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Harley Quinn año 1 |
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Darle
una colección a un personaje como Harley Quinn es algo, como mínimo
arriesgado. Para empezar, es una villana, con lo que eso de salvar el mundo día
si, día también queda descartado, y con ello la mayoría de argumentos que se
cuentan actualmente en cualquier colección de superhéroes quedan fuera.
Y para terminar, Harley es la
“compañera de”, en este caso del Joker. Siempre ha formado tandem con el
payaso y rara vez se la ha visto en solitario. Así que cabría preguntarse, ¿tiene
el personaje tanto potencial para protagonizar una serie sin la compañía del
Joker ? DC piensa que sí puede y así es como lanzaron esta serie de la mano de
Karl Kesel y el matrimonio Dodson. ¿ Estará a las alturas de las expectativas
?
La colección comienza de la única manera lógica posible: la ruptura de relaciones entre Harley y el Joker. Es imposible tener a este último rondando número tras número y que no se convierta en protagonista absoluto de la serie. En vez de la colección de Harley seria la de el Joker y compañía, y esos no son los planes previstos.
En el primer número Harley rescata al Joker, que como siempre, se encuentra en prisión. Acto seguido, se dedican a sembrar el caos destruyendo un parque de atracciones que se encontraba por allí, algo que luego traerá cola en la colección.
Como de costumbre, el Joker
intenta matar a Harley, pero esta
vez ella se mosquea con él (después de sufrir tantos tratos vejatorios desde
hace mucho tiempo ya era hora de que esto ocurriera, pero así es el amor), y le
da la patada de una vez por todas. Es hora de que Harley
viva una nueva vida, y así es como comienza la búsqueda de su identidad.
El arranque de la serie no
estaba nada mal. Era dinámico, entretenido, tenía sus chistes, y el dibujo de
Terry Dodson empezaba a deslumbrar. Esta colección podría ser interesante,
pero lo difícil empezaba justo ahora: sin el Joker, ¿ adónde vamos?
Lo primero que hace Harley ahora que dispone de libertad es ponerse al servicio de Dos Caras, pensando que su puesto es a la diestra de un gran supervillano. Pero Dos Caras no es el Joker y surgen esas pequeñas desavenencias que pueden dar al traste con una relación jefe-empleado.
A continuación Harley convoca una fiesta de pijamas entre varias de las supervillanas del universo DC, en la que aparte de deleitar la vista del lector, nuestra protagonista decide que ella puede llegar a ser una gran villana a la altura de cualquiera de los enemigos de Batman. Así que, ¿ qué mejor que montar su propia banda de secuaces, a estilo de la serie televisiva de Batman, con sus uniformes oficiales y su nombre patético? En este caso, los Quinquents.
Su
siguiente acto, una vez formada su banda, será montar operaciones de poca monta
hasta que sus secuaces le exigen realizar un gran golpe. ¿ Y qué mejor que
robar a uno de los millonarios más ricos de la ciudad, un tal Wayne? Harley y
sus secuaces deciden asaltar la mansión de Bruce Wayne, también conocido como
Batman, justo cuando toda la batfamilia está ocupada en otros asuntos y justo
cuando Enigma piensa que la Mansión Wayne es una mansión que puede ocultar algún
tipo de secreto, como por ejemplo, eso que se esconde detrás del reloj de
pared. Así que entre Harley,
Enigma, sus respectivas bandas y Big Barda (único superhéroe disponible que
logra encontrar Oráculo para intentar ocultar el secreto de la Mansión Wayne )
montan un destrozo espectacular y destruyen media mansión, quedando eso sí, la
Batcueva totalmente intacta y a salvo.
Al desastre de la Mansión Wayne se le une
una supuesta recompensa que existe por acabar con Harley. El tipo al que
destruyeron el parque de atracciones contrató los servicios de dos detectives
para encontrarla. Se corrió la voz de que alguien buscaba a nuestra heroína,
la bola fue creciendo y la idea de que la cabeza de Harley tenía precio se
apoderó de la calle. Todo el mundo quiere o atraparla o matarla, todo el mundo.
Así que, ¿ qué mejor que cambiar de identidad? Harley decide que su nuevo
papel en la vida será el de Batgirl, de supervillana a superheroina, luchando
contra esa masa que quiere acabar con ella. Y no cualquier Batgirl, sino justo
la original, lo que causará un cabreo mayor del habitual en los miembros de la
batfamilia, siendo Nightwing, Robin y la actual Batgirl los que intentarán
darle caza sin conseguirlo. ¿ Y Batman? Pues infiltrado en la banda de Harley
en su identidad de Fósforos Malone, vigilándola y hasta protegiéndola un
poquito.
