Viendo los nombres aquí citados y a pesar de que este último equipo creativo no es moco de pavo, todos los pronósticos apuntan a que la estrella de esta serie será la realizada por Morrison y el menor de los Kubert. No obstante, tras leer el tebeo la cosa no está tan clara.
De este modo, nos encontramos en la primera historia con un Batman que parece haber acabado con todas las amenazas habituales en Gotham. Nadie se imagina a Batman sentado en el sofá viendo un partido, así que tenemos claro que el guionista escocés se sacará algo nuevo de la manga y, hacia el final del capítulo podemos ver por dónde irán los tiros. Lo que vamos a encontrar entonces es la presentación de una saga y como inicio, digamos que se trata de una historia con un ritmo bastante tranquilo, aún carente de esas curiosas genialidades que suelen salir de la pluma de Morrison. Sin embargo, el guionista es consciente de que DC los a puesto a él y a Kubert para formar un rompetaquillas . Por eso, se las apaña para hacer una historia pensada a la medida del dibujante, con grandes momentos de drama y acción, propicios para las múltiples splash pages con las que se luce Andy Kubert . No obstante y, pese a que es sólo un principio que promete mejorar, el resultado casi llega a decepcionar. Es tal el estruendo que provoca pronunciar los nombres de los integrantes del equipo creativo, que leer de sus manos un comic que simplemente “promete” y que está plagado de artificios para intentar que no decaiga la acción, llega a desilusionar.
En el otro lado nos encontramos a Paul Dini y J.H. Williams. Este dúo nos trae algo totalmente distinto, una historia autoconclusiva que, si bien no termina con un enorme continuará que nos meta en el bolsillo para que aflojemos el nuestro al mes siguiente, ofrece un resultado más que satisfactorio. Dini escribe una historia con todos los ingredientes del Batman de toda la vida: villanos estrambóticos, secuaces, tramas detectivescas, en definitiva lo que a mi juicio debería ser una historia introductoria. El guionista se encarga de tejer un tapiz donde todos los elementos alrededor del Señor de la Noche quedan colocados en su sitio. En un sólo número nos deja claro quién es Batman y quién Bruce Wayne. Define qué es Gotham y demuestra que bajo su batuta puede ser que no veamos una de esas etapas memorables donde suceden hechos cruciales, de esos de la coletilla de “nada volverá a ser igual” . Contrariamente toma todos los elementos del personaje y nos deja ver que Batman puede seguir fiel a su espíritu tradicional y que lejos de estar gastado, aún tienen mucho que contar. J. H. Williams por su parte se luce con un trabajo en el que el diseño es la pieza clave. Cada página es una ilustración tan visualmente lujosa como las pudimos ver en Promethea, o quizá un paso por delante. El avance lo veríamos en el aspecto narrativo. Williams ha ganado experiencia y eso se nota, pero la diferencia entre ilustrar los abigarrados guiones de Alan Moore o Grant Morrison a encargarse de uno a cargo de Paul Dini es más que notable. Dini es un escritor mucho más tradicional y lineal, lo que ayuda a eliminar confusión a la narrativa del dibujante, puliendo ese fleco que aún le quedaba.
Antes de concluir la reseña si me gustaría remarcar un aspecto común a las dos historias y es que ambas comparten la característica de un Batman queriendo ser Bruce Wayne de nuevo. Da la impresión de que esto fuese una directriz editorial, pero en cualquier caso nos está devolviendo al mejor Batman.
En definitiva, quizá es pronto para juzgar pero parece que bajo en esta cabecera vamos a encontrar de todo y veremos mezclado el oficio y el espectáculo, la promesa explosiva y la solidez austera, la tradición y el impacto de un superventas... preparados para volver a disfrutar de Batman?
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por Artesecuencial |
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Planeta De agostini
| Guion: John Ostrander |
| Dibujo: Tom Mandrake |
| Entintado: |
| Portada: |
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| Recopila Batman # 659 y 600 |
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48 págs. 2.95 € |
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(Reseña publicada originalmente en Artesecuencial)
BATMAN vol. 2 nº 5
Una serie de asesinatos han hecho que la policía de Gotham se ponga muy nerviosa. Un psicópata bastante sádico al que la prensa ha bautizado como Grotesk ha asesinado a varias personas sin conexión aparente. Una de las victimas es Wayne Franklyn, un reputado cirujano que había inventado una máquina revolucionaria que permitía hacer delicadas operaciones a distancia. Su muerte podría estar relacionada con la rivalidad empresarial puesto que el aparato podría ser muy rentable para determinadas empresas farmacéuticas.
