SASHA BOURDEAUX: “NUNCA ME DIJISTE QUE SE SENTÍA ASÍ”

POR   Leo Campoamor

VOLVER A ARTÍCULOS HOME

No recuerdo exactamente cuando conocí la noticia; si fue en una de las páginas de Internet que suelo visitar, en un correo de alguna serie o en otra parte totalmente distinta. Lo que sí está grabado en mi memoria es que la idea no me gustó nada. Nada en absoluto.

Tras los sucesos acontecidos en  Gotham Knights, donde éramos  espectadores del enésimo intento de Hugo Strange por suplantar a Batman, el consejo directivo de Wayne Enterprises decidía que su queridísimo presidente no podía ir por la vida arriesgándose a que uno de los muchos “freaks” que pueblan Gotham decidiese poner fin a su placentera existencia. El resultado: se contrataría a un guardaespaldas para que cuidase de la integridad física de Mr. Wayne.

Todo sea dicho, no es una decisión absurda. Lo extraño y sospechoso es que uno de los dos más poderosos hombres de negocios de Norteamérica no tuviese un completo y complejo dispositivo de seguridad a su lado (el otro lo tiene de sobra, algo llamado Servicio Secreto, según creo)

Desde luego, para el gothamita de a pie se trataría de algo sorprendente, pero no para los lectores. Nosotros sabemos que Bruce Wayne no necesita guardaespaldas, nosotros sabemos que Bruce Wayne es el hombre más peligroso del mundo, nosotros sabemos que Bruce Wayne es…. Batman.

Pongámonos de nuevo en situación. Nosotros lo sabemos, el consejo directivo de Wayne Enterprises no. Pero detrás de ese consejo se encuentra algo llamado editor, que también comparte el secreto. Y ese sujeto era el último responsable de la decisión. Lo del guardaespaldas era una cosa graciosa. Podría dar una historia interesante para un par de números, pero no ir más allá. Me imaginaba que el futuro de mi serie preferida iba a pasar por una continua persecución entre gato y ratón, Bruce escapando de su guardaespaldas para ponerse el traje de Batman, y el susodicho intentando que su cliente no desapareciera de su campo de cobertura.

Iluso de mí, había pasado algo muy importante por alto. Liderando la franquicia del murciélago no se encontraba un escritor del montón, un guionista cumplidor que confeccionase historias entretenidas sin más. Todo lo contrario. El encargado de los guiones de Detective Comics era uno de los mejores profesionales que ha tenido este medio en los últimos años, alguien capaz de confeccionar historias complejas, interesantes, adultas. De construir personajes que pareciesen reales, cercanos y, lo más importante, uno de los mejores escritores de féminas que he leído  en mucho tiempo. Hablo, como no, de Greg Rucka.

Sasha Bourdeaux hizo su debut en el Universo DC en el número 751 de Detective Comics, dentro del arco “A walk in the park”. Primera impresión: regular tirando a mal. El sujeto en cuestión era una mujer con moño, normalita, ni fea ni guapa. Eso en el aspecto físico. En cuanto a su personalidad, nos encontramos con una profesional entregada a su trabajo. A Bruce la idea no le hace gracia alguna, y a las primeras de cambio se quita de en medio, disponiéndose a sacar a Hiedra Venenosa del parque que ha convertido en su hogar.

La primera experiencia ha defraudado bastante. Por un lado, me alegro. No creo que ese personajillo aguante mucho en la serie. Pronto se desharán de ella.

Pero de repente llega a mis manos el nº 755, con la cena homenaje de despedida a uno de los personajes clásicos de la serie. Cojo el cómic, lo abro y…¡oh, sorpresa! ¿Pero quién es esa pedazo de rubia que aparece ante mis ojos? Empiezo a leer como alma poseída por el diablo. ¿Cómo? ¿Ésta es la misma guardaespaldas anodina de los dos números anteriores? No puede ser. Más sorprendente aún, el cómic está narrado en primera persona… por ella. Interesante.

