RESEÑA NACIONAL

 
         
por David Hernando


Norma Editorial

Guion: Keith Giffen, J.m.dematteis
Dibujo: Kevin Maguire
Tinta: Joe Rubinstein
Portada: Kevin Maguire

140 págs.  16.00 €


(Reseña publicada originalmente en Dolmen #96 Febrero  2005)

Antes conocidos como LIGA DE LA JUSTICIA

¡ALLÁ VAMOS OTRA VEZ!

Mira por la ventana. Vuelve a mirar e imagina por un momento que no estás en febrero de 2004, sino en mayo de 1987. El mundo del cómic experimenta una de sus mejores décadas. Dark Knight y Watchmen triunfan, aunque el sabor a violencia y pesimismo comienza a extenderse entre los primeros plagiadores de sendas obras. Entre tanta negrura ves, en un rincón, a tres personas que no van a hacer que sus héroes lloren. Entre tanto lamento y oscuridad, ellos se ríen de todo y de todos. Sus héroes no son un nuevo grupo surgido de la nada. Son ni más ni menos que la Liga de la Justicia como nunca antes la habías visto... pero nunca la vas a olvidar.

Keith Giffen, Jean Marc DeMatteis y Kevin Maguire consiguieron hacer de la Liga de la Justicia una comedia de situación única en su género. Y no sólo eso, sino que aportaron un nuevo punto de vista al género superheroico más tradicional, consiguieron cómics que no eran cosa de risa pero que, sobre todo, marcaron a toda una generación. ‘La generación Bwha-ha-ha', a falta de un término mejor...

            El regreso de este equipo de ensueño, que consiguió insuflar savia nueva a uno de los mejores grupos superheroicos, a la Liga parecía poco menos que imposible. Hace tiempo que DC quería que volviera, confiesa Giffen. DeMatteis y yo habríamos vuelto de vez en cuando pero no estaba preparado. No quería volver. No quería visitar de nuevo a estos personajes sólo porque sí. No quería volver a menos que tuviera una buena razón para ello, algo con lo que tratarlos de manera diferente. No quería ponerlos en embajadas. Giffen se refiere aquí a la organización de la Liga de la Justicia cuando él se hizo cargo. Maxwell Lord, hombre de negocios ante todo, reunió a la Liga con el propósito de hacerla política e internacional. A esto le siguió la división de la Liga en Liga de la Justicia América y Liga de la Justicia Europa, ésta última bajo el mando del Capitán Atom. Tras el Justice League America #60 (marzo de 1992), las embajadas se disolvieron y nada volvió a ser como era. La Liga poco a poco volvió a seguir su camino épico hasta alcanzar cotas de calibre cósmico con Grant Morrison. Parecía no haber espacio para este enfoque en apariencia gamberro pero tremendamente serio en contenido. No parecía haberlo hasta el año pasado, cuando se vio hecho realidad el sueño de miles de lectores: el grupo anteriormente conocido como la Liga de la Justicia volvía... ¡y lo hacía precisamente en una miniserie de seis números con ese título! Formerly Known as the Justice League #1 irrumpía en las librerías en septiembre de 2003 para alegría de todos.

            No me emocioné de verdad con lo de volver a la Liga hasta que descubrí que si Max lo intentara de nuevo sería con una táctica diferente a la usada antes, declara Giffen. Cuando me vino la idea de ellos como ‘los héroes del pueblo' supe que teníamos algo con lo que trabajar. Si necesitas a un policía, ¿a quién llamas? Al 091. En este universo, que está lleno de superhéroes, ¿cómo entras en contacto con ellos? Todos estos superhéroes que pueblan el Universo DC están más allá del hombre común, es imposible contactar con ellos. Pensé que una línea de SuperAmigos sería lo idóneo. Su base de operaciones sería un almacén en Queens y serían una organización sin ánimo de lucro. Cambiarían sus derechos de imagen por merchandising con tal de sostener la compañía, con lo que todo vuelve al tema de que los superhéroes no necesitan el dinero, que hacen lo que hacen porque es lo correcto. Sí, son algo ridículos, pero son altruistas. Creí que podíamos darle una oportunidad. El equipo es el mismo que inició la anterior serie: Giffen, DeMatteis y Maguire. El proceso de trabajo también es el mismo que hace tantos años. Lo realmente divertido de la Liga es, para mí, lo espontáneo de su guión, del proceso de escribirla, confiesa DeMatteis. No sé mucho de la historia hasta que me pongo con los diálogos. Entonces hay dos opciones: a) presto mucha atención al argumento de Keith, o b) lo ignoro todo y escribo lo que quiero. Normalmente es una combinación de ambas. Esto es lo divertido de trabajar con Keith, quien por cierto es uno de los humanos más creativos que he conocido. Nos vamos pasando la pelota el uno al otro. Descubro muchas cosas mientras avanzamos, pienso en muchos enfoques nuevos en los que no habíamos pensado antes. Sé que Keith lo ha predispuesto todo de manera que nuestros personajes son muy parecidos a lo que fueron antaño... a pesar de que han cambiado mucho desde entonces. En otras palabras, no importa por lo que hayan pasado en los últimos años... a duras penas se han vuelto serios. Van a tener el mismo tratamiento ligero y sonriente de los viejos tiempos. Aun cuando tratamos con algo relativamente serio, se muestra a ‘la manera Bwa-ha-ha'. Como la vida misma: cuando pasan cosas malas, más necesitamos reír. Por eso siempre he creído que estos personajes son más parecidos a la vida real que cualquier otro superhéroe deprimido y deprimente.

