Elvequios
Por Elizabeth Bathory
Historia
En el año 1613 de nuestro señor Jesucristo, aparece
una nueva línea de sangre muy particular, mitad Lasombra, mitad Tzimisce
y mitad...
Todo empezó cuando Elizabeth Bathory, una Tzimisce admirada y temida
en su tierra (y no solo allí), una zona de Rumania conocida como Transilvania;
recibe una carta escrita por el mismísimo Vlad Tepes, más conocido
por el sobrenombre de "El Empalador" o " El Conde Drácula",
en ella indicaba que requería su presencia en su castillo, y hacia
allí se dirigió Elizabeth, Drácula le propuso unir sus
territorios, y también le propuso que abandonara su castillo para quedarse
con él, ella necesitaba pensar su proposición, durante ese tiempo
estuvo recluida en el castillo, no podría abandonarlo hasta que no
tomara una decisión. Finalmente ella se negó, a Drácula
le sentó muy mal la noticia, que hizo que entrara en frenesí,
Elizabeth se asustó e intentó huir, algo que le resultó
inútil, pues Drácula inconsciente de sus actos se abalanzó
hacia su cuello, ella asustada hundió las costillas del conde en su
corazón, él sin fuerzas la soltó; Elizabeth estaba conmocionada,
se acercó a él, le vio allí tirado en el verde suelo,
y la sangre q brotaba de su pecho era tan roja, tan dulce, y tan apetecible...
no pudo resistir la tentación, se lanzó a su pecho, y bebió
su sangre, esto le provocó la creación de un potente vínculo
con Drácula, este despertó y se incorporó, se disculpó,
Elizabeth fue incapaz de sucumbir a sus encantos y decidió quedarse
con él para siempre.
Al poco tiempo, Elizabeth recibió una carta anónima que la citaba
dos horas antes del amanecer en la puerta del castillo, en la carta ponía
que era esencial que no le contara nada a Drácula y debía ir
sola. Faltaba poco para el amanecer, Drácula, como era de costumbre
se fue a su ataúd bastante antes del amanecer, y en ese mismo instante,
Elizabeth fue a las puertas del castillo, el lugar de la cita. Allí
un vampiro aguardaba por ella, en silencio ambos se dirigieron al bosque más
próximo donde estaban reunidos un pequeño grupo de vampiros
alrededor de una hoguera. Entre ellos había una joven Lasombra llamada
Aillil que le llamó mucho la atención, en ese peculiar grupo
había un vampiro que aparentaba ser un sacerdote, todos ellos vertieron
su sangre en un cáliz (incluida Elizabeth) y todos bebieron de él,
ahora Elizabeth era libre, ya no tenía vinculo alguno con Drácula,
ahora tenía pequeños vínculos con todos los que formaron
parte de la vaulderie, Elizabeth ya no quería seguir viviendo con Drácula,
quería huir de allí, Aillil le aconsejó que no fuera
tan impulsiva, que lo mejor sería que se quedara un tiempo más
con Drácula y que a escondidas preparara sus pertenencias, eso fue
lo que hizo; ella ordenaba a sus fieles criados que a escondidas prepararan
su equipaje, ella disimulaba ante el conde, hacía que aún estaba
enamorada de él, sin estarlo, hasta que una noche, sin mediar palabra,
y sin aviso, Elizabeth desapareció y Drácula no volvió
a saber nada de ella.
Aillil fue a buscar a Elizabeth y las dos vampiras decidieron recorrer el
mundo juntas. Aillil hablaba a Elizabeth sobre la cultura y las gentes de
su país, Irlanda, Aillil ante la fascinación de Elizabeth, le
propuso que al término de su viaje se fueran juntas a vivir a Irlanda,
ella aceptó encantada.
Juntas visitaron Egipto, el África Negra, Francia, Italia...
En sus viajes hablaban sobre multitud de cosas, entre ellas sobre sus respectivos
clanes, sobre las habilidades y debilidades de cada uno de ellos, hasta que
simultáneamente se les ocurrió crear un clan que solo tuviera
las cosas buenas que ellas tenían, pero dieron esa idea como un simple
sueño, una ilusión.
