UNIVERSO DC

 
         

 

SUPERMAN EN 2003

 

A finales de 2002 DC anunció que Steve Seagle y Scott McDaniel serían el nuevo equipo creativo de Superman, mientras Joe Kelly y Pascual Ferry seguían en Action Comics y Joe Casey y Derec Aucoin hacían lo propio en Adventures of Superman. Por su parte, Man of Steel cerraba en enero de 2003. Esta etapa llegó a su fin en diciembre de 2003, dejando paso a los preparativos que tuvieron lugar durante los primeros meses del año siguiente de cara a la llegada de sangre nueva en abril de 2004.

ACCIÓN Y AVENTURAS

Antes de la llegada del nuevo equipo a Superman, Geoff Johns fue el encargado de suplir la vacante dejada por Jeph Loeb y, junto a él, Kelly y Casey crearon varias sagas que se continuaban de una serie a otra, como "Return to Krypton II", "Ending Battle" o "Lost Hearts". Ésta última resalta de entre el resto como la mejor al explorar lo que hace que la gente crea en un hombre que puede volar, en la relación de Clark y Lana y en la parte de la sociedad que permanece marginada a ojos de todo el mundo, contemplando el mal que puede llegar a hacer la sensación de soledad y tristeza en una persona. Después de esto se prometió que durante todo 2003 no habría ni un solo crossover, algo del agrado de los autores: Por cada lector que odia los crossovers, hay otro al que le encantan, declara Casey. Personalmente, prefiero que las series se mantengan independientes unas de otras. Aporta una sana competición entre todos los autores por conseguir la mejor serie del mes. Prefiero tener la libertad que acarrea definir mis propias historias, aunque de hecho he disfrutado mucha cuando hemos tenido que hacer crossovers. Ahora que las series van a permanecer separadas durante todo un año, siento que por fin tengo espacio para hacer lo que quiera con el personaje. Eddie [Berganza, editor jefe de Superman] me ha apoyado mucho y tengo ganas de ver sus reacciones a mis ideas. He adoptado un enfoque de ‘todo vale' para Superman y me lo estoy pasando bomba.

Action Comics # 800

Action Comics comenzaba fuerte el año con el antológico, esperado y ya mítico #800. Kelly, Ferry y un buen número de dibujantes dejaban al Hombre de Acero en el lugar que se merece (1). Después de uno de los mejores números de Kelly y Ferry, ambos se dedicaron a relatar la historia "The Harvest" entre los Action #801 y 805. Mientras al principio la saga apuntaba hacia direcciones muy interesantes, gracias sobre todo a la presencia del General Zod, a medida que fue desarrollándose también fue perdiendo gas y acabó convirtiéndose en un arco argumental excesivamente largo para lo que había que contar. Y lo que había que contar acaba siendo demasiado enrevesado, tanto que provocaba varios agujeros argumentales a lo largo de la historia. A pesar de ello, y como se apuntaba unas líneas atrás, la premisa era interesante, con un brote de metahumanos por todo Estados Unidos como ataque terrorista, la unión entre Superman, Zod y Luthor con tal de detener la emergencia, la conversión de nuestro Sol a un Sol rojo que dejaba incapacitado a Superman y más cosas que por desgracia no acabaron de estar bien desarrolladas.

