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Recopilado en Batman nºs 1-4 de Norma Editorial, que a su vez comprende el material USA Azrael: Agent of the Bat 47, Batman: Shadow of the Bat 80-82, Batman 560-562 y Detective Comics 727-729 En estos primeros cuatro números de la serie regular de Norma podemos encontrar el prólogo a la mayor saga que ha vivido Batman y a la que sin duda más consecuencias le ha acarreado a lo largo de los años. La edición de Norma no deja ningún número correspondiente a este prólogo inédito, comenzando su publicación por la primera parte USA que tenía lugar en el Azrael: Agent of the Bat 47. En él se nos muestra uno de los asuntos más importantes a nivel argumental ya que se descubre a Nicholas Scratch como el personaje detrás de los planes para aislar Gotham de los EE.UU. En la siguiente historia, englobada en los números 1 y 2 de Norma, somos testigos de lo que ocurre en el Asilo Arkham de la mano de Alan Grant y Mark Buckingham, en una historia repleta de locura por todos lados. Luego pasamos al número 3, con la historia “Bruce Wayne va a Washington” con tal de defender la No Separación de Gotham del resto del país. Esta vez los autores son Chuck Dixon y Jim Aparo. La última historia se sucede a la vez que la tercera, son paralelas, y se trata de ver cómo se las arreglan Nightwing, Robin y Oráculo mientras Bruce está en la capital. Los autores de ello son Chuck Dixon y William Rosado. Ya hemos visto qué nos cuenta cada historia. Ahora pasemos a ver si merecen la pena o no gastarse todo lo que cuesta esta saga: claramente, la respuesta es un no. El prólogo no hace honor a la saga Tierra de Nadie central. Sobre todo porque el prólogo estaba hecho por los mimos equipos creativos que llevaban ocupándose de Batman desde hacía muchos años mientras que en Tierra de Nadie comenzó a entrar gente nueva. La historia de Azrael, pese a su importancia argumental, puede pasar perfectamente desapercibida para aquel a quien el bolsillo le dé problemas y prefiera ahorrar para números mejores dentro ya de Tierra de Nadie y en cuyo interior se enterará, mediante referencias, de lo ocurrido en este número de Azrael. La segunda historia, la de Arkham, es de largo la mejor de todas las que configuran Ruta Hacia Tierra de Nadie. Nos supone un viaje hacia ese centro de locura permanente en el que su guardián, Jeremiah Arkham, está igual de loco que ellos. Resalta que en esta historia apenas aparezca Batman y la manera excelente por parte de Buckingham a la hora de plantear las páginas: parecen los muros del manicomio y da la sensación de que estemos mirando realmente lo que ocurre en su interior. En “Bruce Wayne va a Washington” se nos relata simplemente la lucha entre Wayne y el Senado, publicado aquí en el nº 3 de Norma. Merece especial atención la segunda historia incluida en este número ya que gracias a unos buenos dibujos de Jim Aparo, se hace un repaso a toda la historia de Batman, lo cual viene muy bien para aquellos lectores que no se atrevan con Batman o que lleven mucho tiempo desconectado del personaje. El número en cuestión explica, mediante imágenes, el asesinato de los padres de Bruce, la revelación para ser Batman, el comienzo de su lucha contra el crimen, la aparición de Robin y Batgirl, el duelo contra Ra’s al Ghul y los sucesos de La Caída del Murciélago, Contagio, Legado y Cataclismo. Lo dicho, un buen punto para nuevos lectores. Finalmente, el cuarto número nos presenta a Nightwing, Robin y Oráculo, junto con la policía que queda en Gotham, luchando contra esbirros que ha mandado Nicholas Scratch a Gotham para crear más caos y confusión. En sí, una historia bastante sosa. Toda Ruta Hacia Tierra de Nadie no está a la altura de lo que después significó Tierra de Nadie pero aún así es una compra que no dejará insatisfechos a aquellos lectores con ganas de leer cosas de Batman. En sí es una saga para completistas. Aún así, tiene su importancia, como se recalca, argumentalmente ya que sienta las bases, como ya hizo Cataclismo y de hecho como se lleva haciendo desde Contagio, para lo que después vendrá y ayuda a entender mejor la saga central, aunque no es imprescindible. Al contemplar la Mansión Wayne hundida completamente sobre la Batcueva debido al terremoto, Robin dice: “¿...la mansión?”. Nightwing contesta: “La mansión se ha derrumbado sobre la cueva”. Robin prosigue: “Sin mansión. Sin cueva. ¿Qué significa eso?”. A lo que Nightwing sentencia: “Que el juego ha cambiado”. Y cuanta razón tiene. A partir de entonces, todo en el mundo de Batman ha cambiado para siempre. Nuevas reglas. Nuevas leyes. Solos ante una Tierra de Nadie. David Hernando |