UNIVERSO DC

 
         

 

SUPERMAN / BATMAN: ¿LOS MEJORES DEL MUNDO?

 

Ha sido una de las series más esperadas por los lectores. Retoma una tradición que comenzó a principios de los años cuarenta: reunir en una misma serie a Batman y Superman, los personajes más icónicos del mundo del cómic. Jeph Loeb y Ed McGuinness han dado inicio a esta nueva versión que queda lejos de la clásica.

EL CONCEPTO

Todo en torno a ellos es diferente, desde el tono de sus trajes hasta su metodología, comenta el editor Matt Idelson. Superman es el héroe por el que te pones en pie, vitoreas y hablas de él a tus hijos. ¡Los polis lo quieren! Batman es un ser mítico que se toma la ley a su propia manera y nunca sabes qué va a hacer. Con dos tipos con unas opiniones tan diferentes entre sí, me resulta difícil ver cómo puede surgir la amistad entre ambos. Espero que esta serie profundice en este aspecto de sus vidas. Lo esperaba el editor y lo esperábamos los lectores. Una serie de estas características con dos autores de renombre como son Jeph Loeb y Ed McGuinness aseguraba calidad y buenas historias, no en vano el primero trató de maravilla a ambos personajes en Long Halloween o Las Cuatro Estaciones, mientras que el segundo es un buen dibujante que ha dejado su impronta en Superman durante los últimos años, acompañado del propio Loeb, que si bien a veces hacía historias difíciles de digerir, otras ideas eran dignas de elogio, como hacer presidente a Lex Luthor. Quiero jugar con cómo interactúan entre sí estos personajes teniendo en cuenta el ambiente tan distinto en el que mueven, declara McGuinness. Por ejemplo, cuando Superman esté en Gotham, sus ojos deberían brillar mása y estar más fundido en las sombras. Por el contrario, cuando Batman esté en Metrópolis, tendrá que parecerse más al plano clásico de Frank Miller en el que él saltaba con la capa abierta por primera vez en Dark Knight. Quiero que los personajes cambien acorde con su entorno. Quiero que las ciudades sean personajes secundarios que afectan a los héroes.

Una relación que viene de lejos

Loeb se pregunta: ¿Para qué necesita Batman a Superman? En las historias clásicas de World's Finest, ambos héroes se encontraban para luchar contra alguna maldad, pocas veces se entraba a analizar su relación de amistad. La serie existía por cuestiones de marketing. Pero todo esto era ‘entonces'. Ahora lo importante es motivar al lector con la historia. Dado el mercado actual, cualquier producto que no lleve en el título una ‘X' o un ‘Ultimate' no va a vender de por sí, así que necesitamos una historia. Curioso este argumento teniendo en cuenta la saga "Hush" que hizo junto a Jim Lee y de la que os hablamos el mes pasado, donde la historia brillaba por su ausencia. Siguiendo esta declaración, es posible que Loeb no viera la necesidad de contar nada porque sabía que iba a vender mucho de por sí gracias a que en la portada ponía ‘Jim Lee'. Lo importante es no ver esta serie como un team-up, prosigue Loeb. Los Team-up siempre parecían forzados: Batman perdía su cartera en Metropolis y, vaya, el Acertijo se había unido al Parásito, por lo que Superman estaba en peligro y, ya que Batman pasaba por allí, acudía en su rescate. Esto no va a ser así. Exploraremos ambas ciudades con sus respectivos personajes secundarios, como Maggie Sawyer

que ahora trabaja en Gotham o Harley Quinn y Hiedra Venenosa que viven en Metrópolis. Además, no siempre tendrá que reducirse a los dos grandes, podremos hacer algún Batgirl/Supergirl o un Jimmy Olsen/Robin. Hay diferentes enfoques que pueden aplicarse. Empresas Wayne controla el Daily Planet, ahí ya tenemos un puente de unión que utilizaré a menudo. Harley tontea con Jimmy, algo que no llevará a nada bueno. Estos dos ejemplos tienen que ver con cosas ya instauradas en otras series, pero podemos jugar con nuestros propios juguetes e instaurar continuidad a la vez que la seguimos: podemos explorar a James Gordon y Perry White, a Lis Lane y Oráculo y muchas más cosas. Esta premisa tan prometedora y atrayente se desvanece pocos meses antes de que la serie vea la luz no se sabe muy bien por qué. La opción más segura es la interferencia editorial: Loeb aseguraba allí donde hablaba que la serie tendría un enfoque destinado a analizar a Batman y Superman en términos de amistad, compañerismo y siguiendo de cerca de los personajes secundarios de cada uno. Por desgracia, de repente y gracias a la intervención del editor Eddie Berganza, Loeb cambió el enfoque: ahora todo será a gran escala. No habrá interacción profunda entre ambos, sino combates y a cada cual más bestia. Un cambio que afectará a la serie para mal.