Antes de su retorno a Irlanda pasaron por España, país
que las asombró debido a su mezcla de gentes y culturas, les sobrecogió
lo distintas que podían ser aquellas personas según en la parte
del país en la que estuvieran; la última parte del país
en visitar fue sin duda la que finalmente las cautivó, el norte.
Llegaron a una zona que antiguamente poblaron los celtas donde abundaban los
verdes bosques y los ríos de cristalinas aguas no tenían igual
en toda la península. En un alejado bosque había un pueblo muy
simple que aún conservaba sus raíces celtas, allí había
una joven que ejercía de curandera, al verla, ambas vampiras pensaron
que sería perfecta para esa idea que habían abandonado hacía
mucho tiempo, y así, sin más le ofrecieron que se fuera con
ellas, prometiéndole que con ellas aprendería mucho, la curiosidad
y las ganas de aventura de la joven fueron más fuertes que los ruegos
de sus familiares y amigos, y se fue.
Elizabeth y Aillil volvieron junto con la joven al castillo
de Aillil, ella se llamaba Elvequia, se pasaba casi todo el día en
la biblioteca estudiando la cultura celta, Aillil le enseñó
todo lo que sabía sobre su cultura, y Elizabeth le enseñó
a sobrevivir. Elvequia aprendía muy rápido, incluso adoptó
la extraña costumbre que tenía sus anfitrionas de dormir por
la noche. Una noche en la que Elizabeth y Aillil aún dormían,
Elvequia oyó unos cantos que provenían de un bosque cercano
a la casa. Debido a su gran curiosidad siguió los cantos a lo largo
de un sendero hasta adentrarse en el bosque, llegó un momento en el
que ya no oyó nada, estaba perdida y no sabía como volver a
la casa.
Aillil y Elizabeth despertaron y antes incluso de saber donde estaba Elvequia,
supieron que se había perdido.
La joven sin saber qué hacer siguió, deambulando por el bosque
intentando volver al sendero, pero no lo encontró, continuó
con su búsqueda, hasta que llegó a un claro en medio del bosque,
allí empezó a oír susurros y risas, Elvequia, asustada
se puso a gritar, se agachó y escondió la cabeza entre las piernas,
de repente, todo el bosque pareció consumido por el silencio, Elvequia
se tranquilizó, abrió los ojos pero no vio a nadie a su alrededor,
se puso en pié, sonó un golpe seco y fuerte en todo el bosque,
Elvequia cayó al suelo inconsciente.
Aillil y Elizabeth iniciaron la búsqueda de la joven desaparecida,
algo que les fue muy sencillo, mientras seguían las huellas de Elvequia
un grupo de druidas armados con estacas de madera y antorchas les cortaron
el paso, al frente del ejercito de druidas había una terrible criatura
a la que ellos llamaban Banshee, era una terrible criatura, que aparentaba
ser una anciana mujer con el pelo largo y negro, ojos rojos vestida con una
larga túnica gris, un rostro cadavérico y unas manos huesudas,
su simple visión hacía estremecerse incluso a Elizabeth que
era la más impulsiva y atrevida de las dos, pero lo peor aún
no había llegado, la Banshee las miró fijamente a los ojos,
ambas vampiras perdieron consciencia del mundo que les rodeaba, y en sus mentes
aparecieron sus peores pesadillas, Aillil se vio así misma en una habitación
llena de luz por todos lados, la luz le hacía un gran daño,
no había ni la sombra más mínima, estaba rodeada de luz;
Elizabeth vio como un pequeño grupo de personas se dirigían
a ella armados con lanzas, y observaba como experimentaban con ella una de
sus aficiones, la estaban empalando, ella se sentía impotente y aterrorizada;
a los pocos segundos todo aquello terminó, ambas despertaron, estaban
pegadas un palo del que, a pesar de no estar atadas ni encadenas a ellos,
no podían separarse. Junto a ellas estaba Elvequia, que se alegró
mucho de verlas. Elizabeth indignada intentó pasar a forma de sangre,
y Aillil a forma de sombra, pero les fue imposible. Unas voz les habló
dentro de su mente:
- No intentéis escapar, es inútil.
