El Antediluviano Lasombra

Carta de Lucien a Monçada

Segunda Versión.
Pido silencio una vez más, sólo me limito a imitar a Fernando Sánchez Dragó en su libro Carta de Jesús al Papa para adaptarlo a este documento. Respetemos los copyrights, que este se lo merece. Me ha parecido una forma original de contar la historia de Lucien, Antediluviano Lasombra, dentro de la oficialidad conocida. Yo me limito a hacer de escriba. Quejas, ruegos, consejos y demás a la dirección de correo que hay al final. Serán todas agradecidas y respondidas.


 

Monçada,

Sé que con tus borrosas y difusas visiones algún día habrás esperado que esto sucediera, que esta misiva llegara a tus manos y que éstas temblaran no debido a tu irreal vejez sino a que la sorpresa te engulle como tus propias sombras engullen a las escasas luces que quedan en este asfaltado y metalizado mundo al que llamáis hogar, casa, refugio o, en tu caso, monasterio. Supongo que, al contrario que las líneas supra no te conmocionará que hable de tu vejez como irreal. Irreal puede que no sea la palabra más adecuada pero comprenderás que entre tu edad y la mía hay mucho más que una yuxtaposición de fracciones temporales, bien sean meses, años, décadas o milenios y una amalgama de trastornos que quizá te causen algún que otro quebradero de cabeza al leer esta misiva.

¿Nos entendemos, verdad?

Bueno, pues sigo. Te das cuenta que quizá estás hablando con el más desconocido de los nietos de Caín. Comprende que no me gusta llamarme a mi mismo Antediluviano por todas las connotaciones que acarrea esa palabra en su mismo ser, al igual que siempre me referiré a ti como Monçada y no como monseñor, su ilustrísima o eminencia ya que con el tiempo las civilizaciones tienden a llenar de significados vacíos otras palabras que ya tenían una etiqueta de serie. Además, para qué nos vamos a engañar, no me gusta demasiado hablar del Diluvio porque eso sí que fue una batalla a gran escala y nada en comparación con lo que pasa con tu querida Nueva York o con las ya casi olvidadas cruzadas. ¿Quién se acuerda ya de Adah? ¿o de Mejuhael? Supongo que con tu gran erudición bíblica sabrás de quienes hablo, ¿no? Era aquella la época dónde los vampiros éramos realmente dioses, dónde había tres mortales por cada uno de nuestra estirpe y donde el mayor pecado de un dios era intentar amenazar el poder de otro Dios.

Sí, parece que Caín fue el primero que lo comprendió y, aunque nos lo dijo y redijo por activa y por pasiva, cerramos nuestros oídos igual que se cierra la puerta de una mazmorra. Quizá por eso nos condenó a todos (sí, Monçada, he dicho Todos, incluso el llamado Saulot) más incluso de lo que lo hizo Dios. Pero claro, ¿por qué lo hizo? ¿Qué vio Caín en mí para condenarme a no volver nunca a sentir mi propia alma? ¿Oscurecer un poco el ambiente? ¿Usar las sombras para no mancharme las manos? Quizá sería demasiado estereotipado, ¿no?

Estereotipos, sí, un tema del que te hablaré más adelante.

Caín me llamó el más oscuro de sus hijos, fueron momentos en los que dada mi juventud inmortal y efímera no apreciábamos su vasta sabiduría, lo cual no le disculpa. ¿Qué es lo que siempre hay mires donde mires? Sombras y almas. Quizá no en vuestro hoy en día; gran paraíso de la artificialidad y tecnocracia. Sí, como bien has visto mi ilimitado anacronismo (comprensible, por otro lado) me impide, irónicamente, salir a la luz. Quizá porque no deba o quizá porque no pueda. Bueno, cierro este pequeño paréntesis para volver al tema de Caín y yo. ¿Me marcó por mi inteligencia o por mi crueldad? ¿Hay diferencia entre ser cruel y ser inteligente? Según tú quizá no pero eso es volver al tema de los estereotipos.

