peculiar conversations, do not watch him again.

H.P. Lovecraft

"The Terrible Old Man"

I recall that the people went about with pale and worried faces, and whispered warnings and prophecies which no one dared consciously repeat or acknowledge to himself that he had heard. A sense of monstrous guilt was upon the land, and out of the abysses between the stars swept chill currents that made men shiver in dark and lonely places.

H.P. Lovecraft

"Nyarlathotep"

I remember when Nyarlathotep came to my city the great, the old, the terrible city of unnumbered crimes.

H.P. Lovecraft

"Nyarlathotep"

"That is not dead which can eternal lie / And with strange aeons even death may die."

H.P. Lovecraft

Quoting the Necronomicon, in "The Nameless City"

Wherefore do ye toil; is it not that ye may live and be happy? And if ye toil only that ye may toil more, when shall happiness find you? Ye toil to live, but is not life made of beauty and song? ... Toil without song is like a weary journey without an end. Were not death more pleasing?

H.P. Lovecraft

"The Quest of Iranon"



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Vida y Obra de H.P. Lovecraft
Fecha y lugar de nacimiento:
Nació el 20 de agosto de 1890 en Providence, U.S.
Falleció el 15 de Marzo 6 de 1937 en Providence, U.S.

Vida y obras:

Escritor estadounidense

Howard Phillips Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 en Providence (Rhode Island). Fué un niño enfermizo con una infancia desgraciada ya que perdió a sus padres enfermos de locura. Hijo de un padre "neurótico y dictatorial" que nunca convivió con su hijo, primero a causa de sus ocupaciones y luego por su muerte (a causa de la sífilis, que lo llevó a la locura y a la parálisis) cuando el autor solo contaba ocho años de edad. Su madre era de carácter sumamente nervioso y volcó toda su ansiedad causada por el matrimonio desavenido en el niño y continuamente decía a éste que era muy feo, que no debía dar un paso lejos de sus faldas, que la gente era mala y tonta, que, como sus padres provenían de Inglaterra, él era de estirpe británica y, por tanto, ajeno al terrible país en que vivían. Recibió, pues, una educación aristocrática y ramplona, de gente bien venida a menos, pero orgullosa de sus tradiciones..

En su Introducción a la literatura norteamericana, Jorge Luis Borges nos dice que Lovecraft, «muy sensible y de salud delicada, fue educado por su madre viuda y sus tías. Gustaba, como Hawthorne, de la soledad, y aunque trabajaba de día, lo hacía con las persianas bajas.» Se crió sobreprotegido y solitario, rodeado unicamente por los libros de la biblioteca de su abuelo materno y convencido de su fealdad y de que la gente que le rodeaba no merecía su roce.

Empezó a escribir relatos y poesía a los siete años de edad y en sus primeras obras ya resulta evidente su pasión por la literatura macabra. A los 13 años, fascinado por el personaje de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle, fundó la Providence Detective Agency.

En su adolescencia se dedicó a imitar a los escritores del siglo XVIII. Sentía predilección por todo lo antiguo, pero en especial por este siglo. Lovecraft era un reaccionario terrible. Sentía un miedo visceral por todo lo nuevo, e incluso deploraba la independencia de su país (a la que denominaba "el cisma de 1776"). Se consideraba británico y adoraba todo lo que le recordase el pasado colonial de su patria. Fue una persona solitaria que dedicaba su tiempo a la lectura, la astronomía y a cartearse con otros aficionados a la literatura macabra. Asimismo, debido a su frágil salud, acudió a la escuela de forma discontínua y desde muy pequeño sintió una morbosa aversión al mar (según Wandrei, a partir de una intoxicación por comer pescado en malas condiciones ). Se alimentaba preferentemente de dulces y helados y desde niño sufrió terribles pesadillas. Hasta los 30 años no pasó una noche fuera de su casa. Para el, el colmo del idealismo era pretender mejorar la situación del hombre.

Odiaba la luz del día. Pero en las noches revivía para leer, para escribir, para pasear por las calles solitarias -sin enemigos ya- y, sobre todo, para soñar. Lovecraft vivía por y para sus sueños. En ellos experimentaba "una extraña sensación de expectación y de aventura, relacionada con el paisaje, con la arquitectura y con ciertos efectos de las nubes en el cielo". Este goce estético fue el que, según Derleth, le impidió suicidarse.

Fue un gran innovador del cuento de terror gracias a su singular tratamiento de la narrativa y la atmósfera de sus historias, que acercó el género a la ciencia-ficción. Con 16 años escribía una columna de astronomía para el Providence Tribune.

En 1923 comenzó a publicar sus cuentos en la revista Weird Tales, pero la mayor parte de su obra apareció póstumamente. Sus narraciones, macabras y fantásticas, en las que se observa la influencia de Lord Dunsany, William H. Hodgson, Arthur Machen, Ambrose Bierce y Edgar Allan Poe, desarrollan la idea de una legendaria población original de la Tierra, que intenta recuperar su poder perdido. Sus relatos tratan sobre espíritus malignos, posesiones psíquicas y mundos oníricos donde el tiempo y el espacio se alteran irremediablemente, como en sus Mitos de Cthulhu, que en realidad fue un trabajo colectivo que cristalizó en torno a un hombre solitario, pero que fue creciendo con las aportaciones del llamado "Círculo de Lovecraft", un grupo de escritores formado por el propio Lovecraft, Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Robert Bloch, August Derleth, Frank Belknap Long, Henry Kuttner, E. Hoffman Price y otros.

