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En este tomo tenemos un cambio de colecciones USA: Ed Brubaker continúa narrando historias del Hombre Murciélago, pero pasa de Batman a Detective Comics. Para acabar la primera, cuenta con la colaboración de Geoff Johns, un magnífico –y prolífico– guionista de superhéroes, autor, entre otras cosas, de las estupendas Flash y JSA. Juntos nos narran “Deseo mortal para dos”, una historia dividida en dos números USA que se centra en las consecuencias de “Bruce Wayne – ¿Asesino?” y “Bruce Wayne – Fugitivo”, sagas en las que vimos que David Cain, uno de los más mortíferos asesinos del mundo, fue contratado para matar a Vesper Fairchild, ex–novia de Bruce Wayne. Como es lógico, alguien quiere acabar con su vida antes de que pueda ponerse a hablar sobre quién le contrató, y para ello recurren a un personaje que ha sido habitual en la etapa de Brubaker. Es una historia sencilla, aunque plagada de acción y que en cierta manera intenta profundizar en la mente de David Cain, que deberá optar entre no preocuparse por su propia vida, o luchar por ella, movido por la posibilidad, quizás remota, de poder llegar a conocer a su hija –la actual Batgirl–. El dibujo de Scott McDaniel sigue en su línea de toda la etapa: demasiado exagerado, y a veces confuso, aunque también tiene momentos destacables. Después comienza un arco argumental, “Ajuste de cuentas”, que acabará en el siguiente número de Batman: La Sombra del Murciélago, y que supone el estreno de Brubaker en la serie USA Detective Comics. En esta historia tenemos a un misterioso asesino que mantiene una oscura relación con buena parte de los villanos de Gotham, y que además deja una moneda en el lugar del crimen, al estilo de Dos Caras, sólo que con los dos lados desfigurados. Personalmente, me parece el mejor trabajo que estamos viendo de Brubaker en toda la colección, lleno de intriga y misterio, y muy bien elaborado. Al dibujo le acompaña un Tommy Castillo bastante flojito, con algunas dificultades para dibujar rostros y proporciones corporales. En general, cumple a duras penas. De todos modos, la historia es lo suficientemente intrigante como para desear leer la conclusión en el próximo número, y además tiene el añadido de poder volver a ver a Jim Gordon en un cómic de Batman, esta vez en su nueva faceta de profesor universitario, una vez que ha dimitido como comisario de policía (visto en la saga Agente Herido) Igor Rodtem
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