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ARKHAM: DOS CARAS |
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Estamos ante uno de las más importantes personajes del canon de bat-villanos. Su potencial ha sido, por fortuna, bastante desarrollado a lo largo de su andadura como enemigo del murciélago. Y eso que se trata de un personaje que fué suprimido durante la edad de oro y totalmente ignorado en la edad de plata. Las primeras historias de Dos Caras, de Bill Finger y Bob Kane, sorprenden aun hoy en día por lo poco trasnochadas que resultan.
Sobre todo si las comparamos con las demás de su época. Me producen una sensación parecida a la que experimento al releer las dos páginas del origen de Batman, o los primeros números de Hulk o X-Men del tandem Lee-Kirby. Es decir, son conceptos tan poderosos que trascienden a su época. Tanto el origen de los héroes Marvelianos como el de Harvey Dent puede hoy en día ser trasladados a cine, animación o remakes en comic y conservar todavía todo su poder icónico sin demasiadas alteraciones. En estas primerizas historias asistimos al drama de un hombre recto, que tras sufrir un trágico accidente, su deseo de hacer el bien se retorcerá hasta extremos peligrosos. En estos números ya vemos su lucha y su terrible drama.
De ser un apuesto fiscal del distrito ("El Apolo de los juzgados") con una forma de ser igual de inmaculada, a convertirse en un ser deforme con sed de venganza. Perseguido por sus antiguos amigos, Gordon y Batman , y destrozado al sentir el desprecio de su esposa Gilda. Nos encontramos ante el clásico Jekyll y Hyde con un subtexto más moderno basado en la esquizofrenia.
En estas primeras historias reposan todos los conceptos que, con mínimas variaciones, se han ido repitiendo en las modernas apariciones del personaje. Harvey Dent (primeramente llamado Kent , pero cuyo apellido fue cambiado por ser el de un conocido héroe colega de Batman) es desfigurado con ácido en pleno juicio, lanzado por el mafioso Sal Maroni y con Batman siendo incapaz de impedirlo. Eso le desquicia y le convierte en una mezcla del original Dent y una nueva y maligna personalidad que es la que recibe el apelativo de Dos Caras, obsesionada por cometer crimenes basados en el número dos. Siempre lanzando una moneda al aire para decidir el curso de acción, con una cara límpia representando el bien y una rasgada, con la que da rienda suelta a su vena asesina. Tras un par de encuentros con Batman, consiguen detenerle y le preparan una operación de cirugía que le devuelve la cordura. Aunque tras un accidente con una bomba, las cicatrices vuelven a aparecer y con ellas su psicopatía. Este esquema viene siendo el mismo desde la creación del personaje, pero su origen y motivaciones se han visto sumamente enriquecidas a lo largo de los años.
Durante los años 50 Dos Caras desapareció de los tebeos por razones lógicas. Fue una época mucho más amable para Batman y un personaje tan retorcido (física y mentalmente) no encajaba lo más mínimo. Y aun menos cuando Batman dejó el tono pulp y detectivesco para convertirse en una serie de ciencia ficción petarda. El "Nuevo Look" sesentero no propició su reaparición, pues seguía siendo un villano demasiado radical y poco explotable en la serie de televisión "pop" de Adam West . Por fortuna, Denny O'Neil y Neal Adams le recuperaron en la clásica historia "Media Maldad" , repasando de nuevo su origen para las nuevas generaciones aunque se mantuvieron bastante fieles al mismo.
O'Neil le devolvió a Dent el status de archivillano que nunca debío abandonar, y por supuesto el Dos Caras de Neal Adams es el estandarte para todos los dibujantes que trataron después al personaje.