Y claro, no hace falta que te diga qué pasó, y como me maldijo Caín y que consecuencias ha traído el cruce de palabritas que tuvimos. Me dice mi escriba, aquel que transcribe esta carta y que comparte la sangre de tu mismo sire, quien está muy versado en estos temas, que no hay palabra mía escrita, que soy tan ágrafo como lo fue Sócrates, así que no te molestes en buscar aquel duelo de palabras con nuestro sabio padre porque será como buscar una aguja en El Abismo.

Caín, como el profeta que recorrería ocho mil años después la tierra, lloró y nos dejó cuando vio y comprendió lo que había hecho. Exactamente igual que lo que también haría Simón de Galilea al que tú y tu iglesia conocéis como Pedro.

Sí, la Iglesia es otro tema del que también hablaré más tarde.

Si para algo hemos valido los cainitas, o eso pensamos, ha sido para hacer que los mortales y sus civilizaciones crezcan aunque visto lo visto no sé si hemos caminado hacia delante o hacia detrás (no atrás, detrás, piénsalo).

Quizá por eso yo, sin poder ver mi alma y casi olvidando mi propia imagen sendentaricé a los Nubios en lo que en un futuro sería el Alto Egipto. Después, circunstancias de la no-vida, tuve que replegarme hacia lo que hoy es Etiopía ya que si en el edén había ya una serpiente está se desplazó junto a mí también al Alto Egipto. Sí, Monçada, aunque te lleves las manos a la cabeza por el siguiente comentario herético que sepas que si ha habido otro paraíso que no fuese el Bíblico este ha estado siempre a las orillas del Nilo. A la porra las orillas del Tigris y del Eúfrates donde las bestias llamadas gangrel se aposentaron. Pero claro, las serpientes y los paraísos, como decís ahora, vienen en el mismo lote.

Me he dejado algo de por medio ¿verdad? Algo que sucedió antes de todo esto. La segunda ciudad, la caída de los grandes Nietos de Caín. Allí se dice todavía que me pueden encontrar aletargado junto a mi hermano Brujah. Y sí, es una teoría más. ¿Qué se cree ese bastardo de Troile clavándole sus romos (delenda est Cartagho, sí, era un chiste, creo que mi sentido del humor sigue el mismo camino que mi edad) dientes a su sire? Pues sí, me enfadé, y mucho. Las comparaciones con Gratiano después. Ya sabes que las comparaciones son odiosas, sobre todo para el que sale perdiendo.

Y otra cosa, ya puestos a rememorar antiguas historias, porque creo que ni siquiera los más eruditos cargos de vuestra secta a la que yo llamo grupo de amigos está seguro de por quién fui abrazado. ¿De donde viene la sangre que fue mi sangre y luego la vuestra? ¿Quién se colocó en la progenie entre el viejo abuelo cascarrabias y yo? Y lo más grave de todo, ¿cómo os atrevéis a formar, o decir que formáis, una secta, imperio, fortaleza, bastión o cuadrilla sin siquiera saber de donde viene mi sangre y por tanto, de dónde llega vuestra herencia? ¿No sabes acaso que antes de mirar hacia el futuro hay que echar un vistazo al pasado? Ni siquiera espero que por asomo puedas responder a estas preguntas. Sería mucho más fácil sabiendo qué hacía yo hace tantos eones. Te sorprenderá que hable de eones, ¿verdad? Que sepas que no lo hago con ánimo ofensivo contra tu Iglesia, luego hablamos de eso y del antiguo gnosticismo.

