Relato de un Superviviente Ravnos
Biblioteca Oscura, en algún despacho
19 de junio de 2001, 11:03 pm.
Bueno, aquí me encuentro, en este despacho, casi a oscuras, sentado en esta mesa de madera, antigua, delante de un papel en blanco con la pluma en la mano. Intento ordenar mis ideas, bastante confusas, de los acontecimientos que tuvieron lugar hace poco más de dos años. Ardua tarea, pues, dado que el tiempo y los propios acontecimientos han borrado parte de mi memoria. Por ello pido disculpas si lo que a continuación voy a narrar no se ajustan a los hechos reales, pero tampoco mis fuentes son de primera mano. Sin embargo me veo en la necesidad de plasmar en alguna parte lo que cambió mi vida y la de muchos otros. Así pues comenzaré con la narración en clave personal de dichos acontecimientos.
odo
comenzó en los últimos días del mes de Junio de 1999. Aquella
noche, mientras me disponía a encargarme de mis negocios recibí
una llamada de uno de mis "compañeros de clan" desde la India.
Al parecer, los conflictos con los Cathayan eran cada vez más graves.
Lógicamente me pide mi ayuda, petición que rechazo. Mis negocios
en Estados Unidos, le explico, son de vital importancia en estos momentos y
no puedo dejarlo todo colgado para viajar a la India a enfrentarme a unos enemigos
que no lo son apoyando a unos vástagos que no conozco. Sin embargo, mi
interlocutor, visiblemente nervioso insiste, ante lo cual le pido que me haga
un exhaustivo informe de la situación, para tomar una decisión
final.
"Durante milenios, los Ravnos hemos intentado dominar el norte de la
península India, pero nuestros intereses chocan con los de los Cathayan,
extraños "vampiros" que se hacen llamar a si mismos Kuei-jin.
Las últimas décadas los Ravnos hemos sufrido duras derrotas y
muchas bajas, así que algunos han decidido comenzar a abrazar a muchos
chiquillos, sin preocuparse de su número cada vez más importante,
solo con la esperanza de abrumar al enemigo por puro peso. Sin embargo, en el
último lustro, las cosas se han ido de las manos. La cantidad de chiquillos
es ingente, y comienza rumorearse el hecho de que algún matusalén
desaparecido hace siglos ha vuelto a la vida. Otro rumor que circula mucho últimamente
hace referencia a una estrella de color rojo. Algún Phuri Dae, famoso
por sus visiones y revelaciones dicen que es algo maligno. No sabemos a que
atenernos, por favor, necesitamos la ayuda del mayor número de antiguos
posible."
"Haré lo que pueda" prometí sin mucho interés.
Todo ello me parecía una sarta de tonterías propias de un Clan
dado a las bromas pesadas. "No obstante, mantenme informado de la situación".
No volví a tener noticias en varios días. Durante este tiempo
tampoco volví a pensar en el tema. Sin embargo, transcurrido este tiempo
recibí un mensaje que me alteró sobremanera. Estaba grabado en
el contestador de mi oficina. La voz parecía la del mismo que me había
llamado el día anterior. Entre sonidos guturales y gemidos decía
"Las Noches Finales comienzan...Levantados
Ayuda". El mensaje
se cortaba en mitad de un grito horripilante. Aquello fue la gota que colmó
el vaso. Al parecer, las noticias que había recibido aquel día
tenían visos de realidad. Era importante que me trasladase a la India
en el menor tiempo posible. Comencé a movilizar a mis contactos y en
menos de un par de horas tenía organizado un vuelo a Nueva Delhi en un
avión seguro de los Giovanni, un refugio adecuado en la ciudad y había
logrado contactar con un posible aliado allí. En cuanto tuve oportunidad,
me reuní con mi contacto. Las noticias no eran muy halagadoras. Al parecer,
varios antiguos poderosos se habían levantado de sus letargos y habían
atacado duramente a los Kuei-jin.
No solo eso. Al parecer, su ansia de sangre era tal que incluso algunos de los
más jóvenes del clan habían caído en sus manos.
Una vez más no era más que rumores sin pruebas, pero el hecho
de que mi informador no perteneciese a mi clan y que estaba verdaderamente asustado
daba veracidad a los hechos. Vagué durante varios días por Nueva
Delhi intentando buscar algún rastro que me pudiese indicar que mis noticias
no eran sino cuentos de brujas. Sin embargo, no pude. Finalmente, casi rendido,
decidí volver a mi casa, a mi trabajo y mi rutina.
De pronto, todo pareció estallar. Un terremoto sacudió la India,
sobre todo en Nueva Delhi. Al parecer, las placas tectónicas de la zona
se habían movido, provocando un movimiento sísmico de enorme magnitud.
Sin embargo, para mí aquello fue algo completamente distinto. Mi sueño
se vio asaltado por constantes pesadillas. Eran cosas sin sentido, luces, kaleidoscopios
que giraban a mi alrededor, pero apenas podía recordar los detalles.
En una ocasión me pareció ver un monstruo de diez cabezas que
intentaba atacarme. Durante dos noches interminables estuve mareado, confuso,
apenas podía moverme, aun menos alimentarme. Mis poderes de Quimerismo
sufrieron variaciones, incluso llegando a hacer cosas que nunca había
llevado a cabo, pero incontrolable. Sin embargo aquello solo fue el principio.
El domingo 25 de julio de 1999 todo pareció volverse loco. Un grito desgarrador
que surgía del interior de mi cabeza eclipsó mis sentidos durante
unos instantes eternos. En aquel momento, lo supe. Ravanna, mi señor,
se había levantado de su sopor y había sido derrotado. Acto seguido
comencé a sentir el hambre más atroz que jamás hube sentido.
Mi vista estaba nublada por un velo de sangre negra y apenas pude controlar
mis movimientos. Tres días completos están borrados de mi mente.
Al parecer, y según cuentan alguno de los testigos que logró sobrevivir,
durante esos días ataqué y maté a todos mis ghouls, e incluso
destruí a mi contacto. La cuestión es que, cuando la así
llamada Semana de las Pesadillas acabó, yo era uno de los pocos Ravnos
que logró sobrevivir. Ravanna, mi señor ha desaparecido, al parecer,
muerto bajo los efectos de un rayo de sol aumentado por los Tecnócratas.
No sé si es cierto o si es mentira. No voy a entrar en esas disquisiciones,
pero algo dentro de mí niega tal evidencia. Puede que sea amor filial,
no lo sé, pero también cuentan las leyendas que Ravanna murió
traicionado por el amor a Ennoia, muchos años atrás, lo que ha
quedado desmentido.
Lo que realmente me preocupa es el hecho de que un Antediluviano se ha levantado.
Y si uno solo ha conseguido causar tantos estragos en sus hijos como Ravanna
ha hecho, ¿qué sucederá si se levantan más de uno?.
Temblad, pues, hermanos, puesto que la Gehena es cierta.
Y cada vez está más cerca.
Rodrigo de Luca
Superviviente del clan Ravnos
Miembro de la Vitae Oscura
Puede extender
sus conocimientos sobre esta materia leyendo: La
Muerte de Ravnos
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aportado por: Rodrigo de Luca - Vitae Oscura
Para: La Biblioteca Vampiro
Bibliotecario: Santiago Giovanni