Mientras tanto, Joe Casey sorprendía a propios extraños con el Adventures of Superman #612, donde el Superman actual se enfrentaba a su versión original, la creada por Jerry Siegel y Joe Shuster en los años treinta. Pensé que mostrar durante un número la versión original del personaje ayudaría a establecer el contexto del que viene, dónde está ahora y a dónde debería volver, explica Casey. Superman todavía puede ser un personaje relevante socialmente. Su peculiar lectura del último Hijo de Krypton quedaba patente en el siguiente número con "Valentine's Day Sale" (Adventures #613, abril de 2003) donde la propia portada señalaba a un vendedor mostrando un montón de merchandising del Hombre de Acero mientras decía: "¡No preguntes y cómpralo!". Hay que tener en mente que Siegel y Shuster eran unos chavales cuando crearon a Superman, comenta el guionista. Dejando a un lado el período histórico, su edad es un factor muy importante a tener en cuenta para comprender cómo y por qué Superman fue representado como fue representado. Era la fantasía definitiva sobre el poder. He intentado hacer historias más centradas en el mundo real, aunque sólo fuera metafóricamente. La historia de Joe Kelly con el General Zod nació de unas conversaciones que mantuvimos sobre la respuesta de George Bush al 11 de septiembre y la guerra contra el terrorismo y cómo podíamos reflejar eso en los cómics. El Adventures #613 trata sobre cómo se ha capitalizado a Superman, sobre cómo se ha convertido en marketing. ¿Hay alguien que no vea los paralelismo con el mundo real en ese número? Eso sin mencionar el Action Comics #800 de Joe Kelly. En este momento, creo que las series de Superman reflejan un mundo que los lectores pueden reconocer a un nivel emocional mucho mayor que el que pueden otorgar grandes celebridades o la nostalgia de los ochenta. Una de las cosas que hace de Superman un icono tan potente es su impresionante habilidad para reflejar la cultura, sea cual sea en el momento que sea. A medida que el mundo se vuelve más y más complejo, la línea entre lo que es correcto e incorrecto, lo que es aceptable por la sociedad y lo que no, se vuelve más turbia. Nuestro deber como autores es hacer que Superman mire al mundo desde esas perspectivas y dé una respuesta. Superman, más que cualquier otro personaje, siempre ve el cuadro desde un punto desde el que nadie es capaz de verlo. Para mí, eso lo convierte en un personaje mucho más revolucionario de lo que puede ser alguien que se califica a sí mismo como ‘anti-sistema'.

Me encanta la etapa de Siegel y Shuster y me encanta la libertad que tengo en Adventures porque me permite hacer historias como la del #612, prosigue Casey. Fue una oportunidad única para mostrar lo que para mí es la interpretación más pura de lo que es Superman. La versión original de finales de los años treinta era una lectura del mundo más simple y en blanco y negro. Él veía y actuaba. Fin de la historia. Si un hombre aparecía golpeando a su mujer, el Superman original le devolvía los golpes. La versión moderna, la que estoy escribiendo, es un pacifista. Me llevó un tiempo para darme cuenta que podía escribir historias de Superman sin que éste estuviera constantemente pegándose con alguien. Intento escribirlo como un personaje que está muy seguro de sí mismo y tiene una visión del mundo mucho más equilibrada que ningún otro ser vivo del planeta. Después de todo, así es como él ve la Tierra... no como una colección de gobiernos, sino como un mundo unido. El personaje original era el campeón de los oprimidos. El moderno es el campeón de todos. Según las interpretaciones que ha tenido durante los años, Superman se ha convertido en un personaje a favor del orden establecido en vez de la versión original ‘post Gran Depresión' de Siegel y Shuster. Eso significa que ahora tenemos un personaje que tiene que dar ejemplo con sus métodos tanto como lo hace cuando entra en acción. El Superman de hoy día tiene un poco más de fe en el sistema y en la humanidad. ¿Por qué si no permite que Lex Luthor siga como Presidente e los Estados Unidos? Sus sentimientos hacia Luthor se ven frenados por su respeto hacia los órganos de la ley y lo que representan y por su respeto a la mayoría de ciudadanos que lo votaron. En lo que a mí concierne, esto es algo con lo que siempre está luchando internamente. En la escena donde se enfrenta al Superman original, sabe que está contemplando una contradicción... la justicia es servida pero de un modo que podría conducir a muchas complicaciones. Sumándose a esto hice el número que continuaba justo después de Our Worlds at War (el número con el infame paralelismo del 11 de septiembre que salió en la CNN por su morbosa coincidencia) donde exploraba la idea de que Superman no tiene que hacer el trabajo que podemos hacer nosotros mismos. No somos sus niños. Superman comprende que aunque la justicia debe ser servida, la humanidad debe permitirse cometer sus propios errores. Ésa es la única manera por la que cualquier sociedad puede aprender y evolucionar. Siempre he intentado que mis historias trataran temas relevantes del mundo en el que vivimos porque, si no, ¿por qué hacemos esto? ¿Evasión pura y dura? ¿Es eso lo que queremos ahora mismo, en este momento de la Historia? Intento encontrar lo mejor de ambos mundos: la experimentación y la relevancia socio-política. Durante años, los cómics de superhéroes funcionaron siguieron una fórmula muy estricta e inalterable: superhéroes contra supervillanos con alguna subtrama por en medio. Para mí, ese planteamiento ha quedado obsoleto. No quiero que mis historias sean predecibles. Con muchos cómics de superhéroes, puedes telegrafiar el final. Así que, en este momento, quiero intentar cambiar la forma en que las historias de superhéroes han venido formulándose y para ello estoy usando al mayor icono del medio.