Conceptualmente, Frank Miller introdujo en Batman: Año Uno un magnífico detalle. El hecho de que Harvey Dent forjara una alianza con Batman y Gordon para derrocar el crimen y la corrupción en Gotham. Eso une todavía más a los personajes y acentúa la tragedia de su ruptura. Desde entonces Batman siempre considerará a Harvey como un amigo. Con graves problemas, pero nunca dejará de creer que su cura es posible. La idea de que Batman y su viejo compañero son parecidos y que no hay cura para Harvey queda magnificamente retratada en el "Dark knight Returns" (Miller de nuevo). A pesar de recuperar su rostro, en esa historia queda perfectamente claro que las heridas de Harvey son emocionales e incurables. El ácido no creó a Dos Caras,simplemente lo dejó salir.
Unos años después se nos contó el origen definitivo del personaje en la magnífica historia "El Ojo del Observador" de Andrew Helfer. Aqui se hace un resumen de todo lo que sabíamos de Dent hasta la fecha y se introduce un subtexto de esquizofrenia y trastorno bipolar latentes, provocados pos los abusos de un padre alcohólico (al cual, se nos cuenta, pertenecía la famosa moneda). Aqui más que nunca se introduce la constante de que Batman y Dos Caras son, en esencia, lo mismo. Personas nobles pero obsesionadas con un sentido de la justicia que les puede llevar a cruzar el límite de la legalidad y la moralidad, y que en el caso de Harvey es ampliamente superado. Es por eso que Batman hace todo lo que puede porque algún día su amigo olvide definitivamente a Dos Caras y vuelva a ser el que era. Quizás así se convenza de que hay esperanza para los cruzados por la justicia, y una luz al final del tunel. En "El Ojo del Observador" también vemos por primera vez una escena que se ha repetido hasta la saciedad (perdiendo el impacto que sí tiene en esta obra), tras arreglarsele la cara gracias a la cirugía, Harvey vuelve a caer en la psicopatía y se desfigura la cara con sus propias manos.
Casi en los 80 ya, se reveló que Dos Caras mató al padre de Jason Todd , lo cual provocó una curiosa tendencia que duró todos los 80 y bastante parte de los 90: El unir siempre a Dos Caras al origen de Robin . La historia "Un Lugar Solitario Para Morir" , que sirvió para presentar al nuevo Robin, Tim Drake , no hizo más que estrechar esos lazos. En otro orden de cosas, en esta historia encontramos un recurso bastante utilizado posteriormente: las conversaciones internas que mantiene Harvey Dent con su alter ego, representadas aqui por una voz en la radio. Personalmente siempre me ha resultado un poco pobre reducir a un personaje de tanta altura a la categoría de archivillano del chico maravillas, pero estos efectos se comenzaron a notar durante "Knightfall" y sobre todo con el toque de Chuck Dixon (el mayor fan de los sidekicks de la historia) a los guiones. En la saga "Pródigo" se hizo referencia a que Dos Caras también fue importantísimo en la formación de Dick Grayson, al ser el gran fracaso del primer Robin, que desembocó en la muerte de un inocente y en una gran paliza al chico maravilla. Este flashback fue explorado en profundidad en el especial "Robin: Año Uno" .
En los 90 Dos Caras ha seguido evolucionando en entorno y motivaciones, porque en esencia el personaje no ha cambiado demasiado. El especial "Batman Featuring Two-Face" , publicado al amparo de la película "Batman Forever" , es una historia entretenida y bien llevada en la que se profundiza un poco más entre la tormentosa relación de Harvey y su padre a través de unos efectivos flashbacks. Incluso vuelven a reunirse en la actualidad, en un encuentro que vuelve a dejar claro que bajo la ironía y maldad de Dos Caras, aun se encuentra la naturaleza compasiva de Harvey Dent luchando por salir. El arco argumental de "Legends Of The Dark knight" llamado "Rostros" le presenta erigiéndose en estandarte de los freaks rechazados por la sociedad en una historia llena de horror y belleza (a cargo de un inspiradísimo Matt Wagner) con todo el sabor de los films de Tod Browning.
