En este artículo vamos a hacer un repaso a todos los cómics de la nueva etapa de Superman en 2000. Aunque en su mayor parte se publicó en dicho año, comenzó en el mes de diciembre de 1999. Hay que matizar, eso sí, que siempre nos referimos a las fechas que aparecen indicadas en las portadas, las cuales no se corresponden con la realidad porque siempre van con dos meses de retraso. Así, cuando se habla de que un cómic es, por ejemplo, de diciembre de 1999, éste llegó a las librerías norteamericanas en octubre de ese año. Aclarado esto…
PONGÁMONOS EN SITUACIÓN
A finales de 1999 las series de Superman estaban necesitadas de un profundo cambio de dirección. Durante toda esta década la falta de ventas se había superado a base de golpes de efectos como su muerte y resurrección, la boda con Lois Lane o el cambio de poderes. En el camino quedaron buenas y malas historias, pero el lector pedía ahora menos grandes eventos y más historias sencillas. Los 90 habían dejado para el recuerdo una tendencia hacia el oscurantismo, la violencia gratuita… Con el fin de esta década parecía que volvía la luz y el optimismo a los superhéroes, y Superman debía marcar el camino a seguir.
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El comienzo |
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Navidades con Etrigan |
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El nuevo Brainiac |
Para que el cambio no se quede en simples palabras es necesario fichar a nuevos autores. Gente como Dan Jurgens o Karl Kesel han hecho mucho por el personaje, pero después de tantos años hay que dar una oportunidad a otros. Para el relanzamiento se habla de Grant Morrison, Mark Millar e incluso Mark Waid, pero al final el que se lleva el gato al agua es Jeph Loeb. Él será la cabeza visible de esta nueva etapa como escritor de la serie Superman a partir del número 151, acompañado por Mike McKone. Desde luego su primer paso no puede ser más acertado, ya que recupera el Daily Planet, cuya propiedad Lex Luthor vende por un simple dólar. De las otras tres series Man of Steel mantiene a Mark Schultz y Doug Mahnke como equipo, Action Comics recibe a Joe Kelly y a Germán García, y en Adventures of Superman Stuart Immonen hace sus pinitos como escritor mientras que el dibujo irá pasando por varias manos: Steve Epting, Pablo Raimondi, Yanick Paquette, McKone…
DICIEMBRE
Todo empieza en diciembre de 1999. El primer detalle que llama la atención son las portadas de los cuatro cómics, realizadas por Phil Jiménez, que juntas forman una enorme ilustración. El segundo, claro, los nuevos nombres que asoman en las propias portadas. Y por último, cuando comienza la lectura, que cada serie es independiente… aunque no tanto como el lector querría. Durante muchos años se ha criticado el que fuera necesario seguir todas las series porque la acción pasaba de una a otra continuamente… Esto estaba bien cuando sólo había tres títulos al mes, pero con cinco ya es rizar el rizo. Para subsanar esta situación se cancela la trimestral Man of Tomorrow y se da la consigna de dar a cada serie cierta autonomía, que tengan su propia línea argumental, pero siempre con un tema de fondo.
En este primer mes la temática es el origen del personaje: Loeb repasa su historia mediante las portadas de viejos periódicos que adornan las oficinas del Daily Planet; Immonen muestra una vieja aventura de Clark aún vivía en Smallville; Schultz se centra en la faceta alienígena y Kelly explica qué efecto tiene la kryptonita en él.
ENERO Y FEBRERO
De igual forma, los cómics de enero de 2000 tienen como trama secundaria la revelación de que Superman está casado (cosa que los lectores ya sabemos de sobra, pero no la gente de la calle en el Universo DC), mientras que los de febrero festejan la navidad… a la vez que dejan entrever una terrible amenaza que está al llegar. Entre todo esto destaca la historia de Loeb-McKone en la que debutan el hijo de Mongul e Imperiex, un nuevo villano del que se sabrá más en el futuro. Mención especial se merece también Action Comics, donde se presenta una chica española que hace negocio vendiendo kryptonita a villanos de segunda fila (nº 760, diciembre de 1999) o un Etrigan hablando en rima más divertido que nunca (nº 762, febrero de 2000). La pena es que García se marcha de la serie al poco de llegar. Al menos en su lugar entra el también español Kano, que continúa con un estilo similar.