Robert Bloch dice de él que, si bien es cierto que Lovecraft fomentó su propia leyenda, también lo es que viajó, que se escribió con mucha gente, que estaba siempre al corriente de la Filosofía, la Política, y la Ciencia de su época. "El cuadro del hombre retraído y solitario que persigue sombras y pasea de noche en antiguos cementerios -dice Bloch- no es completo". Y añade: "La rareza de Howard Phillips Lovecraft -si es que hubo tal rareza- residió en que su torre de marfil estaba mejor construida y era más bella que la mayoría de ellas y en que invitaba al mundo entero a visitarla y a compartir sus riquezas".

La amistad postal y multilateral del Círculo de Lovecraft pronto se reflejó en su obra literaria. De esta datan los primeros Mitos de Cthulhu. El primero de sus relatos perteneciente a este ciclo es La Ciudad sin Nombre (1921). En El Ceremonial (1923) la acción transcurre en Nueva Inglaterra. Sus cuentos, aun los no pertenecientes a los Mitos, se sitúan ya indefectiblemente en su región natal, casi siempre en sus zonas rurales. A partir de La Llamada de Cthulhu (1926), los Mitos adquieren su forma adulta y definitiva, en colaboración con todo el Círculo de Lovecraft. Cada uno de sus amigos puso su granito de arena: el uno se inventó un nuevo dios, el otro, un nuevo libro de oscuro saber olvidado; el de más allá, una situación, un detalle, un ambiente.

También fueron incluidas aportaciones provenientes de escritores anteriores como Ambrose Bierce, Algernon Blackwood, Arthur Machen o Robert W. Chambers y de algunas mitologías como la árabe, la polinesia o la sumeria).También fueron incluidas aportaciones provenientes de escritores anteriores como Ambrose Bierce, Algernon Blackwood, Arthur Machen o Robert W. Chambers y de algunas mitologías como la árabe, la polinesia o la sumeria).

También de esta época de apertura social data su amistad con Sonia Greene, diez años mayor que él y con la que se casaría en 1924, yéndose a vivir a Brooklyn. El matrimonio sólo duró dos años y tras la separación, Lovecraft regresó a Providence y se dedicó a escribir, a leer, a investigar la historia de Nueva Inglaterra. Hizo algunos pocos viajes y, sintiéndose definitivamente fracasado en el mundo, se hundió de nuevo en su antigua misantropía que, en realidad, nunca le había abandonado del todo.

Murió de cancer de estómago a la edad de 47 años, un 15 de marzo de 1937 en el Jane Brown Memorial Hospital de Providence, en la pobreza y el anonimato. Después de su muerte, sus amigos y admiradores -sobre todo Donald Wandrei y August Derleth- se dedicaron a recopilar sus cuentos dispersos o inéditos y a publicarlos. En torno a la naciente leyenda de Lovecraft sus amigos crearon una editorial -Arkham House- cuyo mismo nombre está tomado de la imaginaria ciudad donde aquél situó varios de sus relatos. La editorial tuvo un éxito cada vez mayor, Lovecraft fue saliendo del olvido en que vivió y aparecieron infinidad de imitadores que -inevitablemente- representaron el principio de la decadencia literaria de los Mitos. Al popularizarse la obra de Lovecraft, empezó también a desarrollarse su leyenda de rondador de cementerios, de sabedor de secretos prohibidos, de practicante de cultos abominables, de creyente en sus propios Mitos de Cthulhu. Los americanos -dice Maurice Lévy- quisieron explicar los monstruos de Lovecraft, haciendo de éste un monstruo.

Sus relatos se recopilaron en varios volúmenes póstumos, entre los que figuran El intruso y otros cuentos (1939) y El que acecha en la oscuridad (1951). Sus mejores novelas cortas son El caso de Charles Dexter Ward (1928), En las montañas de la locura (1931) y La sombra sobre Insmouth (1936).

En lengua española sus relatos fueron traducidos por primera vez en Argentina: en Buenos Aires la editorial Molino publicó en la década de 1940 dos libros con relatos de Lovecraft. En 1957 Minotauro publicó la antología titulada El color que cayó del cielo. En España, Alianza editó en 1968 Los mitos de Cthulhu, antología con relatos de Lovecraft y otros autores. Otras editoriales, como Bruguera, Ediciones de Bolsillo, Seix Barral y Acervo, también publicaron libros de Lovecraft. Sus relatos aparecieron también en numerosas revistas especializadas y fanzines españoles y latinoamericanos. En 1975 Jorge Luis Borges dedicó en El libro de arena un cuento a la memoria de HP Lovecraft, titulado "There are more things".

http://www.booksfactory.com/writers/lovecraft_es.htm

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The Scriptorium
S.T. Joshi escribe sobre la Vida de H.P. Lovecraft, su filosofía, sus obras y sobre los estudios críticos sobre el autor.

Se recoge en http://www.themodernword.com/scriptorium/lovecraft.html

N’gai, n’gha’ ghaa, bugg-shoggog, y’hah; Yog-Sothoth, Yog-Sothoth…»

Henry Armitage
V Barón del Priorato de Exham


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