JLA vol. 2 nº 1
La Liga de la Justicia vuelve en una nueva serie, tanto para los españoles como para los americanos. En esta ocasión las historias vienen firmadas por Brad Meltzer (autor de Crisis de identidad y de un arco argumental de Green Arrow) y Ed Benes (un clon de Jeff Scott Campbell que ha trabajado en Supergirl, Superman o Birds of prey). Desde la marcha del guionista Mark Waid la JLA ha pasado por una etapa especialmente mala, de la que sólo se puede salvar alguna que otra historia muy concreta. Con la entrada de Meltzer es de esperar que el grupo recupere la gloria de antaño.
Este primer cuaderno español recoge no sólo el primer episodio americano, sino también el número 0, un especial que repasa la trayectoria del grupo a través de la relación de tres de sus principales fundadores: Batman, Wonder Woman y Superman. Quienes hayan leído recientemente el libro JLA: Año Uno pensarán que esto es un error; nada más lejos de la realidad. Con la excusa de Crisis Infinita DC ha recuperado a la trinidad como fundadores del grupo, o sea, un concepto pre-Crisis invalidado para la continuidad post-Crisis y que vuelve en esta continuidad post-Crisis Infinita. ¿Era necesario este "regreso a los orígenes"? Pues sí y no. La verdad es que resultaba extraño que en el principal grupo de superhéroes de la editorial no estuviesen los tres grandes. En su momento el mencionado Waid y Barry Kitson hicieron un trabajo estupendo en ese JLA: Año Uno, pero faltaba la grandeza que le podía otorgar el tener a estos personajes. Ahora eso ha cambiado en un efecto de retrocontinuidad que coloca a Wonder Woman en las filas del grupo incluso durante la etapa de estatus internacional (ver Clásicos DC: JLA/JLE). En este número 0 participa un buen montón de dibujantes que representan con sus característicos estilos esas etapas de la Liga: Kevin Maguire, Dick Giordano, George Pérez, Howard Porter, etc. Pero este número 0 no sólo es un vistazo al pasado, sino también al futuro, dejando en el aire las tramas argumentales que van a ponerse en marcha a lo largo de los siguientes episodios. Meltzer vuelve a mostrarse como un fan nostálgico sin olvidar que ahora es él el que tiene que aportar su granito de arena a la Historia.
Es con el número 1 propiamente dicho con el que Benes se adueña del dibujo en exclusiva. Su estilo es el de esperar: figuraras musculosas, mujeres despampanantes con ojos "achinados", escasa caracterización de los personajes, etc. Probablemente muchos otros dibujantes habrían sido una mejor elección para el cargo, pero Benes sale con decencia haciendo uno de sus mejores trabajos. Lo cierto es que le habría venido de lujo una historia más movida y cargada de acción como las de la época de Grant Morrison. Como en Crisis de identidad, esta JLA de Meltzer parece más ubicada en el suspense o el misterio que en la aventura superheroica tradicional. La de Morrison era una JLA que no sólo guiñaba a las viejas historias, sino que además intentaba trasladar aquel espíritu a la actualidad. Meltzer, como Morrison, también adora aquellos cómics, pero va a la suya y hace lo que a él le gusta, o sea, lo dicho: suspense y misterio. El sorprendente regreso de un héroe, el asesinato de otro, conversaciones crípticas entre algunos personajes…
Por cierto, como puede entreverse por la portada, el protagonismo de la serie va a moverse entre un amplio número de personajes: Vixen, Tornado Rojo, Relámpago Negro, Green Arrow… Parece que al menos ahora, con Meltzer, la serie no se centrará sólo en siete personajes, sino que abarcará un extenso abanico de superhéroes. No en vano, estamos hablando de la Liga, y ya se sabe que la justicia no la pueden impartir unos pocos.
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por Raúl G. Peribáñez |
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Planeta DeAgostini
| Guion: Brad Meltzer |
| Dibujo: Shane Davis |
| Entintado: Matt Banning |
| Portada: Phil Jimenez |
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| Recopila Justice League of America vol. 2 nº 8 |
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24 págs. 1.95 € |
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JLA vol.2 nº 8-10, JSA vol. 2 nº 5-6
"LA SAGA DEL RELÁMPAGO"
Con el crossover "La saga del relámpago" se continúa la tradición de reunir a la Liga y la Sociedad en una aventura de grandes proporciones. En esta ocasión el argumento no desmerece la ocasión, como tampoco los autores que la realizan, pero hay mucho que decir sobre esta saga, y no todo es para bien.
