ANIMACIÓN

 
         

LA MUERTE DE SUPERMAN

 

Fíjate en él.

Tan elegante, tan poderoso, tan… hermoso.

Como un gran dios dorado convertido en carne y hueso.

Cualquier dios con sentido común exigiría completa obediencia a cambio de sus favores.

Pero no, nuestro hombre de acero nos protege y nos ayuda sin poner condiciones.

Y el pueblo le sigue de todas formas.

Disfruta de tu reinado mientras puedas, Superman, porque tan seguro como que la noche sucede al día llegará la hora en la que hasta los dioses deben morir.

Lex Luthor

Introducción
A principios de los 90 las ventas de las series de Superman habían descendido alarmantemente y DC Comics tenía que hacer algo para mejorarlas, aunque fuese mediante una solución muy drástica. La muerte de Superman fue criticada por muchos, pero todos pasaron por caja. Las ventas se dispararon y el hombre de acero volvió a dar de que hablar, ya no sólo en el mundo del cómic sino en otros medios y en todo el mundo. La maniobra comercial continuó con el funeral y, finalmente, la resurrección. Entre unas cosas y otras el suspense y la emoción se alargó durante varios meses, devolviendo a Superman a los primeros puestos en las listas de ventas. La conmoción fue tal que aún con el paso de los años aquel gigantesco evento siguió en la memoria de todos. En ello contribuyó la propia editorial, que se dedicó a exprimir el asunto con secuelas y revisiones. Tanto es así que en 2007 Warner Brothers, la multinacional a la que pertenece DC, comienza con este evento una serie de películas de animación basadas en grandes historias de este universo de ficción.

Argumento

Todo empieza cuando la gente de LexCorp libera accidentalmente a un ser monstruoso que había sido aprisionado en la Tierra por una raza extraterrestre. Como una bestia furiosa va de camino a Metrópolis destruyendo todo lo que encuentra en su camino.
En el Daily Planet Clark Kent se despide de sus compañeros porque va a ser enviado a Afganistán. Lois Lane, obsesionada con acabar con Lex Luthor, ni se molesta por él. A quien sí le presta toda su atención es a Superman. Desde hace más de medio que están saliendo juntos, pero él aún no le ha revelado que es Clark Kent. La relación se vuelve un tanto tensa por ello, pero el amor que siente Lois por es indudable. Superman está en la Fortaleza de la Soledad cuando es avisado del peligro que corre la ciudad.
El hombre de acero acude al combate, que termina con una victoria pírrica: el monstruo muere, pero él también. Durante el funeral del héroe Lois se da cuenta de que está presente Martha Kent, la madre de Clark… que aparentemente también ha muerto en Afganistán. La periodista relaciona ambos hechos y comprende que Clark y Superman son la misma persona.
Pasado un mes aparece Superman. Todos creen que el héroe ha vuelto de entre los muertos, pero en realidad es un clon creado por Lex Luthor. Tiene los poderes del auténtico Superman, pero no sus recuerdos. Es por esto que Lois sabe que hay algo más detrás de este hombre. El nuevo Superman actúa según los dictados de Luthor, pero poco a poco va tomando decisiones propias, entre ellas la de asesinar al Juguetero.
El cuerpo del auténtico Superman se encuentra en las instalaciones de Luthor, pero uno de sus robots ayudantes lo recupera y lo lleva a la Fortaleza. En realidad el héroe no está muerto y el robot se dedica a tratarle para que se recupere. Cuando ya está a un 70 % de sus posibilidades decide volver a la acción para detener a su clon, que por sus violentas acciones se ha ganado el miedo de todos. También el de Luthor, que cree tenerle controlado gracias a un fragmento de kryptonita hasta que el clon consigue extraerlo. Luthor casi muere a manos de su creación.
El ejército toma cartas en el asunto, pero de poco sirven sus armas. Sólo el verdadero Superman puede detenerlo y tras un cruento combate lo consigue disparándole una bala de kryptonita.
Ya con tranquilidad Superman le revela definitivamente a Lois que él es en realidad Clark.

