E
|
BATMAN: WAR GAMES |
|
|
|
Ha sido la gran saga de Batman en 2004. Las consecuencias que ha acarreado son variadas e importantes. “War Games” se suma así al resto de crossover que han marcado un antes y un después en la historia de Batman. El siguiente artículo analiza la saga, centrándose un poco en lo ocurrido previamente en las distintas colecciones del Señor de la Noche.
LA CALMA PREVIA
Desde que Greg Rucka, Ed Brubaker y Devin Grayson llevaran a cabo la saga “Bruce Wayne: Asesino/Fugitivo”, el Bat-universo ha permanecido en la calma absoluta. Historias autoconclusivas marcaron el tono del Detective Comics de Ed Brubaker, así como las nulas consecuencias del “mucho ruido y pocas nueces” que supuso el Batman de Jeph Loeb y Jim Lee. Después de esto llegó nueva sangre a las colecciones: Andersen Gabrych y Pete Woods se hicieron cargo de Detective en su número #790, con unas historias más que buenas. En ningún momento despuntaron como algo revolucionario pero sí que dejaron claro un buen conocimiento del personaje y un mimo por su pasado que Loeb y Lee decidieron ignorar. El primer número giraba en torno a la figura de Jason Todd (obviando completamente cualquier referencia a “Hush” y las barbaridades que en ella se dijeron sobre su cadáver) y sirvió para profundizar más en la figura de Batgirl y en el propio Bruce. Después le llegó el turno a una historia de mafiosos en la que Leslie Thompkins se veía envuelta. Esto calentaba motores de cara a “War Games”, donde una guerra de bandas estalla en toda Gotham. El broche final lo puso el Detective Comics #796, con Mr. Zsasz como villano principal en una historia ligada a la saga de la nueva Robin que estaba llevando a cabo Bill Willingham en la serie regular del socio de Batman y de la que hablaré dentro de un momento por su importancia en “War Games”.
Batman se convirtió en una serie regular llena de miniseries, con Brian Azzarello y Eduardo Risso primero ( Batman #620-625), y Judd Winick y Dustin Nguyen después ( Batman #626-630). Si bien Azzarello y Risso hicieron seis números más que dignos llenos de un aire a 100 Balas más que palpable (y devolviendo de paso al Killer Croc mafioso que gusta a todo el mundo y no el monstruo ‘daemonita' de Loeb y Lee), Winick y Nguyen no pasaron de hacer la típica historia de relleno, transformando al Espantapájaros en una especie de Hulk ridículo. Eso sí, Winick sabe utilizar al Pingüino y prueba de ello son los innumerables diálogos que sólo un capo de la mafia como Oswald Cobblepot podría decir. El dibujo de Nguyen, todo hay que decirlo, encaja a la perfección con el entorno que una historia de Batman exige. Por lo demás, olvidable.
Mientras todo esto tenía lugar en las dos series principales del murciélago, Batman: Gotham Knights recibía con los brazos abiertos la secuela de “Hush”, esa historia aborrecible que llevaron a cabo Loeb y Lee, por si acaso no ha quedado claro. A.J. Lieberman y Alejandro Barrionuevo eran los encargados de llevar a cabo dicha historia, con la ayuda en las tintas de Francis Portela. Y el resultado es mucho mejor que el visto en “Hush”, algo que tampoco era muy difícil. Sigue sin ser nada del otro mundo pero Lieberman al menos consigue que Hush sea un personaje mínimamente interesante. Además, hace buen uso de Prometeo, un villano que nunca está de más. El guionista aprovecha para meter mano a la mitología del personaje y, si ya era malo que el Joker tuviera un origen, Lieberman se asegura de retocarlo y añadir al Acertijo (¿?) en él. Sin quererlo ni beberlo, La broma asesina de Alan Moore y Brian Bolland es retocada de una forma un tanto cuestionable y deja al Joker como un personaje complejo y dañado emocionalmente, algo que a un villano como él le sobra. A pesar de no comulgar con lo aquí narrado, hay que reconocer que la historia está bien contada, con escenas muy bien llevadas y un dibujo de Barrionuevo que clama al cielo de lo bueno que es. Todo esto tiene lugar en los Gotham Knights #50-55 y también deja claro lo que se le viene encima al Señor de la Noche al contemplar todos los movimientos que los villanos y la mafia hacen en Gotham como si fuera un tablero de ajedrez.