Huelga decir que este número supone un punto de inflexión en la carrera de Sasha. El papel que le tiene reservado Rucka no es el de mera comparsa, de invitada de honor que se pasea por las páginas de Detective. Comienza el show. El guionista insufla a la guardaespaldas de vida, la moldea poco a poco; es su juguete, su personaje. La señorita Bordeaux es una mujer fuerte, inteligente, mordaz, disciplinada en su trabajo. Su carisma, su sensatez, hacen que poco a poco se vaya ganando el corazón de los aficionados, y un lugar importante al lado de Bruce. A través de los ojos de Sasha, Rucka nos va a mostrar la dicotomía entre el hombre y el mito. Porque, obviamente, no tarda en descubrir el secreto del señor Wayne, por algo gran parte de su trabajo consiste en observar. Todo se produce en el arco “Unknowing”. ¿Resultado? Sasha lo sabe y Bruce sabe que lo sabe.

La situación llega a un punto sin retorno. Bruce no puede despedirla ahora que conoce su secreto; Sasha no piensa dejar de cumplir con su trabajo, ante todo es una profesional. Su inestimable ayuda para resolver el último plan del Sombrerero Loco inclina la balanza. Podrá cumplir con su trabajo, pero sin entorpecer la labor del Señor de la Noche. Para ello deberá de someterse a un extenuante programa de entrenamiento en el número 761 llamado “In Thirty Days”, una maravillosa historia que se ha convertido en uno de mis cómics preferidos en la carrera de Rucka en la colección, que ha estado plagada de magníficos guiones.

Sasha se convertirá en la sombra de Bruce: guardaespaldas de día, “sidekick” de noche. A través de ella exploramos a Batman, el por qué de su cruzada, cómo un hombre puede vivir así, el difícil equilibrio entre el Cruzado de la capa y el playboy vividor. Gracias a  este truco de guión, Rucka realiza una de las mejores introspecciones en el mito batmaniano que se ha podido leer en muchos años.

Por si todo esto no fuese lo suficientemente bueno, la pareja se convierte en trío. El regreso de Vesper Fairchild añade otra vuelta de tuerca. Su choque con Sasha es inmediato. Mientras, continúa la evolución del personaje. Durante la crisis de “Last Laugh”, se enfrenta a su primera aventura en solitario. Bueno, acompañada de La Cazadora, otro choque entre dos mujeres con fuerte personalidad. ¿He comentado ya que Rucka escribe unas mujeres maravillosas? Entra en acción por primera vez como vigilante, sin la excusa de estar protegiendo a Bruce, y lo cierto es que lo hace bastante bien… ¡y parece gustarle!  

SALTO AL ESTRELLATO

“Batman: The 10th Cent Adventure”. Posiblemente el proyecto más revolucionario del mundo del cómic en los últimos años; sin lugar a dudas, el tebeo del murciélago más vendido y leído en el último lustro. Y todo aquel que se haya sumergido en sus páginas, se encuentra con que efectivamente se nos narra una historia, “la historia”, de Batman. ¿Pero por quién? ¡Bingo! Sasha es la encargada de presentar al héroe, de contarnos sus miserias y sus grandezas, de abrir una puerta de entrada a toda una nueva generación de lectores. Y de regalo, una pequeña confesión que todos los aficionados queríamos intuir….

Con todo esto en la mochila nos plantamos en “Bruce Wayne: Murderer?” donde nuestra querida guardaespaldas comparte protagonismo con Bruce en unos maravillosos guiones firmados por Rucka y Brubaker.

 

SASHA LEJOS DE PAPÁ

            Sasha Bourdeaux se puede considerar como creación de Greg Rucka. Él le ha dado vida, creándola desde la nada. Pero también la hemos visto retratada por otros guionistas, aunque de manera testimonial. Tanto Devin Grayson como Ed Brubaker la han utilizado, pero de forma tangencial, sin darle el protagonismo que tenía en las páginas de Detective.. Aunque siempre respetando firmemente la esencia del personaje.

