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COLECCIONABLE BATMAN nº 21
Planeta DeAgostini www.dccomics.com

96 págs

3,50
GUIÓN DIBUJO ENTINTADO PORTADA
Doug Moench Mike Manley Joe Rubinstein Jim Lee
Alan Grant Bret Blevins John Beatty  
  Jim Balent Frank McLaughlin  

Hace ya algunos números que Jean Paul Valley ha adoptado el manto del murciélago, y, por el momento, se ha ido enfrentando a la mayor parte de enemigos del Batman clásico a la vez que se transformaba, interna y externamente, a algo más parecido a un Azrael, siguiendo ese misterioso Sistema que se apodera de su mente y cuerpo; también se ha desecho de Robin (que tiene un par de pequeños cameos en este número, al igual que Bruce y Alfred en su búsqueda del padre de Tim) y ha cerrado todo acceso a la Batcueva. Desde el tomo 15, en el que se iniciaba su transformación, y que llevaba el título de El ángel oscuro hemos llegado al número 21, Maníaco malévolo (sí, ya sé que el título del episodio no hace referencia a Batman sino a un trío de villanos, pero resulta igualmente apropiado para Jean Paul).3

El nuevo Batman es distinto, no utiliza el miedo como arma sino la fuerza, y eso se plasma en el mismo personaje y en lo que de él emana. “Mi padre me dijo una vez que Batman es el ángel protector de Gotham, pero a mí me pareció un demonio”, comentará uno de los chicos salvados por Jean Paul al final del número 20; ni siquiera Gordon, su principal apoyo en Gotham, confía ya en él: “Jamás pensé que me pondría contra Batman. Pero ha cambiado. No es el hombre que conocía. ¿Qué le ha pasado?”. Poco a poco, como hicieran ya Catwoman y el mismo Joker, los personajes se van dando cuenta de la verdad: el cambio de Batman va más allá de una simple variación en su traje; el hombre bajo la armadura es otro. La trama de este tomo se centra, de nuevo, en la búsqueda de otro de los villanos de Batman. Después del Joker, del Sombrerero, Zsasz, el Joker y otros, el objetivo de Jean Paul Valley será Matarife, un asesino obsesionado con matar a todos sus familiares para asegurar la supervivencia de su “alma”. Tras haber escapado al final del tomo anterior (por un error en el Sistema de la orden de San Dumas que hace que el nuevo Batman prefiera salvar vidas inocentes a atrapar a un criminal; o eso o hay más de Jean Paul en Azrael de lo que parece), el maníaco Etchinson se convertirá en el primero de la lista de Batman.

Y no sólo de él: el miedo a Matarife, y una jugosa recompensa de por medio, hacen que otros también se interesen en atraparlo; el grotesco trío “Maníaco Malévolo” y el antiguo policía llamado Kevin Mao y ahora conocido como el cazarrecompensas Ballistic. Resultará cuanto menos curioso relacionar al nuevo Batman, más oscuro y violento, con estos auténticos psicópatas sin escrúpulos, y ante los cuales Jean Paul ni siquiera reaccionará: su mente la ocupa Matarife, y nada le impedirá llegar hasta él.

La persecución de Etchinson centrará también la segunda parte del tomo, con nuevos protagonistas: Batman se verá las caras (nunca mejor dicho) con Clayface, en concreto con las dos últimas encarnaciones del personaje, la de Preston Payne (condenado por no poder tocar a nadie sin herirlo gravemente, y recluido en un traje protector) y su compañera, una multiforme capaz de adoptar la apariencia y poderes de todo aquello que desee. En este caso, la vuelta a las andadas de los antiguos villanos tendrá un nuevo motivo: el secuestro por parte de Matarife de Matarife del hijo de ambos, Cassius (Cassius Clay, buen golpe de efecto), y que obliga a Clayface III (Payne) a secuestrar al primo de Etchinson, mientras que Clayface IV se enfrenta a Jean Paul. El episodio, con esa especial relación de amor entre mostruos cuyo fruto será un niño (o niña, no está claro) tiene su toque de ternura, aunque al final Matarife vuelva a escapar con su desdichado primo dejando su captura pendiente hasta el próximo número (por cierto, una reflexión en voz alta… si Preston Payne no puede tocar a nadie sin herirlo, incluida su compañera, ¿cómo se las ha arreglado para… bueno… para “engendrar” a Classius?)

El tomo 21 incluye también un nuevo artículo de David Hernando (algo que se echaba de menos desde hace varias semanas), y que con el título de Batman: con pies de barro repasa el descenso de Jean Paul a la oscuridad tras la máscara del Señor de la Noche según lo visto hasta el momento, a la vez que explica y pone algo de orden en las varias encarnaciones del personaje de Clayface, muy necesario para entender el último episodio. Y, finalmente, una curiosidad más sobre el aspecto formal de este tomo 21 la encontramos en la misma portada, que no sólo no reproduce ninguna escena que podamos encontrar entre las páginas del mismo número, sino que pertenece a Jim Lee y a su todavía reciente trabajo con el personaje.

Sergio Holmes

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