- ¿ Quién eres y que quieres de nosotras? - Exclamó
Aillil en un grito de desesperación.
- Soy el druida más viejo y poderoso de la orden, y dentro de poco
sabréis para que os queremos.
- ¡ Ya estoy cansada de esto! - Gritó Elizabeth en un
fallido intento de liberarse.
- Jajajaja jajajaja.
- ¿De que ríes? ¿Que nos has hecho? - Protestó
Aillil.
- No intentéis utilizar vuestra magia brujas, estáis atadas
con unas cadenas invisibles que anulan vuestros poderes, en definitiva, estáis
hechizadas.
- ¡Maldito! ¡Vas a morir! - Gritó Elizabeth enfurecida.
- No, las que vais a morir sois vosotras, brujas, seréis víctimas
de un sacrificio a nuestro Dios, vive en el interior del árbol.
Llevaron a las tres vampiras hasta la puerta de un estrecho
pasadizo que llevaba al interior del árbol, la puerta se abrió,
y oyó una voz lejana que procedía del interior del árbol:
- Ya es hora de mi sacrificio, tengo hambre- Espetó la lejana
voz.
- Si señor, tenemos a tres brujas preparadas para el sacrificio.
- Contestó la voz del anciano druida.
- ¿Brujas?
- Sí señor, sabemos que no son rival para vos.
- Cierto, pero que pasen sin cadenas, quiero divertirme un poco...
- Sí, señor.
Elvequia, Elizabeth y Aillil fueron
Personaje
Los Elvequios son criaturas que acostumbran a vivir aislados
y solos, aunque es posible encontrar a dos miembros del mismo clan compartiendo
morada. No les gusta que les den órdenes, aunque normalmente tampoco
hace falta, ya que suelen ser muy inteligentes y saben cual es la forma más
adecuada de actuar según la situación.
Los Elvequios son unos grandes amantes de la naturaleza y sienten un gran
aprecio por ella, piensan que ella lo es todo y que sin ella nada sería
posible, por ello la idolatran. Cada vez que ven a alguien cortando árboles
o plantas, tirando un papel al suelo o maltratando a un animal no pueden evitar
acercase a él y echarle una pequeña charla son los valores de
la naturaleza y la ecología.
Son tranquilos, amables, reservados y muy misteriosos; pues todos los componentes
del clan acostumbra a llevar la cabeza tapada ya sea con una capucha o con
un gorro, y van cabizbajos para que su cara no quede a la vista.
Los Elvequios son totalmente independientes, pues no siguen los ideales ni
del Sabbat ni de la Camarilla, puesto que las sectas les parecen ridículas,
no tienen prejuicios en estar con gente de dichas sectas, pero ellos no están
a favor de pertenecer a ninguna.
Para ser Elvequio es imprescindible tener sangre celta corriendo por tus venas,
si no es así, no se sabe porqué el chiquillo muere durante el
Abrazo, también es necesario tener una inteligencia alta para poder
pertenecer a esta línea de sangre, pues si no sería imposible
para el sujeto poder utilizar su disciplina propia.
Antes de ser abrazado un futuro chiquillo suele pasar mucho tiempo con su
sire, pues éste le enseña a amar a la naturaleza y cultiva su
mente; una vez creado el chiquillo aún pasará un tiempo con
su sire para que éste le sirva de mentor.
Esta es un clan con bastantes restricciones, pero en su escasez radica su
poder.
Apodo: Fantasmas
Apariencia: Los Elvequios tienen una apariencia muy inusual, son mezcla
de Tzimisce y de Lasombra, pero aún así su aspecto no tiene
nada en común con dichos clanes.
Tras el Abrazo su cuerpo sufre una mutación que tarda alrededor de
una noche en producirse, su pelo crece hasta la altura de las caderas, (tanto
el de hombres como el de mujeres), les crecen las uñas, el color de
sus ojos pasa a ser muy muy claro, normalmente azul o verde casi transparente,
y a todos les sale un extraño símbolo celta con forma de espiral
en la frente, es un símbolo más bien pequeño, de color
negro, pero cuando utilizan su disciplina (celteach) cobra un color dorado.