LOS DIBUJANTES DE SASHA

A lo largo de su primer año de vida, muchos han sido los dibujantes encargados de ilustrar a nuestra bella guardaespaldas. Si Rucka es el padre de la personalidad de Sasha, el excelso Shawn Martinbrough puede considerarse como el creador de su imagen. Él nos fue presentando mes a mes a una mujer bella, grácil, maravillosa… Entre el resto de artistas que la han dibujado nos encontramos las también acertadas versiones de Steve Lieber (nuevo dibujante de Detective Comics) y Roger Robinson (encargado de los lápices de Gotham Knights y posiblemente el mejor ilustrador de las series de Batman hoy en día)

EL PRIMER SALTO DE SASHA-2En el lado negativo, Scott McDaniel. Tiene un dominio de la cinética y la acción asombroso, dibuja unos increíbles tipos disfrazados, pero las personas comunes, de a pie, con ropa de calle, no son su fuerte. Aunque para dibujo horrible, el de Turnbull en el crossover con Superman, No es que su Sasha fuese poco agraciada, es que dibujaba fatal… ¡todo!

Por último, el que para mí, nos ha  proporcionado la mejor de todas las Sashas. El “culpable” es Rick Burchett, el eterno olvidado, el siempre cumplidor encargado de fill-ins que, incomprensiblemente, no tiene una serie mensual en la que deleitarnos con su arte. Si algún día consigo el original de las páginas en la que Sasha realiza su primer salto de edificio a edificio al más puro “estilo Batman” podré morir tranquilo. La viñeta en la que vemos la cara de la señorita Bourdeaux tras rodar por la azotea quedará eternamente grabada en mi memoria. No tiene precio

¿Y AHORA QUÉ?

Desde el final de “Murderer?” no hemos vuelto a saber de Sasha. Los que hayan leído el crossover ya saben por qué. De momento está fuera de juego, pero seguro que volverá.

Pero el temor se instaló cuando supimos que Rucka dejaba Detective Comics en busca de pastos más “verdes”. La primera pregunta que vino a la mente de muchos fans fue: ¿y qué pasará con Sasha? Sinceramente, no lo sé.

En un año, poco a poco, Ms. Bourdeaux se ha convertido en una presencia fundamental en los cómics de Batman. Llevo tan solo cuatro meses sin verla y el desasosiego ya ha prendido en mí. Se trata, sin lugar a dudas, de la mejor aportación al la imaginería de Batman en los últimos tiempos pero, ¿existe Sasha después de Rucka?

Teniendo en cuenta quien se hará cargo de las aventuras de Batman, prefiero que antes de mancharla con sus sucias manos, le den un final digno a nuestra guardaespaldas, y no verla deambular como un espectro, una desfigurada sombra de los que fue, tras la llegada del “aclamado” Loeb. Pero, a fuerza de ser sincero, me apenaría enormemente saber que mi queridísima Sasha descansa bajo tierra. Un personaje de este calibre merece algo mejor; si tenemos que soportar a Spoiler mes tras mes, me parecería indignante que se librasen de ella como si fuera un trasto inservible.

 

Las opciones son varias, aunque limitadas. Tras lo acontecido en “Murderer?” y la confesión de Sasha en el “10th Cent”, nada puede ser igual. Ninguno de los dos puede volver a ocupar su anterior rol, como si no hubiese ocurrido nada.

En mi ferviente deseo, han sido diversas las posibles soluciones que han pasado por mi cabeza. La primera, que se marche. Rucka ha prometido que no cierra la puerta de su regreso, y con él siempre podría volver su mejor creación. Segunda, su ingreso en la policía de Gotham; así la podría seguir guionizando su “padre” en la futura Gotham Central, aunque se trata de una posibilidad poco probable y que no termina de convencerme. Tercera opción; unir sentimentalmente a Sasha con Bruce. Porque admitámoslo, están hechos el uno para el otro, son mucho más parecidos de lo que cualquiera de los dos aceptaría. En este caso se presenta un problema, la horrenda posibilidad de que acabe convertida en una triste y absurda Batwoman, pero… Si son pareja, Sasha ya no tiene obligación de trabajar para él, luego no tendría que acompañarle en su cruzada nocturna. Mas se trata de una mujer de acción, no puede quedarse todo el día en la Mansión Wayne haciendo punto de cruz mientras Bruce corretea por los tejados con Selina Kyle. La solución: montar una agencia de detectives con otro viejo conocido de los aficionados, Slam Bradley. Seguiría operando en Gotham, e incluso podría ser secundaria en Gotham Central, por lo que continuaría estando bajo el auspicio de Rucka….

Pero todo lo anterior es soñar demasiado. Tanto como esperar una miniserie sobre Sasha guionizada por Rucka y dibujada por Rick Burchett… ¿no creéis?