La mayoría de opiniones dicen que provengo de Jrad y, aunque no te voy a desvelar el misterio totalmente (qué sería del mundo sin tener bajo tuyo gente que retuerza su cabeza haciéndole pensar y dudar), te diré que yo fui un hombre de armas. No como se entiende ahora, en tiempos anteriores a Sargón de Acad no existía el concepto de lealtad a un ejército, ni siquiera había ejércitos. ¿De veras crees que si hubiese habido un gran ejército egipcio organizado como mandan los cánones se hubiese salido Moisés con la suya? Y ya te hablo de más de mil años después de la civilización Acadia. Ser un hombre de armas entonces estaba completamente ligado al saqueo, sobre todo marítimo. Posiblemente algún antiguo vástago de la época se sintió nostálgico en influencio parcialmente a los vikingos de esa manera.

Claro que no todo lo bueno dura eternamente, cuando los mortales se agrupan contra las amenazas exteriores son más peligrosos de lo que parecen y por ello ya era hora de cambiar de actividad. Si a lo anterior le unes la gran erupción del volcán Tera que hizo la navegación imposible durante unas décadas y que ya eran varios miles de años haciendo lo mismo, incluso tú, me comprenderás. Sí, Monçada, varios miles, yo he visto erigirse y caer la torre de Catal Huyuk en esa época.

Cierro paréntesis. Lo que decía, Egipto, o lo que es lo mismo: Como solucionar que una serpiente te esté molestando mordiéndote los pies. Lo lógico, darle otra serpiente para que se entretenga, o lo que es lo mismo, conviertir a su odiado hermano Osiris en lo mismo que es él. Así me dejan a mí tranquilo. Observa que en ningún momento he contemplado la posibilidad de pisar a la serpiente, porque puede ser imprudente y porque sería menos entretenido y duradero. Es así como luce mi brillo triunfante y no el de tu grupo de amigos donde las decisiones de este calibre no son dignas de ser tomadas ni siquiera por las más altas cúpulas. La diversión de ese pequeño confrontación entre hermanos me dura hasta hoy.

Pero claro, hace mucho mucho mucho tiempo antes yo también había sido mortal así que me picaba la curiosidad de tener un hijo que me siguiera. ¿Uno? Bueno, la verdad es que cuesta elegirlo y hay que depurar cuidadosamente la técnica de la elección, todo un arte, no como ahora que es todo mecánico. Puede que haya pasado mucho tiempo con Arikel (Ishtar, Astarte o como quieras llamarla) que llegaba a divertirme haciendo arte. Los años le vuelven a uno extraño. Lo de Montano ya lo conoces. Estoy seguro que te ha recorrido un escalofrío la espalda al oír este último nombre. Devoré a toda su tribu, por supuesto en Nubia, y le abracé para ver si podía llevar esa carga encima. Que conste que fue el primero que lo hizo, todos los demás fracasaron, aquellos a los que un camarada de mi escriba llama Las Sombras Perdidas de Lucien. Puede que no sea un mal nombre, no. Así que no te sorprendas si ves carneros descarriados de tu propia estirpe. Sobre todo por la zona de África y Asia Menor, extremadamente poderosos si han llegado a sobrevivir. Recuerdas, por ejemplo, a la Diosa cazadora de almas en las ciudades galaceanas en la actual Turquía, aquella mujer que se presentaba envuelta en sombras exigiendo sangre y vidas como tributo. Hablo de antes de la época de los hicsos, incluso.

Bueno pues como ella bastantes más que creé y rechacé tan fríamente como quien pisa las cucarachas que se interponen en su camino. Por algo en Egipto era llamado Laza Omri Baras (El Dios del Río de la Oscuridad) o Lau-Som-Bheu (El Señor del Conocimiento y la Dominación).

Más cosas, estaba contándote como procreé a mis hijos, de Montano (yo siempre he preferido llamarle Montano que Ontai porque me recuerda a lo que gritaba su padre antes de que le arrancara la garganta y no quiero parecerme a ese bastardo cobarde) pasaremos a Boukephos, el heraldo de la caballería.