Todos los Elvequios tienen un hermosura misteriosa y sencilla, que ante el
reflejo de un espejo se transforma en una fealdad inimaginable, un cuerpo
cadavérico con cabellos grises y piel putrefacta. Esa es la razón
de que siempre vayan cubiertos
Refugio: Suelen vivir aislados en bosques o montañas, viven
solos y en paz, aunque también es posible encontrarse a dos miembros
del clan juntos. En la actualidad los Elvequios más jóvenes
y emprendedores se dedican a trabajos relacionados con la naturaleza, como
guardabosques.
Trasfondo: Deben ser humano por cuyas venas corra sangre celta, y para
poder utilizar celteach sin ninguna penalización deben tener una inteligencia
de 3 como mínimo.
Creación del personaje: Los Elvequios son muy inteligentes,
lo que hace de la inteligencia el atributo principal, también suelen
destacar en conocimientos tales que ciencias..., pero al vivir solos y aislados
también han potenciado técnicas como supervivencia..., y talentos
como subterfugio... Los Elvequios más integrados en la sociedad, no
tienen trasfondos como recursos...
Disciplinas: Celteach, Obtenebración
y Viscisitud.
Debilidad: Al tener sangre de Lasombra la luz del sol les hace tanto
daño como a ellos; su reflejo ante los espejos no es una gran debilidad,
pero es algo que les incomoda mucho y siempre los evitan.
Organización: No tienen ninguna organización aparente,
pues creen en la igualdad ante todo, sin embargo se sabe que un chiquillo
recién creado siempre sigue los consejos de su sire hasta que pasa
un tiempo y totalmente autosuficiente.
Cita: "Deja de arrancar las hojas de esa planta, ¿cómo
te sentaría a ti que te arrancara una por una cada extremidad de tu
cuerpo?"
Estereotipos
BRUJAH:
No merece la pena mencionar a esas criaturas sin cerebro cuyo mayor entretenimiento
es amenazar y provocar peleas, no son capaces de comprender la utilidad de
la palabra y del diálogo. En definitiva seres tan simples que se dejan
avasallar por los demás. Pero sí puedo decir algo a su favor,
son buenos guardaespaldas y si consigues no irritarles puedes conseguir de
ellos cualquier cosa.
GANGREL:
Admirables, a pesar de su sencillez algunos de ellos han conseguido vivir
en completa armonía con la naturaleza, algo que muchos de los nuestros
desean, son criaturas simples, pero tienen... algo que hace que te entren
ganas de estar con ellos y disfrutar de la naturaleza. A pesar de todo, su
inteligencia es como su apariencia, como la de un animal, y como tal deben
ser tratados.
MALKAVIAN:
No tienen definición lógica. No hay dos iguales, ni tan siquiera
parecidos, uno puede estar comportándose como un auténtico psicópata,
y otro puede ser el presidente de un multinacional, e increíble. A
veces puedes fiarte de ellos, pero, un consejo, nunca lo hagas demasiado.
NOSFERATU:
Increíble como estos seres son capaces de integrarse en la sociedad
con tanta facilidad a pesar de su horrible aspecto, tal vez sea algo exagerado,
pero aún así, a pesar de que la mayoría vivan en las
cloacas, otros muchos viven integrados en la sociedad. Sin embargo nosotros
vivimos recluidos, siempre. A pesar de que son unos pordioseros, gruñones
y lascivos, nosotros debemos envidiar su arrojo al estar tan cerca de la sociedad.
TOREADOR:
Solo piensan en ellos mismos, no prestan atención al mundo que les
rodea, pasan el tiempo admirando la abominación en la que con el transcurso
del tiempo han llegado a convertirse, es terrible. Buscan la belleza en el
lugar erróneo y el arte... realmente no sé que es a lo que ellos
llaman arte.
En vez de ver la belleza en la creación de la naturaleza se dedican
a admirar el deterioro que ha creado el ser humano. Hay que reconocer que
pueden ser útiles como guías en la sociedad, pero, ¿quién
se nosotros estaría dispuesto a seguir sus pasos?, creo que nadie en
su sano juicio.
