RESEÑA NACIONAL

 
         
por Kalashnikov


Planeta De agostini

Guion: Keith Giffen y J.M.DeMatteis
Dibujo: Kevin Maguire
Tinta: Terry Austen
Portada: Kevin Maguire

176 págs. 8.95 €


(Reseña publicada originalmente en El francotirador)

Clásicos DC: JLA/ JLE nº1

Guy Gardner es el miembro más insoportable del grupo, de hecho ni siquiera parece un Green Lantern , aunque en este primer tomo sufrirá un profundo cambio de humor tras una misteriosa charla con el Linterna Verde original Hal Jordan . A Canario Negro no le gusta que la salven, y llega a un acuerdo con Mr. Milagro para que la próxima vez sea ella quien acuda en su ayuda. El escapista de Nueva Génesis (aún inédito en la biblioteca Cuarto Mundo ) tiene que lidiar con su entrenador, el enano Oberón , y lo que es peor, con su esposa Barda cada vez que le toca turno de guardia.

El Capitán Marvel - Pandemolde para los amigos- es un superadolescente al que le pierden las galletas Oreo , los tigretones y ver la TV. Su inmadurez le hará recpacitar sobre su permanencia en la Liga de la Justicia . J'onn J'onzz es un detective marciano que se caracteriza por su templanza. Blue Beetle es el encargado de conducir el Bicho , y no le importa quedar en un segundo plano. A otro nivel se sitúa el Dr. Destino , que aparece y desaparece cual Guadiana .

Batman es el líder y no hace chistes (aunque a su costa se sueltan unos pocos). En un momento determinado le pasará el testigo a J'onzz. La Doctora Luz lo soluciona todo a base de flashes, pero cesa en sus funciones después de una entrada algo heterodoxa. Booster Gold es un añadido de última hora que usa el mismo modelo de gafas que Blue Beetle. Es pensativo y tiene el don de estar en el lugar oportuno en el momento adecuado. Maxwell Lord es el ejecutivo que mueve los hilos en la sombra, hasta el punto de calcular las peleas de la JLA y promover en el seno de la ONU el alcance internacional de sus hombres.

Enfrente tendrán a enemigos como el Hombre Gris , a unos extraterrestres que se oponen a la escalada nuclear de las grandes potencias, a la flota soviética de robots Rocket Red , al contrahecho Creeper y la Royal Flush Gang con sus estúpidos uniformes de la baraja francesa. En otra escala se posiciona Jack Ryder , un periodista televisivo que suele cargar contra los superhéroes. También figuran en este memorable volumen los presidentes Reagan y Gorbachov (grandes retratos de Maguire , por cierto), así como Superman .

Sería una tontería remarcar aquí el carácter humorístico de la serie, alzándose como uno de los títulos más frescos en su género y que, por desgracia, no ha tenido demasiados imitadores ( X-Statix podría ser un buen ejemplo, y de hecho trazaríamos incontables paralelismos). Los supertacañones de Adlo han insistido en la necesidad de recuperar los anuales de esta colección, que al parecer no están previstos por la edición de Planeta . Confiamos en que de ahora en adelante reproduzcan al menos las cubiertas originales.
por Sergio Holmes


Planeta DeAgostini

Guión: Keith Giffen y J.M. DeMatteis
Dibujo: Kevin Maguire, Luke McDonnell, Steve Leialoha, Bill Willingham
Entintado: Al Gordon, Bob Lewis, Joe Rubinstein
Portada: Kevin Maguire

Recopila JLI 8-15, JLI Annual 2 y Suicide Squad 13

224 págs.  9,95 €


Clásicos DC: JLA/JLE nº2

Prosiguen las aventuras de la Liga de la Justicia de DeMatteis y Giffen, en un segundo volumen que incluye los primeros pasos del grupo como organización internacional, y manteniendo ese tono jocoso y desenfadado de los primeros números del a serie. Sólo la participación de la Liga en Millenium recordará que estamos en el mismo universo de Superman, Wonder Woman y el resto de grandes leyendas de DC, ya que la serie, al margen de una importante dosis de aventuras, no se desprende del humorismo y la parodia que lo convierten en una auténtica innovación en el sobreexplotado género de los superhéroes.