Crítica
Adaptar más de 800 páginas de cómics a una película de menos de 80 minutos es casi imposible. Es por eso que en Superman: Doomsday ha sido necesario reducir (y mucho) el argumento original. En aquellos cómics muchos de los personajes y conceptos que aparecían venían de episodios anteriores a la vez que se daba pie a otros nuevos. El Superman Cyborg, por ejemplo, tenía su origen en cómics publicados un par de años antes, mientras que el Superman clónico sería desarrollado posteriormente en la serie Superboy. En esta película se simplifica todo esto para que tenga un principio y un fin bien claros, sin necesidad de que el espectador tenga que saber más que lo que le cuentan.
El principal interés de “El reinado de los superhombres” era precisamente el de conocer a los cuatro Superman que aparecían y descubrir cuál era el original. En esta película esto es casi anecdótico porque todo se reduce a un único doble. Este Superman viene a mezclar el Superman-Erradicador (por su actitud violenta) y el Superman clónico (precisamente por su origen). No hay señales de un Steel o del Superman Cyborg. Es una pena porque visualmente habría sido mucho más espectacular un Superman con aspecto robótico.
Se trata pues de una versión recortada de la historia original que básicamente se queda con la idea de que Superman muere a manos de un monstruo y después vuelve para enfrentarse a un doble malvado. Al menos aprovecha la relación Lois-Superman para dar el paso que hasta ahora no se había dado en las películas de celuloide y en la serie de animación de los 90: que Superman revele a su chica su auténtica identidad.
En lo que sí acierta es en el efecto que produce en la sociedad la pérdida del héroe. Todos se ven terriblemente afectados por ello. Jimmy Olsen deja el Planet y ficha por una revista de prensa amarilla como fotógrafo. “Lo importante es el espectáculo” dice. Perry bebe alcohol en su despacho. Lois viaja a Smallville y rompe a llorar frente a Martha. Es una buena adaptación de “Funeral por un amigo” y sin necesidad de meter a otros superhéroes como en aquel caso.
Generalmente los personajes están bien tratados. En los cómics de los 90 Perry White tenía una actitud mucho más amistosa con Clark y Lois, pero la versión fílmica parece haber calado muy hondo, así que el Perry que aquí vemos es el de un señor malhumorado que riñe continuamente a sus muchachos.
Lois Lane, por su parte, se hace con buena parte del protagonismo de la película. Se hace referencia a que fue criada entre militares, justificando así el que intervenga sin miedo en situaciones peliagudas. El momento en que se lamenta de la pérdida de Superman es verdaderamente emocionante, como también aquel en el que observa el combate entre los dos Superman mientras varios trozos de cristal le cortan la piel.
Pero sin duda quien más destaca es Lex Luthor. Es maquiavélico, violento, siniestro… Simplemente es Luthor. Durante el primer tramo de la película se preocupa de que no quede rastro alguno que pueda relacionar la liberación del monstruo con LexCorp. Su ayudante Mercy le dice con ironía “La LexCorp nunca estuvo allí”. Luthor coge entonces una pistola dispara a bocajarro contra ella. “Y tú tampoco”.
El Juguetero, en cambio, es totalmente distinto de lo habitual. Mientras que en los cómics es un señor mayor obsesionado con los juguetes, en Superman: The animated series era un muñeco. En esta película es un joven enfermizo de piel blanquecina, un asesino de masas cuyo modus operandi son, eso sí, los juguetes.
El diseño de los personajes es diferente del visto en otras series de animación como la del propio Superman o la de la Liga de la Justicia. Aquí Luthor es más alto y delgado y sus facciones están mucho más marcadas. Lois tiene un aspecto muy atractivo y sensual. El hombre de acero no sale bien parado por las líneas que marcan sus pómulos, que resultan molestas. Al menos su traje es llamativo gracias a los dos tonos de azul que luce. Del monstruo Juicio Final no puede haber queja alguna porque es lo que es, ni más ni menos.

Curiosidades
Esta película no debe circunscribirse en ninguna continuidad conocida. Es simplemente una interpretación de las sagas “La muerte de Superman” y “El reinado de los superhombres” introduciendo elementos de diferentes etapas.
La Fortaleza de la Soledad está visualmente tomada de la versión de las películas protagonizadas por Cristopher Reeve, que también fue trasladada a Smallville y a los cómics de Superman a partir de 2005. Así pues es diferente de la que originalmente aparecía en los cómics en los que se basa esta película. Sin embargo, en un plano puede apreciarse una figura en honor a Jor-El y Lara. El aspecto de ambos se corresponde con el concebido por John Byrne y que sí aparecía en dichos cómics.
En otro plano del interior de la Fortaleza se dejan ver las armaduras especiales que Superman vestía en Superman: The animated series.
Jonathan Kent no aparece en ningún momento, pero sí su esposa Martha, que hace un papel muy similar al de las películas. Es de suponer que, como en aquellas, Jonathan ya ha fallecido por un ataque al corazón.
En los cómics en los que se basa la película Lois ya sabía la identidad de Superman. En este filme la periodista lo descubre al percatarse de que al funeral acude la madre de Clark.
No se hace referencia a más superhéroes y se da a entender que Superman es el único campeón con el que cuenta la Tierra.
Las escenas de violencia son mucho más explícitas de lo habitual en las series de dibujos animados. En ocasiones sorprende la libertad con la que los personajes hacen uso de ella para cometer asesinatos a sangre fría. También la sexualidad se toca de una manera mucho más clara. Hay diálogos entre Superman y Lois con dobles sentidos muy evidentes.
En los cómics Juicio Final moría, pero tiempo después se desvelaba que seguía con vida. En la película directamente muere.
En el filme no aparece más que un doble clónico de Superman. En “El reinado de los superhombres” aparecían hasta cuatro hombres que aseguraban ser el auténtico hombre de acero.
Como en los cómics el auténtico Superman reaparece con un traje negro y una larga melena, además de portar un arma, en este caso una pistola con una descarga de kryptonita.
Los creadores de los cómics aparecen acreditados por el trabajo que hicieron, incluyendo a los entintadores, que generalmente suelen caer en el olvido.

 

Raúl G. Peribáñez