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Que el equipo formado por Brian Azzarello y Eduardo Risso es sinónimo de éxito no es nada nuevo. El guionista y el dibujante son los padres de la serie del sello Vertigo 100 Balas, la cual goza de gran éxito entre público y crítica y gracias a la cual han obtenido hasta cuatro premios Eisner y otros tantos Harvey, incluyendo mejor serie, guionista y dibujante. Es por esto que tras la saga Silencio de Jeph Loeb y Jim Lee, los editores del hombre murciélago decidieron poner al exitoso tándem Azzarello / Risso al frente de la colección Batman, concretamente del número 620 al 625. En esta ocasión, el dúo creativo nos ofrece una historia en la que Batman vuelve a sus orígenes como detective investigando la muerte de una joven aparecida en el vertedero de la ciudad. Desde ahí, el hombre murciélago se encontrará con sus peores némesis, como ya hizo en Silencio, incluido el ya repetitivo asesinato de sus padres, lo que hará que recuerde los motivos que le llevan a luchar contra la injusticia. Por las páginas de este tomo veremos pasar a Killer Croc, el Pingüino, Scarface o Joker mientras el Señor de la Noche busca pistas que le lleven al asesino de Elizabeth Lupo. La historia supone un cambio de estilo con respecto a los doce números anteriores que conformaron Silencio, en los que vimos una trama más superheroica. A pesar de ello, el tomo no ofrece ninguna innovación en cuanto a la temática y resulta un simple entretenimiento para el lector. Azzarello, notablemente más flojo que en 100 Balas, sabe llevar la historia e ir soltando pistas en el momento adecuado para acabar solucionando la trama en el acto final, mostrándonos a un Bruce Wayne atormentado por el asesinato de sus padres y por su necesidad de impartir justicia. Risso, excelente como siempre, juega con el claroscuro y sume a Batman donde mejor se mueve: entre las sombras. Ambos realizan una buena narrativa y en ningún momento hacen que la historia decaiga en su ritmo, siendo una buena historia de detectives, pero como ya he dicho antes, sin ninguna relevancia para el hombre murciélago. Por otra parte, como no hay dos sin tres, también involucraron al portadista de 100 Balas, Dave Johnson, que con su particular estilo realiza una coloridas portadas, destacando en todas una silueta en blanco. En definitiva, Ciudad Rota es una historia para los asiduos al Señor de la Noche y para seguidores del tándem Azzarello / Risso, aunque no sea su mejor trabajo. Parece que llegaron a la serie sólo para rellenar números, y es que tampoco era fácil superar el éxito de público, que no de crítica, que tuvo Silencio. Nota: Para los seguidores de 100 Balas, a ver si encontráis al agente Graves entre las páginas de Ciudad Rota. Koldo Zearra |