(Reseña publicada originalmente en Apokolips)
LOS INVESTIGADORES DE LO DESCONOCIDO: ¡DEBEN MORIR!
¿Los Investigadores de lo Desconocido? Seguramente si no hubiera sido por los autores que figuran junto a tan rimbombante nombre no me hubiera acercado a este comic ni loco. Porque uno tiene sus debilidades, estando el maravilloso Tim Sale entre ellas. Por el contrario, con Jeph Loeb uno no sabe a que atenerse, dado que puede hacer cualquier cosa. Muchas veces, leer algo de este autor es como participar en una ruleta rusa. En esta ocasión Loeb nos cuenta una historia entretenida e interesante, con un enfoque supuestamente más realista de este peculiar grupo. Para ello, realiza un cambio radical en el la vida del grupo haciendo que sus integrantes recorran un largo trayecto en busca de su nueva vida. En la introducción del tomo, Brian Bendis compara esta obra con El Retorno del Señor de la Noche de Frank Miller , algo demasiado pretencioso dado que el guión de Loeb se queda a medio camino de ello, sobretodo al final. El guión, además, esta repleto de referencias. Son obvias las referencias a diversos aspectos del Universo DC, con aparición estelar de Superman incluida, pero me han sorprendido las clarísimas referencias hacia la competencia, Marvel. Así podemos encontrarnos con menciones a Rick Jones, al Daily Bugle (con la aparición del propio Robbie Robertson) o la peculiar visita que realiza uno de los miembros del grupo a un Extraño personaje que reside en Nueva York. Se le nota muy verde en muchos aspectos a Tim Sale, sobretodo en el trazo con el que dibuja a los personajes, pero tiene momentos memorables (todas sus dobles páginas son un buen ejemplo de ello). Esto se hace más evidente ya que se incluye una historia corta, realizada a posteriori por él mismo, donde se le ve más afianzado. Aún así, es bastante bueno en líneas generales.