UNIVERSO DC

 
         

 

LOS TITANES MÍTICOS

 

Los cómics de todo el mundo han recurrido a la religión como tema en uno u otro momento. El cómic de superhéroes no es una excepción y, aunque al menos en el mainstream se tocan las actuales religiones mayoritarias con el respeto suficiente como para no despertar suspicacias, tanto Marvel como DC han integrado en sus universos compartidos antiguas religiones politeístas. El caso paradigmático es el Thor, el dios del trueno de los vikingos que ha protagonizado con mayor o menor éxito diversas colecciones desde 1963. Stan Lee y Jack Kirby unieron su ferviente creatividad al transfondo de personajes y escenarios aportados por la mitología nórdica y consiguieron que personajes como Odín o Loki y escenarios como Asgard fueran parte fundamental del Universo Marvel.

En DC, el panteón de dioses por excelencia es el aportado por la mitología griega. No en vano, durante más de sesenta años, los dioses del Olimpo han estado presentes en las aventuras de Wonder Woman, la heroína más famosa de la casa y miembro de las amazonas, una raza creada por estas deidades. Pero no hablamos hoy de estos dioses olímpicos sino de sus antecesores, los Titanes Míticos, parte fundamental de la biografía de un personaje tan importante para el Universo DC como es Donna Troy.

La Teogonía

La leyenda griega en la continuidad del Universo DC

Hesíodo fue un poeta que vivió presuntamente en el siglo VII a.C. Su existencia es tan discutida como la del propio Homero. Algunos lo consideran anterior al autor de la Ilíada ; otros, posterior. Los hay incluso que afirman que fueron contemporáneos y que incluso compitieron en certámenes poéticos. En todo caso, a Hesíodo se le atribuye la autoría de la Teogonía . Sin ánimo de ser hereje, que yo tampoco quiero ofender a nadie, este poema épico se considera la Biblia de la mitología griega. Hesíodo recogió y aglutinó las historias sobre la creación del mundo, los dioses primigenios, sus hijos y los hijos de éstos para componer una historia coherente. Siendo los helenos un pueblo bastante disperso, los mitos variaban según la conveniencia de cada uno, pero Teogonía los simplificaba de forma que se pudiera establecer un orden "cronológico" a la aparición del mundo y sus dioses.

Los que hayáis leído recientemente Clásicos DC: Nuevos Titanes nº 3, habréis visto que Hiperión relata a Donna Troy la historia de los Titanes Míticos. En Teogonía (versión en prosa), Hesíodo cantaba a las Musas lo siguiente:


«Antes que todas las cosas fue Caos; y después Gea la de amplio seno, asiento siemple sólido de todos los inmortales que habitan las cumbres del nevado Olimpo. [...] Y primero parió Gea a su igual en grandeza, al Urano estrellado, con el fin de que la cubriese por entero y fuese una morada segura para los dioses dichosos. [...] Y, después, concubina de Urano, parió a Océano el de remolinos profundos, y a Coyo, y a Críos, y a Hiperión, y a Yapeto, y a Tea, y a Rea, y a Temis, y a Mnemosina, y a Feba coronada de oro, y a la amable Tetis. Y el último a quien parió fue el sagaz Cronos, el más terrible de sus hijos, que cobró odio a su padre vigoroso.»

Urano no vio con buenos ojos a ninguno de sus hijos, e intentó sacárselos de encima. Sin embargo, Cronos acabó con él y, junto con su hermana Rea, tuvo seis hijos. Según el Oráculo, uno de ellos acabaría con Cronos, así que se los comió a todos. Bueno, se comió cinco y una piedra (no tenía el paladar muy fino), porque Rea escondió a Zeus para que, cuando fuese mayor, derrocase a su padre. Así pues, volvió ya hecho un hombre y liberó a sus hermanos de la panza de su padre e intentó arrebatarle el poder. Y se montó así una guerra conocida como Titanomaquia que duró nueve años en los que Cronos y los Titanes Míticos (o Dioses Titanes, según Hesíodo) masculinos se enfrentaron a Zeus y sus hermanos. Los primeros estaban en el monte Otris y los segundos, en el Olimpo, y se iban tirando pedruscos los unos a los otros. Zeus, con ayuda de los gigantes, mató a Cronos, ganó la guerra y exilió a los titanes al Tártaro, pero no a las Titánidas, que no habían intervenido en el conflicto. Como premio, los tres hijos varones de Cronos, esto es, Zeus, Poseidón y Hades, se repartieron el cielo, el mar y el infierno respectivamente.
Volviendo al pijameo ¿cómo se aplicó esto al Universo DC? Pues a ello vamos.

