NIGHTWING: AÑO UNO
Cuando se llegó al número 100 de la edición USA de Nightwing , como siempre se pensó en realizar algún proyecto especial. Así que DC invitó de nuevo al equipo creativo que arrancó la colección 100 números atras y les dieron la tarea de contar el primer año de carrera de Dick Grayson , pasadas sus primeras etapas como chico maravilla de Batman y miembro de honor de los Teen Titans. Con los guiones de Chuck Dixon y Scott Beatty, amén de los dibujos de Scott Macdaniel, la saga duró 6 números (concretamente de Marzo a Mayo del 2005).
De hecho estos 6 números no son más que la tercera parte de una trilogía que los guionistas comenzaron con "Robin: Año Uno" y "Batgirl: Año Uno" . Dixon nunca ha ocultado que le encantan los socios del murciélago y de hecho confesó hace años que cuando estuvo al frente de Detective Comics trató a Batman siempre desde el punto de vista de Tim Drake . No olvidemos que Dixon fue el principal impulsor de las series de Robin y de esta que nos ocupa. Nadie mejor que él para llevarnos a la génesis de la nueva y definitiva identidad del señor Grayson. Lo mejor y lo peor de los guiones de Dixon se encuentra en este arco argumental, o sea aventura a raudales, entretenimiento, ausencia de excesivo melodrama o sentimentalismo... pero también mucha simpleza esquemática y tópicos mil veces vistos.
La historia comienza, como no, con acción. Batman combate a Clayface él solo mientras la ayuda de Robin no llega. Cuando aparece Dick y juntos consiguen salvar a un bebe que Clayface llevaba en brazos, Batman le reprochará a Robin que siempre este fuera con los Titanes y que haya descuidado la tarea principal que se le encomendó cuando era un niño: la misión de vigilar Gotham. Para Batman esto es lo más importante, y desde su punto de vista Dick tiene demasiadas distracciones. Sin mayores miramientos le pone de patitas en la calle y el ex-Robin comenzará un periodo de confusión que le llevara a buscar consejo y guía. Primero de Superman en Metrópolis y después volviendo a sus raices, en el circo en el que trabajó junto a sus padres como los Graysons voladores. Mientras tanto se nos cuenta también, aunque en breves pinceladas, el reclutamiento de Jason Todd como segundo Robin. Dick conseguirá su nuevo traje en el circo y decidirá probarlo en Gotham, sin saber que su antiguo mentor sabe de sus intenciones. Y como siempre Batman tendrá un plan para probar la valía del nuevo vigilante de Gotham.
Para mi hay dos detalles que elevan considerablemente el nivel de la serie. Primero la aparición de Deadman en el circo. No solo porque Deadman sea uno de mis personajes favoritos, sino porque incluirlo como inspiración del traje de "Nightwing" me parece una jugada muy buena. Por supuesto Dick ve un cartel antiguo en el que su padre aparece con un traje similar al primero que llevó Nightwing, el cual inspiró a Boston Brand su traje rojo y aqui también inspira a Dick Grayson su uniforme de faena. Podemos volver a lo mismo: "Vaya, hombre. Boston Brand conoció al padre de Dick Grayson. ¡En DC se conoce todo el mundo!", pero no deja de ser un detalle simpático y coherente, además de bien llevado.
Para mi lo segundo mejor sería el encuentro entre Nightwing y Jason Todd ya convertido en Robin. Aunque antes de todo eso el bueno de Grayson se anuncia a todo el mundo, empezando por el comisario Gordon, su hija Bárbara/Batgirl e incluso el Joker en Arkham.
El número en Metropolis sirve para que Dick adopte su nuevo nombre. Como ya sabreis muchos, el nombre de Nightwing pertenece a la mitología de Superman y aqui esta genialmente explicado como Dick se entera de la existencia de ese apodo y decide apropiarselo. La trama final en la que Batman decide probar a la vez a Jason Todd y a Nightwing metiéndolos en una estrambótica misión falsa que sale mal resulta algo traido por los pelos. Pero Alfred haciéndose pasar por Dos Caras nos regala algunos momentos de diversión realmente impagables. En este fin de fiesta aparece, por primera vez en el Bat-verso se nos dice, Killer Croc, demostrándo una vez más el mimo con el que Dixon y Beatty han respetado la continuidad establecida de los personajes, porque de hecho la aparición de Killer Croc coincidió en el tiempo con la de Jason como Robin.
Por supuesto tanto el número en que aparece Superman, como el dedicado a Batgirl tienen tambien sus correspondientes dosis de "problemas inesperados" (un grupo de terroristas en Metrópolis, la aparición del Pinguino y sus negocios en Gotham) que hacen que los diálogos iniciáticos se vean salpicados por buenas escenas de acción. Todas ellas estupendamente narradas por el dibujo de Scott McDaniel, artista de estilo simple pero que cuando quiere lo borda.
En mi modesta opinión la mejor entrega de esta trilogía sigue siendo "Robin: Año Uno", pero este comic no defraudará a los seguidores de Dixon ni por supuesto a los que disfrutamos de su larga etapa al frente de Nightwing. Sobran algunos toques infantiles y muchos diálogos tópicos ("Bruce has sido un gran padre..." "Tienes que mostrar lo que vales..." Blah, blah...) pero como siempre en el caso de Dixon la obra nos deja un buen sabor de boca. Estos autores puede que no quieran salvar las ballenas o hacer profundas reflexiones filosóficas sino simplemente entretener con la calidad del más aplicado artesano. Y en los tiempos que corren eso es positivo.