Superman se reúne con Batman

PRESIDENTE LUTHOR

El primer arco argumental, que abarca los seis primeros números, lleva por título "World's Finest" y está íntegramente dibujado por McGuinness, en lo que sería tanto su primera y última historia de momento dentro de la serie. Desde el primer número, Loeb nos adentra en unos textos de apoyo que siempre mostrarán un paralelismo forzado entre los pensamientos de Superman y Batman. El primero no para de pensar en que bueno que es Bruce pero lo poco que se abre al mundo, que si en el fondo le admira, que si que buen equipo hacen y demás. Batman, por su parte, recuerda por qué Clark le saca de quicio, cómo lo admira en el fondo y reconoce su status de leyenda urbana (¿hay algo más ridículo que una leyenda urbana admitiendo que es una leyenda urbana?). A partir de ahí surge una de las subtramas de la colección con la duda sobre si Metallo, el enemigo con corazón de Kryptonita de Superman, es el asesino de los padres de Bruce Wayne. Y como no es una broma, omitiremos los comentarios al respecto.

La trama principal tiene que ver con un meteorito de kryptonita que se acerca a la Tierra. El Presidente Luthor comenta que seguramente Superman tiene la culpa y organiza a todos los héroes y villanos DC para que lo capturen. Lo realmente impresionante es que los héroes DC le hacen caso. Es decir, ya de entrada la premisa no hay quien se la crea, a ver desde cuándo los héroes DC se unen para seguir las órdenes de Luthor en contra de Superman. Y más aún un grupo formado por Capitán Atom, el Mayor Desastre, John Stewart o Starfire, por citar unos cuantos de los personajes más dispares entre sí. Al Capitán Atom le dan algún motivo en el Secret Files de la colección, único buen ejemplar de toda la serie a cargo de Geoff Johns e Ivan Reis.

El Superman de Kingdom Come en acción

En el Superman/Batman #2 aparece el Superman de Kingdom Come no se sabe muy bien por qué (y tampoco es que quede muy claro al final de la saga en el sexto número). A partir de ahí la serie va de mal en peor. El #3 tiene una estructura que brilla por su ausencia: combates y más combates por todo Washington contra villanos y héroes que no se sabe de dónde salen pero que están ahí. Las peleas son una constante en todo el número, un número completamente prescindible porque no aporta nada salvo unas páginas muy bien dibujadas de McGuinness. Los textos de apoyo alcanzan ya en su tercer mes el calificable de insoportables puesto que el constante peloteo al que se someten Batman y Superman de manera recíproca cansa. El #4 presenta la batalla Batman/Hawkman y Superman/Capitán Marvel porque sí, aunque luego, en el quinto número, se ve que las cosas no son lo que parecen. De todas formas, Loeb recurre a la sorpresa fácil mientras, en el propio #5, inunda la Casa Blanca de todos los socios de Superman y Batman para, en el #6, olvidarse de ellos. Una nueva muestra de la gran estructuración que tiene. Además, el último capítulo guarda una sorpresa en su manga: una versión Mazinger Z de Batman y Superman. Sin palabras.

Loeb fue partícipe de la mejor idea de los últimos años dentro de las series del Hombre de Acero: hacer a Luthor Presidente. Es algo que se ha repetido en varios ocasiones pero que nunca se dirá lo suficiente. Pues bien, Loeb termina esa historia en esta serie y lo hace de la peor manera posible habida y por haber. Ver a Luthor con su armadura Pre-Crisis tras darse un ‘chute' de Kryptonita y Veneno (la droga de Bane) es algo incalificable que llama al ridículo más espantoso. Loeb dirá que es una serie para niños, niños que él creerá tontos porque desde luego sus guiones lo son. Los niños son mucho más listo que esto y hay mil versiones ‘a lo superhéroe', con grandes batallas y enfrentamientos mucho más entretenidas que ésta. Aquellos lectores que busquen un cómic de divertimento puro y duro no creo que lo encuentren aquí, pues es una de las series peor guionizadas y más aburridas del mercado. Lo que tiene muy bueno es el dibujo, pues McGuinness borda todas y cada una de las páginas. Por lo demás, es olvidable.