A pesar de toda la preparación que tiene lugar en las series principales, es Robin la colección que determinará el porvenir de Batman y su equipo durante la futura saga. Bill Willingham se hizo cargo del petirrojo en el número #121 y desde ese mismo instante comenzó a preparar la gran historia que tenía pensada para el #124: una persona muy próxima a él descubría su secreto y Tim Drake se vería obligado a renunciar al puesto en el #125. Batman tardaría poco en reclutar a un nuevo conejillo de indias: Stephanie Brown, más conocida como Spoiler (la hija del villano Cluemaster y novia de Tim) se convertía en la primera Robin chica de la continuidad oficial en el Robin #126. Para dejar claro que este cambio era permanente, la nueva Robin se dejó ver en otras colecciones, como el Batgirl #53, el Teen Titans #14 o el ya mencionado Detective #796. La chica había llegado para quedarse, aunque su actitud, tanto al final del Batgirl #53 como del Detective #796 no auguraban nada bueno debido a un comportamiento más cercano al de Jason Todd que al de Dick Grayson o el propio Tim. La última aventura de Stephanie como Robin tendría lugar en los Robin #127-128, con un final sorprendente e inesperado.
A todo esto hay que añadir Nightwing, colección en la que Devin Grayson lleva al límite a Dick. Después de un comienzo más bien malo, la guionista se hace con el control y ofrece en los números previos a “War Games” toda una clase sobre cómo escribir un cómic y cambiar de verdad el status quo de una colección. La relación entre Nightwing y la recién llegada a Blüdhaven, Tarántula, llega un punto sin retorno que también tendrá sus consecuencias en la guerra de bandas.
Todo lo ocurrido en Robin, Detective, Gotham Knights y, en menor medida, Batman durante esos meses es lo que acabaría desembocando en “War Games”. Ya habrá tiempo para analizar pormenorizadamente todas estas colecciones de manera individual, pero este resumen era necesario para entrar en materia con la saga que ha roto los pilares bajo los que se sustentaba el Bat-universo desde hacía años.
JUEGOS DE GUERRA
No hemos hecho nada parecido desde “Bruce Wayne: Asesino/Fugitivo”, una saga que fue muy bien recibida por los lectores , declara Bob Schreck, editor jefe de los títulos de Batman. Es divertido ponerlo todo patas arriba y romper un poco el status quo. Nos esforzamos por crear un evento importante en torno al personaje pero que a la vez tenga algo que decir. Queremos que estos eventos tengan tanta historia y acción que valga la pena pagar por ellos. Nuestros autores llevan meses trabajando con estos personajes. Algunos hasta llevan años. Sienten la responsabilidad y no quieren hundir a los personajes. Lo hacen lo mejor que pueden y, debido a su esfuerzo, estoy seguro que no es incompatible hacer historias de calidad que, a la vez, sean un evento multitudinario que nos haga ganar dólares.
Este “evento multitudinario” como lo define Schreck se traduce en una historia de tres meses de duración que ocupa veinticinco capítulos repartidos entre ocho colecciones mensuales. Una barbaridad. Por mucho que la historia pueda estar bien o no, de entrada semejante desembolso mensual es una barbaridad. Esa estructura facilita que la macrosaga se publique con una cadencia de dos/tres capítulos a la semana, con lo que nunca existe una sensación de alargamiento en exceso.