Yo no culpo a la gente por sus errores, sólo les pido que paguen por ellos, como dice alguien de tu época. Así que un día nos juntamos una tríada de hermanos nietos de Caín y decidimos crear la mayor civilización creada nunca, y por supuesto, la más próspera; Roma. Así podía desquitarme un poco de mis cargas en la espalda y pisar a Cartagineses, Egipcios, Mesopotámicos, Nórdicos y demás. El resto me importaba más bien poco, la venganza se toma siempre en frío, dicen, y fría es la sangre que corre por tus venas y las mías y ni Alejandro Magno ni el asesinato de Pompeyo, a quienes algunos de mis descendientes decían querer abrazar, iba a hacer otra cosa que nivelar la balanza de Toth a mi favor. Así se convirtió Nuestro Mar - el de los piratas - en el Mare Nostrum. Ya te he avisado de que mi sentido del humor es tan anacrónico como yo.

¿Dónde estaba yo entonces? Y a quién le importa, a mí no, a ti tampoco. Además no estuve quieto en el mismo sitio, al contrario que a otros de mis hermanos a mí me gusta estirar mis piernas y moverme por ahí. Así mientras mueves las piernas mueves los pies y que mejor que pasear por terreno conquistado donde una vez estuvieron toreadores, setitas, brujas y demás fauna.

Eso era lo que había y lo que después pasó con los ventrue fue porque los pobres corderos descarriados, es decir, los cainitas, querían parecerse demasiado unos a otros y nosotros, los herederos de mi sangre, no tenemos espejos en que mirarnos.

A los malkavian ni los nombro.

Hagamos un pequeños paréntesis en lo que fue la historia para decirte una cosa importante sobre la identidad de tu sangre. ¿Cuál es el elemento que se reitera cual Leitmotiv en todos los cainitas del clan? ¿Las Sombras? No. Ahí está el gran error. No puedes limitarte a iconificarte con una sombra, es ofensivo y me insultas. Nuestra alma, Monçada, nuestra alma, he ahí la piedra angular de nuestra consistencia. ¿Qué significa esto? Sé que tu refugio está lleno de espejos para ver a tus invitados y no invitados antes de que ellos te vean a ti. Según tú es sacar un clavo con otro clavo, pero no, no es ese el significado del legado de mi sangre. Cuando te miras a un espejo no te ves, falta tu alma como decía Caín. Estoy seguro de que nunca te has parada a pensar que significa esto, bueno, pues para que no estrujes demasiado tu cabeza te lo diré. No puedes compararte a ti mismo, no partes de una base para poder plantearte tu situación inicial. No se te marca el inicio sino que tú lo creas, eso es lo que significa, esa es nuestra identidad. Creamos nuestro propio inicio basándonos en nuestra ambición (o soberbia, claro) y sin que se nos marque un límite. Nunca nos podremos hacer un espejado, que por cierto, según mi escriba era un ritual de iniciación templaria basado en la alquimia a los que tú, entre otros, condenaste por herejes gnósticos, pero me desvío del tema. A lo que iba, si no tenemos reflejo no tenemos comparación. No tergiverses este valioso párrafo diciendo que nadie se puede comparar a nosotros, olvídate del resto, constrúyete a ti mismo.

Volvemos a Roma. Ni Justiniano, ni Constantino, ni Belisario, ni Narses pudieron sujetar los pilares que sostenían a Roma y que se veía de lejos que se iban a derrumbar. A que se debió esto, está claro, a tu cristiandad. Nota que no digo Cristianismo, sino Cristiandad, y enfatizo el "tu".

La fe y todo aquello que representaba a Dios a un gran nivel es una amenaza para los cainitas y la poderosa fe de los primeros cristianos antes de verse corrupta por nuestro clan lo era. Pero claro, aquí entramos en una discusión filosófica, Monçada, en la que tienes las de perder, no me interpretes mal pero ni siquiera me voy a molestar en discutirlo. Supongo que con mi edad no querrás que te demuestre que soy un gran experto en religiones antiguas, en todas. De hecho muchas las he creado yo. Nada más que decir sobre este tema, saca tus propias conclusiones y piensa que pasaría si algún lasombra de la época levantara la cabeza. Me reitero, no entraré más en esta discusión pero no sin recordarte de nuevo que el mayor cisma de tu religión es ese, el dela época del emperador Tito, cuando arraigaste el literanismo evangeliano y suprimiste la filosofía gnóstica, con los años me hago testarudo. Entre los herejes más famosos de la historia y literatura te puedo recordar a Simón Mago, Ptolomeo, Prisciliano y su maestro, Donato, Ibn Arabí, Petrarca, Dante, Dalí o Sánchez Dragó. Muchos para tu gusto, ¿no?