MARZO
A finales del siglo XX nuestra sociedad ha llegado a tal informatización de los sistemas que el denominado “Efecto 2000” causa auténtico temor. Este miedo se traslada a los cómics de Superman, que después de celebrar la navidad toca festejar la llegada del año 2000. Esto ocurre en Superman: Y2K (marzo de 2000), que supone la llegada desde el futuro de Brainiac 13, precisamente esa amenaza de la que se hablaba antes. Este nuevo villano pone en jaque al mundo al manipular los sistemas informáticos, activando misiles atómicos, etc. Además, como curiosidad, está dibujado por ordenador para hacer énfasis en su carácter cibernético y futurista. La saga “Y2K” renueva a Brainiac, pero también a la ciudad de Metropolis. Tal vez por influencia de las serie de animación de Paul Dini y Bruce Timm los guionistas la transforman en una auténtica “ciudad del futuro”. Ahora los coches vuelan, las carreteras se auto reparan, etc. Se produce además un giro argumental bastante interesante por el que Luthor cambia a su hija por toda esa tecnología futurista, de manera que ahora es más peligroso que nunca… Y éste es sólo el primer paso en su carrera hacia el poder.
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Llega McGuiness |
Esta historia también supone el esperado debut de Ed McGuiness, que sustituye a McKone en Superman nº 154 (marzo de 2000) confirmando que el relanzamiento va en serio. La aportación de McGuiness es tal que su retrato del hombre de acero se convierte en la visión moderna del personaje. Para su disfrute y el del lector la serie se vuelve un festival de personajes invitados: los Hombres de Metal, Superboy, Wonder Woman, Green Lantern… Loeb es un experto en adaptarse a las preferencias del dibujante, así que no tiene reparo en dar a McGuiness lo que pide.
ABRIL, MAYO Y JUNIO
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Contra el Parásito |
Aparte de Brainiac y el omnipresente Luthor todos los villanos de Superman van reapareciendo poco a poco en las siguientes aventuras. Entre ellos destaca el Parásito, que suplanta a Lois Lane y hace sufrir a Clark Kent haciendo creer que ya no le quiere. También el Bromista, personaje de segunda (o tercera) fila que es renovado de los pies a la cabeza… literalmente. Esto ocurre en Adventures of Superman nº 579 por obra y gracia de J.M.DeMatteis, guionista que aterriza en la franquicia después de muchos años escribiendo las series de Spider-man. DeMatteis, generalmente unido a historias sobrias, muestra aquí su lado más divertido, y qué mejor que con un personaje que se llama precisamente “Bromista”. Su versión de este villano cala lo suficiente como para que en unos cuantos años Kurt Busiek lo retome tal cual y detalle el origen que DeMatteis deja entrever.
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La nueva Fortaleza |
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Superman-Marvel |
Además de los villanos otro concepto que es renovado es el de la Fortaleza de la Soledad. Se trata del refugio de Superman en el Antártico, un elemento clásico en la leyenda del hombre de acero. En la recta final de la saga “Rey del mundo” (1999) la Fortaleza fue destruida por Lex Luthor en su intento por acabar con el héroe. Desde entonces que sus restos han estado vigilados por los fieles robots de Superman, pero ha llegado el momento de recuperarla. Los responsables de esta tarea son Superman y John Herny Irons, que se reúnen en el número 100 de Superman: The man of steel para ello. El malo de turno es el Superman Cyborg, un personaje muy aprovechado pero no siempre para bien. También aparecen los habitantes de la ciudad de Kandor, vistos anteriormente en “Crisis e Kandor” (1997). Entre todo el guionista Mark Schultz hace de este número tan especial uno de los más farragosos de 2000. En la recreación de la Fortaleza Schultz se empeña en justificarlo todo mediante explicaciones pseudocientíficas que ralentizan la lectura hasta volverla aburrida. Al término del cómic surge una nueva Fortaleza de aspecto esférico.
