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BATMAN / WONDER WOMAN: DIOSES DE GOTHAM
Norma Editorial www.dccomics.com

 96 págs

10,50
GUIÓN DIBUJO ENTINTADO PORTADA

Phil Jiménez y J.M. DeMatteis

Phil Jiménez Andy Lanning Adam Hughes

A pesar del título, Dioses de Gotham no es un cómic de Batman. Allá por abril de 2003 Norma Editorial decidió iniciar la publicación en España de la serie de Wonder Woman comenzando por la popular etapa de Phil Jimenez. Casualidades de la vida, su primer arco argumental tenía como secundario a Batman, un personaje que era (y es) gratamente exitoso en nuestro país. ¿Qué pasó? Pues que Norma pensó que si el nombre de Batman aparecía en el logotipo de la portada tal vez el cómic en cuestión vendería mejor. No sabemos si la idea tuvo mayor o menor éxito, pero lo cierto es que tras Dioses de Gotham han aparecido hasta tres volúmenes más de la amazona de Themyscira: Paraíso perdido, La bruja y la guerrera y El mundo perdido de Skartaris, además del especial Hiketeia de Greg Rucka (en el que también sale Batman)

Para los que no le conozcan, Phil Jimenez es un autor que ha conseguido hacerse un hueco en el complicado mercado norteamericano a base de trabajar duro y comportándose muy profesionalmente. Pero si Jimenez llama la atención por algo es por imprimir un cierto cariño en sus trabajos. Jimenez es un gran aficionado al Universo DC y, concretamente, a Wonder Woman y los Titanes, dos series en las que George Pérez tuvo un gran protagonismo como autor durante la década de los ochenta. Precisamente es de Pérez de quien bebe en todo aquello que hace. Visualmente los dibujos de Jimenez recuerdan poderosamente a Pérez, y el tipo de temática que ha aplicado a esta serie de Wonder Woman es muy similar a la de Pérez, recuperando los elementos mitológicos. Digamos que Jimenez es un aficionado más, como tú o yo, sólo que él tiene la habilidad de escribir argumentos interesantes y dibujar muy, muy bien. Es el típico fan que se sabe al dedillo todo lo que ha pasado en una serie, y claro, eso se nota en sus cómics. En cuanto abres este cómic y comienzas su lectura notas que hay un cierto empeño en dejar claro que todo lo que ha sucedido en los 160  episodios anteriores se tiene en cuenta, que cuando sucede esto o aquello no es por simple casualidad, sino por conocimiento sobre la materia del autor. Y esto es genial, porque aunque no todas las referencias las pilles, es agradable ver un cómic donde el autor se ha documentado y sabe por dónde tirar en cada momento. Veréis, en la serie de Wonder Woman ha habido una extraña costumbre de que cada autor que llegaba apenas tenía en cuenta lo que había pasado previamente. John Byrne, por ejemplo, llegó y ni se molestó en hacer referencias amplias a la muerte de Artemis un solo episodio antes. No, él llegó y coló sus ideas, se inventó a sus secundarios... ¿Cómo, que ya había secundarios que hacían el mismo papel que los suyos? Da igual. A él eso le daba igual. Con Jimenez esto no sucede. Él coge todo lo anterior, lo mezcla y le saca una utilidad. Todos esos personajes o elementos perdidos en el Limbo cobran una importancia en la serie como no habían tenido desde hacía mucho tiempo o, directamente, ni habían tenido. Por todo esto, la etapa de Jimenez es excelente. Pero mejor que nos centremos en este primer tomo.

La premisa de Dioses de Gotham parte con la aparición de un par de enemigos de Batman que tienen un aspecto misteriosamente extraño y que pronto, como veréis, está relacionado con la aparición de varios dioses dispuestos a hacer de las suyas. Por supuesto, esto atrae la atención de Wonder Woman que llega a Gotham City. Dejando un poco de lado el desarrollo de la historia y su resolución (cosas que no quiero destripar ni mucho menos), lo divertido es ver el paralelismo entre la “familia” de ambos personajes, Artemis-Cazadora, Wonder Girl-Robin y Troya-Nightwing, hasta el punto de comparar los puntos en los que coinciden como personas y en aquellos en los que se alejan. Por ejemplo, el miedo al fracaso de Robin que también comparte Wonder Girl, o la diferente creencia religiosa que tienen Artemis y La Cazadora. Sin duda, para los viejos aficionados de los Titanes lo mejor será poder ver a una Troya maravillosamente dibujada por Jimenez que tanto recuerda, cómo no, a la de Pérez. El paralelismo, por cierto, también se extiende a los propios villanos. Y es que si alguien decía que Wonder Woman y Batman no tenían nada en común, estaban muy equivocados.

Si te gustan las historias con tintes mitológicos y de magia, si te gustan los superhéroes, si te gusta el estilo de George Pérez y ¡si no te gustan todos esos cómics actuales donde no pasa nada en cinco capítulos!, no lo dudes, Dioses de Gotham te gustará. No es ni de lejos una obra maestra, pero oye, pasarás un buen rato. De eso se trata, ¿no? 

Raúl G. Peribáñez

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