El Superman de Siegel y Shuster se ha convertido en un anacronismo y eso es lo que mostraba Casey en el #612. Pero, más allá de eso, los ideales del personaje permanecen inalterables. Un ejemplo perfecto de ambos puntos es la página 20 de dicho número, donde Superman le reprocha a su versión original que no pertenece a este tiempo pero que su presencia aún así no es irrelevante, todo esto mientras el anacronismo desaparece poco a poco. Y si Casey se esmeró por mostrar un debate en cuanto a ideales, política, mundo actual y responsabilidades sociales en el #612, el #613, aparte de ser una obvia referencia al capitalismo es también una oda al amor de Lois y Clark. Personalmente, siempre he creído que el triangulo amoroso es esencial para la mitología de Superman, confiesa el guionista. Habiendo dicho eso, como guionista, me lo he pasado en grande al tratar el tema del matrimonio en esta serie. Es una dinámica que contiene mucho potencial para el drama, la tensión y el humor. Mi historia ‘de matrimonio' favorita es la de Adventures of Superman #613, donde se ve con claridad cómo Lois y Clark son capaces de mantener la chispa de su relación encendida después de tanto tiempo. La idea de mantener el status quo ha sido un tema recurrente desde que comencé a escribir la serie. Ha sido una manera metafórica de establecer que estamos trabajando con un símbolo que pertenece a una empresa y que tiene mucho peso mientras intentamos contar historias que tengan algún impacto emocional. Que no pueda hacer unas cosas, como mostrar a Superman diciendo ‘mierda', no significa que no pueda hacer muchas otras, como crear un flashback a la Metrópolis de los años cincuenta, o a la época de Clark en Smallville o mil cosas más.

En la actualidad, parece que Superman no tiene cabida: símbolo de chistes para mucha gente, los jóvenes que estallan a carcajadas nada más oír su nombre y recurrir al chiste fácil de los calzoncillos por fuera e, incluso, dentro del propio sector de aficionados al cómic, Superman parece estar siempre en última posición. Se le acusa de aburrido, de boy scout o de no tener nada de interés. Si Superman fuera un personaje aburrido, puedo asegurar que no perdería el tiempo escribiendo sus aventuras, reprocha Casey. Creo que es muy posible que Superman (sobre todo ahora) no hable a la generación actual de jóvenes que les gusta un entretenimiento más oscuro y arriesgado. Tampoco debería. Por eso es por lo que la adaptación de Smallville está causando tanto furor. Creo que Superman funciona mejor a dos niveles: como personaje que dispara la imaginación de un niño y luego como el personaje que hace que los adultos recuerden su juventud una vez han pasado por el horror que supone la adolescencia. Por otra parte, cuando vi Matrix y contemplé la última escena con Keanu Reeves saliendo de la cabina telefónica y alzando el vuelo... ¡no me digas que eso no es Superman! Así que a lo mejor la idea de Superman puede pasar por todas las edades. Desde luego el mensaje del personaje es para todas las edades. Lo mejor de escribir los cómics de Superman es que todo el mundo conoce a los personajes. Desde Superman a Lois, pasando por Perry White y Jimmy Olsen. Mi enfoque guarda mucho respeto por la mitología, pero con el suficiente riesgo para mostrar algo nuevo de ellos.

Después de dos números tan buenos e interesantes, siempre con lápices de un correcto Derec Aucoin que le da a la serie el tono apropiado, Casey se vuelca en la creación de Heroville y los Hollow Men durante los Adventures #614-616. Heroville es una pequeña población típica americana habitada exclusivamente por superhéroes, explica Casey. El arquitecto jefe del programa tuvo que tomar algunas decisiones para salvar su creación del gobierno, por eso ha permanecido en secreto hasta ahora. Ni siquiera el Presidente Luthor sabe de su existencia. Como concepto, Heroville es un microcosmos de Superman dentro del Universo DC, un universo a su vez poblado por todo tipo de héroes. La población de Heroville consiste sólo de superhéroes, y aún así Superman sobresale de entre el resto como alguién único. El resultado es una historia de nuevo muy interesante y bien llevada, si bien en algunos momentos uno pueda llegar a pensar que en dos números habría quedado mejor, algo que el propio autor reconoce: Creo que los arcos argumentales extremadamente largos no funcionan en una franquicia con tal cantidad de títulos como tiene Superman. Es mejor que las historias sean cortas y lo mejor atadas posibles. Dos o tres capítulos como mucho, como mi historia de Heroville. Ojalá hubiera podido reducirla a uno o dos números, pero había muchas cosas que contar.

