Tras resolver el enigma de Newcastle , Delano absorbe nuestra atención con la Máquina del Miedo , una saga llena de personajes inquietantes. Para colmo, Piers Rayner (al que habíamos criticado desde su llegada a la serie) se muestra más expresivo que nunca. Planeta redondea el tomo con un texto anónimo de dos páginas que realiza un seguimiento de John Constantine a lo largo del universo DC/Vertigo .
Mientras tanto, sigue la vida en comuna: el mago inglés no consigue hipnotizar a Myra , y ésta se tomará la revancha envenenándolo con amanita muscaria . La intoxicación le deja en un estado en que confunde realidad y alucinación. Imágenes grotescas de vacas ensangrentadas y ritos paganos se suceden; y descubrimos que Geotronik , una sospechosa organización paramilitar, está usando con algún oscuro fin las líneas de energía del campamento.
La joven amiga de Constantine, Mercury , posee grandes facultades sensitivas, y parece intuir los propósitos manipuladores del líder de la organización. En santa compaña, John hará el amor con su madre Marj poco antes de la redada y la visita a la comisaría. Los hippies deciden partir hacia Escocia y nuestro protagonista cambia de look antes de embrollarse en un accidentado viaje en tren –que veremos en el número próximo-.