            Los personajes han cambiado mucho desde entonces y no todos están disponibles, como Guy Gardner, antiguo Linterna Verde que ha pasado por mil y una penurias desde que acabó Justice League (desde transformarlo en alienígena a matarlo en una mísera viñeta y de refilón). Por lo menos muchos de ellos vuelven, más gordos, más viejos, pero incansables: Blue Beetle, Booster Gold, Capitán Atom, Fuego, Maxwell Lord, L-Ron, el Hombre Elástico y la incorporación de Mary Marvel. Una combinación que asegura risas en cada página. Y más aún si añadimos el factor tiempo en cuanto a la historia de DC, como explica Giffen: Ya han pasado unos cuatro o cinco años desde que su Liga de la Justicia se disolvió y quiero ver el progreso que han sufrido en ese tiempo, aunque no como los han tratado, volviendo a Booster un robot, matando a Hielo y lo de Guy... no sé qué demonios están haciendo con él, pero ojalá le dejarán en paz. En la miniserie saldrán algunos rostros familiares de la Liga de la Justicia Europa y otros héroes que estaban por ahí. DC estuvo abierta a mis ideas sobre cómo plantear dónde habían estado estos personajes en todo este tiempo. Habíamos estado en contacto con Beetle por Birds of Prey, pero en general, Booster, el Capitán Atom, Fuego, Ralph y Sue... ¿dónde han estado? Una vez DC me dio carta blanca para hacer con ellos lo que quisiera, para que pudiera hacer algo divertido, es cuando me lancé a por ello. Me lo estoy pasando genial, es  muy divertido volver a las cabezas de estos personajes otra vez.

            La serie es en esencia una comedia de situación superheroica, añade Maguire. Disfruto por la oportunidad de crear interpretaciones cómicas de esta gran variedad de personalidades. Hay pocos personajes a los que echo en falta, aunque el más notable de todos es Guy Gardner, aunque ése es un problema que se solucionará pronto. Si te gustó la Liga de la Justicia que hicimos Keith, J.M. y yo (Dios, ¿de veras hace quince años de eso?), entonces te lo pasarás genial con esto. Giffen no ha perdido nada de su estilo iconoclasta con los años. Más a menudo de lo que uno pueda imaginar oye al editor diciendo: ‘¡Keith, no! No podemos hacerle eso a Mary Marvel!'

 

¡EL REGRESO DE (MANGHA) KHAN!

            La historia de los seis números tenía que estar bien planteada desde el principio, algo que por supuesto tenían muy claro los tres autores. La necesidad imperiosa de volver a ver a Mangha Khan, déspota intergaláctico donde los haya, era poco menos que obligatoria. Por descontado que Giffen y compañía nos lo traen de vuelta y nada más y nada menos que en busca de L-Ron, su fiel robot sirviente que abandonó en la Tierra. Además, hay espacio para enfrentar a la ex-Liga con Roulette, villana presentada en las páginas de JSA, directora de un coliseo de lucha entre superhéroes para complacer a su público que lógicamente está compuesto por villanos. Éste es el argumento básico de la historia, con algunas subtramas repartidas en brillantes diálogos y situaciones de dramatismo intenso, como la pelea en el coliseo entre Mary Marvel y Capitán Atom, o de añoranza, como la entrega al Detective Marciano por parte de Batman de una galleta Oreo. La miniserie soporta bien el embate y resalta como algo nuevo pero conocido a la vez, algo que en el fondo los lectores necesitan, tanto los que ya estuvieron allí por primera vez como los que no sepan nada más que comentarios de aquellos que lo vivieron. Si bien las historias no han perdido nada de lo que las hacía ser tan diferentes al resto, el dibujo de Maguire aguanta el tipo enfatizando su mayor logro: las expresiones faciales. Me encanta la narrativa visual, declara el dibujante. Es lo mío. No podría imaginarme haciendo publicidad o retratos, y eso que seguramente me pagarían mejor. Me encanta contar una historia. Ahora mismo, mi personaje favorito a la hora de dibujar es Fuego, sobre todo en los números tres y cuatro. Y me lo he pasado en grande también al hacer a L-Ron. En sí no hay personajes difíciles de hacer. En líneas generales, no me gusta representar personajes a los que no se les pueda ver los ojos, pero eso no es un problema aquí.