Los dos siguientes números se muestran algo más flojos con el regreso de Mr. Mxyzptlk, esta vez en la forma de dos gemelos llamados los Mxy Twins. Una historia olvidable por lo aburrida que es. Ambas historias, la de Heroville y la de los Mxy Twins, resultan muy importantes para Casey: Sin darme cuenta, mi estilo en Superman se ha acabado pareciendo al que los Historiadores llaman ‘La Era Weisinger', cuando Mort Weisinger era el editor jefe de las series. Hay un libro genial de Gerard Jones y Will Jacobs llamado The Comic Book Heroes donde "La Era Weisinger" es descrita así: ‘Weisinger y sus guionistas desarrollaron una técnica narrativa que conseguía dramatizar la pasión heroica hasta la acción violenta'. Sin darme cuenta, he adoptado este estilo de pensamiento sobre el personaje. Todas mis opiniones sobre cambiar el paradigma del superhéroe actual, sobre deshacernos de los villanos y ampliar el factor de lo extraño e imaginativo ya se hizo en los años cincuenta y sesenta. Y lo hizo Mort Weisinger. Era una época de historias llenas de imaginación: la expansión de la Kryptonita, la Legión de Supermascotas, etc. El mito empezaba a explorarse en un montón de direcciones distintas. En retrospectiva, las propias historias parecían antiguas, pero la experimentación de entonces no se ha podido superar ni hoy día. Por eso en Adventures salieron los Hollow Men, los nuevos ‘Campeones de los oprimidos', el Metrópolis Superstore, Heroville y los Gemelos Mxy... esa sensación de que puede pasar cualquier cosa en el mundo de Superman. Al dejar vía libre a mi imaginación, mi trabajo se volvió más fácil. He intentado encajar la relevancia del mundo actual que nos rodea con la imaginación desbordante de la Era Weisinger y he creado una nueva bestia. Hacia el final, pasé a hacer sólo lo mío, sin intentar emular aquella etapa. Obviamente, leía lo que Kelly y Seagle estaban haciendo, pero no afectaban a mis historias. DC me dio libertad creativa. Sabía cuáles eran los límites y lo que no podía cruzar, así que aparte de eso, no necesitaba ningún tipo de supervisión por parte de la empresa. No es difícil conseguir el equilibrio entre la naturaleza icónica del personaje y sus sentimientos. Tienes que tener claro el poder de cada una. Me encanta el aspecto mitológico, pero también las conversaciones entre Lois y Superman, dos personajes con una historia emocional muy fuerte que todavía contiene mucha energía. Una energía que choca contra este universo ficticio y fantástico.

En otoño de 2003, tanto Action como Adventures comenzaron historias nuevas. Si bien hasta ahora Adventures resultaba mucho más interesante que Action, ahora ambas iban a estar en el mismo nivel de pesadez y aburrimiento. Kelly y Ferry hicieron "Supergirls" (Action #806-808) y la historia se hizo mucho más larga de lo que en realidad duró. La serie unía a Chica 13, un personaje del Barrio Suicida de Metrópolis recurrente desde "Lost Hearts", la nueva Acero (en realidad la sobrina de John Henry Irons, el Acero original... sin comentarios) y la Supergirl que ya pululaba por el Superman de Seagle y McDaniel. En definitiva, una historia para el olvido sólo reseñable por los dibujos cada vez más bonitos de Ferry. El #809 mostró una historia detectivesca mucho más interesante, aunque de resolución algo dudosa. Y es que uno no podía más que preguntarse si el guionista de los Action #801 a 809 era el mismo que había hecho aquella maravilla de #800.