LOS TRANSFORMERS Y SUPERGIRL

Superman/Batman #7 es un fill-in con Pat Lee a los dibujos. Famoso por su renovación de Los Transformers, Loeb no duda en llenar las páginas de robots de gigantes y cede el protagonismo a Robin y Superboy. Robin tiene más experiencia, sobre todo al haber estado con Batman, declara Lee. Es un personaje único, mucho más diferente que Superboy. Superboy es fresco y nuevo, con una mentalidad más acorde a su tiempo. Ambos son diferentes, pero ambos son jóvenes y determinados. Hacen un gran equipo y Jeph los representa muy bien en su guión. Sin destripar mucho, Superman y Batman envían a Robin y Superboy a localizar un nuevo diseñador para el equipo de Batman. Van a Japón, donde creen haber encontrado al científico idóneo, y se dan cuenta de lo problemático que es cuando se lo encuentran cara a cara.

Llega Kara Zor-El

Después de esto llega un nuevo arco argumental (Superman/Batman #8-13), esta vez con Michael Turner al frente del dibujo. Esta nueva historia presenta una actualización de Supergirl exactamente como llegó a DC en el Universo Pre-Crisis: como Kara, pariente de Superman, o al menos eso parece, con aparición especial de Wonder Woman. Wonder Woman es el equivalente femenino de Superman, y lo digo con todo el significado de la palabra, declara Loeb. Es una guerrera, una líder y una fuerza del bien. Lo que me gusta de ella es que no trata sobre lo que es ‘ser mujer' del mismo modo que Superman no trata sobre ‘ser alienígena', sino como alguien que puede mostrarnos lo mejor de nosotros mismos.

La recepción de la serie en cuanto a ventas está muy bien, aunque mes a mes va bajando posiciones. En cuanto a todo esto, Loeb comenta lo siguiente: Son grandes personajes y me alegro que los fans estén reaccionando tan favorablemente. Creo que las ventas hablan por sí solas. La verdad es que ya estoy cansado de leer cómics en los que el héroe se quita la máscara y habla durante cinco números seguidos hasta que finalmente pega a alguien en el sexto número con tal de que pueda ser recopilado en un tomo. Me gustan los tomos y me gustan los arcos de cinco o seis números, pero quiero que, cuando alguien se pierda uno de ellos, crea que se ha perdido algo de verdad. Loeb no es el mejor predispuesto para hablar de esto, dada por ejemplo la futilidad de Superman/Batman #3, un número hecho para rellenar. Él mismo hace historias directas para el tomo recopilatorio y alarga los cómics de igual forma que hacen sus colegas. La diferencia es que esos colegas no atacan su método de hacer cómics, un método perfectamente válido sea dicho de paso. De todas formas, Loeb pierde de vista el auténtico motivo por el que sus cómics venden: Jim Lee, Ed McGuinness, Michael Turner... tiene dibujantes estrella que atraen lectores. De entrada, todos esos cómics se venden gracias al que los dibuja, no a la historia que se cuenta en ellos. Y prueba de ello son las cada vez menores ventas que tiene Superman/Batman, aunque ahora ha vuelto a tener un impulso gracias al arco de Turner y seguramente volverá a tenerlo después de él porque el siguiente dibujante asignado es Carlos Pacheco.

Lo realmente impresionante es que Loeb es capaz de contar muy buenas historias y seguro que es capaz de contar aventuras ‘a lo superhéroe' con grandes batallas mucho mejores que las que ha contado hasta ahora. Esto demuestra quizá cierto conformismo o comodidad por parte del guionista que parece haberse adecuado a la manera fácil de contar historias: uniendo a los héroes, sacando tantos personajes como pueda y haciendo que peleen continuamente. Es una manera fácil porque tira de manual y no es algo que esté mal, todo lo contrario, pero el problema es que, hasta ahora, Loeb nos lo ha contado de forma muy aburrida. Esperemos que vuelva a deleitarnos pronto con historias tan buenas como las que realizara con Tim Sale o sus primeras aportaciones al mundo de Superman porque si Superman/Batman es peor que "Batman: Hush", lo que puede depararnos el futuro es poco menos que escalofriante.

David Hernando