Esta entrevista fue publicada originalmente en la revista Amazing World of DC Comics # 2 (septiembre de 1974) y fue realizada por Guy H. Lillian II.
¿Cómo comenzaste en los cómics?
Bates: Julie Schwartz y Mort Weisinger (editor durante mucho tiempo de las series de Superman) fueron los primeros con los que contacté enviándoles portadas. Cuando yo era un crío comencé a coleccionar y comprar todos los cómics que National Periodical sacaba. Comencé a dibujar portadas, dibujando todas esas ideas que tenía. Se las envié a Weisinger y la primera que usaron mostraba a Luthor con Brainiac gruñendo a Superman, a seis pulgadas de altura, encerrado en una jaula. La envié durante 1963.
Maggin: No sabía eso. Estoy impresionado.
Bates: Me sorprendí mucho cuando la vi por primera vez en la tienda; no sabía que fuesen a emplearla.
¿Ellos no te avisaron?
Bates: No. Entonces, en el verano de 1964, hice 50 nuevas portadas, 25 para Julie y 25 para Mort. De las que le di a Julie se emplearon dos y creo que Mort usó unas cinco.
¿Cuánto te pagaron?
Bates: No conseguí nada por ello. No habíamos acordado ningún tipo de pago. Pero Mort me envió un cheque por 50 dólares en septiembre de 1966 y el Día de Acción de Gracias de ese año escribí la primera historia que les vendí. La portada debe datar de junio de 1967 aproximadamente. En Navidad escribí un par de historias como prueba y también las compró. Después de eso me dieron una paga regular y comencé a trabajar con Mort Weisinger; así empezó mi carrera en los cómics.
¿Dónde estabas por aquel entonces?
Bates: Todavía estudiando. Ohio University. Mejorando como escritor.
¿Qué tal fue el "estilo Weisinger"?
Bates: Él siempre buscaba un punto de vista que fuese original para cada historia. Por ejemplo, yo tenía en mente una historia en que el mundo se había contaminado absolutamente y existían ciudades que flotaban sobre toda esa contaminación. Pero Mort me dijo que no, que mejor que los ciudadanos viviesen en altísimos edificios y que en tierra todo hubiese sido abandonado. No era gran cosa, pero era original. De todos los editores Mort era el que más se involucraba en la creación de los argumentos. En otras palabras, si un escritor llegaba con una historia y él la rechazaba, el escritor SIEMPRE salía de su oficina con un argumento que desarrollar. Normalmente era un argumento de Mort, pero era faena para el escritor.
¿Cómo describirías el tipo de argumento de Weisinger?
Bates: Se centraba sobre todo en la enorme mitología que había creado para Superman. Se marchó después de haber creado a todos esos personajes, aunque la personalidad de Clark o Lois... La personalidad era muy típica. Lois era siempre muy curiosa, Clark muy manso y suave, Jimmy un idiota, y así era como los lectores los concebía después de tantos años. Mort hizo a Superman un personaje muy fuerte en no menos de siete series durante varias décadas. Su aportación fue asombrosa.
¿Cuántas historias escribiste para Mort?
Bates: Trabajé con él durante los tres últimos años en que estuvo en National. Debieron ser unas 50 ó 60 historias.
¿Algún recuerdo en particular?
Bates: Sí… La historia en tres partes para Action Comics en la que Superman envejecía, una de las últimas que hice para él…
Maggin: Ésa es mi favorita.
Bates: Gracias. A mí también me gusta.
¿Escribiste para otros editores mientras Mort estuvo aquí?
Bates: Hice una historia para Schwartz que está entre mis favoritas. Es una en la que Flash conoce a Schwartz titulada "¿Realidad o ficción?". Flash está luchando a un monstruo que le golpea y envía a nuestro mundo. Se encuentra con un niño que lee un cómic de The Flash y le pregunta "Tu eres Barry Allen, ¿verdad?". Flash necesita dinero para construir una máquina con la volver a su mundo, así que va a las oficinas de DC en New York City.
¿Tenían dinero en la oficina? ¡Ése no puede ser nuestro mundo!
Bates: Flash le pide a Julie un préstamo porque nadie en la Tierra se cree su historia. ¿Tú te la creerías, Elliot?
Maggin: Probablemente no.
Bates: Julie le da ese dinero con el que Flash construye la máquina. Al acabar la historia Julie dice "¿Se creerán los lectores esta historia cuando la vean impresa?".
Maggin: ¿Entonces dónde está esa máquina dimensional si Flash la dejó aquí?
Bates: Sólo Julie lo sabe, pero la ha escondido y no nos dice dónde a ninguno.
Vale, vamos ahora con la historia de Elliot S. Maggin y de cómo comenzó en los cómics.
Maggin: ¿Cuál es la pregunta?
¿Dónde creciste?