Casey por su parte no se quedaba corto. Durante los Adventures #619 a 622, el guionista mostró al candidato que se presentaba como oponente a Luthor en las próximas elecciones, además de una plaga de ‘bichos-humanos' y demás situaciones estrafalarias carentes del más mínimo interés. Uno podría asegurar perfectamente que la serie se le estaba yendo de las manos. Si las historias previas no causaron un buen recibimiento por parte de los lectores americanos, pese a ser bastante interesantes por todos los matices que aportaban, la reacción de estos ante el bajón de calidad de los últimos números se volvió mucho más negativa. Por su parte, Casey se mantenía firme en su posición: Ante todo escribo para mí. Yo soy mi audiencia más importante. Y, para ser sincero, espero que lectores de todas las edades puedan disfrutar de la serie pero, si un pequeño grupo no está contento con lo que hacemos, entonces dudo mucho que cualquier cosa que hagamos les haga cambiar de parecer. Aprecio su pasión, pero no entiendo la negatividad que existe. Es decir, ¿los cómics no se supone que tienen que ser divertidos? Cambiaría encantado a esos lectores por una nueva generación que se acerque al material sin ideas preconcebidas. Quién sabe si ese público está ahí fuera y no podemos alcanzarlo por satisfacer a estos fans radicales que han estado leyendo Superman desde el relanzamiento de Byrne (o incluso antes). Quieren que se haga como ellos quieran y que todo se haga como se han acostumbrado a verlo. Mi tarea es escribir historias que no se esperan. Siempre he creído que ése es mi trabajo: intentar hacer algo nuevo y darle a Superman un golpe de aire fresco después de estar rondando por aquí desde hace más de sesenta y cinco años. No me arrepiento de nada. Ha sido una experiencia muy enriquecedora. Lo que resaltaría por encima de todo es la relación profesional que he establecido con Eddie y con los demás guionistas: Jeph, Joe, Mark Schultz [guionista de la fenecida Man of Steel] y ahora Seagle. La mayor parte del tiempo he podido contar historias a mi manera, incluidas las que formaban parte de grandes sagas, así que no tengo ninguna queja. Hay algunas cosas que vistas ahora las habría hecho de otra forma, pero aún así estoy contento con el resultado.

Por suerte, ambos dejaron una despedida digna para el recuerdo. Tanto el Adventures #623 como el Action #810, últimos números de Casey/Aucoin y Kelly/Ferry como equipos regulares respectivamente son una muestra de cómo deben hacerse los cómics de Superman, sobre todo el #810, un número brillante con intervenciones especiales en el dibujo de Kano y Duncan Rouleau que consiguen un número redondo. Hay un tema en común en las despedidas de Kelly y Casey, declara el editor, Eddie Berganza. Ambos tratan la relación entre Lois y Superman. Kelly ofrece una perspectiva mundial del día de nochevieja mientras Casey echa un vistazo a las aventuras diarias de Superman. Ambos muestran a Lois durante la historia y los lectores pueden ver por qué la relación entre ambos es tan fuerte. Son dos números de despedida muy buenos. Son el final de una era. Una fase de la vida del Hombre de Acero termina mientras comenzamos la nueva.

SUPER-SUPERMAN

El Superman de McDaniel

Eddie me pidió varias veces que escribiera para las series regulares, explica Seagle. Dije que no porque no tenía nada que decir sobre Superman como personaje. De niño me encantaba la primera película de Superman. Sobre todo la hora inicial. Me gustaba más la película que los cómics. Había leído algo aquí y allí pero nunca fui un lector mensual de sus series. Con el tiempo he conseguido apreciarlo como el personaje de cómic icónico que es, pero nunca se me pasó por la cabeza la posibilidad de escribirlo. Me pasé un año haciendo un proyecto Vertigo de Superman llamado It's a Bird... (pintado magistralmente por Teddy Kristiansen y que saldrá en abril de 2005) que trata precisamente sobre por qué Superman no me dice nada. El día que lo acabé, Eddie me volvió a llamar. Había pasado meses pensando en lo que Superman significaba para el mundo y dije: "Sí" sin pensar lo que estaba diciendo. Siento una enorme responsabilidad con todo esto. Tiene una vida normal que intenta sobrellevar como puede, pero en realidad es el ser más poderoso del planeta y siente el peso del mundo sobre sus hombros. Tiene que vigilar y defender la Tierra de todo lo que venga de fuera y de dentro, pero a su vez no debe interferir en el discurrir de la humanidad o se convertirá en más dictador que héroe. Me gusta la dualidad de Superman intentando pasar por un ser humano pero con toda esa cultura alienígena a su alrededor. Es un aspecto de su vida que no puede ignorar. Estoy aportando unos sentimientos alienígenas a Superman. Me centro en sus poderes y en lo extraños que parecen a ojos humanos. También hago que la colección adopte un tono mucho más aventurero y de ciencia-ficción. Lo convierte en un "Ultimate Superman" sin la necesidad de relanzarlo desde cero.

