Los Dialogos de Lilith
Lilith es uno de los personajes más destacados de la mitología vampírica aceptada por culturas Judeo-Cristianas, Islámicas... Sin embargo muchos sólo la conocen como la Reina de la Oscuridad, la Madre de los súcubos, o simplemente la madre adoptiva de Caín. Realmente fue la primera mujer de Adán que se vendió a sus propios pecados, se negó a subyugarse sexualmente este último, se reveló a Dios, se ofreció para satisfacer carnalmente a unos demonios, etc. Pero al final el círculo se cierra y el fracaso es lo único que le queda. Fracaso como esposa de Adán, fracaso porque no pudo convertirse en diosa y, según las escrituras Babilónicas, fracaso porque será asesinada por el propio Caín al final de los tiempos. Según la propia mitología, o mejor dicho, La Zohar, estos fueron sus diálogos.
Capítulo 1: El velo de la Ceguera
Adan: Ven conmigo Lilith, ven a mi lado. ¡Oh esposa mía! Túmbate bajo de mí.
Lilith: ¿Porqué debo estar debajo de ti? Yo fui hecha con polvo, igual que tú. Qué eres tú tentación sino un razonable deseo de justicia. Por qué permanecer bajo la sombra de Dios si puedo vivir en un absoluto deseo...
Lucifer: Ella es la que se niega, la que olvida la ley divina. El conocimiento alimenta su sangre y es su orgullo.
Adan: Eres un ser creado para aliviar mi soledad, permanecerás bajo mí por un medio u otro. Eres mi esposa y existes para satisfacerme, serás dócil y obedecerás la ley divina.
Lilith: Soy igual que tú y tan libre como la serpiente del árbol, la verdad tiene un sabor que no podría olvidar, es mi salvadora y mi razón para huir.
Lucifer: Ha probado el sabor de la fruta prohibida guardada en el paraíso, ha levantado el velo de la ceguera que sellaba sus ojos. Ahora ella sabe los secretos del más profundo cielo. Nombra al Inefable... Y huye.
Lilith: El deseo de conocimiento elimina mi inocencia edénica. La muerte será mi refugio contra la plaga de ignorancia, no puedo vivir así, mi lugar está lejos, más allá del mar de la sangre donde nada está prohibido.
Lucifer: Y así Lilith voló por el aire y desapareció.
Capítulo
2: El Renacer Oscuro
Adan: El polvo de la tierra, ayer fuente de vida, ha visto, por un renacer oscuro, la marcha de su primer renegado, Oh Lilith, eras la princesa del cielo. Lilith regresa de tu océano pecaminoso.
Lilith: No me sentaré en el trono del cielo, no seré
una simple marioneta, del polvo se creó un ser libre que eligió
su propio destino. Yo cerraré la puerta al pensamiento divino.
Senoy, Sansenoy y Serangeloph: Somos Senoy, Sansenoy y Serangeloph,
los ángeles enviados por Dios todopoderoso para llevarte por el camino
de la sabiduría.
Lilith: Los caminos del paraíso están oscurecidos con mentiras, nunca me rendiré a esa prisión dorada, nací en el cielo por placer de Adan pero mi destino está en lo más profundo de los mares.
Senoy, Sansenoy y Serangeloph: Si no obedeces la ley divina tu futuro finaliza, nosotros te ahogaremos en el océano.
Lilith: No moriré nunca, soy la parte opuesta de Dios, las sombras nacerán ahora de mí.
Senoy, Sansenoy y Serangeloph: Lilith, tus hijos llevarán nuestro nombre, reinaras sola en tu feudo de oscuridad, morirán cien de tus hijos cada día.
Lucifer: Derrotados las hordas celestiales se retiran, ha nacido una oscura diosa.
Capítulo 3: El sabor a Sangre
Samael: Permíteme ir contigo, diosa oscura de la libertad, bella rebelde que tanto tiempo he esperado, Llévame contigo, seguiré el embrujado verde de tus ojos, son esmeraldas caídas de la corona de Lucifer. Tu figura es tan lujuriosa como la de la tortuosa serpiente y tu voz encanta todas las criaturas que se cruzan en tu camino. En tu cara puedo ver un alma torturada y todo el dolor que te hace más bella.
Lilith: Abre tus sueños a tus deseos, y las sombras que anhelas se unirán a la tuya.
Samael: Tu corazón es una llama que extiende tu deseo y te encierra en una helada soledad. En tus ojos veo un milagro de oscuridad. Oh mi diosa, llévame a tu cueva de tristeza.
Lilith: Oh, mis hijos morirán día a día, pero aparte del amargo sabor de la sangre en mi boca las oscuras noches me esperan.
Samael: Negras son tus alas, como el mas negro de los espíritus, y grande tu voluntad como la del mas frió hielo. Abrázame, mi reina, con tu majestuosa libertad y llévame a tu reino de pecados.
Lilith: Yo te tomo a ti, muerte, por amante. Bienvenido oscuro ángel a mi jardín carmesí.
Lucifer: Juntos volaron extendiendo la oscuridad, allá donde volaban... al jardín carmesí.
Capítulo
4: EL Reino Brillante.
Lilith: Soy un alma retorcida por el deseo cuya pasión fluye
por las venas como un río y permito que la lujuria y la agonía
me invadan.
Samael: Elegimos el camino de la libertad, el camino de la verdad,
el reino brillante. Soy un ángel caído, pero caeré alto.
Contigo reinaré en este feudo de brillos, porque será nuestra
luz en el reino de la oscuridad.
Lilith: Cada día veo mis hijos sacrificados, y la represión del deseo en mi regazo con carne podrida me muevo. Me abruma este reino de ausencia.
Samael: Reinas en la luz de la oscuridad, el reino de Dios son sombras encerradas en luz. Santificada sea nuestra lucha. La verdad es un cuerpo desnudo, su piel ha sido arrancada, pero dentro aún corre la sangre.
Lilith: Llevaré una rebelión con mi nombre, los hijos son el juego, está escrito con letras de sangre, al final mis hijos me matarán. La voluntad es una fuerza traída hacia mi por la oscuridad, que será de mí, amado mío, cuando nos invada la luz, cuando briznas de aire corten nuestras caras.
Lucifer: Sucumbían a su propio miedo, tal vez la luz se extendía muy rápido, o la oscuridad sobre ellos.
Capítulo
5: El devorador de almas.
Samael: Cuando llega la noche ella salta a tus sueños, por la ventana abierta de tu mente.
Lilith: Soy todo lo que quieres, la serpiente primordial, la oscura mujer de tus secretos mas profundos, conozco tus deseos, abrázame, soy parte de ti, yo devoraré tu alma.
Samael: Cuando la luna nueva brilla vestidos de terciopelo, dulces palabras y dorados encantos te atraparán como los más sabrosos vinos.
Lilith: Siento en tu piel el calor de la sangre. La tristeza en tus venas. Vida en un cadáver, y después la semilla maldita de la vida. Mi corazón es un profundo pozo donde mi alma y la tuya se unirán y descansarán.
Samael: Se cuela en tus sueños como la serpiente, y sus labios los hacen hermosos. Hasta que en el amargo final un afilado beso corta un alma más en la noche.
Lucifer: Y así vivieron por la eternidad... ¿eternidad?....
Hasta el final de los días quizá, cuando el tercer mortal vuelva
a eliminar su propia mancha de oscuridad.
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aportado por: Lord Adarvark Loric III- Vitaeoscura
Para: La Biblioteca Vampiro
Bibliotecario: Santiago Giovanni