|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Segundo tomo de esta serie con el formato pequeñito, es decir, tamaño Biblioteca Marvel, pero a color, y con cinco números en el interior. Como ya se dijo en la reseña del primer número, a esta colección el formato le sienta de maravilla, ya que el tamaño del dibujo, grande y de línea clara, no perjudica una reducción de tamaño. Y al bolsillo le sienta muy bien. Dan Slott y Ty Templeton se reparten al alimón las historias de este tomo. No sabría señalar a uno por encima de otro ya que se compenetran perfectamente y van alternando números como si fuera el mismo guionista. Se nota la total sintonía de estos dos autores y realmente parece que esté escribiendo uno solo. A pesar de que el tomo incluye una saga completa, la de las "Máscaras", se continua la trama del tomo anterior, el Pingüino es el alcalde, parece que legítimo, de Gotham y ha declarado a Batman un fuera de la ley. No se resuelve nada de ese tema en este tomo, sigue siendo un misterio cómo llegó a ser alcalde, y sólo se incide en partes de su campaña electoral, que por lo se que muestra parece un fracaso. Hay que reconocer que están llevando este argumento muy bien y no hago más que morderme las uñas esperando a ver cómo sigue avanzando el tema. La primera historia del volumen gira en torno al Pingüino y el chantaje que intentan hacerle. La verdad es que el chantaje en sí es una tontería: "Estaba con varias mujeres... da igual, el Pingüino no está cansado", lo interesante es cómo aprovechan la historia para introducir al personaje del Fantasma, antiguo interés romántico de Bruce, y para ver las razones por las que echaron a Harvey Bullock de la policía de Gotham. Esta historia, aunque en apariencia no esconde ninguna trascendencia sirve como ejemplo perfecto para mostrar el tono que sigue este tomo: las historias empiezan a ser más complejas, las tramas y los personajes se van mezclando en diferentes historias uniendo principios y finales. Esto hace que el tomo pierda la frescura del anterior, pero gana en profundidad y en misterio llevando a la serie a un grado bastante avanzado de madurez. Los tres números siguientes contienen la historia principal del tebeo. Un grupo de villanos, unidos porque todos llevan máscaras (?) forman una especie de sindicato del crimen en Gotham. El problema es que ese grupo tiene demasiada gente con intereses propios, por un lado tenemos al Fantasma que guarda un oscuro secreto que no se cuenta en ningún momento, por otro tenemos al misterioso jefe en las sombras que maneja al grupo sin que nadie lo sepa y por último tenemos a un tal Fósforos Malone, el único sicario en el que se puede confiar realmente. Y ya tenemos la historia montada, atracos, traiciones, luchas, engaños, revelaciones, en definitiva una gozada de saga que te lleva a querer más, más y más pero que se acaba muy pronto. Batman acaba con este grupo de villanos, y todos los misterios quedan en el aire. Se desvela quién es el jefe, un viejo conocido de la series de Batman, pero poco sabemos de sus motivaciones (aparte de acabar con el Hombre Murciélago), no sabemos cuál es la historia oculta del Fantasma ni quién es ese tal O'brian... ¿no es Plastic Man? El último número de este tomo es una especie de pastiche de la serie de televisión de los 60, Batman y Robin están atrapados en una trampa mortal y se ponen a rememorar todas las trampas mortales de las que han escapado. Curioso pero da poco de sí, un numero de transición. El cambio llevado a cabo desde Gotham Adventures a Batman Adventures ha sido total y radicalmente de 180 grados. En apariencia todo sigue igual, es el mismo estilo de dibujo, los mismos personajes de la serie de dibujos, pero todo ha avanzado espectacularmente. Ha sido toda una sorpresa y una maravilla poder leer estas historias. Ahora esperemos que saquen los tomos que quedan, aunque después de haber sido cancelada me da que no va a poder ser. Una pena porque esta colección merecía la pena, y mucho. Pedro García |