RESEÑA NACIONAL

 
         

por Tebeonauta


Planeta De agostini
Guion: Jack Kirby
Dibujo: Jack Kirby
Entintado: Mike Royer, D. Bruce Berry
Portada:

Recopila OMAC n º 1 a 8

176 págs.  5.95 €


(Reseña publicada originalmente en Es la hora de las tortas )

OMAC

OMAC son las siglas de One Man Army Corps, el ejército de un solo hombre, y es el nombre del superhéroe futurista creado por Jack Kirby en el año 1974 para la DC en aquella época en la que el Rey trabajó para esta editorial dando a luz los conceptos y personajes más imaginativos de su carrera. Sólo tengo que mencionar todo el torrente creativo que supuso el Cuarto Mundo o la mejor de sus series Kamandi: The Last Boy on Earth. Pero junto a estas creaciones, Kirby desarrolló otras series que podríamos denominar como malditas por su escaso éxito y su corta duración, como The Demon, The Sandman o la propia OMAC.

Kirby era un visionario y como todos los genios era un adelantado a su tiempo. Por otro lado fue un incomprendido, ya que una serie tan estupenda como OMAC sólo aguantó 8 números y desgraciadamente quedó inconclusa, por lo que al finalizar la lectura de este tomo de Clásicos DC nos queda esa sensación de coitus interruptus que tanta insatisfacción produce. Pero mejor esto que nada, y la verdad es que resulta una auténtica gozada el leer estos 8 episodios volviendo a redescubrir al maestro. Muchas veces se ha hablado de la fantasía e imaginación de este autor, y es que ése es su sello característico. Otros genios se caracterizan por otros aspectos, así Alan Moore tiene un estilo mucho más cerebral o intelectual, Frank Miller es visceral siendo sus historias auténticos derechazos al estómago, Will Eisner es sensible y gran conocedor de la naturaleza humana, y otros como Grant Morrison o Jack Kirby son la creatividad en estado puro, la fantasía exacerbada. Sólo así podemos entender la gran aportación de Kirby al cómic, y en este sentido me remito a conceptos que aparecen en este tomo tan originales como los robots amigos, la sala para liberar frustraciones, el compañero/satélite ojo de OMAC , el alquiler de ciudades, el transplante de cerebros para alargar la vida de los poderosos, o el robo de océanos mediante el uso de las tecnologías más avanzadas.

El futuro en el que se desarrollan las aventuras de OMAC , no tiene el tono postapocalíptico de Kamandí , sino que se nos muestra un mundo dominado por la tecnología más avanzada, en el que los gobiernos han renunciado al uso de las guerras como medio de resolver los conflictos, y en el que OMAC constituye una fuerza de intervención contra los criminales, los que hacen mal uso de las nuevas tecnologías y los tiranos. Kirby nos da una visión pesimista del avance tecnológico, ya que nos muestra que pese al desarrollo de la tecnología el ser humano seguirá haciendo un uso equivocado de la misma. Los poderosos, los que no tienen escrúpulos utilizarán dicha tecnología para dominar a los demás, hacerles sus esclavos, y así Kirby refleja una sociedad deshumanizada en la que al propio Buddy Blank se le utiliza para transformarlo en un instrumento militar preventivo y al que para procurar su estabilidad emocional se le asignan unos falsos padres. Y todo ello magníficamente ilustrado con el estilo espectacular y épico que identifica el arte de Jack Kirby , en este sentido el dinamismo y la acción están totalmente garantizados. Los más locos diseños, los monstruos más increíbles, los villanos más terribles pueblan las páginas de este tomo, en el que noto a faltar el color. Es de agradecer que Planeta recupere estos cómics clásicos del Rey, y además que lo haga en un formato popular; pero un aspecto negativo es el de no publicarlos a todo color, como sucede por ejemplo en la edición de The Question . El formato de Clásicos DC está en cierta manera obsoleto y superado, sabedor de ello Planeta precisamente introdujo el color en algunos de sus títulos, pero no ha hecho lo propio con estos cómics de Kirby. Otro aspecto a mejorar sería el aumentar el tamaño del tomo para disfrutar mejor del arte del Rey. Estos son aspectos que están en el debe de la edición de un cómic que por otra parte constituye un gran acierto el haberlo sacado del olvido, aunque sea con motivo de la edición de la saga The OMAC Project .