Batman no es ajeno al lío que se ha montado y decide investigar por su cuenta. Pronto descubrirá que el caso tiene varias ramificaciones y que es mucho más complicado de lo que parece. Uno de esos cabos sueltos atañe a la hermana de Dr. Franklyn, Amina. La chica mantuvo una breve relación con Bruce Wayne en el pasado y podría estar relacionada con los crímenes… Sin embargo Batman cree que Wayne Franklyn podría haber fingido su muerte al sentirse amenazado y que puede ser el asesino llamado Grotesk.
Después de la decepcionante historia realizada por Grant Morrison en los cuatro primeros números de la colección, nos llega esta otra de marcado carácter detectivesco. John Ostrander y Tom Mandrake inician una historia bastante tétrica en la que se nos presenta a un asesino en serie que pretende impartir justicia hasta las últimas consecuencias, convirtiéndose en juez, jurado y verdugo. En un principio no quiere enfrentarse a Batman abiertamente si no que quiere actuar también como un "justiciero" pero sin los “remilgos” del Caballero Oscuro. Grotesk se presenta como la antítesis de los valores que defiende Batman (por mucho que diga perseguir los mismos objetivos de “justicia”). Éste último, por su parte, no está dispuesto a permitir que un individuo así actúe con impunidad en Gotham e intentará detenerlo por todos los medios.
La historia tiene un inicio bastante atractivo: hay un misterio de fondo (la identidad del psicópata, que se reparten varios personajes), bastante acción y un plantel de personajes interesantes (como Amina Frankliyn). Además de esto el dibujo de Mandrake me resultó muy agradable, con un estilo clásico y oscuro en el que el artista maneja muy bien los juegos de sombras y que conecta muy bien con el tono de la trama.
Buenas dosis de género negro y policíaco en este 5º número de la serie de Batman, que sigue rallando a un nivel bastante aceptable.
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por Jason Burd |
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Planeta De agostini
| Guion: Paul Dini |
| Dibujo: Don Kramer |
| Entintado: |
| Portada: |
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| Recopila Detective Comics # 825 y 826 |
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48 págs. 2.95 € |
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(Reseña publicada originalmente en Batman The Dark Blog )
BATMAN vol. 2 nº 7
Vamos con el recientemente editado número de la serie regular del murciélago en España. En esta ocasión la cabecera acoje dos números de "Detective Comics": un "fill in" con guión de Royal McGraw y una historia autoconclusiva del habitual Paul Dini. El número de relleno corresponde al Detective Nº 825 USA.
La historia marca el retorno de un villano de muy segunda fila, pero entrañable como pocos. El mismísimo Alex Sartorius, conocido como Dr. Fósforo desde que un accidente le convirtiera en una especie de antorcha humana con muy malas pulgas. Recordado sobre todo por ser el primer villano en aparecer en la mítica etapa de Steve Englehart , a mediados de los 70, lo cierto es que nunca ha sido alguien ni especialmente interesante ni mucho menos memorable. El toque retro de "Mad Doctor" transformado le confiere un atractivo nostálgico, pero desde luego la historia de Englehart fue sin duda la más floja de toda su etapa al frente del murciélago.
Tras aparecer en el magnífico Starman de James Robinson, este mes le vemos regresar a las páginas de Detective Comics (es decir, de donde salió), con la corta historia que nos ocupa. Lo cierto es que el comic es entretenido, pero no aporta absolutamente nada al personaje, presentándonoslo otra vez como ese doctor resentido con los burócratas y mafiosos que le convirtieron en el monstruo que es ahora, buscando venganza de la forma más pedestre. El argumento, por tanto, es tópico y mil veces visto y aunque el dibujo realista de Marcos Marz y Luciana Del Negro nos hace algunos regalos a la vista de vez en cuando, el tebeo en general no llega al aprobado.
Soy el mayor fan de los comics clásicos que existe, pero en este caso el toque retro del argumento resulta excesivamente trasnochado y repetitivo. Otra vez el Dr. Fósforo resucita cual Frankenstein en el laboratorio, otra vez irá en busca de los responsables de su accidente y otra vez Batman tendrá que usar la química para detenerle. Todo con rutinaria corrección.
