RESEÑA NACIONAL

 
         
por Sergio Holmes


Planeta DeAgostini

Guión: Marv Wolfman
Dibujo: George Pérez
Entintado: Romeo Thangal
Portada: George Pérez

Recopila The New Teen Titans 13-16

112 págs.  7,50 €


Clásicos DC: Nuevos Titanes nº4

Cuarto tomo de las aventuras clásicas de los Nuevos Titanes, con colaboración especial de la Doom Patrol: Marv Wolfman aprovecha su trabajo en una de las series de más éxito de principios de los ochenta para recuperar –y reivindicar- uno de sus grupos fetiche del Universo DC, la Patrulla Condenada. Durante tres números, y aprovechando el nexo común de Changeling (antiguo componente de la Doom Patrol y actual miembro de los Nuevos Titanes), el grupo de jóvenes superhéroes se verá involucrado en una trama por la que desfilarán los últimos supervivientes de la Patrulla, sus principales enemigos y el inevitable recuerdo de los desaparecidos de un grupo que, en la actualidad, ha cobrado vida nuevamente de la mano de Grant Morrison.

El volumen se completa con un número protagonizado por Starfire, probablemente el miembro más sorprendente de la nueva generación de Titanes. Así, este cuarto tomo vuelve al formato de cuatro números sin portafolio de portadas, e incluye un artículo introductorio firmado por Abraham García y un error en el índice: el New Teen Titans número 14 se reseña como Best of DC 14.

A través de un guión lleno de nostalgia de la Edad de Plata, Marv Wolfman realiza un auténtico homenaje a la Patrulla Condenada, grupo de héroes sin demasiada fortuna editorial (a pesar de rasgos como el héroe maldito, un precedente en un universo de héroes públicos): si con la recuperación de Changeling como miembro de la nueva formación de Titanes el guionista rescata a un personaje (el antiguo Beast Boy) nacido en la colección de la Doom Patrol, la breve saga de tres números de desarrolla en la colección de los Titanes sirve como epílogo a la última misión del singular grupo. Robotman y Steve Dayton, miembros supervivientes de la Patrulla junto a Changeling, participan en esta nueva historia que limpia el nombre de Elasti Girl, el Hombre Negativo y Niles Caulder, el mentor del grupo.

La historia, brillantemente dibujado por un George Pérez que demuestra su maestría a la hora de dibujar supergrupos, siendo capaz de plasmar imágenes plagadas de personajes sin que la viñeta parezca sobrecargarse, resulta entretenida y amena; todo lo que el lector puede esperar de un cómic de merecida popularidad. Ni siquiera es necesario conocer la trayectoria de la Patrulla Condenada, su final o sus principales enemigos: todo está debidamente explicado por Wolfman, que recupera también a los responsables de la desaparición del grupo (Madame Rouge y Zahl) y a toda una nueva generación de la Hermandad del Mal, antagonistas por excelencia de la Doom Patrol. El protagonismo de los Titanes, un tanto diluido en esta saga, apenas se advierte gracias a una excelente historia que podía haberse publicado como perfecto colofón y cierre a la serie de la Patrulla.

El número que concluye el volumen, Starfire desencadenada, es una historia autoconclusiva que explora la naturaleza y personalidad de Koriand'r, la extraterrestre que no comprende el mundo en el que ha de vivir y que todo lo contempla desde una inocencia de blancos y negros. La actitud guerrera de la princesa de Tamaran ya había causado algunos problemas al grupo, especialmente  a un Robin que difícilmente podía controlar a Starfire en medio de un combate: en esta historia, Wolfman hace que Kori se enamore para, a continuación, arrebatarle violentamente a su amor, lo cual desencadena una furia difícil de dominar.

El relato, en definitiva, explora el motivo de la parte oscura del héroe, un tópico de la década de los ochenta que los autores tratan en esta misma colección: basta recordar a Wonder Girl luchando contra sus compañeros en el volumen anterior, o a Changeling transformado en un horrendo monstruo sediento de venganza en el primer número de éste. La clave de todo, de nuevo, estará en la intervención de La Colmena, la misteriosa organización culpable de casi la mitad de las aventuras que ha vivido el grupo hasta el momento.

En conclusión, Wolfman y Pérez realizan codo a codo unos números plagados de acción y aventura (e incluso humor), justo lo que el lector espera de un buen cómic: altamente recomendable.

Sergio Holmes