Todo comienza en JLA nº 8. Tridente, uno de los villanos que había luchado recientemente con Relámpago Negro, resulta que en realidad es Kárate Kid. Estamos hablando de un miembro de la Legión de Superhéroes original, la que desapareció en 1994 para no volver jamás... hasta ahora. A partir de aquí comienzan a darse una serie de giros argumentales que provocan que Liga y Sociedad tengan que reunirse. Poco a poco la historia va tomando forma y queda claro que su finalidad es la de allanar el terreno al regreso de la Legión original (que se dará en "Superman y la Legión de Superhéroes", en la colección Superman vol.2). En principio todo esto pinta muy bien, y si a eso añadimos que sus autores son Geoff Johns y Brad Meltzer, pues aún mejor, ¿verdad? El problema viene en que a la hora de la verdad la lectura es bastante aburrida. La historia avanza muy lentamente, sobre todo cuando transcurre en JLA, y llega un momento en el que se vuelve algo tediosa. De hecho, esto mismo se podría decir de toda la etapa de Meltzer en esta colección, así que no tiene que sorprender a nadie. Es una verdadera pena porque en JSA pasa justo lo contrario y da que pensar cómo habría sido si todo el guión corriese a cargo de Johns.
Otro de los problemas de "La saga del relámpago" es que el argumento es tan críptico que cuesta entender qué demonios está pasando. En JLA nº 9, por ejemplo, aparecen tres personajes (Per Degaton, Despero y Ultra-Humanita) que no vuelven a aparecer más. No tienen importancia alguna en el transcurso de la historia. Es más, ni siquiera reaparecer en los siguientes episodios de JLA. ¿Entonces a qué viene esto? Investigo un poco y me encuentro con que este trío aparece en la colección de Booster Gold, que también escribe Johns, pero aún sigo desconcertado. Probablemente todo tendrá sentido, pero sería preferible que los autores se centrasen en la historia actual y no en anticipar fragmentos de futuras. Está bien adelantar acontecimientos para crear un poco de misterio, pero cuando un cómic está tan plagado de incógnitas llega un punto en el que la lectura se vuelve aburrida. Es misterio tras misterio, pero para que sean interesantes éstos se tienen que ir resolviendo paulatinamente, y cuando no es así lo que consigues es provocar el hastío. Eso es lo que pasa con "La saga del relámpago", que terminas de leerla y no entiendes qué ha pasado. Al final sólo tienes un montón de quebraderos de cabeza y te planteas si realmente hacían falta cinco cómics para contar lo que se cuenta.
También hay que reconocer que la historia tiene sus momentos positivos. No todo iba a ser malo. El reencuentro entre Thom Kallor (Starman) y Soñadora o la escena de Superman frente a figuras honoríficas de sus compañeros legionarios son cautivadoras. Son momentos en los que se tira por la nostalgia y que apelan al cariño que los lectores veteranos tienen por la Legión, la original. Se nota que detrás está la mano de Johns. Pero es lo de siempre, Johns podría haber hecho un gran cómic, pero ni él puede escribir todos los cómics de DC, así que hay que aguantar que ciertas cosas recaigan en otros autores.
Dejando aparte la parte literaria, tenemos como dibujantes a Ed Benes y Dale Eaglesham y también a Shane Davis y Fernando Pasarin, sus respectivos sustitutos en un par de episodios. Este baile de artistas estropea aún más si cabe la historia. Eaglesham y Pasarin lo hacen francamente bien en JSA. Tienen un estilo clásico y elegante y cada una de sus páginas es una auténtica delicia. Sin embargo, Benes y Davis parecen acartonados, empeñados en que los personajes parezcan moles musculadas incapaces de mover sus miembros con naturalidad. Benes al menos se salva en JLA nº 9, pero en el 10 se nota que debía ir mal de tiempo porque sus dibujos casi parece que estén por terminar. A todo esto hay que añadir que estos cómics venían con portadas alternativas hechas por Phil Jimenez, las cuales formaban juntas una bonita ilustración.