Maggin: Nací en Brooklyn y viví allí hasta los nueve años. He vivido siempre alrededor de New York excepto cuando estuve en el colegio.
¿Coleccionabas cómics cuando eras pequeño?
Maggin: Lo hice hasta los doce o trece años. Años después, cuando estaba en la Brandeis University, hice de tutor en un programa para niños de la ciudad. Tenía muchísimos cómics de Superman de 1958 a 1964 en casa, así que los llevaba a Boston para que los críos tuvieran algo que leer. Pero muchos terminaban rotos, así que compré nuevos. Comencé a leerlos y cuando llegué a la serie Green Lantern / Green Arrow me dije "Vaya, esto es verdaderamente bueno. Yo también puedo hacerlo".
La serie GL / GA parece importante para ti.
Maggin: Hizo que me interesara en la posibilidad de escribir cómics. Se me ocurrió que quizá alguien realmente estuviera ESCRIBIENDO los cómics, dándoles algo de atención, en vez de una pequeña plantilla interesada en producir un cierto número de ideas manidas. Así que percibí todo eso y empecé a meterme en SUPERMAN de nuevo.
¿Cómo comenzaste a escribir cómics?
Maggin: Pensaba en escribir Teen Titans antes de mi primera historia de Green Arrow… Conocí a Dick Giordano y le pregunté "¿Cómo se hace para entrar en el mundo de los cómics?". Me respondió que mandando muchas ideas. En aquella época Dick aún no era editor y Murray Boltinoff estaba editando Teen Titans. Le envié a Murray un montón de ideas y él me dijo "Quiero historias de misterio", así que escribí varias de ese estilo, pero no le gustó ninguna. Si le envié tres cada una era mala por diferentes razones: una no era suficientemente buena, otra era demasiado complicada, otra… Les parecía que siempre tenía los mismos problemas cada vez que les enviaba historias. Pensaba que era algo peculiar.
¿Qué hay de tu primer éxito, "¿Qué puede hacer un solo hombre?" en Green Lantern # 87?
Maggin: Escribí esa historia como parte de un proyecto para la universidad. Estaba haciendo un trabajo sobre la cultura popular y quería mostrar la idea de que el medio cómic podía ser usado como un instrumento propagandístico para moldear la mente del lector hacia cualquier dirección a la que quisiéramos llevarlos. En lugar de escribir un artículo intentando demostrar esto, quise probar a convertirlo en un cómic. Nunca hice artículos convencionales, sino que surgía con estas ideas tontas que no implicaban trabajo. Eran originales, supuestamente, por lo que impresionaría a mis profesores con la originalidad y ellos no se molestarían en buscarles el contenido. Mis artículos tenían un montón de originalidad.
¿Cómo reaccionó Schwartz ante esa historia?
Maggin: Se la envié a Carmine Infantino y él se la pasó a Julie. Me envió una carta en la que me felicitaba. En unas dos semanas reduje la historia de 19 a 13 páginas para acomodar la historia al formato que exigía Julie. Creo que el guion original de 19 páginas todavía anda por ahí a la deriva.
¿Qué escritores son vuestros favoritos?
Bates: ¿Del mainstream? Me gusta Ray Bradbury –he hablado mucho sobre él con Julie, que solía ser su agente– y ciertas personas del cine.
Maggin: Probablemente Kurt Vonnegut. Escribí una historia de Superman, "Protectores de la Tierra Inc." que tenía un personaje basado en él. Le envié una copia antes de que saliera a la venta y estuvo muy agradecido. Me respondió en una cartita que nunca debería disculparme por la forma en la que vivía. Escribió "El meollo de la civilización es el hecho de que la gente puede vivir de formas hilarantes".
¿A qué escritores de cómics admiráis?
Maggin: Me gustan todos mis amigos.
Bates: Me sería más fácil decir cuáles no me gustan, pero no puedo hacer eso, claro. No me gusta el cómic que suena pretencioso… y hay muchos ahí fuera. El problema por el que pasa esto (y aclaro que esto me lo ha comentado mucha gente mayor) es que mucha de la gente que creció leyendo cómics ahora los está escribiendo. Hay muchos escritores que trabajaron en otros ámbitos (Edmond Hamilton en ciencia ficción, Alfred Bester en radio…) y que después desarrollaron toda ese conocimiento en el cómic. La gente que creció leyendo cómics y nada más se dedica ahora a hacer algo extraño, algo basado en cómics… Normalmente escriben diálogos que nadie tendría ahí fuera. No le dan toda la importancia que se merece al dibujo.
Maggin: Nunca he estado muy interesado en las series de Marvel, pero soy un fan a escondidas.
Bates: A ninguno de los dos nos atrae mucho el material de Marvel.
¿Por qué? ¿Qué ocurre con la competencia?