El pistoletazo de salida lo da el especial Batman: The 12 Cent Adventure , escrito por Devin Grayson y dibujado por Ramón Bachs. Es un cómic con un precio bastante explícito de doce centavos y, gracias a ello, se pretende que muchos lectores nuevos acaben enganchados al personaje y, por extensión, a toda la saga. El problema es que, si bien el anterior experimento ( Batman: The 10 Cent Adventure ) también estuvo pensado como inicio de una saga (Asesino/Fugitivo), al menos explicaba la historia de Batman y ponía en situación a los nuevos lectores potenciales que un cómic con ese precio podría tener. Aún así, The 10 Cent Adventure tuvo fallos, pero The 12 Cent es directamente un fracaso en ese aspecto. No explica nada de la historia del personaje que sea importante para que los nuevos lectores se enganchen. Es simple y llanamente el primer capítulo de “War Games” y bien podría haber aparecido en cualquier serie regular. Spoiler hace acto de presencia y recuerda en su diario algunas escenas pasadas, como la muerte de Jason Todd, pero son escenas inconexas que no aportan nada en su conjunto para lectores nuevos. Sólo ayudan a refrescar la memoria a los ya entrados en materia. Dejando eso de lado, la historia, como parte de la saga, cumple su función y desencadena la guerra de bandas. Spoiler y Catwoman presencian una reunión de todos los capos mafiosos de la ciudad y ven aterradas como una masacre acaba con casi todos ellos. Esto provoca el caos en la ciudad porque los que han sobrevivido quieren quedarse con la parte del pastel que tenían los que han muerto.
Llegamos a una situación en la que las bandas mafiosas de Gotham explotan y salen a la calle sin control , declara Devin Grayson. Como ya sabemos por historias pasadas, cuando las cosas se ponen feas en Gotham, se ponen MUY feas. Batman necesita ayuda para descubrir qué está pasando, quién es el culpable y cómo detenerlo. Esta lucha entre bandas y entre las propias bandas y Batman comienza justo después de la muerte de los capos. El Detective #797 da inicio a todo, con Deadshot, Prometeo, el Pingüino, Hush y nuevos personajes, como Alexandra Kosov (creada por Andersen Gabrych y Pete y Rebeca Woods) intentan hacerse con el control de Gotham o tratan de proteger a sus jefes. El propio Pete Woods explica algunas cosas del proceso creativo tras la saga: Las semillas de “War Games” fueron plantadas hace unos dos años. Todo lo que ocurre en esta saga ya estaba planeado de antemano, así que los capítulos que me tocaron ya los tenía preparados. Al hacer “War Games” siempre he tenido claro que era un evento muy importante y que tenía que hacerlo lo mejor que pudiera, aunque eso es algo que siempre tengo en cuenta, se trate de un crossover o no. Quise mantener el mismo nivel de calidad en toda mi etapa en Detective y siempre repaso todas mis páginas más de lo normal para asegurarme que están bien.
Valga decir que durante la primera masacre que tiene lugar en The 12 Cent , un personaje importante de la etapa de Ed Brubaker en Batman muerde el polvo, con lo que la cosa promete de cara al futuro ya que los autores implicados apuntan a muchas muertes, hasta el propio Woods se sorprende: A pesar de saber todo lo que iba a pasar, la cantidad de cadáveres me sorprende. Es un crossover muy ambicioso. Todos hemos oído siempre la frase “nada será igual” después de todos estos eventos, pero creo de veras que esta vez tienen razón. Batman seguirá siendo Bruce Wayne, las cosas básicas no cambiarán, pero su relación con sus compañeros y con la propia ciudad de Gotham cambiará drásticamente. Todos los socios de Batman actuarán de otra manera cuando la saga acabe. Algunos se quedarán, otros se marcharán por un tiempo y otros no volverán nunca más. Como sentencia Bob Schreck: Vamos a hacer algunas cosas durante esta saga que dejará descolocado a más de uno.
El guionista de Gotham Knights , A.J. Lieberman, también explica más cosas de la saga: Ninguno de nosotros pensó en las consecuencias que “War Games” tendría en nuestras series regulares. Sólo nos molestamos en hacer una historia y, una vez acabada, analizamos qué argumentos de dicha saga encajaban mejor en nuestros planes. Durante el desarrollo del crossover, tuvimos libertad para matar a quien quisiéramos (cosa que aprovechamos) y lo único que le importaba a DC era que siguiéramos la premisa: una masacre por toda Gotham debida a una guerra de bandas. El resto era cosa nuestra. Bob Schreck tuvo en mente desde el principio que la coordinación entre todos los profesionales era lo más importante para que la saga llegara a buen puerto y, para ello, toda DC Comics se volcó en el proyecto. Lo más difícil de todo es compaginar a los equipos creativos, una tarea que lleva a cabo el editor Matt Idelson , declara Schreck. De todas formas, no es algo que quede reducido sólo a dos autores. Tanto Paul Levitz como Dan Didio, pasando por Nachie Castro o Michael Wright han ayudado en el desarrollo de la saga, escogiendo a los mejores equipos creativos para cada capítulo. “War Games” es más corto que “Tierra de Nadie” y algo menos que “Asesino/Fugitivo”. Ambas sagas fueron muy bien ejecutadas y recibidas por el público, ¡así que esperamos conseguirlo por tercera vez consecutiva! Las consecuencias de “War Games” serán mucho más importantes y significativas en el mundo de Batman.