El tomo abre con el número 8 de la recién bautizada JLI (la serie original cambió de nombre justo en el séptimo número), y el grupo convertido en una organización de alcance internacional con distintas embajadas (en Moscú, París y Nueva York): la Liga de la Justicia deja de ser de “América” para transformarse en “Internacional” (título bastante más apropiado que el de JLA/JLE que ha escogido Planeta, en mi opinión), y la simple excusa de una reestructuración sirve para que Giffen y De Matteis firmen una historia centrada en algo tan cotidiano y a la vez tan extraordinario como una mudanza, utilizando todos y cada uno de los tópicos referidos a los “cuarteles generales” que cualquier lector del género es capaz de reconocer: baste como ejemplo el aterrizaje de la nave de la Liga en techo de su nueva sede neoyorquina, que no es capaz de soportar el peso del vehículo…

Al margen de estos cambios “externos”, la formación del grupo también varía, con la incorporación del Capitán Átomo (imposición de los USA) y de Red Rocket (imposición de la Unión Soviética), la renuncia del Capitán Marvel y el nuevo liderazgo del Detective Marciano, a lo cual se añade un Guy Gardner que nada tiene que ver con el Green Lantern arrogante que siempre ha sido (una mejora que debe, a su pesar, a un golpe en la cabeza) y las dudas de Batman respecto a su participación en la Liga, que acabarán por imponerse en este mismo tomo, y que permitirá dos nuevas y sorprendentes incorporaciones a las filas del grupo…

A partir de este primer número, el volumen se completa con dos crossovers más o menos acertados (al menos, en su edición española), una breve historia “cósmica” y, como conclusión, el segundo anual de la colección (que, sin embargo, aparece reseñado en índice como el Annual 1, que por cierto permanece inédito…). El primer “cruce” de la colección llega con la saga Millenium, un nuevo crossover de DC en el que los principales héroes del universo se ven envueltos en un conflicto que implica al cuerpo de Green Lanterns, los Manhunters y los Guardianes. El resultado es un número de la LJI que queda algo descolgado a la espera de la prometida “próxima publicación” de la saga; para a continuación abordar un tema mucho más interesante: la identidad y motivos de Maxwell Lord, el misterioso personaje oculto tras esta nueva encarnación de la Liga, y que al fin desvela su propio misterio.

El segundo crossover es en realidad un cruce entre la serie de la Liga y la del Escuadrón Supremo, incluyendo acertadamente en el tomo el número 13 del Suicide Squad de John Ostrander: nuevo viaje del grupo a Rusia, en su nueva faceta de organización internacional, para tratar de rescatar a Némesis, miembro del Escuadrón, de una prisión soviética. El enfrentamiento “uno contra uno” entre ambos grupos tendrá resultados muy peculiares. Justo a continuación, una nueva aventura con villanos de otro planeta (una extraña raza dedicada al “trueque” interplanetario) que permite la incorporación a la Liga de Llama Verde y Doncella de Hielo (todo un regalo a la vista), y la desaparición de Mr. Milagro… y para finalizar, el polémico segundo anual, imposible de insertar en la continuidad de la serie, en el que la liga se ve las caras con un villano clásico como el Joker. No hace falta decir que, en manos de Giffen y DeMatteis, la locura del Joker poco tiene que envidiar al surrealismo de Bettle, Booster o el mismo Detective…

Sin duda, un completo volumen de más de 220 páginas que se lee en un suspiro. Pese a que Maguire no es responsable por completo del apartado gráfico, y hacia el final incluso abandona la serie, Giffen y DeMatteis se mantienen en el guión, y eso juega la mejor baza de esta especial Liga de la Justicia. El argumento de la serie lleva al grupo de aventura en aventura, de lo más profundo del universo hasta Rusia tardo-comunista, para volver de nuevo al espacio, pero todo ello en un contexto de especial hilaridad y humorismo en el que los superhéroes se muestran tan humanos como cualquiera de nosotros, y el grupo “oficial” se parece más a una reunión de amigos. Los diálogos, rápidos y cargados de humor, parecen sacados de Friends, e incluso personajes particularmente “severos” como el propio Batman o el Detective Marciano se dejan llevar por esa corriente de intervención rápida y mordaz. Los enemigos tampoco se quedarán atrás, y es que dominará el tipo de villano ridículo y algo histriónico, a la medida de sus adversarios.