En cuanto a los grandes acontecimientos de los 90 relacionados con el murciélago, tenemos las dos series "El Largo Halloween" y "Dark Victory" que vuelven a contar el origen de Harvey de manera más estirada y, a pesar de eso, más simplona. Se agradece, eso sí, un mayor desarrollo del triunvirato Batman-Gordon-Dent en la primera de ellas. Su intervención en "Silencio" , en la que aparece curado sin mayores explicaciones, es totalmente prescindible. Sin embargo, Greg Rucka añadió unos estupendos matices al personaje ya desde la saga "Tierra de Nadie" , donde consigue que Gordon se una a él para recuperar Gotham con la agente René Montoya como intermediaria. La relación entre el villano y la policía traerá mucha cola, debido al enamoramiento que provoca en Dent. Desde entonces no dejará de relacionarse con ella, aunque sea a través del secuestro. Montoya visita a Dent en su cumpleaños por mediación de Batman, y poco después, en las páginas de Gotham Central , Dos Caras conseguirá desacreditar a René ante su familia y compañeros de trabajo haciendola salir forzosamente del armario. Con su extraña lógica, Harvey pensaba que así ella se vería obligada a aislarse del mundo y quedarse con él para siempre.
Recientemente se editó el especial "Jeckyll y Hyde" de Peter Jenkins. Presunta obra definitiva sobre Dos Caras, igual que La Broma Asesina con el Joker, se queda a medio gas igual que esta. Solo que la obra de Alan Moore es de por sí un muy buen comic y este no pasa del aprobado. A pesar del ambiente "noir" y decadente del excelente dibujo, la historia no puede ser más tópica y poco renovadora. A los traumas de Harvey se le une ahora la revelación de que tuvo un hermano gemelo (su lado malo) que murió de pequeño y al que, inconscentemente, sustituyó. Una pobre y muy manida explicación para la esquizofrenia de Harvey.
La saga "Face to Face" del evento "Batman: Un Año Después" nos revela que en ese año en blanco del universo DC, Batman dejó a un rehabilitado (y otra vez operado) Harvey a cargo de Gotham. La verdad es que uno hubiera esperado, despues de lo de Azrael, que Batman hubiera pensado en alguien un poco más equilibrado para cuidar su ciudad, pero bueno... el caso es que en este comic de James Robinson vemos que Harvey realiza un buen trabajo en ausencia del murciélago y sus colaboradores, a pesar de que en espejos y reflejos en la agua sigue viendo a su alter ego burlándose de él, instándole a que vuelva al mal. Algo que, en fin...volverá a hacer, de nuevo autodesfigurándose y siendo uno de los pocos archienemigos de Batman que sigue libre, tal y como se comenta en el primer número de la etapa de Grant Morrison . El repentino retorno al "lado oscuro" de Harvey es el mayor defecto de una historia, por lo demás, estupenda.
Ya para terminar, una breve mención a las representaciones audiovisuales de Dos Caras. En animación tenemos la versión impecable de la serie de animación de Bruce Timm, que aglutina todo lo mejor de la historia del personaje y no le resta ni un ápice de tragedia (y como detalle nuevo, propone que Harvey sea amigo de Bruce Wayne y no de Batman). En versiones de imagen real, tenemos a Billy Dee Williams en el primer "Batman" de Tim Burton , interpretando de forma solvente a un Harvey Dent pre-Maroni. En Batman Forever, Tommy Lee Jones se olvida el libro de interpretar en su casa y ofrece una estúpida e infiel versión Dos Caras. Un personaje que, de entrada, no casaba demasiado con el actor puesto que es imposible creerse a Lee Jones ,un cincuentón malencarado, como "El Apolo de los Juzgados" (es muy triste que Dee Williams, siendo afroamericano, se pareciera más a Dent que él).
De entrada eso le da más puntos al rubio Aaron Ekchart para encajar más en el molde comiquero. Su interpretación de Harvey en la futura "The Dark Knight" está por ver, pero dudamos que un buen actor como él vaya a defraudarnos.