24 HORAS
Todos no paraban de hablar de las consecuencias de “War Games”, una cantinela que sabe a antiguo y que las editoriales no se cansan de repetir para que todos los lectores piquen. En cambio esta vez tienen razón. No en vano, las sagas de Batman siempre acarrean consecuencias más importantes en su historia que el resto de crossovers de los que gozan otros personajes. Prueba de ello son “Contagio”, “Legado” y “Cataclismo” tuvieron su efecto para llevar a cabo “Tierra de Nadie” y ésta a su vez provocó sus consecuencias cuando Gotham se reconstruyó, vistas en la división de la ciudadanía en ‘originarios de Gotham' o ‘desertores', por no hablar de las represalias que Lex Luthor llevó a cabo por cómo salió parado de “Tierra de Nadie”. Estas represalias fueron las que provocaron la saga “Asesino/Fugitivo”, una historia que ahondaba en la psique del personaje (a pesar de penosa coordinación) y llevaba al personaje a un punto sin retorno porque no interesaba hacerlo evolucionar tanto. Se volvió a un regreso a lo clásico y “War Games” supone otra estocada más del Bat-equipo. Sus consecuencias tienen que ver esta vez con la relación entre Batman y sus socios, alejándose así de estudios psicológicos internos del personaje que no llevan a ninguna parte como consecuencia futura (aunque resulten muy interesantes como estudios en sí) y se centrándose más en hechos que puedan tratarse en el futuro sin alterar al Señor de la Noche. Lo mejor para ello es matar a algunos compañeros y descolocar a los que queden vivos. Ahora mismo lo que hace a Gotham tan interesante es que hay muchos personajes nuevos en el equipo de Batman , declara Grayson. Es difícil que se molesten entre sí mientras intentan ayudar. Hay una segunda lectura que habla sobre cómo organizar un equipo y cómo conducirlo a través de la batalla. Esa situación se pone sobre la mesa y Batman debe hacerlo bien. Es un crossover muy extenso, abarca muchas series y autores, así que es una tarea difícil organizar a tanta gente. Pero, de todas formas, nos sirve de metáfora para lo que intentamos hacer en la propia historia, con Batman dirigiendo a su equipo en medio de todo el caos.
A pesar de ser un equipo inmenso, los autores no tuvieron problemas a la hora de coordinarlo todo porque cada personaje tenía su función en un título diferente, como atestigua Woods: Por suerte, cada personaje tiene su propia misión y gracias a eso no tengo que matarme en insertar en cada viñeta a todos los compañeros de Batman. En Detective nos centramos más en la mafia de Gotham y cómo ésta reacciona ante la guerra. También seguimos a Batman en su lucha por mantener unida una ciudad que se deshace por momentos. Al final del #798 tengo la oportunidad de dibujar una escena muy importante, no sólo por el papel que juega en “War Games”, sino en todo el Bat-Universo. Esa escena a la que hace referencia tiene que ver con la conclusión de la saga de la nueva Robin, si bien ésta ya había terminado en el Robin #128, sus consecuencias son las que desatan “War Games” y, hasta el final del Detective #798 ningún Robin había hecho acto de presencia.