"El Choque de los Titanes"

Titanes Míticos contra Nuevos Titanes, el encuentro pre-Crisis

La primera aparición de los Titanes Míticos en el Universo DC tuvo lugar en septiembre de 1981 en The New Teen Titans (vol. I) nº 11 ( Clásicos DC: Nuevos Titanes nº 3 en edición española reciente). Durante ese número y el siguiente, Marv Wolfman y George Pérez narraban una especie de Titanomaquia en la que se veían implicadas Wonder Girl, Starfire y Raven. Las chicas habían llevado a Changeling a Isla Paraíso para curarlo de las heridas infringidas por Deathstroke. Mientras estaban allí, apareció sobre la isla Hiperión, uno de los Titanes Míticos, que hizo que Wonder Girl se enamorase de ella y se marchara con él al Tártaro. Su objetivo era liberar a sus hermanos Titanes.

En la historia de estos dioses transplantada a los cómics, fueron encerrados todos en el Tártaro por Zeus. La primera en escapar fue Thia, esposa de Hiperión, pero nada más se supo de ella por el momento. Después, fue él quien se liberó gracias a la energía solar residual que absorbía de las almas que acababan de bajar al infierno. Una vez liberado, Hiperión adquirió el poder suficiente para sacar a sus hermanos del Tártaro. Como en los mitos griegos, los titanes eran doce: Cronos (que estaba vivo en los cómics) y Rea, dioses de la tierra; Hiperión y la ausente Thia, dioses del sol; Iapetus y Themis, dioses de la justicia; Crío y Mnemosine, dioses de la memoria; Océano y Tetis, dioses del mar; y Ceo y Febe, dioses de la luna. Los once Titanes y Wonder Girl atacaban el Olimpo para recuperar su puesto. Cronos quería reinstaurar la edad de oro que la humanidad había vivido con él. No obstante, tras una lucha tan cruenta como espectacular, Atenea le convenció de que lo único que conseguiría sería esclavizar a los hombres. Finalmente, los titanes volvieron al Tártaro pero no como prisioneros, sino como amigos de los dioses del Olimpo.

"La Saga de Thia"

Los dos grupos de titanes se encuentran en otra historia pre-Crisis

La ausencia de Thia en "El choque de los Titanes" no fue azarosa. Wolfman y Pérez tenían en mente recuperarla a finales del segundo año de la colección, pero fueron desarrollando otras tramas que consideraban más importantes y la diosa del sol quedó algo apartada. Hubo lectores que especularon con que Thia era la madre de Donna Troy. Wolfman lo desmintió en The New Teen Titans nº 38, pero es posible que se quedase con la idea. En The New Teen Titans (vol. II) nº 7 a 9 (abril a junio de 1985), Thia salía a la luz para reclamar a su hija. No era Donna Troy, pero sí Lilith, antiguo miembro de los Titanes Oeste y secundaria ocasional de la colección.

En "La Saga de Thia", dibujada por el gran José Luis García-López, se descubrió qué había sido de la diosa. Llegó a Estados Unidos durante los años veinte y se casó con varios millonarios a los que asesinaba en la noche de bodas. Su última víctima era el dueño de Sun Publishing, un influyente magnate de la publicidad que era el padre de Lilith. La niñera raptó a la joven para apartarla de Thia, pero ella la acababa encontrando. Más poderosa que nunca, Thia conquistó el Olimpo, encarceló a sus habitantes y mantuvo entretenidos a sus hermanos titanes en el Tártaro.

