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COLECCIONABLE BATMAN nº 10
Planeta DeAgostini www.dccomics.com

96 págs

3,50
GUIÓN DIBUJO ENTINTADO PORTADA
Chuck Dixon Graham Nolan Eduardo Barreto Mike Deodato
Doug Moench Jim Aparo Jim Aparo  
  Norm Breyfogle Kevin Nowlan  

Continuación de “La venganza de Bane” (Batman: Vengance of Bane, enero 1993)

 Continúa la historia que narra el origen de Bane, personaje con una gran importancia dentro de la saga “La caída del murciélago”. Chuck Dixon nos presenta un personaje amargado, lleno de odio y que nunca ha sabido lo que es sentirse querido. Bane está lleno de matices, lo que hace de él uno de los personajes más interesantes de la década de los noventa. El objetivo de crear un personaje nuevo, Batman no lo necesitaba, ya tiene uno de los mejores grupos de villanos del cómic actual, no sólo radica en utilizarlo en la citada saga. El Señor de la Noche necesitaba alguien igual o superior a él físicamente y Bane lo es. No solo esta desquiciado (como muchos de los villanos del personaje) sino que podría hacerle frente en combate.

La historia está narrada con cierta habilidad. Siguiendo la estructura clásica, empieza narrando como el villano llegó a serlo y sus motivaciones, para seguir con el primer encuentro con el héroe, con la promesa de un enfrentamiento futuro que engancha al lector. Por su parte, Nolan nos presenta un excepcional Bane, muy superior al de Aparo o Breyfogle. Además, consigue dar un aspecto temible a “Peña” (prisión donde se crió Bane), dando un especial énfasis a las escenas de acción. 

“La libertad de la locura” (Batman 491, abril 1993)

 La historia empieza con una ridícula escena en la que unos militares huyen de un pequeño robot (¿en qué estaba pensando Moench?), para continuar con una de las más importantes de “La Caída del Murciélago”: la fuga de Arkham.

Bane, que debutó en The Vengance of Bane y que fue creado especialmente para esta saga, es el precursor de la revuelta del sanatorio. La utilización del Joker como organizador de la fuga, solamente sigue fines comerciales ya que, posiblemente, haya mentes más tácticas que la del payaso dentro de Arkham. De esta manera, nos encontramos con un guión algo pobre, considerando que es el prólogo de la historia más importante de Batman de los años noventa.

 Incluso Jim Aparo, dibujante excepcionalmente regular, nos presenta un trabajo algo deficiente, no sabe captar la esencia de Bane o de algunos de los internos del manicomio. Pese a ello, nos ofrece un Batman y Joker que destacan sobre el resto.

“Bizquera y teteras locas” (Batman 492, mayo 1993)

 En este cómic, empezamos a ver los enfrentamientos de Batman (y Robin) contra los fugados de Arkham. Un villano tan clásico como es el Sombrerero Loco (hizo su primera aparición el Batman 49) es la elección perfecta para empezar una saga de estas características.

Un Batman inconsciente, esta vez por su “responsabilidad” hacia “sus” villanos, se enfrenta al villano en una historia bastante bien orquestada. Tenemos escenas alocadas (como la cena en el parque), siniestras (la lucha de Bane en el callejón) y estúpidas (¿Pájaro no se da cuenta que uno de sus animales lleva un transmisor?). Pese a todo, nos encontramos con un cómic bastante bueno, en el que destaca la presencia de un Bane cada vez más interesante.

Breyfogle, por su parte, combina buenas páginas (se esmera en las de Bane) con algunas más que deficientes (la primera página con la pantalla de los fugados es bastante lamentable).  

“Marionetas” (Detective Comics 659, mayo 1993)

 “La caída del murciélago” continúa con un buen cómic en el que Dixon y Breyfogle dan lo mejor de si mismos. La historia, sin ser especialmente trascendente, cumple su función a la perfección: agotar física y mentalmente a Batman y, además, continuar presentando personajes que hasta ahora tenían poca importancia, como es el caso de Pájaro.

 Dixon narra un relato con mucha más acción que el anterior número, con un Ventrílocuo inteligentísimo que sabe aprovecharse de la estupidez de Amígdala. Robin, al fin, toma algo más de protagonismo con una pelea contra Pájaro en la que Breyfogle está especialmente inspirado.

Para acabar, nos encontramos con un final algo abrupto (Batman deja escapar incomprensiblemente a Ventrílocuo), con la promesa de un enfrentamiento contra Zsasz en el siguiente cómic, de esta manera, la editorial se asegura que el lector compre el siguiente número. Al fin y al cabo, el objetivo de estos grandes crossovers es que el lector haga el máximo número de series posibles (de hecho, se ve obligado si quiere entender la saga en su conjunto).

Edición Planeta

Este cómic, por problemas de distribución, se publicó antes de las entregas sexta y séptima. Buena edición. The Vengance of Bane, que quedó inconcluso en el número anterior, finaliza aquí. Al final del cómic, se nos ofrece un artículo de David Hernando, en el que se expone la importancia de “La caída del murciélago” dentro del universo del hombre murciélago.

Francesc Martínez

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