(Reseña publicada originalmente en Apokolips)
DC: The New Frontier nº 1
Esta ha sido mi primera lectura del año, aunque haya tardado tanto en reseñarla. Y lo cierto es que no podía haber empezado el año de mejor forma, pues es una lectura completamente recomendable. Darwyn Cooke hace un espectacular trabajo para enlazar la edad de oro y la edad de plata del Universo DC, de forma que la desaparición de los héroes tras la Segunda Guerra Mundial y su posterior resurgimiento encajen de forma perfecta. La principal cualidad de esta primera parte de la obra (la segunda la publicará Planeta DeaAgostini el próximo mes de febrero), es la perfecta caracterización de los muchos personajes que tienen presencia a lo largo de las poco más de doscientas páginas. Se puede decir que tanto Hal Jordan como Barry Allen tienen el principal protagonismo, dado que alrededor de sus historias se relacionan otros aspectos de la historia (tanto la real como la ficticia ). He de admitir que la caracterización de Wonder Woman me ha sorprendido bastante, pues no era la idea que tenía en mente de la princesa amazona. Su belicosidad y feminismo son llevados al extremo, aunque también es cierto que el motivo por el que lo hace, además del contexto en el que se sitúa, lo podrían justificar. Aún así, es algo que no esperaba pero que realmente me ha gustado, (aunque solo sea por ver la reacción de Superman al descubrirlo).
Caso aparte se merecen Batman y el Detective Marciano. El carácter del primero queda definido a la perfección en las pocas frases que tiene (especialmente lapidaria la frase que le suelta al Marciano sobre como derrotarle a él y a Superman). Por su parte, el extraterrestre es el claro ejemplo del americano perfecto (o al menos, lo que la sociedad americana entendía como tal en esa época) en su búsqueda de una integración con la raza dominante del planeta al que se ha visto obligado a ir. Todo este primer volumen esta repleto de referencias y guiños a la historia de la propia editorial. Algunos claramente evidentes, otros que solo pueden vislumbrar los aficionados más acérrimos. Quizá sea este el único defecto de la obra, que para el aficionado no puesto en el Universo DC muchas buenas referencias se pierdan (como ha sido mi caso en algunos aspectos), aunque no le quiten ningún ápice de calidad a la obra (es más, se le añade si se conocen todas las referencias). Sobre el aspecto gráfico, poco puedo decir, pues es una autentica delicia. Aunque en eso no soy imparcial, pues Darwyn Cooke es uno de mis dibujantes predilectos.