RESEÑA NACIONAL

 
         
por Kalashnikov


Planeta DeAgostini
Guion: Tim Sale
Dibujo: Tim Sale
Tinta: Tim Sale
Portada: Tim Sale

48 págs.  3.95 €

(Reseñas publicadas originalmente en El francotirador)

Solo nº1


Llega a España una colección que tiene los días contados en EEUU. Una serie dirigida al lucimiento de dibujantes estrella como Tim Sale (nº1), Richard Corben (nº2), Paul Pope (nº3), Howard Chaykin (nº4), Darwyn Cooke (nº5), Jordi Bernet (nº6), Michael Allred (nº7), Teddy Kristiansen (nº8), Scott Hampton (nº9), Damion Scott (nº10), Sergio Aragonés (nº11) y Brendan McCarthy (12). Pero esto no pronostica precisamente buenos guiones, sino más bien un cuaderno de muestras de los distintos registros de cada autor. La edición de Planeta es semejante al formato Ultimate pero más flexible, con una portada de fondo blanco que ha dado mucho que hablar. Eso sí: el logotipo de Solo es precioso. Cada historia se presenta con una portadilla y bocetos y se incluye una pequeña biografía del artista.

“Cita con el Señor de la Noche” (con la colaboración de Darwyn Cooke ) incluye tres splash-pages dobles en sólo 11 páginas. Destaca una Catwoman en pleno celo y una divertida viñeta final. “Christina” contiene acuarelas hermosas de Sale , pero suena a relato primerizo, de escritor novel. “Amor de juventud” (mano a mano con Diana Schutz ) recupera la cuatricomía gracias al colorista Dave Stwart , que otorga una estética retro al melodrama barato de Supergirl –con enfermedad terminal de por medio-. Es curioso que la heroína aparezca con dos aspectos diferentes: antes y después del tinte.

“La noche del baile” encaja de manera idónea en Superman: Para Todas las Estaciones , no en vano lo firma junto a Jeph Loeb y da voz a la madre de Clark Kent para contarnos lo que ocurrió en aquella cita tan especial. “Una jugada peligrosa” es un homenaje a la serie negra de Brian Azzarello , con los fantasmas del gángster Deuce y la bella Lindy - a quien Sale dota de un gran atractivo- rondando el limbo. La breve “Pienso en ti” posee cierto tono autobiográfico ( ¿por qué lloraste en tu noche de bodas? ) y se presenta con elegantes bitonos.

 

por Kalashnikov


Planeta DeAgostini
Guion: Paul Pope
Dibujo: Paul Pope
Tinta: Paul Pope
Portada: Paul Pope

48 págs.  3.95 €

Solo nº3


Paul Pope se enfrenta al universo DC con la única ayuda de los coloristas José Villarrubia, James Jean y Dave Stewart, un colaborador frecuente de esta serie. Entre toda los personajes, el autor se fija en Omac y Robin. Con el primero firma un increíble homenaje a Jack Kirby, sin duda lo mejor de su aportación a Solo. Su visión del origen del ejército de un solo hombre está llena de imágenes impactantes (Lila dentro de la caja de cartón, las viñetas del violento ataque sobre los hombres del PPI…). La historia cuenta además con un epílogo situado en el presente, con un guiño hacia esos productos insólitos que se vendían por catálogo –como los sea-monkeys-.

Pope se acerca a la mitología con un brillante guión acerca de Teseo y el Minotauro, para ofrecer una visión original del mito, con moraleja final incluida. Alejándose de los superhéroes firma “En esta esquina”, el devenir de un bar poblado por mafiosos, donde dirige una mirada hacia todo aquello que suele pasar desapercibido. Acaba el volumen con una revisión de Robin (el furioso adolescente) sin apenas diálogos, con un Joker y un Batman arquetípicos.

por Kalashnikov


Planeta De agostini

Guion: Howard Chaykin
Dibujo: Howard Chaykin
Tinta: Howard Chaykin
Portada: Howard Chaykin

48 págs. 3.95 €


Solo nº4


El autor de Black Kiss obvia el universo DC en su entrega de Solo y presenta seis historias de distintos géneros, casi todas de ocho páginas y con la misma estructura. Para ello se acompaña de una legión de cinco coloristas, dado que sus guiones y sus dibujos ya suelen estar lo suficientemente bien valorados como para que se encargue otro. Chaykin es un narrador eficiente de trazo reconocible (rostros angulosos y abundancia de viñetas grandes), y en cada episodio nos reserva una sorpresa final.

“La última vez que vi París” tiene al saxofonista negro de la cubierta como protagonista, en una aventura ambientada durante la invasión de Francia a manos de las tropas nazis. “Mejoras” recupera el espíritu sangriento y maniqueísta de los relatos de EC , con toques de ciencia-ficción y un médico desalmado. “A galope” es un western crepuscular donde una pareja de forajidos prueba suerte en el cine. “Allanamiento de morada” es un homenaje a Misión Imposible –ya sabéis lo bien que pinta Chaykin el neopreno—. “Mala sangre” posee el tono de los informativos de sobremesa, así que es posible que nos salpiquen las tripas. Y por último, “¡Terror!” funciona como una breve autobiografía del artista norteamericano: el hallazgo de una caja llena de tebeos, su pasión por el cine, los catálogos de lencería, la ausencia de su madre…

Planeta debería hacer bimestral esta magnífica colección, pues llevamos dos años de diferencia con EEUU respecto a su publicación. Ventas no le deben faltar, pues suele agotarse en las librerías que conozco. La edición se completa con una biografía del autor y bocetos de personajes.