Justiniano muere, Roma cae, Atila es envenenado. Llegamos al Medievo y se impone una nueva moda, pasajera, que es la caballería. Una moda más sí, no te ofendas, ya sé que eres de esa época. Boukephos renuncia a su nombre y dice llamarse Diego de Belmonte y así tú y tu Iglesia os erigís como un gran pilar. Nos volvemos a asentar, por ejemplo, en Iberia. Hasta aquí todo el trabajo impoluto. ¿Dónde estaba yo? En Siracusa.

La fortaleza de Siracusa, mi gran enclave hasta el siglo XV, pero antes hablemos de Gratiano.

Mi gran error según decís. ¿Bien, y quienes sois para juzgarme? ¿Quién te da ese derecho? Me ofendes de nuevo Monçada. Si Gratiano fue abrazado lo hice porque era su destino. ¿Te sorprende que hable del poder del destino? Es algo que me enseñaron de joven, de mortal. Que le hablase mejor o peor y que le llegase a suplicar para ser abrazado es circunstancia, tenía un buen día, lo vástagos jóvenes tenéis que aprender a divertiros y así no daréis esa imagen de insensibles que no os pega para nada. Que conste que el chico tenía capacidades, pero fue otro fracaso, para mí es otra de Las sombras perdidas de Lucien. Eso lo demostró intentando rebelarse contra mí con el movimiento anarquista. Ese anarquismo es solamente un un puñado de ideas estúpidas de niños malcriados que algún día recibirán una sonora bofetada de sus padres, y de los padres de sus padres. La Gehenna, sí, en eso la Espada de Caín habéis acertado.

Y sobre la Espada de Caín, aquí empezamos ya con el problema de los prototipos. Pon un poco de toque dramático a las siguientes líneas porque es una reprimenda y un aviso. ¿Qué derecho te da a copiar mi nombre para el clan, llamaros Lasombras, si sois todo lo contrario a mí? No a mi persona, sino debido al hecho de haberme traicionado, a como yo os he enseñado. Es una gran contradicción o acaso has pecado de Soberbia, algo prohibido para ti, poniendo el nombre de Lasombra para el clan como trofeo y calificar a los antitribu como tal. ¿Has pensado que quizá vosotros seáis los antitribu? Será algo que discutamos el día de la gran lucha.

Te atacaré a tu ego ahora.

Fíjate hasta donde habéis llegado a caer. A mí se me rebela mi chiquillo Gratiano y dice matarme, a ti se te rebela tu chiquilla, Lucita creo que se llama, y... Bueno, el futuro te aguarda, sólo que yo puedo permitírmelo y tú no. Es por ello que no puedes compararte a mí como el gran líder del clan o como mente maestra que dices ser pero no eres.

Volvamos a Siracusa. Esto te lo sabes, así que pasaré rápido. Bueno Gratiano busca su momento, pacta con assamitas y tzimisces (fíjate que no podía haber caído más bajo), me intenta distraer y me tiende una emboscada. ¿De veras crees que no me lo esperaba? ¿De veras crees que Hulul, el líder assamita, es capaz de mantener mi sangre en su cuerpo? Y lo más importante ¿Por qué os retirasteis sin ver mis cenizas volar? Posiblemente porque sabíais estar avocados al fracaso y Gratiano pecó de joven novato. Por eso no es digno de la estirpe. Ya ves que los únicos de mis hijos que se salvan de la quema son Montano y Boukephos. El resto merecen la misma suerte que Juana de Arco. ¿Acaso crees que mi última sonrisa que visteis era porque me veía a mi mismo identificado en Gratiano? Por favor eminencia, creo que os enseñé a mirar en la mente, más allá de las aparentes miradas.