Página de Superman: The 10 Adventure

La etapa de Seagle y McDaniel comenzó con el especial Superman: The 10 Cent Adventure, siguiendo la estela iniciada por Batman un año antes. El número, aparte de ser un gran fracaso comercial dadas las expectativas puestas en él, también es un fracaso argumental. No supone una buena presentación del universo de Superman, sino que lía más las cosas al hacer referencia a historias pasadas que prosiguen con su subtrama y a presentar nuevos personajes salidos de la nada y extraños para cualquiera que probara con este número, como los Futuresmiths o una nueva (otra más) Supergirl, también llamada Cir-El, con un diseño horrible. Del reparto de secundarios, sólo me centro en Lois Lane y Perry White porque reo que son el núcleo familiar que caracteriza a una serie de Superman, explica el guionista. A partir de ahí estamos construyendo un nuevo plantel de secundarios y villanos. Creo que sus cómics han estado bien pero era difícil acceder a ellos durante los últimos años. Scott y yo hemos planeado hacer historias de uno o dos números, nada de crossovers. Ésa fue una de las condiciones que puse antes de hacerme cargo de la serie: nada de crossovers. Todo el mundo decía que ya estaban cansados de ellos, que hacía que las series fueran difíciles de seguir. No paraba de leer y oír esas quejas, así que pedí a la editorial si podíamos dar a los lectores lo que querían. Eddie tenía muchas ganas de romper el status quo. Hicimos caso a los fans, así que espero que estén contentos. ¡Ellos hablaron y DC escuchó!. Una vez al año haremos un crossover mensual para constatar que las historias pasan en el mismo mundo, pero sólo eso. Creo que cuando te encuentras con un elemento extraño, el proceso creativo se vuelve más divertido. Creo que la relación entre Lois y Clark es demasiado normal. Así que he decidido centrarme más en que ella es humana y él no. Ella es fuerte, pero no deja de ser una mujer común y corriente. Él es el ser más poderoso de todo el planeta. Ella tiene a toda su raza tras ella. Él es el último superviviente de la suya. Centrarme en estas cosas me ayuda a dar algunos vuelcos a su relación. Hay presión. Intento pensar escenas que nunca hayan salido y que como lector me gustaría verlas... como ver a Lois abroncar a Clark desde muy lejos porque sabe que puede oírla... o una niña que dice ser la hija de Lois y Clark y en el futuro.