Todo este jaleo (cazarrecompensas en pos de Harley, la batfamilia a la caza, su propia banda con
peleas internas) termina desembocando en el final del primer año de la colección.
En un numero en apariencia caótico pero en el que todo encaja a la perfección,
Harley decide que lo mejor es iniciar una nueva vida lejos de Gotham. Ha
descubierto que lo suyo es el amor (una cupido del crimen, como se auto define ella misma) y que vivir en la ciudad del murciélago no le ha traído nada nuevo
ni provechoso a su vida. Así que lo mejor es poner rumbo a otra ciudad, Metrópolis, y le pide a su futura pareja, Hiedra Venenosa, que vaya con ella.
Pero eso es otra historia, concretamente la del segundo año de la colección.
Estos doce primeros números narran la búsqueda de una identidad por parte de Harley, de encontrar un lugar en el mundo y de redefinirse a si misma como villana. Tan perdida está ella como los autores que a pesar de tener todo perfectamente calculado y planificado no logran dar en ningún momento con la chispa que encienda la llama.
Son, en definitiva, para Harley-adictos. No se puede decir en ningún momento que los autores, a nivel de guión, lo hagan mal. Realizan historias correctas, a veces interesantes, pero que en el fondo no llegan a ilusionar lo suficiente. Falta la magia que pueda llegar a desprender un personaje como Harley, como la que desprendía en Amor Loco.
Terry Dodson, por otra parte,
está sublime. No podían haber elegido un dibujante mejor para la serie y no sólo
por la destreza con la que dibuja todas y cada una de las curvas de las mujeres
que aparecen en la historia. Es un dibujante excepcional y lo demuestra número
a número. Tanto que ya llegará el día en que se lo lleven a una colección más
hot.
Por algún extraño designio
editorial a Harley le dedican un especial en el macroevento que se montó DC
para cambiarle el logo a Superman. Nuestra chica no pinta nada en el asunto, así
que no sabemos por qué se decidieron a darle un especial para ella solita,
¿para relanzar el personaje? ¿ Para hacer que suban las ventas?
Lo que se narra en el mismo es intrascendente para el crossover: Jimmy Olsen, que se encuentra en una nave en órbita, cae a Tierra, concretamente a Gotham y allí Harley le ayuda a llegar a Metrópolis. Fin.
Por suerte, Kesel aprovecha esta historia para introducir una relación con bastante química: la de Jimmy y Harley. Los dos secundarios, los dos con personalidades propias que les hacen destacar, y los dos tienen algo que al otro le vuelve loco. Él la miente, ella le sigue el juego, él la sigue, ella le protege. Es una relación que se fraguara más adelante en la colección pero que aquí empieza a tomar forma. Y eso es lo único interesante de todo el número. En el dibujo nos falta Dodson, así que en este apartado la historia se resiente bastante. Y poco más que contar, un especial que no pinta nada si no eres seguidor del personaje.
El primer número de este segundo año se engloba dentro de la payasada que DC montó con el Joker. Como en todas las colecciones no guionizadas por Dixon (padre de la idea), en ésta se pasa muy por encima por la saga. Sí, les atacan dos supervillanos afectados por la toxina del Joker, pero sólo sirven para llevar adelante la trama que se está desarrollando en la colección: la historia de amor entre Harley y Hiedra.
Nuestra protagonista es un personaje que funciona enamorada, sino lo está vaga sin rumbo y perdida (como en los doce números anteriores). Necesita amar a alguien y necesita ser querida. Esa es la clave del personaje, eso es lo que la hace funcionar.
¿ Y cómo se plantea esta
relación? En un comic destinado a un público en general, dos mujeres no pueden
tener una relación de amor, o al menos, no a las claras. Sin embargo, el número
está salpicado de multitud de diálogos que lo sugieren:
- ¿ Qué te parece, Hiedra? ¿ Te gusta la Harley o qué? (Harley aparece montada encima de una Harley Davison)
- ¿ Ah, te refieres a la moto?
- Tú y yo, Hiedra, juntas somos la bomba.
- Ya pensaba que éramos amigas. Me gustas... incluso te admiro. Siempre he querido ser tan fuerte e independiente como tú.
-
Harley, ¡sabía que volverías!
(después de una discusión en la que deciden ir cada una por su camino)
- ¿ Es la única razón por la que has vuelto? (Hiedra, muy molesta después de darse cuenta que Harley ha vuelto en busca de una toxina y no en busca de ella)
- Tú eres diferente, Harley. Ves a través de las cosas. Con el Joker – aunque piense que es una completa pérdida de tiempo – con esos amantes que se transforman a la luz de la luna... tú no te alejas y huyes. Siempre te he admirado por eso.
[...]