JULIO Y AGOSTO
En el mes de julio se resuelve el asunto de Lois Lane en la saga “Condición crítica”.
En agosto aparece Superman nº 159, un capítulo con el que Loeb sigue creando cierto misterio en torno a la futura amenaza de Imperiex. Para ello recupera a Máxima, Grayven y Masacre, que después de la típica pelea por confusión con Superman comentan que aquel sigue vivo y que “cuando Imperiex venga a tu hogar firmarás alianzas que nunca habías imaginado”. Seguidamente el trío desaparece mediante un Tubo Boom, cosa que sorprende a Superman, que se trata de tecnología propia de los Nuevos Dioses. Como se desvelará en los cómics de 2001, con quien Máxima tiene una alianza es con Darkseid.
Hay que señalar que este episodio está dibujado por Ed McGuiness y por Paul Pelletier, que intenta simular el estilo del otro. McGuiness está creando la imagen moderna de Superman, pero es muy lento, así que el editor Ed Berganza termina recurriendo a otros artistas que dibujen de una forma parecida. Esta práctica se volverá más habitual de lo que cabría esperar y dará pie a dibujantes-clones como el español Paco Medina.
De agosto poco más se puede comentar. Casi parece el Mes Team-Up, ya que en el mencionado Superman nº 159 aparece Green Lantern, en The Man of Steel nº 103 lo hace Supergirl y Aquaman, mientras la Familia Marvel visita el Action Comics nº 768. Sólo el episodio de este mes de Adventures of Superman se desmarca del resto, y casi hubiese sido preferible que no lo hiciese porque es un capítulo verdaderamente insípido. El de Action es el más divertido, sin duda, con un Superman que termina obteniendo los poderes del Capitán Marvel.
SEPTIEMBRE Y OCTUBRE
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El mundo al revés |
En septiembre y octubre de este año se producen dos sagas, “Arkham” y “Emperador Joker”, en la que todo el mundo se pone patas para abajo: Superman es un peligroso criminal encerrado en el asilo Arkham, Bizarro es el principal superhéroe, etc. La realidad se ha deformado y el culpable no es otro que el Payaso del Crimen. El Joker (siempre acompañado de la divertida Harley Quinn) es un villano propio de Batman, sí, pero ya se había dejado caer en las páginas de Action Comics nº 765; ahora lo hace con increíbles poderes concedidos por Mr. Mxyzptlk. Es una ocasión para los guionistas de cambiar sin tapujos el rol de los personajes y que el lector descubra un mundo “jokerizado” por dos meses. Curiosamente Mxyzptlk es de los pocos villanos que nos son retocados durante esta época. No lo hizo John Byrne en su momento ni ahora los actuales autores, así que sigue fiel a sí mismo. Al término de esta saga en dos partes todo vuelve a la normalidad, excepto porque Bizarro se queda en nuestro mundo. Se trata de un Bizarro que recuerda al de la versión clásica, que parlotea al revés, que se cree un héroe… no como los clones de estos últimos quince años, que no alcanzaban el carisma de aquel. Es una buena forma de recuperar un concepto pre-Crisis para la continuidad moderna.
NOVIEMBRE Y DICIEMBRE
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El Superman de Ferry |
2000 fue un año muy especial porque en Action Comics, la colección en la que debutó el hombre de acero, llegaron a trabajar varios españoles. A los ya mencionados García y Kano se unió Pascual Ferry. Esto ocurrió en Action Comics nº 771 (noviembre de 2000), un capítulo que además contaba con el también español Álvaro López como entintador. Se trataba de un simple fill-in con Nightwing de co-protagonista, pero tuvo tan buena acogida que los lectores pidieron que Ferry volviese. Aún tendrían que pasar unos cuantos meses para que se cumplieran sus peticiones.