Cir-El conoce a Krypto

Cir-El fue producto de un apunte que tenía en mis notas originales que creía que no iba a poder ser porque ya existía una Supergirl, prosigue Seagle. Así que me olvidé de ella. Luego sugerí algunas de las cosas que podríamos hacer en el 10-Cent y Eddie se volcó hacia mi idea de Supergirl. Por otra parte, los Futuresmiths han encontrado tecnología en la nueva Metrópolis que les permite predecir el futuro e influir el presente con lo que descubren. Al principio sólo sabemos que han producido a Supergirl, la hija de Superman en el futuro, pero están haciendo mucho más que eso. En el #195 habrá una revelación muy abstracta y confusa sobre quiénes son y qué han venido a hacer. Yo diría que el #195 es el cómic de Superman más raro de los últimos años. Desde luego, el #195 acaba siendo el único buen cómic de toda esta etapa que comienza en el #190 y concluye en el #200. En todos esos números se ve a Superman luchando contra un robot con sentimientos (#190, algo muy original), atravesando distintas dimensiones (#191), intentado desentrañar el misterio de Supergirl (#192-193) o presentando nuevos enemigos, como el Dr. Metrópolis (#196). Aparte del #195, un número lleno de paradojas temporales, el #194 también es digno de mención al tratar con Talia y las Empresas Luthor. A partir del #197 y hasta el #200, Superman enferma, se encuentra con su versión futurista (una de ellas, al menos, de nuevo con un diseño desastroso), todo acrecentado por una historia de interés nulo y que alcanza unos niveles de aburrimiento de órdago. El #200 resulta uno de los números más ilegibles de toda la historia del personaje, con viajes temporales, distintas versiones de varios personajes DC, un Luthor inmortal, una Lois Lane ‘a lo Brainiac' y demás calamidades. Desde el primer día, Superman #200 estaba planeado como el final de muchas de las tramas abiertas en Superman: The 10 Cent Adventure, comenta Seagle. La agenda de los Futuresmiths, la revelación de quién o qué es Supergirl, la muerte de Lois... ¡teníamos muchas cosas emocionantes preparadas desde el primer día! No vamos a hacer la continuación, algo que iba a ser de grandes proporciones, pero el final de Superman #200 ofrece una salida del status quo de Superman y permite que el nuevo creativo que venga detrás establezca lo que desee. Los fans podrán ver versiones futuras de sus héroes favoritos de DC como Batman (quien toma una elección sorprendente sobre su técnica de lucha contra el crimen que prácticamente lo transforma entero) y Wonder Woman. Escribí fragmentos específicos para que fueran dibujados por otros artistas, como Gene Ha o Phil Jiménez, dibujantes cuyos estilos encajan con los personajes invitados. Un mal día en Gotham para Gene, una Wonder Woman mayor para Phil. He escrito un fragmento de la escena inicial para un dibujante legendario pero no quiso hacerlo. Aquello me supo mal, pero al menos el resto de autores asociados con Superman durante los últimos años han podido participar. Lo único bueno es el dibujo realizado por esos autores invitados, porque hasta la última página Seagle se empeña además en tratar a los lectores de Superman como idiotas al no parar de matizar durante todos sus números qué poder utiliza el Hombre de Acero mediante textos de apoyo. Si Superman usa su visión de rayos x siete veces en un número, habrá siete textos de apoyo indicándolo. Y asícon todo: ‘superoído', ‘supervuelo', ‘supersalto', ‘superaliento'...

Los poderes de Superman...

Algo que a simple vista puede parecer algo sin importancia, pero en un medio como el cómic es de vital importancia porque si el lector puede verlo, no se lo expliques ¡y menos siete veces en un mismo número! Ralentiza la lectura y acaba por conseguir que el lector se desentienda de la lectura, una lectura ya de por sí difícil con tantas aberraciones como las creadas por Seagle, quien se justifica así: Me centro en su aspecto ‘súper'. Todas las personas del mundo son hombre o mujer. Sólo él es ‘súper'. Ése es mi enfoque global para toda mi etapa y que a su vez condicionará el tipo de historias que voy a hacer. Algo para lo que su colega, Joe Casey tiene respuesta: Me vuelve loco ese interés por devolverle el aire ‘Super' a Superman o centrarse más en su parte ‘Man' que no en la ‘Super'. Para mí, lo que define al personaje es el equilibrio entre ambas partes. Juego con él como sifuera el pacifista más poderoso del universo. No hay nada aburrido en un personaje como éste. El que se ponga a prueba lo hace más épico todavía. Siempre he intentado además no darle mucha verborrea. Superman no da discursos. No tiene por qué. Si tiene que abrirse y tener una conversación profunda, para eso está Lois. Desde luego, una de las peores etapas que haya vivido nunca Superman.

CAMBIOS, POR FIN

El regreso de Bibbo

En enero de 2004, Dan Abnett y Andy Lanning hicieron una historia de tres números en Action, Adventures y Superman relatando qué pasa en el Universo DC sin Superman, ya que éste está de vuelta en una especie de Krypton extraño tras lo ocurrido en el #200. Esos tres números conforman una gran historia donde aparecen Perry, Lois, el Erradicador, Rampage, Jimmy, ¡y hasta Bibbo! Todo muy bien contado, con la presencia de Mr. Majestic, que deja el escenario predispuesto para la llegada de los nuevos equipos creativos. La historia de Abnett y Lanning es una en un mundo sin Superman donde podemos ver a los personajes de Metrópolis aceptar el desafío de salvar su ciudad, explica Berganza. Un nuevo y extraño visitante hará una visita al hogar de Superman. Dado el ángulo emotivo que adopta la historia, quise a Dan y Andy desde el principio por las cosas tan maravillosas que están haciendo con la Legión de Superhéroes. Son capaces de mostrar el lado humano de las cosas en medio de una situación cósmica y así es como empieza el Action Comics #811. Después de esto y durante febrero y marzo, el estudio de Michael Turner toma las riendas del Hombre de Acero para contar dónde ha estado todo este tiempo, en una historia que vista su primera parte apunta a algo puramente tópico pero que viendo la segunda hace que todos los tópicos que uno pudiera imaginar desaparezcan y dé la sensación de estar ante una, como mínimo, buena historia merecedora de echarle un vistazo. DC tenía una idea para una historia en seis capítulos y nos la ofrecieron a nosotros, explica Turner. Al principio tenían otros guionistas en mente, pero o bien estos no podían hacerse cargo o las propuestas que entregaron no convencieron a la editorial. Durante todo el tiempo que estuvimos hablando con DC sobre esta historia, se nos ocurrieron ideas a cual más buena y al final nos dijeron que fuéramos adelante con ello. Quisieron que Joe Kelly se uniera y también querían que Talent Cadwell lo dibujara.