Maggin: No pienso en Marvel como la competencia de National. No trabajan en el mismo mercado que nosotros. Estoy en National porque no me interesa escribir para universitarios lo que deberían leer los niños. Creo que la única razón por la que alguien de más de quince años sigue disfrutando de los cómics es porque es un poco rarito… porque le hacía feliz cuando era más pequeño, no porque ahora le deje alucinado. Ampliar las percepciones de alguien de esa edad o mayor debería costar más de veinte páginas bien ilustradas.
Bates: Ellos compiten con nosotros sólo en el sentido de que está ocupando espacio en los stands.
Maggin: Los personajes de National son más factibles. Creo que las historias tienden a ser mejores, y la actitud por el dibujo también tiende a ser mejor. Pero te diré una cosa que hacen que National no hace bien… National no tiene esa sensación de TONTERÍA como sí Marvel. Explícate un poco.
Maggin: Las secciones de correo, las campañas, las promociones… National no tiene esa actitud de tontería. Marvel se toma en serio a sí misma por alguna ridícula razón que no consigo comprender. Donde Marvel llama a su revista FOOM, dedicando seis meses a que la gente descubra qué significa FOOM, y resulta ser "Friends of ol' Marvel", con "old" reemplazado por "o-l-apóstrofe"… National saca una revista que se llama Amazing World of DC Comics. Es un nombre desinteresado. FOOM lo es también, pero es un poco tonto; la gente dirá "FOOM, qué nombre más estúpido". Nadie pensará nada en particular al oír Amazing World of DC Comics.
Bates: Ésa es la diferencia entre Marvel y National. Los lectores de Marvel son mayores pero ven los cómics como algo "camp", que deben ser divertidos porque sí; National tiene lectores jóvenes que se toman los cómics mucho más en serio. Si National intentara escribir diálogos de estilo "campy" me sentiría ofendido.
DC intentó eso durante la época de la serie de televisión de Batman. Y se comprobó que no le sentaba muy bien a nuestros personajes.
Maggin: Mira, un ejemplo, no creo que cuando alguien escribe a un lector explicando el tema del precio deba sonar pomposo o presuntuoso. Es una forma de ponerte en paralelo a tu lector, no de manera condescendiente, no mirándole de arriba abajo. Creo que a veces la actitud de National es menos cínica que la de Marvel.
¿Pensáis que las historias reflejan vuestra actitud?
Maggin: Sí.
Bates: Sí, las de Marvel simplemente son divertidas.
Maggin: Bueno, pero ese es el nivel al que deben estar las historias…
Bates: Si son buenas historias mantendrán esa diversión, pero las de Marvel son simplemente diversión. No hay una historia detrás, sólo acción. No hay nada.
Maggin: Recordaré tu definición de "diversión" en tu vocabulario neo-puritano del Oeste como un sinónimo de "pueril".
La forma de escribir las historias en Marvel es diferente a la de National. Nosotros comenzamos con un script, pero ellos por un argumento hablado. A partir de ahí el dibujante hace las páginas y los diálogos y demás se añaden al final.
Bates: Le da al dibujante la libertad de dibujar lo que quiera, pero obliga al escritor a ser simplemente la persona que rellena los bocadillos. Eso le hace perezoso y escribir diálogos pretenciosos para cumplir.
¿Perjudica este sistema al argumento?
Bates: No, es que directamente lo elimina. No lo perjudica porque no hay un argumento. No creo que esa sea la intención, claro, pero lo hace.
Maggin: Sin embargo, un artista de la narración de historias puede lograrlo. Jack Kirby era diferente; él sabía qué hacer con las ideas de Stan Lee.
Bates: Sí, eso sí, el sistema funciona si tienes a alguien que sabe lo que está haciendo.
Maggin: Vamos a hablar de otra cosa.
Superman pues.
Maggin: ¡Genial!
¿Qué os atrae de Superman?
Maggin: Es el prototipo de héroe, la persona ideal. Probablemente él y el Presidente Kennedy hayan sido mis principales influencias, aparte de mi padre.
¿A ti también te influyó, Bates?
Bates: Bueno, no conozco al padre de Elliot… Ah, que te refieres a Superman. Cuando era un niño iba a la parte trasera del granero a rezar a Dios. Le suplicaba que me diera el poder de volar, como Superman. Rezaba, rezaba y rezaba… entonces miraba de reojo y me decía "Venga, vamos a ver si ha funcionado". Iba corriendo y saltaba, pero nunca funcionaba. Se podría decir que estaba influenciado por Superman, sí.
¿Qué creéis que hace singular a Superman?
Bates: Clark Kent. Tenemos a Clark para poder identificarnos con el personaje y a Superman para la acción. Ambos son indispensables. Si escribes una historia sin uno de los dos se queda incompleta.
Maggin: En la primera historia que escribí no salía Clark.