Por cierto, Planeta editó este tomo como prueba de cara a publicar al fin en español la colección del personaje desde el número 1. Parece ser que las ventas acompañaron y el año que viene tendremos Nightwing desde el número 1 en tomos. Sin duda una gran noticia.
ARRIBA
NIGHTWING nº 1
Había muchas ganas de poder empezar con esta colección, dado que considero a Dick Grayson como uno de los personajes más carismáticos que actualmente pueblan el amplio universo de ficción de DC. Quien considere a Nightwing como una mera copia de Batman esta bastante equivocado, pues tiene una visión que no se asemeja a lo que realmente representa el personaje. Es más bien todo lo contrario, pues a lo largo de los años Dick no solo ha madurado como personaje (algo que no suele ser demasiado habitual en el mundo del cómic norteamericano) sino que además ha sabido apartarse del manto de su antiguo mentor para ocupar su propio lugar en la vida, creando su propia galería de personajes dejando de lado el entorno del Hombre Murciélago. Obviamente los caminos de ambos se han cruzado muchas veces desde que Dick abandonara el puesto de Robín, pero en otras tantas ocasiones se nos ha demostrado que él jamás sustituirá a Bruce como el protector principal de Gotham. Y en eso llegó Crisis Infinita, destrozando todo lo que Dick había conseguido realizar durante estos años en la ciudad de Blüdhaven incluyendo la total aniquilación de la propia ciudad. Podemos decir que al final Dick acabó teniendo suerte, dado que la sombra de la muerte planeó sobre él durante toda la historia, cosa que al final no sucedió. Y tras una más que lamentable etapa a cargo de Bruce Jones, se hizo cargo de la colección el veterano guionista Marv Wolfman, momento elegido por Planeta DeAgostini para iniciar la primera andadura regular del personaje en nuestro país. Para Wolfman el personaje no es desconocido, pues fue él quien impulsó el cambio de nombre del personaje en la colección Teen Titans durante la década de los ochenta. Por ello no es de extrañar que las expectativas hacia su etapa estuvieran bastante altas, lo que ha podido perjudicarla más que beneficiarla. Y es que la sensación que me deja este número no es buena, aunque tampoco mala, sino que más bien me ha dejado un tanto frío. Lo primero que habría que decir es que, aún con todo lo malo que se pueda sacar de este inicio de etapa, Wolfman sabe como manejar al personaje sin que al lector le empiece a dar vergüenza ajena lo que se esta leyendo además de hacer el esfuerzo de crear un nuevo villano para la serie sin necesidad de recurrir a la amplia galería que tiene Batman, cosa que hubiera sido lo más fácil de realizar.
Parece que el misterio será una de las claves en esta etapa, pues se abren unas cuantas tramas en las que veremos a Dick utilizar sus dotes de detective. La principal es la que envuelve al nuevo villano aparecido en la serie, dado que parece que no todo es lo que parece siendo una victima más que un villano propiamente dicho. Realmente al que podríamos considerar como villano permanece hasta el momento en la sombras, viendo únicamente su silueta entre tinieblas. Que además sepa la identidad de Nigthwing genera más misterio en la identidad del villano. Y no desmerecen en nada esas misteriosas alucinaciones que tiene Dick en las que una voz le indica que tenía que haber muerto en la pasada crisis… Aunque me parece que creo saber la verdad sobre este misterio. El último episodio incluido en este número es de largo el mejor de los tres, con un Nigthwing intentando escapar tras ser enterrado vivo, viendo como sus miedos se van haciendo cada vez más persistentes ante el temor de su más que probable fallecimiento. Nosotros sabemos que no ocurrirá tal tragedia, pero Wolfman narra a la perfección toda la agonía que sufre en esos momentos Dick. Esta historia me da un halo de esperanza para lo que vendrá después, después de un comienzo un tanto irregular.
Y aunque esos apartados de la historia se pueden disfrutar, el problema viene con el reparto de secundarios que nos presenta Wolfman, el cual no tiene el más mínimo interés. Incluyendo, como no podía ser de otro modo, el supuesto nuevo interés romántico de Dick. No entiendo como hemos cambiado a secundarios como Barbara Gordon (imperdonable que se quede en agua de borrajas la página final de la colección antes del salto temporal) por otros que son un estereotipo demasiado manido desde hace años. Por el contrario, la conversación que tiene Dick con Alfred si que me parece algo más interesante, demostrando que Wolfman no ha perdido el toque al escribir según que situaciones. Todo esto se une a un irregular dibujo de Dan Jurgens, quien parece haberlo realizado a toda marcha pues tiene unas cuantas páginas que parecen no estar acabadas del todo. Jurgens es un autor capaz de sacarle más partido a sus lápices, como esta demostrando en la nueva colección que ilustra en DC como consecuencia directa de 5 , con lo que se nota que o este encargo llegó demasiado tarde o no le ha puesto todo el interés deseado. Y esperemos que la etapa de Wolfman remonte un poco, dado que tiene la capacidad para hacerlo.
ARRIBA