Pero claro, Thia había cometido la torpeza de tocar las narices a los Nuevos Titanes por partida doble. Primero, raptando a Lilith; después, arrasando Isla Paraíso y secuestrando a las amazonas. En la colosal batalla contra la diosa del sol, murieron Crío y Tetis. Al final, Hiperión también se sacrificó para acabar con su esposa, y los Titanes Míticos que sobrevivieron, más Lilith, se instalaron en el Olimpo con todos los honores. Poco después llegó Crisis en tierras infinitas, y ni "El choque de los titanes" ni "La saga de Thia" siguieron vigentes en la continuidad. Sin embargo, a los Titanes Míticos les aguardaba un papel muy importante relacionado, una vez más, con Donna Troy.

La versión post Crisis de los Titanes Míticos es diferente a la original, aunque sus creadores fueron los mismos Marv Wolfman y George Pérez. Estos dioses se convirtieron en una forma de mantener las raíces mitológicas en el origen de una Donna Troy que ya no podía ser la hermana de Wonder Woman por una simple cuestión cronológica. En The New Titans nº 50 (noviembre de 1988), la titánida Febe, diosa de la luna, llegó a la Tierra en busca de Donna. El esfuerzo le costó la vida, pero consiguió relatar a la heroína su origen y su relación con los mitos griegos.

Rhea, dispuesta a encontrar sucesores para los Titanes Míticos

De nuevo, asistimos a la vieja leyenda que dice que al principio fue el Caos, luego llegó Gea... Y todo se mantiene fiel a la mitología, incluyendo el que Zeus mate a Cronos, hasta que termina la guerra entre los Titanes y los dioses del Olimpo. Es entonces cuando todo cambia. En lugar de desterrar a los Titanes al Tártaro, Zeus los exilió al espacio, concretamente a una luna desértica que se caía a pedazos. Allí, los antiguos dioses están condenados a morir.

Sin embargo, no estaban dispuestos a perecer y bautizaron su nuevo hogar como Nuevo Cronos, en honor a su difunto líder y hermano. Los once Titanes, cuya muerte era segura si nadie los adoraba como divinidades, llevaron Synriannaq, el planeta alrededor del cual orbitaba aquella luna, a una era dorada de prosperidad. Sus habitantes los amaban, y especialmente a Rea. La diosa de la tierra estaba muy sola desde la muerte de su esposo, y comenzó a aparearse con nativos de aquel planeta y a tener hijos. Esos semidioses, que fueron bastantes, entablaron una guerra por el poder que casi destruyó el planeta y dejó a los dioses deprimidos y olvidados de nuevo.

Rea se sentía responsable de lo sucedido, y sacrificó sus últimas fuerzas buscando por todo el universo a jóvenes huérfanos a los que los dioses podrían criar como sus herederos. Entre ellos, estaba Donna Troy, de la Tierra. Los bautizaron con nombres inspirados en ciudades helénicas, como Troy y Esparta. Cuando llegaron a la adolescencia, les borraron la memoria y los devolvieron a su planeta con recuerdos falsos para que se siguieran formando solos. Cuando llegase el momento, los reclamarían para convertirse en nuevos dioses. Sin embargo, Sparta de Synriannaq no olvidó quién era, y se dedicó a matar al resto de semillas hasta que sólo quedaron ella y otras tres: Donna Troy, Athyns de Karakann y Zanthi de Ozyron. Aunque este último murió, Athyns, Donna y el resto de los Nuevos Titanes derrotaron a Sparta.

Quedó así en suspenso el destino final de los Titanes Míticos. Al final de La guerra de los dioses (1991), sus hijos, los dioses del Olimpo, se iban con ellos al exilio en el espacio, si bien volverían un tiempo más tarde a la Tierra a fundirse con sus réplicas romanas. Los Titanes Míticos, o al menos sus voces, volvieron en Team Titans nº 3, que puso final a la saga "Caos Total". Bajo el mando de Marv Wolfman y Kevin Maguire, Donna pedía a sus dioses que le quitaran sus poderes tras el mucho mal que su hijo podría haber sido capaz de hacer.

Quien sí volvió físicamente y por todo lo alto fue Cronos. El antiguo rey de los dioses no estaba muerto tal como sus hermanos pensaban, y su regreso iba a ser toda una sorpresa.