Lois Lane conoce a Mr. Majestic

Joe Kelly llevaba tiempo queriendo irse pero de nuevo algo se lo impedía: Siempre que quería irme, había algo que me obligaba a quedarme. Siempre que me decidía por abandonar Superman, se me presentaba algún proyecto que hacía que me quedara. Sinceramente, Eddie y yo habíamos hablado sobre mi marcha desde hacía meses. Le dije a Eddie que ya había dicho todo lo que quería decir del personaje y comenzamos a planear mi salida. Diciembre parecía un bueno momento, así que comencé a trabajar en mis últimas historias. Me escogieron para que fuera el ‘tipo que tenía algo que ver con Superman' mientras Turner y su equipo se hacía cargo de la historia. No han trabajado con el personaje antes, así que están llenos de ideas. Yo estoy ahí para decirles: ‘Bueno, esto ya lo hemos hecho hace poco' o ‘Nunca pensé eso de esa forma, hagámoslo'.

Turner prosigue: Kelly y yo hablamos por teléfono, se nos ocurren ideas, Joe hace el esquema y comenzamos a partir de ahí. Trabajamos con un guión básico, no completo, lo que me permite establecer los bocetos junto a Talent. Luego él aporta sus sugerencias y todo se mezcla. Eddie lo supervisa y aporta sus ideas también. Es un proceso creativo en equipo. Juntos conseguimos más ideas de las que conseguiríamos por separado. Sabemos a dónde va la historia. Tenemos planeado el principio, nudo y desenlace de cada número muy bien delimitado, aunque de vez en cuando se nos ocurren cosas que añadir y que dejan el producto final todavía mejor que antes. En cuanto a la historia en sí, Kelly añade: Es una historia que hace muy bien de puente entre el #200 y los nuevos equipos creativos. Estamos tratando con elementos argumentales del final de nuestra etapa y estableciendo los de la nueva. Tiene elementos de ambas, así que no son dos meses de relleno. Vamos a jugar con lo que estuvo haciendo mientras estaba fuera pero, al mismo tiempo, está insertada en la continuidad. Hay muchos personajes nuevos y va a ser una aventura muy divertida de Superman. Vamos a intentar que la gente se pregunte qué demonios está pasando número a número. Que no sepan qué puede estar pasando de verdad. El equipo de Turner vino con muchas ideas y desde el primer segundo vi a dónde querían ir y vi la gran historia que podía quedar.

De esta forma, Kelly dará por zanjada su relación con Superman y Turner propiciará que en abril de 2004 lleguen los nuevos equipos creativos, con Brian Azzarello y Jim Lee en Superman, Chuck Austen e Ivan Reis en Action Comics y greg Rucka y Matthew Clark en Adventures. De todos, el que presenta más dudas es el dibujante de Adventures y dado que la única baja que todos los lectores de Superman echarán de menos va a ser la de Pascual Ferry, ya podrían haberle dejado un hueco junto a Rucka, aunque se entiende la decisión de romper cualquier lazo con la etapa anterior. Superman comienza 2004 con muy buenas expectativas gracias a un grupo de autores que viene dispuesto a mostrarnos su particular punto de vista sobre el personaje, otro punto de vista a sumar a los cientos que ha tenido durante sus más de sesenta y cinco años de existencia. Los que ha tenido y los que tendrá.

David Hernando

(1) Para más información sobre este número, ver el artículo "Action Comics #800", Dolmen #86, abril de 2003