(Reseña publicada originalmente en Apokolips )

Solo nº5

por Borja Cano


Planeta De agostini

Guion: Darwyn Cooke
Dibujo: Darwyn Cooke
Tinta: Darwyn Cooke
Portada: Darwyn Cooke

48 págs. 3.95 €


Todos tenemos al menos un autor fetiche, que nos llevaría a comprarnos una colección solo por su trabajo aunque el de su compañero fuera la atrocidad más sangrante que podamos echarnos a la cara. Actualmente he de reconocer que tengo unos cuantos, de los que no podría decantarme únicamente por uno pues cada uno me gusta por un motivo. Pero uno de ellos, sin dudas, es Darwyn Cooke . No recuerdo demasiado bien cual fue el primer trabajo suyo que leí, aunque bien podría ser el primero de los dos números especiales que realizó hace unos años para la extinta colección arácnida Spider-Man´s Tangled Web . Visto en perspectiva, no es que sea uno de sus mejores trabajos. Pero desde entonces es un autor del que no suelo perderme ninguno de sus trabajos, o al menos de la mayoría que pueden caer en mis manos. Una situación que sin duda se enfatizó tras la lectura de DC: The New Frontier , posiblemente el mejor trabajo con diferencia de toda su carrera tanto a nivel de guión como de dibujo. Lo último que he leído de Cooke , a la espera de que sus doce números en The Spirit no se demoren demasiado en ser editados en nuestro país, es este número de la colección antológica Solo realizado completamente por él. Una auténtica delicia, siendo mi preferido de la colección de los tres que he leído hasta el momento. Y es un mérito nada fácil si tenemos en cuenta que los otros dos se centraban en el trabajo de Tim Sale o Richard Corben . Pero lo cierto es que lo de este número es insuperable, con unas historias que van desde los recuerdos personales del propio autor como bien demuestra la primera historia del número a otras de un corte más reivindicativo como la protagonizada por Question. Además, a diferencia de los números anteriores, Cooke introduce una breve trama donde recupera a Slam Bradley, uno de los personajes secundarios que ya utilizara en el relanzamiento de la colección Catwoman junto a Ed Brubaker . Solo es una corta narración sobre una de sus noches, con aparición especial de la mismísima Selina Kyle, pero cumple de sobra el requisito de ser una especie de hilo conductor de las diferentes historias que componen el número, aunque luego no tengan nada que ver con la trama de Bradley.

Pero la cabra tira al monte, con lo que he de reconocer que la historia que más me gustó fue la que cierra el número con el protagonismo absoluto de Batman, titulada Dejà vu . No exageraré diciendo que es la mejor historia en años del hombre murciélago, sino que es una buena presentación de lo que puede llegar a ser un día de trabajo del héroe enmascarado de la ciudad de Gotham. O de cómo Bruce no puede olvidar el asesinato de sus padres cuando ve que otro chaval le toca pasar por lo mismo. Y lo que tampoco sería una historia del otro mundo, o al menos una historia original, se vuelve de lo más atractiva gracias al lápiz del propio Cooke . Es indudable, visto lo visto en esta historia, que Cooke sabe como hacer un Batman aterrador para los criminales sin necesidad de recurrir a la violencia gratuita que a muchos autores les da por utilizar. La forma en la que detiene al último criminal, sin mover un solo dedo para ello, o incluso la forma en la que les infunde miedo a los criminales es sin lugar a dudas una buena representación de lo que significa el hombre murciélago para los criminales mal llamados corrientes. Si de verdad sois seguidores de Batman, tendríais que tener esta historia. Recientemente ha salido al otro lado del charco un tomo recopilando las historias protagonizadas por Batman que ha realizado Cooke, entre las que se incluye la que acabo de mencionar. Eso si, además del tomo os recomiendo encarecidamente comprar este número, no os arrepentiréis.

Por lo demás, tenemos una historia de espías con algún que otro giro un tanto inesperado (al menos así me lo ha parecido a mí) además de contar con un final a gusto de la imaginación del lector. Eso además de una de las historias más locas que recuerdo haber leído, con un excéntrico hombre narrando su aventura de amor y desamor con… ¡Una aspiradora! Mientras lo leía no daba crédito a lo que estaba ocurrido, esperando que en algún momento se explicara que era alguna especie de metáfora u otra cosa distinta. Y para no variar, el final también tiene su coña. Así mismo, además de un sugerente pin-up de Catwoman, tenemos dos páginas dedicadas a pequeñas tiras cómicas que no tienen ningún desperdicio, especialmente la breve historia de los cómics en América . Nunca antes se contaron tantas verdades en tan poco espacio. Del apartado gráfico, no tengo nada que decir. Cualquier elogio sería válido para lo que hace Cooke en este número, donde no se dedica a utilizar solo una técnica sino que prácticamente cada historia tiene su ambiente especial. Si no lo has leído, corre a comprarlo. Si no lo haces te perderás uno de los mejores cómics publicados en este año. He dicho.