Te diré que hice después de todo eso. Mirar y reir, Caín tenía razón, había creado una sociedad aberrante y ahora los cainitas sois una aberración dentro de la sociedad, desde ese día.

No creas que la Camarilla merece mejor suerte que vosotros. Esos pedantes subidos de tono que te miran por encima del hombro y te juzgan por tener o no tener reflejo. Lo dicho, no podéis permitiros esos alardes de poder aunque os creéis que los tenéis. No me taches de humilde, verás que no lo soy, que la redención humilde no es precisamente lo mío.

Desde entonces hasta hoy lo único que habéis hecho es degenerar, como la sociedad, sí, pero vosotros el doble. De ahí la explicación de la frase del primer párrafo de que oscurecéis las escasas luces que quedan. Por ejemplo, ¿qué es eso de la Vaulderie? Mezclar sangres para que la gente beba de ella es una aberración. Ya no respetáis la pureza de sangre, si los neonatos tienen cada vez la sangre más diluida por algo será, no puedes enfrentarte a los designios de la Naturaleza Cainita, sólo hay un ser que puede enfrentarse a ella y vencerla y prueba de ello es que ahora, por su culpa, los lasombra ya no tenemos reflejo. Ya sabes de quién hablo, ¿no? Pues ala, búscale y comentale eso de tu Vaulderie.

El último mortal que me cayó bien era Bakunin, al menos fue el único que intentó establecer una base del anarquismo. No me cae bien porque fuese un genio sino porque sus ideas me hacían reír. Ya te he dicho antes lo que opinaba del movimiento anarquista. De eso hace ya más de siglo y medio. Digamos que fue dar un poco de novedad al mundo.

¿Dónde estoy ahora? Muchos dicen que en el Abismo y que yo soy la misma obtenebración. Aaahh.... Obtenebración, divina herramienta que os di, desagradecidos. Que te hace pensar que yo no pueda acabar definitivamente con cualquiera de mi sangre volviendo mis sombras contra él. Vaya si podría hacerlo, eso explicaría la mayor destreza de algunos vástagos con la oscuridad y la futilidad de algunos con ella. Es una buena explicación ¿no crees? Quizá esté flotando en el abismo, Monçada, donde no hay distancias, ni sentidos, sólo armonía absoluta. Debería traer aquí un día al Dalai Lama a ver que opina.

También tú deberías probarlo. ¡Ah, perdón! Que tu Dios no te lo permite, ¿o sí?

Es tu Dios uno de esos que ha muerto, como decía Nietzsche, y que no habla con vosotros desde hace más de tres milenios. La fe mueve montañas decía, también hace hervir la sangre cainita, pero eso se lleva en el alma y tú no la puedes ver en un espejo. Quizá algún día me vuelva a coronar como un dios como hice en Nubia mientras tú, como dice cierto príncipe de una ciudad alemana, pasabas de un testículo a otro de tus ascendentes mortales.

Cierto Brujah puro, tú los llamas brujas verdaderos, dice saber donde me encuentro en letargo, junto a Troile o Brujah. La verdad es que podría haberse callado y dejar la incógnita para los grandes días finales. Hay pocas cosas más divertidas que las adivinanzas y las incógnitas.

La Gehenna aguarda, yo con ella.

Lo demás es silencio, oscuro y sombrío silencio.


Lord Adarvark Loric III, miembro de la Vitae Oscura
LordAdarvark@terra.es

 


aportado por: Lord Adarvark Loric III- Vitaeoscura

Para: La Biblioteca Vampiro

Bibliotecario: Santiago Giovanni

De: La Biblioteca Oscura