- ¿ Es eso lo que te preocupa? ¿ Piensas que te daré la espalda y abandonaré a mi mejor compañera? No me importa si medio país va detrás de mí. Hiedra, si tú quieres que me quede contigo, yo me quedo.
- Lo harás, ¿ verdad? Pero yo no quiero que lo hagas. De hecho, creo que deberías irte ahora mismo... siempre que encuentres una moto que nos pueda llevar a las dos.
- ¿A las dos? ¿ Quieres decir que no te vas? ¿ Qué vienes conmigo?
- ¿ Por qué no? Es un nuevo día.
- Y la cantidad de noches salvajes que nos esperan. ¡Espérame ahí mismo! Vuelvo ahora mismo. No cambies, especialmente de idea. Vamos a pasarlo en grande Hiedra, te lo prometo. No te voy a dejar tirada.
-
Por tu bien no me dejes tirada, por tu bien...
Si esto no es una relación de
amor que baje Dios y lo vea. Si la colección vendiera mucho más de lo que lo
hace (y no vende mal) seguro que esto ahora sería un escándalo garantizado.
En este número, por fin, Harley empieza a ser la Harley que todos adoramos de Amor Loco. Kesel sabe dar aquí con la esencia del personaje después de tantos tumbos. No es que anteriormente no fuera ella, pero estaba bastante descafeinada. Esto empieza a prometer mucho, esa relación entre Harley y Hiedra va a dar mucho juego.
En los lápices, Peter Wood
sustituye a Dodson por este número perfectamente, casi lo calca, a excepción
de que es un poco menos voluptuoso. Pero un sustituto muy digno al fin y al
cabo.
14
Harley y Hiedra llegan a Metrópolis. Van a iniciar una nueva vida y que mejor lugar para hacerlo que en
la ciudad del mañana. Sin rumbo fijo, sin saber donde ir, su primera parada será
en el parque de la ciudad, estando Hiedra encantada de haberlo encontrado tan
pronto. La que no estará tan encantada será Thorn, que apareció en el número
3 intentando aguar la fiesta a nuestras chicas y que no guarda muy buen recuerdo
de estas dos. No tardan mucho en patearle el trasero nuestras heroínas, igual
que no tarda mucho en aparecer la policía, por lo que nuestra intrépida pareja
decide que tiene que buscar algo coqueto para llevar adelante su vida en común.
Un apartamento con amplias vistas les parece una decisión ideal y allí
irrumpen para quedarse con el piso, tenga o no dueño. La propietaria del mismo,
lejos de asustarse por encontrar a dos supervillanas entrando por su ventana, se
disculpa por no ser una buena anfitriona, se retira a su cuarto y allí se
cuelga de una soga. Las sorprendidas son nuestras dos delincuentes, aunque una
nota, “sin él no puedo seguir adelante” lo explica todo. A Harley le parece
tan estúpida: “si la gente va a ahorcarse debería hacerlo bien.. Ahora le
esperan diez minutos de lenta estrangulación”. Pero la situación es
perfecta, el piso se acaba de quedar sin propietario, ¿ y que hacemos con el
cadáver? Hiedra sabrá darle un uso adecuado.
Comienza un nuevo día en la vida de nuestra parejita. ¿ Qué tal has dormido cariño? ¿Bien? Mientras tú cuidas de los niños yo saldré a buscar trabajo. ¿ Niños? Hiedra ha empezado su propia plantación en esa casa sin plantas. ¿ De dónde habrá salido el abono? ¿ Quién será el padre de los retoños?
Harley sale de su nueva casa y qué sorpresa, es vecina de Jimmy Olsen. Él no la reconoce, las gafas que lleva Harleen son el mejor disfraz. Y ella, muy pícara se hace pasar por una recién llegada a la ciudad que busca trabajo. Al enterarse, como quien no quiere la cosa de que Jimmy trabaja en el Planet, ella piensa que trabajar allí sería algo muy interesante. Así que gracias a Jimmy y a las feromonas de Hiedra, Harleen consigue el trabajo: escribir una columna dando consejos amorosos.
Y con esto ya tenemos el triángulo montado: Jimmy – Harley – Hiedra. La cosa se pone interesante.
En este número Dodson se supera y dibuja a una Hiedra de escándalo. No se sabe cuándo este dibujante alcanzara un límite, pero número a número lo hace mucho mejor, si eso es posible viendo el nivel que alcanza.
La serie, a estas alturas, se
está poniendo muy interesante, mejorando cada vez más.
15
Este número continua con el carrusel en el que estamos montados. Harley sigue viviendo su vida delictiva/amorosa en compañía de Hiedra, a la par que su vida de columnista/consejera en compañía de Jimmy.