Pero lo más importante en la recta final de este año fue la carrera de Lex Luthor hacia la presidencia de Estados Unidos. Parecía imposible, pero era cierto: en el especial Superman: Lex 2000 Luthor se hacía con el control de la primera potencia del mundo. Para llevase la victoria en las urnas Lex tuvo que dejar la presidencia de LexCorp, cargo que tomó Talia Al Ghul en Action Comics nº 772-773 (este último ya publicado en 2001). En estos dos episodios, además, se produjo el enfrentamiento definitivo entre Superman R’as Al Ghul.
ÉXITO… MÁS O MENOS
Loeb quería alzar a Superman hasta los primeros puestos en las listas de ventas. Era el objetivo que tenía entre ceja y ceja y así lo declaró en alguna entrevista. Pero aunque las ventas mejoraron considerablemente no llegaron a las que se proponía. Superman es el principal superhéroe, pero no el que más vende. El problema era el que ya venía de antes, que para seguir las aventuras de Superman hacía falta un gran desembolso todos los meses. Es verdad que las series obtuvieron cierta independencia, pero ésta apenas duraba dos meses, el tiempo en que un nuevo crossover las unía de nuevo. Consecuencia de ello fue la marcha de DeMatteis al poco de llegar, harto de que interrumpieran cada dos por tres su trabajo. Peor aún: cada crossover se desarrollaba en cuatro cómics como mínimo, cuando no eran cinco (porque el prólogo venía en un especial aparte) u ocho (si duraba dos meses). Alargar tanto una historia está bien cuando realmente hay algo que contar, pero si el argumento no da para tanto la sensación que queda es muy negativa. Esto ocurre, por ejemplo, con “Emperador Joker”.
Pero dejando aparte las buenas o malas ventas y los problemas internos, vamos a comentar las cosas positivas y negativas que dejaron estos cómics. Durante la década de los 90 los anteriores guionistas habían introducido a nuevos villanos (Juicio Final, Dominus, etc.). Con muchos de ellos se crearon buenas historias, pero en 2000, en todo un ataque de nostalgia, optaron por centrarse en los villanos clásicos: Brainiac, el Bromista, el Parásito, Mr. Mxyzptlk, Metallo (que aparece brevemente en “Y2K”), Bizarro… O incluso en el fallecido Mongul, de quien se sacaron de la manga un hijo para seguir explotando este tirano ideado por Alan Moore en los 80. Todos ellos fueron renovados en mayor o menor medida y demostraron que seguían siendo válidos en este nuevo siglo.
Esto se aplicó también a los personajes secundarios que habían aparecido durante los 90 y que desaparecieron en este año 2000. Así, el plantel de secundarios se limitó a Perry White, Jimmy Olsen y Lois Lane, o sea, aquellos que están presentes en los cómics de Superman desde los años 40. Otros como Cat Grant, Lucy Lane o Ron Trupe simplemente dejaron de aparecer. Una verdadera pena ya que muchos de ellos se habían hecho con el aprecio de los lectores. Probablemente esta decisión se debe a la voluntad de la editorial de “romper” con el pasado para facilitar la incorporación de nuevos lectores.
Se puede decir que el gran acierto de este año es el de ascender a Luthor a Presidente de Estados Unidos, haciendo de él un villano ya no de Superman, sino de todo el Universo DC. Si a esto añadimos la amenaza de Imperiex, siempre presente de fondo, los guionistas habían conseguido crear una buena base para comenzar el 2001 que llevaría al crossover “Nuestros mundos en guerra”. Pero de eso ya hablaremos más tendidamente en otro artículo.
EN ESPAÑA
En nuestro país estos cómics fueron publicados en Las Aventuras de Superman (2003-2004), una colección de 10 números que recogió hasta agosto de 2000. El material de septiembre y octubre fue editado por Planeta DeAgostini en Superman: Emperador Joker. En el momento de escribir este artículo está inédito estos cómics:
- Superman nº 162-163
- Action Comics nº 772
- Adventures of Superman nº 584-585
- Man of Steel nº 106-107
El Action Comics nº 771 fue incluido en el libro Superman de Pascual Ferry.
Raúl G. Peribáñez