Bates: Por vergüenza.
¿Os entusiasma la idea de que Superman es un ser alienígena, reaccionando contra un mundo hostil?
Maggin: No creo que un ser alienígena estuviera interesado en revolotear y en establecerse como el mayor héroe de un planeta extranjero.
Bates: No pienso en Superman como alienígena tanto como hacen otros. Es un chico que fue adoptado y criado entre nosotros. Tan sólo lo diferencia el que tiene super-poderes.
Es una gran diferencia.
Maggin: Sí, pero porque mantiene su identidad en secreto. En realidad no la necesita.
Bates: Él ha vivido con eso toda su vida. Nunca ha conocido nada diferente. Cada superhéroe obtiene sus poderes después de haber vivido una vida normal. Pero el concepto de Superman es diferente, porque él ha sido Superman desde el día en que nació, y ha sido Clark también. Ambos son importantes en la historia. Clark es el personaje por el que el lector puede sentir algo. Estamos escribiendo historias en torno a él, no sólo sobre Superman. Le damos una vida privada, una familia. Es algo de lo que se hablado durante mucho tiempo.
¿Qué pensaríais de Clark si le conocierais?
Maggin: Yo le ignoraría.Bates: Recuerda que para tener éxito en no llamar la atención Clark no se ha quedado en un término medio, se ha convertido en el opuesto de Superman.
No habéis hecho muchas historias de conflictos.
Bates: ¿Entre quienes? ¿Entre Clark y Superman? Ya se han agotado todas las posibles variaciones de esa idea. SUPE tiene una personalidad integrada: ésa es parte de la fascinación del personaje.
Maggin: Clark se preocupa de su identidad secreta mucho más que cualquier otro superhéroe. Eso le hace ser un poco más semejante a la gente con la que tiene que entrar en contacto.
Como sus vecinos. ¿Quién creó la dirección "344 Clinton Street"?
Bates: Len Wein. Julie tuvo la idea, pero fue Len quién escribió la historia en que se mencionaba esa dirección.
Maggin: ¿No fue añadida en alguna reimpresión?
Bates: Eso fue el número. Era un área de la vida de Clark que aún no había sido tocada.
Maggin: Nosotros queríamos hacer del "344 Clinton Street" una dirección tan famosa como la del "221-B Baker Street".
¿Creéis que ha cambiado el trabajo de Curt Swan con el "New Look" de Superman?
Bates: Mucho. Solía poner seis viñetas por página y le quedaba genial. Ahora es uno de los mejores artistas.
Hay muchos lectores que no pueden con él.
Maggin: Sin discusión. Es genial.
Elliot, tú merodeas mucho tiempo alrededor por New York, ¿piensas pasar aquí el resto de tu vida?
Maggin: No. En absoluto. Salgo casi siempre que tengo una oportunidad. Casi todos los sitios que he visitado me han gustado más.
Tienes un máster en periodismo por Columbia. ¿Por qué hiciste eso?
Maggin: Buscaba algo que hacer, me imagino. Simplemente se me ocurrió que una licenciatura en artes no es un producto muy comercializable; así que, ya que tenía un título, pensé que también podría tener uno bueno.
Quizá estés pensando en añadir un segundo título bueno.
Maggin: Este año no.
¿Qué hay de tus estudios, Bates? ¿Fuiste a la Universidad de Ohio?
Bates: Sí, y tengo una licenciatura en artes. Me di cuenta de que no valía nada, así que no cometí el error de sacarme otra que valiera incluso menos. Lo dejé justo ahí.Un anti-intelectual.
¿Cuáles son tus otros intereses como escritor?
Bates: Bueno, me gustaría meterme en películas. Por eso me dirijo a Hollywood. No dejo los cómics, todavía escribiré SUPERMAN. Pero me gustaría expandirme.
¿Qué hay de ti, Maggin? ¿Qué quieres hacer el resto de tu vida?
Maggin: Tengo algo de tierra en la cima de esta colina en Pennsylvania, como un acre y cuarto, toda rodeada de bosques. La última vez que estuve allí fue en junio... mi amigo Rick y yo fuimos en canoa por el Río Delaware, donde casi me ahogo. Conduje mi coche hasta donde está mi tierra. No había un solo coche en varias millas a la redonda y era el lugar más SILENCIOSO que he visto en mi vida. Vi este ciervo en mi tierra, y tan pronto lo vi grité a pleno pulmón "¡Oye, Rick, hay un ciervo en mi tierra, oye, Rick, mira eso!". El ciervo escapó y probablemente muriera de un ataque al corazón. Quiero construir una casa ahí arriba y pasarme el día sentado escribiendo novelas.
¿Cuánto tiempo pensáis que aguantaréis en los cómics?
Maggin: Otra semana.
Bates: Puede que dos.