Todo ello hace que el cómic se lea rápidamente, y que a cada página los personajes se muestren más irónicos con ellos mismos (a destacar el dúo Blue Bettle-Booster Gold: ¡genial ese robo de un tanque de alta tecnología!). La edición de Planeta aprovecha al máximo la capacidad del volumen y, como sucedía en el tomo anterior, no publica las portadas originales, que suponemos aguardarán para un próximo número. No ocurre lo mismo con otros detalles a criticar (ese mensaje de Blue Bettle al revés en las páginas 21 y 23), que estropea algo el cuidado editorial sobre la serie, así como algún material “original” que falta en esta edición cronológica de la LJI.

por Kalashnikov


Planeta DeAgostini

Guión: Keith Giffen y J.M. DeMatteis
Dibujo: Kevin Maguire
Entintado:
Portada: Keith Giffen

Recopila JLI nº 16-23

192 págs.  9,95 €


Clásicos DC: JLA/JLE nº3

Con menos retraso del que se esperaba (apenas dos meses desde que apareció el anterior), llega ahora a las librerías el número 3 de JLA/JLE . ¡Y viene con las portadas correspondientes, que siempre son mejores que esas odiosas cortinillas para cuadrar dobles! Ya sólo falta que recuperen las cubiertas pendientes -sin duda, otro de los puntos fuertes de la serie- y los complementos que sí incluyó Zinco . Por otra parte, parece que Planeta ha decidido mantener la subida del precio, puesto que este tomo contiene casi las mismas páginas que el primero y cuesta un euro más. Además, el volumen se abre con un artículo de David Hernando a modo de sinopsis de lo que hallaremos dentro.

A estas alturas, la serie de la Liga de la Justicia empieza a sufrir cierta ralentización. Las tramas propuestas por Giffen se desarrollan a lo largo de varios números mediante historias paralelas (es lo que ocurre cuando el supergrupo lo componen más de una decena de metahumanos: hay que dispersarlos en muchos frentes). El resultado es una lectura parcialmente vacua, de no ser por los magníficos diálogos de DeMatteis , que plaga de chistes cualquier viñeta. ¿Y acaso no tienen más peso que las tramas centrales? En estos números, la parte gráfica corre a cargo de Templeton , que cubre con nota los huecos que deja Maguire .

La aventura arranca con un Batman disfrazado de Bruce Wayne (porque sus compañeros no conocen la identidad secreta del Hombre Murciélago ) que trata de infiltrarse en Bialya para ver qué nueva fechoría está tramando el tirano. Allí se prepara una conspiración encabezada por la Reina Abeja y su obediente ejército de afectados por las radiaciones nucleares.

Mientras tanto, Mr. Milagro sigue en poder de Manga Khan (al que conoceremos en su estado gaseoso), que contrata a Lobo para acabar con la JLI . Por cierto, qué poco partido le ha sacado DC a los amados delfines del czarniano. Sus primeros contrincantes serán Big Barda , Gnort y Martian Manhunter -vaya gozada ver en acción metamórfica al detective-, hasta que un boom-túnel lo conduce hasta Guy Gardner , que del golpe recuperará la normalidad.

En estas páginas viviremos el reclutamiento de Hawkman y su esposa, así como el cambio de armadura de Rocket Red , venida ni más ni menos que de Apókolips . En ese planeta se toparán con la Abuelita Bondad , el Dr. Vermin Vundebar y Kanto , que están dispuestos a negociar por Scott Free . Pero Darkseid (al que veremos leyendo el Mein Kamph de Hitler ) intercede favorablemente por nuestros héroes.

El tramo final de este número comprende los dos episodios pertenecientes al crossover Invasión (y las editoriales, empeñadas en seguir haciéndolos...). Asistiremos al paradójico enfrentamiento entre Oberón y los imskianos diminutos, o al ataque de los Khund mientras la Liga se alía con Wonder Woman . Sin embargo, sobresale entre los villanos un reverso perfecto, un grupo denominado la Liga de la Injusticia , cuyos miembros ( Mayor Desastre, el Rey Reloj, Multiman y compañía) se tratan entre sí con el mismo desprecio que los titulares.