Los nuevos Titanes de Cronos

La nueva generación de Titanes Míticos

Bueno, en realidad sí estaba muerto, pero resucitó cuando el hipertiempo sacudió la realidad en The Kingdom nº 2. Que sí. Su retorno se relató entre Wonder Woman nº 139 a 150, más Wonder Woman Secret Files nº 2. La larga trama, dividida en tres sagas ("Trinidad", "Devastación" y "Guerra divina") forma parte de la época oscura de la Asombrosa Amazona en España, pues permanece inédita a día de hoy. Tras las muchas tortas que John Byrne dio a la continuidad de Diana y su familia, Eric Luke y Yanick Paquette crearon una nueva generación de Titanes Míticos.

Cuando despertó, Cronos quiso recuperar la edad dorada que la humanidad había vivido con él y sus hermanos. Esto, recordemos, ya se había hecho años atrás. Sin embargo, las similitudes terminan ahí. Para lograrlo, Cronos debía apoderarse de toda la Onda Divina y, para ello, tenía que matar a todos los dioses de la Tierra incluidos sus hijos. Y ¿qué es la Onda Divina? Pues ha llegado el momento de hacer un pequeño inciso.

Para cuando se publicó esta saga, ya estaba asumido que el origen del universo no estaba en Caos ni en Gea ni nada de todo esto. Estaba en el entramado de algo llamado "El Cuarto Mundo" y que seguro que os suena. Según este nuevo origen, al principio sólo existía la Fuente o Primer Mundo. Cuando sus moradores quisieron hacer algo permanente con el universo, se creó un planeta llamado Segundo Mundo poblado por seres de gran poder. Vamos, que eran todos dioses. Sin embargo, debido a las muchas guerras, el planeta explotó y, como resultado, una Onda Divina recorrió el universo hasta llegar a la Tierra o Tercer Mundo. Una vez aquí, dio la vida a los dioses griegos y a todos los demás. El relato de todo esto se puede encontrar, por ejemplo, en Clásicos DC: Cuarto Mundo de John Byrne nº 1.

Pues bien, Cronos no podía absorber él solo toda la Onda Divina. Necesitaba aliados. Y los encontró dentro de sí mismo. Rea y él habían tenido más hijos a los que Zeus no había sacado de su cuerpo después de que él se los tragara. Ni corto ni perezoso, Cronos los vomitó y moldeó unos nuevos Titanes Míticos. Se trataba de Arco, Lebrel, Desdén y Olvido. A ellos sumó dos de sus hermanos monstruosos, a los que Urano repudiase en sus días; eran Carnicero y Titán, el monstruo de cincuenta cabezas y cien brazos. A pesar del inmenso poder de estos Titanes, Crono necesitaba más, y se inspiró en Wonder Woman. Si la amazona era la enviada de los dioses del Olimpo y había recibido su bendición y su poder ¿por qué no hacer lo mismo?

Fue así como Crono viajó a Temiscira y moldeó a su hija en barro. Después, los siniestros Titanes le dieron poderes que la hacían rival para la propia Diana. Por supuesto, al final Wonder Woman fue ventilando a todos los Titanes y a la niña en cuestión, que se llamaba Devastación. Lo que no consiguió fue que Crono no entrase en contacto con la Presencia, que al fin y al cabo era uno de sus objetivos. Fue así como entró en razón, recuperó la cordura y abandonó su cuerpo. Su alma se fundió con Gea, su madre, y así terminó la odisea de Cronos. Pero aún nos faltaba algo por saber sobre sus hermanos, los Titanes Míticos originales.

En busca de un mundo mejor

Los Titanes Míticos volvieron en 2005 en DC Special: The Return of Donna Troy. Tras la muerte de Donna Troy a manos del Superman robot en Día de graduación , los Titanes acogieron su alma. No fue éste un gesto altruista, ya que le borraron los recuerdos y moldearon su mente para convertirla en esposa de Ceo; es decir, Donna se convirtió en diosa de la luna y en sustituta de la difunta Febe. Los Titanes utilizaron a Donna y a Sparta para conquistar Mynossis, un planeta que tenía dentro el portal que conduciría a los Titanes a un mundo mejor. Sólo Donna podía abrirlo y lo hizo, y los antiguos dioses consiguieron por fin volver a un mundo en el que eran amados y venerados y en el que disponían de todo su poder.

 

Fran San Rafael