Por un lado vamos viendo como Harley y Hiedra siguen compenetrándose la una con la otra, cediendo y adaptándose a las necesidades de cada una. Por otro, vemos cómo Harley redacta su columna, dando cada vez consejos más incendiarios a sus lectores, a la vez que flirtea con Jimmy, con el que juega cada vez más insinuándose poco a poco.
Por último, vemos como nuestra chica mezcla sus dos profesiones y decide que su identidad de villana puede ayudar a resolver los problemas de su identidad de columnista.
El número es sosegado, tranquilo, ahonda un poco más en las tramas que se están desarrollando y te deja con un buen sabor de boca. Evidentemente, la montaña rusa tiene que volver a subir, cosa que se anuncia con la aparición de Bizarro en la última página, pero un descanso no viene mal de vez en cuando.
Dodson sigue dando muestras de
su infinita calidad, continua con su Hiedra de escándalo y con una coqueta e
interesante Harley en su identidad civil. El dibujante ideal.
16
Uno de los mejores números, por
no decir el mejor de toda la serie. Divertido, interesante, con una trama ágil,
muy entretenido. La colección sigue mejorando y no parece tener techo.
En este número se narra el
asalto a laboratorios Star por parte de Harley y Hiedra para robar un jet-pack
(un cohete que puesto a la espalda permite volar a cualquier persona). La
particularidad del número es que la historia se contará desde dos puntos de
vida: el de Jimmy Olsen y el de Harley Quinn. Por lo que van ambos contando
vemos como Harley manipula a todo el mundo para hacerles creer lo que a ella le
interesa: a la policía que sólo es una víctima inocente (en su identidad
civil, claro), a Jimmy, que no hace nada, que es su héroe, y a Hiedra... ¿ cómo
podría engañar a Hiedra que abandona a sus retoños para acompañar a Harley
en sus fechorías?
En definitiva, éste es un número grandioso donde por fin captan a la definitiva Harley, una Harley a la altura de la genuina de Amor Loco. Genial, genial, genial, genial, los fans de Harley estamos encantados.
Lo
del dibujo de este número es todo un dechado de virtudes. Por un lado tenemos
al gran Dodson contando lo que ocurre en presente. A Craig Rousseau dibujando
las partes que narra Harley en un estilo típicamente caricaturesco. Y por último,
al que lleva camino de convertirse en estrella, Phil Noto, dibujando las partes
narradas por Jimmy de una manera prodigiosa.
La colección ha llegado a su
zenit. ¿ Se puede ir más lejos?
17
¿ Bizarro? No, no, no, no puede ser. Con lo bien que estaba el estatus hasta ahora. Hiedra – Harley- Jimmy, todo perfecto. ¿ Por qué meter a alguien más que lo va a estropear todo? Pues no, increíblemente la cosa funciona. Kesel sabe encajar perfectamente a Harley con Bizarro. Él piensa que ella podrá encontrarle una novia a Bizarro, ella, como siempre, sabe que puede aprovecharse de él en cualquier momento (sobre todo para defenderse de Superman).
Genial es la escena en que
Bizarro llega al apartamento de la parejita, con un árbol raído y sin hojas.
Harley le pide a Hiedra que le deje quedárselo, como si fuera una mascota.
Bizarro, para ganársela, le regala el ridículo árbol a Hiedra, algo que la
conquista ya que ella ve ese trozo de madera como algo maravilloso. Por si fuera
poco él la dice (recordemos, Bizarro habla al revés, no es sí, sí es no) que
no hay suficientes plantas en la casa a lo que ella responde encantada: exacto.
Bizarro, Hiedra, Harley, Thorn,
a la que secuestraron en el número anterior aprovechando el jaleo montado en
los laboratorios Star y a la que tienen prisionera para, aparte de otras cosas,
jugar con su cabeza con tal de descubrir ese problema de personalidades múltiples
que parece tener. ¿ Quién nos queda? Jimmy. Exacto, en este preciso momento,
Jimmy llama a la puerta del apartamento. Harley, en su identidad civil sale a
recibirle abalanzándose encima de él y besándole apasionadamente: “oh Jimmy,
no puedo negarlo por más tiempo, te necesito. Entra en casa cariño. Ahora, por
favor.” Y Jimmy, y quién no, entra en la casa y allí espera que Harley se
ponga algo más cómodo. Y en el próximo número veremos que pasa. Eso sí, sin
olvidarnos de la última página y “esto es un trabajo para Superman”
Otro número más en el que Kesel sigue demostrando que le ha cogido el ritmo al personaje y a la serie. La colección está en una espiral ascendente de calidad. Es la serie ideal para el personaje. El primer año está olvidado.
¿ Y qué decir de Dodson que no hayamos dicho antes? Sigue siendo una maravilla de dibujante.
NO
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