El por qué ahora y no antes ya ha sido respondido en parte por Giffen. Era el mejor momento creativamente hablando para lo autores, cuando encontraron un motivo argumental para hacerlo realidad, aunque en cuestiones de mercado es otro cantar. La primera vez que intentamos esto estábamos en medio de El regreso del señor de la noche y la era del pesimismo, recuerda Giffen. Pensamos que estábamos muertos. Creí que iban a crucificarme por sacar una serie así en aquel momento. Ahora creo que hay espacio en las tiendas para una serie cómica. Son seis números... creo que podemos causar un pequeño impacto. Sí, las amenazas con las que tratamos son serias, pero te permiten dar un paso atrás y decir: ‘¡Tiene alas!'. Toda la idea detrás de la Liga de la Justicia Internacional no era sólo la aventura superheroica, sino que los acompañabas a casa después del combate y veías qué pasaba detrás de las cámaras cuando se quitaban las máscaras y eran seres humanos. La gente se quejaba de la Liga cuando la hacíamos diciendo que nos mofábamos de los héroes y no nos los tomábamos en serio, pero creo que estábamos mostrando lo que la gente es capaz de hacer en momentos de estrés. Suelen distanciarse y reír. Hacer chistes es un mecanismo de defensa humana. Es una manera de romper con la seriedad que te envuelve. Por ejemplo, a Mary Marvel le queda nada para matar al Capitán Atom en el #3. Creo que eso es suficiente para convencer a la gente de que el grupo se enfrentará a temas serios. Las amenazas a las que se enfrentan son muy peligrosas pero pensad en esto: un tipo apuntando con un arma a Jim Carrey. Eso es muy serio. Si Jim Carrey decide tomárselo en broma, vale, será divertido, pero el hecho sigue siendo que ese tipo puede apretar el gatillo y matarle.

Cuando trataba con personajes que estaban en activo en otras series, prosigue Giffen, como Batman, el Capitán Atom –que tenía serie por entonces- o Flash, solía decir que cuando entraban por la puerta de la embajada, iba a pasármelo bien con ellos. Pero prometía que cuando salieran de ella, los devolvería iguales a como me los dejaron. Es lo mismo ahora. Cuando entran en esta serie los vamos a explorar un poco. Miremos partes de su personalidad que no hayamos visto antes. Veamos cosas que no hemos visto. Todo el mundo está preocupado ahora mismo por lo que pueda hacerle a Mary Marvel. Cuando Mary Marvel venga, nos lo pasaremos bien con el personaje pero cuando se vaya, seguirá siendo Mary Marvel y volverá a Fawcett City o a donde quiera que viva ahora. No vamos a hacerle nada horrible, no entiendo esa preocupación. ‘¡Oh, no! Van a hacer chistes de ella, la van a destrozar!' No creo que nos estemos burlando del personaje. Dejemos que salga y se lo pase bien, dejemos que todos se suelten un poco el pelo, por el amor de Dios. Otro ejemplo de esto es el número del puñetazo (NOTA A PIE DE PÁGINA: Giffen se refiere al Justice League #5 (septiembre de 1987), donde Batman noqueó a Gardner de un solo puñetazo en una de las escenas más memorables de toda la Liga de la Justicia.) Tuvo lugar entre Guy y Batman, dos de los personajes más serios fuera de Justice League. Y a pesar de eso, quedó bien, no estaban fuera de personaje. Y mirad: tuve a Batman en Justice League y aun hoy día lo siguen publicando. Parece que no lo destrocé después de todo.

 

EL UNIVERSO ES UNA GALLETA OREO

            La reacción antes siquiera de ver un solo número no se hizo esperar y todos los lectores que aún hoy día guardan con especial cariño el recuerdo de aquellos cómics comenzaron a ensalzar la decisión de DC por darle una oportunidad a esta entrañable Liga. Estoy impresionado, declara Giffen. Debo admitir que la reacción me ha pillado fuera de juego. Sabía que a la gente le gustó Justice League, era un cómic popular. Pero nunca imaginé que reunirnos de nuevo para estos seis números iba a causar tanta expectación. Entonces nos lo pasábamos muy bien, pero nunca pensamos que causábamos este impacto en los lectores. La serie estaba pensada para ser un cómic bueno y entretenido. Estoy encantado de que la gente esté ansiosa por que salga el primer número. Espero estar a la altura de las expectativas. Poder conectar de nuevo con el público que estuvo entonces y poder atraer al que no estuvo allí pero está ahora. Sigo pensando lo mismo que he mantenido y defendido durante mucho tiempo: hay un mercado ahí fuera que tiene ganas de una serie de buen rollo para pasarlo bien. No todo tiene que estar inmerso en la continuidad, o ser parte de una historia más grande o requerir que el lector haya hecho una tesis doctoral en X-Men para disfrutarlos. Quizá haya sitio para una serie de este estilo, donde la gente puede coger un ejemplo, encontrarse con viejos amigos, enrollarlo, guardarlo en el bolsillo de atrás del pantalón e ir a jugar a la pelota.