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por Raúl G. Peribáñez |
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Planeta DeAgostini
| Guion: Brad Meltzer y Dwayne McDuffie |
| Dibujo: Ed Benes y Mike McKone |
| Entintado: Andy Lanning |
| Portada: Alex Ross |
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| Recopila Justice League of America vol. 2 nº 12 y Justice League Wedding Special |
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64 págs. 4.95 € |
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JLA vol.2 nº 12-15
"ILIMITADO"
Después de que Green Arrow le pidiese matrimonio a Canario Negro, DC Comics publicó varios especiales relacionados con este hecho. Uno de ellos fue Justice League of America Wedding Special, un cómic que mostraba la despedida de soltero de la pareja, que era interrumpida por la intervención de un grupo de villanos llamado Injusticia Ilimitada. Pero la aventura no terminaba en este cómic, sino que continuaba en Justice League of America nº 13, 14 y 15, formando una saga titulada "Ilimitad". Se puede decir que la relación entre esta historia y la boda de Green Arrow y Canario Negro era casi anecdótica, ya que una vez la historia pasaba a contarse en la serie de la Liga de la Justicia el guionista se olvidaba de dicho evento y no tenía importancia alguna.
En España el Wedding Special se ha publicado en JLA vol. 2 nº 12, justo donde tocaba para respetar el orden de lectura. Hay que señalar que ese JLA nº 12 contiene también el número 12 propiamente dicho, que era el último de Brad Meltzer (y con dibujos de Ed Benes), quien dejaba el testigo a Dwayne McDuffie. De hecho se puede decir que lo verdaderamente importante de "Ilimitado" era el debut de este guionista, porque devolvia la ilusión por seguir una serie que era rematadamente aburrida. Mientras que Meltzer se empeñaba en hablarnos de la gran amistad que hay entre los miembros de la Liga, McDuffie prefiere ir a la acción y contar una historia de buenos contra malos. El problema está en que aunque esta falta de pretensiones puede ser acertada, sobre todo después de tanto episodio intimista, casi parece que todo se reduce a la acción. Tanto es así que uno ya no sabe qué es peor, si los farragosos episodios de Meltzer o los simplones de McDuffie. En fin...
Eso sí, hay que reconocer que con el cambio de guionista, el dibujante Ed Benes parece sentirse más cómodo. Benes es un dibujante muy limitado, y eso se notaba en los episodios anteriores porque tenía que dibujar muchas secuencias en las que los personajes no hacían más que dialogar. Esto, que puede parecer muy sencillo, quedaba bastante mal en un dibujante al que lo que se le da bien son las escenas de acción y no los momentos de pausa. De hecho, sus personajes casi parecían bustos hipermusculados hablando. En "Ilimitado" puede explayarse con muchos superhéroes y supervillanos en continuo enfrentamiento. Y aún así mejor no hablemos de la ausencia de fondos en cada una de sus páginas... La pena es que Benes es bastante lento, y después de dibujar el nº 12 se tomó un mes de descanso. Es así que que el nº 13 cayó en manos de Joe Benitez, a lo que hay que sumar que del Wedding Special se encargó Mike McKone. Vamos, que de cuatro cómics que componen esta historia, sólo dos están dibujados por Benes. Al menos podemos alegrarnos por el trabajo del siempre eficaz McKone, tanto que casi uno piensa "¿y por qué no le dan la serie a este tipo?". No ocurre lo mismo con Benitez, que sigue dibujando tan mal como en los 90.
¿Son recomendables estos cómics? Yo pienso que no. La relación que supuestamente tenían con la boda de Arrow y Canario no va más allá de la despedida de soltero (que para colmo también se cuenta en otro cómic). Son interesantes por ver qué hace McDuffie, con quien la serie es más divertida que con Meltzer, pero sin dejar de ser un tebeo muy flojito. En todo caso lo único mínimamente importante es el debut de Injusticia Ilimitada, que no deja de ser un pestiche de las agrupaciones de villanos que hemos visto en los últimos tiempos en el Universo DC.