TREMERE:
Tienen algo en común con nosotros, pero algo sin duda muy superficial,
ellos son llamados brujos, por el resto los clanes, y, al fin y al cabo, nosotros
también lo somos. Aún así no te puedes fiar de ellos,
dale la espalda a un tremere y te traiconara como los seres rastreros que
son.
VENTRUE:
Viven de viejas glorias apalancados en el pasado, a pesar de que lo niegan
por encima de todo. Se creen los lideres de esa "asociación"
llamada Camarilla, pero, no sirve de nada su labor, al igual que no sirve
de nada tener un jefe o un líder, que como ellos, puede llevarte a
la ruina. Ese aire tan típico de superioridad apesta.
ASSAMITAS:
Matar por dinero, que idea tan horrible, incluso la vida del ser más
despreciable tiene valor y merece ser respetada en todo momento. A pesar de
que no me guste su forma de vivir la no-vida me parezca absurda, admiro su
lealtad hacia los de su propio clan, en ese aspecto todos deberíamos
aprender de ellos.
CAITIFF y PANDERS:
Viven al margen de todo y de todos, y no entiendo porqué el resto de
clanes les recriminan por ello...no hay más que decir respecto a este
tema.
RAVNOS:
Vigila tus bolsillos si alguno de ellos anda por los alrededores, y estáte
seguro de que eso que ves, oyes, sientes, hueles o saboreas es real. Es increíble
lo molestos que pueden llegar a ser, pero en esos casos es mejor ignorarles
hasta que se aburran y busquen otro objetivo al que molestar.
GIOVANNI:
Que decir de ellos, son algo molestos, siempre pensando en ellos mismos, por
suerte hay pocos y son cobardes, si hubiera más ya serian un problema
algo más serio...
LASOMBRA:
Madre, que puedo decir de ti y de tu clan, tu me enseñaste a ver las
cosas de otro modo y a temer de la luz tanto como tú o incluso más;
pero tu arrogancia y tu exageración me hicieron darme cuenta de que
jamás quiero ser como tú.
TZIMISCE:
Al oír el nombre de este clan solo puedo pensar en mi creadora, a la
que acabé por llamar madre, me enseñó lo que es dolor,
s rencor no tiene límites, mejor no darle la espalda si no quieres
darte cuenta de que tiene tu corazón en su mano, es sorprendente y
a la vez detestable la facilidad y el placer con el que deforman cuerpos y
mentes, y lo bien que saben destrozar vidas.
LA CAMARILLA:
Es una asociación de vampiros (en mi opinión) que no tienen
otra cosa mejor que hacer, es como un experimento social que debe ser destruido.
Y como no esos "líderes" tan arrogantes, los ventrue.
SABBAT:
Todo lo contrario que la Camarilla, pero en el fondo (muy en el fondo) no
deja de ser lo mismo, un grupo de vampiros sin otra cosa que hacer que luchan
por unos ideales sin sentido, mi madre me hizo ver lo bueno de esta secta,
pero es obvio que no lo recuerdo.
LA MANO NEGRA:
Una secta dentro de otra secta, esto tiene menos sentido aún, a pesar
de que son independientes todos sus adeptos son leales al Sabbat. Mi creadora
Tzimisce me hizo tenerles rencor la "lucha" que existe entre ellos,
pero sinceramente a mi me son indiferentes, lo único que quiero es
que se alejen de mí, si no quieren acarrear con las consecuencias...
LUPINOS:
Lupinos, hombres-lobo... como quieran ser llamados no dejan de ser lo mismo,
criaturas que lo único que hacen es aullar a la luna y desparasitarse
unos a otros, viven es armonía con la naturaleza hasta cierto punto,
eso es algo bueno a su favor.
CHANGELINGS:
Hadas caminan por el mundo como si fueran simples mortales, incluso visten
como ellos. Las hadas son criaturas extrañas a las que envuelve un
gran misterio, también hay que decir que tienen una astucia muy aguda,
¿será cierto que los Kiasyd tienen parentesco con ellos? Dicen
que sí, lo cierto es que siento un profundo respecto por esta línea
de sangre con la que tenemos tanto en común.
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Escrito y Aportado Por Elizabeth Bathory - Vitae Oscura
Cortesía de Lui-Kurt
web site: La Biblioteca Oscura