            El público consigue el primer ejemplar y, si la expectativa era buena, al comprobar que no han variado un ápice en calidad, humor, seriedad y caracterización, enseguida surge el clamor que pide más miniseries una vez acabe ésta. No me toca a mí decidirlo, se excusa Giffen. No sé si me gustaría seguirlo en forma de serie regular, no lucharía por ello, pero si pudiéramos volver como una serie de miniseries de seis números sí que lo haría. Kevin ha firmado por seis números, y quizá no quiera hacer más después del sexto. Tal vez debamos tomarnos un par de meses de descanso y volver con otro dibujante. Después de todo ya tuvimos a más de un dibujante en Justice League. Me gustaría hacer más cosas con estos personajes pero no soy yo quien ha de decidirlo. Es cosa de DC, quien mirará la reacción de los lectores y las ventas. Por mi parte, estaré dispuesto a volver. Después del sexto número tendremos a un grupo sólido y bien definido. No los voy a separar al final. Con suerte, otros autores no les harán demasiado daño en caso de usarlos, no los matarán indiscriminadamente ni nada por el estilo como han hecho antes, por lo que seguirán disponibles si volvemos. Lo que puedo decir por ahora sigo asombrado por la respuesta y puedo decir con seguridad que los lectores no saldrán defraudados. Creo que encapsula lo mejor de la Justice League International y lo actualiza para el nuevo público, e incluso para el viejo que se pregunta qué le ha pasado a estos personajes. Cuando me siento a escribir estos personajes me lo paso genial.

            Lo cierto es que para 2004 DC ha confirmado una segunda parte. Otra miniserie de seis números. Se llamará ¡No puedo creer que esto no sea la Liga de la Justicia! Sinceramente, yo tampoco.

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Departamento de datos importantes:

1. Este cómic retomó a un buen montón de personajes y elementos que gozaron de gran protagonismo durante la etapa de Keith Giffen, J.M. DeMatteis y Kevin Maguire en Justice League (que con el paso del tiempo cambiaría su título por Justice League Internacional y Justice League America). Aquella serie surgió a mediados de los 80, después del cierre de la colección original de la Liga de la Justicia y a raíz de lo ocurrido en la miniserie Legends (1986). En España pueden ser leídos gracias a la edición de Zinco y a la de Planeta DeAgostini en la colección Clásicos DC: JLA/ JLE.
2. Curiosamente muchos de esos personajes obtendrían mayor protagonismo dentro del Universo DC en años posteriores, enmarcados, eso sí, en el dramatismo que se expandió por todas las series de la editorial a raíz del éxito de Identity Crisis (2004)
3. En Estados Unidos Formerly Known as the Justice League (2003) se publicó como una serie limitada de seis episodios y posteriormente fue recopilada en un libro. En España fue publicada por Norma Editorial directamente en formato tomo. La edición española reproducía las seis portadas y un artículo firmado por Julián M. Clemente. Esta historia también fue editada en Argentina y en México por las editoriales Sticker Design y Vid Editorial respectivamente.
4. El título de este cómic era un guiño a Prince, que aunque en numerosas ocasiones ha cambiado su nombre artístico siempre se le ha recordado como “el artista antes conocido como Prince”.
5. Esta historia supuso el debut de Los Superamigos, grupo formado por los personajes más carismáticos de la mencionada etapa de Giffen y compañía a cargo de la Liga de la Justicia. Entre ellos estaban Blue Beetle, Booster Gold, Fuego, Capitán Átomo, Hombre Elástico y Maxwell Lord. Mary Marvel fue la gran novedad, mientras que otros personajes tan populares como Guy Gardner o Hielo no pudieron aparecer por haber fallecido en años anteriores.
6. Todos los robots que acompañaban al villano Manga Khan recibían sus nombres de escritores de ciencia ficción (L-Ron por L. Ron Hubbard, Hein-9 por Robert A. Heinlein, K-Dikk por Philip K. Dick son algunos ejemplos). En este cómic apareció por primera vez J-Lo, cuyo nombre venía por el de la cantante Jennifer López.
7. Formerly Known as the Justice League tuvo su continuación en I can’t belive It’s not the Justice League. Esta historia de seis episodios fue publicada en JLA Classified # 4-9 (2005) y en España se encuentra inédita en el momento de escribir estas líneas.

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