Los socios de Batman durante esta saga son bastantes: Robin, Catwoman, Spoiler, Nightwing, Batgirl, Oráculo, Orfeo y Onyx son los más relevantes, dejando en plano secundario a James Gordon, quien aparece en uno de los episodios, y el Comisario Akins, quien lleva peor todavía su relación con Batman. Hacia el final de la saga, el Señor de la Noche le hace una propuesta a Akins que éste no puede aceptar… y que Batman acaba llevando a cabo de todas formas, lo que provoca una de las primeras consecuencias de la saga: el cambio de rumbo en la relación entre Batman y el Departamento de Policía de Gotham.
De entre los socios, Orfeo será el que más dudas cree entre los lectores. Este personaje nació en la miniserie de cinco números Batman: Orpheus Rising, una miniserie pésima en todos los sentidos. Orfeo, desde ese momento, se convirtió en el socio más innecesario e irrelevante de todo el séquito de Batman. Onyx, personaje presentado poco antes de “War Games” en los complementos de Detective, figura como guardaespaldas de Orfeo. Dos personajes tan innecesarios como aburridos que no despiertan ninguna pasión en el lector y cuyo destino durante la saga seguramente les será indiferente. Aún así, la resolución de Orfeo hacia la mitad de “War Games” es sorprendente, con un Máscara Negra brillante que hace una aparición que arranca un suspiro al lector como si estuviera viendo el final de alguno de los mejores episodios de la serie de televisión 24. Y es que “War Games” sigue la estructura de dicha serie porque todo ocurre en un día. Cada número es la hora siguiente. La historia empieza de noche, para ser de día hacia la mitad y volver a ser de noche al final. Los ‘continuará suelen ser buenos pero hay algunos que son impresionantes, dejando al lector con ganas de leer el siguiente episodio de inmediato.
Las muertes al final no son tantas ni tan importantes, con lo que ese aspecto de la promoción de la saga falla. Muere un personaje secundario de Robin, dos socios de Batman y poco más. Los socios de Batman caídos en combate tampoco se les echará mucho de menos, aunque uno de ellos provocará consecuencias muy importantes para Tim Drake. Y es que eso sí que se puede decir: DC ha cumplido con esa parte y las consecuencias de la saga son muchas e importantes. Desde la situación con el Comisario Akins, hasta el cambio de localización que harán tanto Robin como Batgirl. A todo esto hay que añadir otro cambio muy importante en la vida de Oráculo y en su relación con Batman. Por si fuera poco, el panorama criminal de Gotham cambiará y un villano se hará con el control de todo… cuando parecía que no iba a ser así.
De esa forma, “War Games” se revela como una historia de acción pura y dura, con momentos muy cafres y bestias, con desarrollo de personajes muy bien llevado y con consecuencias a tener en cuenta. En el apartado gráfico, debutan autores como Kinsun, encargado de los capítulos que tienen lugar en Batman y Brad Walker (Legends of Dark Knight), ambos con un resultado más que aceptable. Del resto sobresale por méritos propios Pete Woods, quien retrata a las mil maravillas a Batman y su mundo envuelto en el caos más absoluto. Ningún episodio sobra, no hay nada de relleno gracias a esa estructura “24 horas” que impregna a toda la saga (aunque hay un par de episodios que parecen alargados, pero es lo de menos). Desde luego, DC por fin lo ha conseguido y tras algunos fiascos, ha conseguido coordinar bien un crossover, cuyos capítulos semanales se leían con ansia por ver qué ocurría a continuación, sobre todo gracias al efecto sorpresa del Catwoman #34 (parte 8 de 25) donde ya se descubría quién estaba detrás de todo este juego de guerra…. y será una revelación que sorprenderá a todos por lo original y bien llevada que está.
El Bat-universo ha cambiado después de “War Games” y esperemos que por esta vez sean cambios permanentes que dejen huella. De momento, Judd Winick y Doug Mahnke, el nuevo equipo regular de Batman va a tratar el tema, así como Bill Willingham en Robin y Andersen Gabrych en Batgirl . “War Games” no es una saga destinada a analizar de manera profunda al personaje y a su entorno, pero cumple a la perfección su papel de “historia de acción desenfrenada”. Ojalá muchos crossovers fueran como éste porque, no sólo disfrutas de su lectura, sino que te deja con ganas de ver las consecuencias cuanto antes. Desde luego, eso es algo que uno no se va a perder.
David Hernando