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La mayor virtud de la historia es la de ser solo un número, porque una saga entera con un armazón tan débil se hubiera resentido demasiado. A destacar la aparición de Rubert Thorne, que hacía tiempo que no veíamos en los Bat-comics y la curiosa importancia que adquieren los ardores de estómago de Alfred. No revelo más.
Vamos con el siguiente número (Detective Comics # 826) que si que merece mucho la pena. La etapa de Dini a los guiones de la colección madre del señor de la noche continúa siendo un prodigio de entretenimiento y sencillez bien entendida. Siempre número unitarios, sin enormes sagas y centrándose en los personajes. En esta ocasión los protagonistas son Robin y el mismísimo Joker, como bien refleja el arte de la portada original.
La historia transcurre antes del número 1 de la serie en España. Es decir, justo antes del comienzo de la etapa de Grant Morrison , que comenzaba con la captura del Joker. De hecho, incluso vemos un flashback del viaje por el mundo de Bruce Wayne con sus dos pupilos, que tuvo lugar durante la colección "52" (de hecho en el número 30 aparecieron los tres). Pero lo importante es que el comic que nos ocupa es por igual divertido y aterrador, demostrando Dini una vez más lo bien que se le da estructurar guiones y darle chispa a los diálogos para crear comics entretenidos pero nada desechables.
Respecto a la sencillez a la que me referí antes, la trama no ofrece demasiados recovecos. Robin se mete por accidente en el coche del Joker y este secuestra al chico maravilla y se lo lleva de paseo en plena época navideña (la publicación del tebeo en estas fechas ha venido al pelo).
Al bueno de Tim Drake le espera una carrera infernal con un payaso príncipe del crimen tan sanguinario y descontrolado como siempre. Los episodios son angustiosos y realmente nos da la claustrofóbica impresión de estar en el pellejo de Robin. Mientras el Joker atropella transeuntes y se burla de los intentos de Tim por escapar, las situaciones delirantes y un saludable (y negrísimo) humor son la tónica dominante. Especial mención al momento en que Joker quiere pedir unos batidos y llama al encargado porque no consiguen entender su pedido.
Don Kramer dibuja la pesadilla con un gran nivel, retratando a un payaso por igual peligroso y patético. Con sus habituales cambios de humor y arrebatos asesinos. Algunos de sus primeros planos son realmente buenos. En suma, un buen número más de una excelente etapa del señor de la noche.
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por Jason Burd |
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Planeta De agostini
| Guion: Grant Morrison, Stuart Moore |
| Dibujo: Andy Clarke, John Van Fleet |
| Entintado: |
| Portada: Andy Kubert |
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| Recopila Batman Nº 663, Detective Comics Nº 829 |
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48 págs. 2.95 € |
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(Reseña publicada originalmente en Batman The Dark Blog )
BATMAN vol. 2 nº 9
Nueva entrega de la colección que aglutina "Detective Comics" y "Batman" para el lector de habla hispana, cortesía de Planeta Agostini . En este número tenemos más variedad que en el anterior, ya que marca el retorno del psicodélico Grant Morrison a los guiones de la colección titular, además de incluir un “fill-in” de "Detective..." en el que Stuart Moore sustituye a Paul Dini en los guiones. Yo, en contra de lo que algunos piensan, opino que las colecciones madre del murciélago están en un momento estupendo de calidad (tanto en guión como en arte) y este recopilatorio es una nueva muestra de ello.
Comenzamos con el comic del señor Morrison . ¿He dicho comic? Bueno, matizemos: este rompedor ejemplar incluye un relato ilustrado, en vez del tebeo habitual. Se trata del polémico "Batman #663" .
La idea chocó a muchos fans americanos e incluso provocó airadas respuestas antes de ser publicado, en muchos aficionados que esperaban un comic normal dibujado por Andy Kubert ; Y en lugar de eso se encontraron con un relato en prosa acompañado de extraños dibujos del artista John Van Fleet . No se si fué intencionado pero de este modo Morrison consigue condensar en un solo número una historia que quizás hubiera necesitado más páginas de lo habitual, y además nos regala con una prosa envolvente y siniestra que captura la esencia de lo que se pretende contar: un relato oscuro y enfermo sobre el Joker , que es todo un homenaje a muchos de los mejores momentos de la carrera del villano.
Pero si hablamos de homenaje, el principal es a la primera historia en prosa ilustrada de Batman: "Death Strikes At midnight And Three" , de 1978 nada menos, e incluida en el "DC Special Series #15" . En aquel viejo episodio Denny O´Neill narraba en forma novelada un misterio para el señor de la noche que contaba con excelentes dibujos de apoyo de Marshall Rogers . Morrison, a pesar de su ánimo rupturista, no deja de hacer continuas referencias al pasado del murciélago, demostrando su amplio conocimiento del personaje. Y desde luego no hace pasar este comic como algo original, sino que hace un par de referencias a aquella historia de O´Neill-Rogers, como dejando claro que rinde tributo a aquel olvidado comic. No solo la historia se llama "El Payaso a Medianoche" , sino que además Harley Quinn menciona en una escena que la muerte para Batman golpeará a medianoche. Además, las manillas de un reloj llegando a las 12 es la última imagen de este número.
Encontramos muchos más tributos a lo largo de la historia. En un tono negro y lleno de imágenes desagradables, vemos la recuperación del Joker en Arkham -recordemos que en las primeras páginas de la etapa Morrison-Kubert, recibía un disparo en plena cara-, y vemos algunos auto-homenajes del guionista escocés a su propia obra "Arkham Asiluym" en tono y personajes. Pero además la historia se basa en el asesinato de viejos secuaces del payaso, orquestado por él mismo desde el manicomio, en un argumento deudor de la mítica "Joker´s Five Way Revenge" de O´Neill y Neal Adams . De hecho uno de estos secuaces es una de las enanas deformes que Alan Moore presentó en "La Broma Asesina" , como un divertido guiño a ese comic, que acentúa el tono sórdido de la historia que nos ocupa. En ella, Harley Quinn es despojada de glamour y presentada como lo que realmente es, una enferma yonky de amor capaz de todo por conseguir la atención de un hombre que preferiría verla muerta.
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Estamos ante una una trama ágil y llena de detalles que a veces se pierde un poco en farragosas descripciones -como las de Gotham al principio del tomo-, pero que con escenas tan memorables como la de apertura, con ese entierro de payasos, o el terrorífico climax en Arkham, se redime de cualquier fallo.
Como fallo habría que hablar de la ultimamente de moda versión del Joker con sonrisa cicatrizada, que parece la norma después de su inclusión en la nueva película del murciélago, "The Dark Knight" y en el arco argumental de "Batman Confidential" que reseñabamos anteriormente. No se si estas historias vienen a decir que a partir de ahora el Joker va a ser siempre de esa guisa en los comics, pero me parece un absurdo. Una nueva forma de que los comics se parezcan más a las películas y que el espectador medio llegue a los comics y no se pierda al encontrar algo distinto. Pero eso es algo que tendremos que ver con el tiempo. Por ahora nos quedamos con un comic que es a la vez un divertido homenaje y una aterradora nueva reconstrucción de la psicopatía del Joker.
El programa se completa con el "Detective Comics #829" . Cuyo arte de portada es el que podéis ver junto a estas líneas. Si, una portada un poco de mal gusto si tienes la mente sucia XD, y que por supuesto fue debidamente explotada en El Blog de JC.
Este comic inicia una historia en dos partes, publicada en dos meses en que Dini a los guiones y Don Kramer a los lápices se tomaron un buen descanso. No hay mucho que comentar sobre el tebeo dado que el relato esta incompleto y no veremos el desenlace hasta el mes próximo, pero de momento se trata de una clásica bat-trama de suspense con toque de denuncia. En la Torre Wayne se celebra una cumbre anti-terrorista auspiciada por cierto playboy millonario, y precisamente allí un terrorista enmascarado que se hace llamar Vox decide golpear con un explosivo líquido que él mismo dispara con una sofisticada pistola. Bruce se encuentra atado al tener que permanecer con las rehenes, entre los que también se encuentra Lucius Fox , mientras Tim Drake en su traje de Robin y Gordon en el exterior, intentarán parar la amenaza. Es una historia ágil y bien dibujada por Andy Clark , que no da respiro al lector, y que además nos regala un “cliffhanger” de infarto, que nos deja ansiosos de leer el siguiente número.
Sobre caracterizaciones y desarrollo de personajes tampoco podemos comentar demasiado. Es un número de relleno y su única aspiración es entretener al lector con cuanta más acción mejor, y desde luego eso lo consigue. Aunque en el proceso deje ese regusto de “me lo he leido en tres minutos” que suelen dejar casi todos los comics actuales. Aun así, como dije, excelente lectura y excelentes dibujos. Ahora a esperar la segunda parte… Y el regreso de Dini.
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