UNIVERSO DC

 
         

 

SEIS HÉROES (MÁS UNA SECTA DE ANDROIDES) LLAMADOS MANHUNTER

 

El primer Manhunter

En 1942, aparecieron casi al mismo tiempo dos héroes llamados Manhunter, el uno en DC y el otro en Quality Comics. Ninguno disfrutó de especial popularidad, pero el de DC, Paul Kirk, experimentaría a principios de los años setenta una etapa de gran reconocimiento en las páginas de Detective Comics que se convertiría en uno de los clásicos de la década. Fue poco después que la aparición de un tercer Manhunter relacionado con la secta robótica enemiga de los Green Lantern Corps unió a estos personajes a una mitología más popular, lo cual supuso el comienzo de una larga saga. A lo largo de los años, muchos han sido los Manhunters que los han sucedido hasta llegar a la colección actual escrita por Mark Andreyko, y lo cierto es que los ha habido para todos los gustos aunque siempre hayan tenido en común el estar al margen de la ley en sus métodos y actuaciones. De todos ellos, desde Dan Richads hasta Kate Spencer y pasando por los malvados androides Manhunters, hablaremos durante los próximos días.

Manhunter I: Dan Richards, policía con perro

En marzo de 1942, Tex Blaisdell y Alex Kotzky presentaron a Manhunter en las páginas de Police Comics nº9 . En esta revista de la editorial Quality, compartió cartel con héroes más conocidos como la Bomba Humana o Phantom Lady de los Luchadores por la Libertad y con el popular Plastic Man. Dan Richards era un policía novato cuyo amigo Jim, que era el hermano de su novia Kit Kelly, se negó a matar a un hombre por orden de Jerry Armand, un político corrupto. El joven acabó pagando los platos rotos y le inculparon el asesinato. Siguiendo el lema que rezaba «Manhunter podría hacer algo con ellos cuando los métodos policiales fallan», Dan se enfundaba un vistoso disfraz azul y, con su perro Thor , con quien se comunicaba con un silbato ultrasónico, utilizaba métodos poco ortodoxos para resolver el crimen.

Dibujo de Jack Kirby del segundo Manhunter

Manhunter y Thor siguieron apareciendo en las páginas de Police Comics hasta el número 101, publicado en 1950, y desapareció hasta bastante tiempo después. Como DC Comics compró los derechos de todos los superhéroes de Quality, Richards acabó formando parte de modo retroactiva del All-Star Squadron de Roy Thomas a partir del número 31 de la colección (1984). Las aventuras de Manhunter con este grupo formado ex profeso para combatir a los nazis en la Segunda Guerra Mundial fueron contadas; no en vano, el joven se acabó marchando a Tierra-X con los Luchadores por la Libertad, el grupo que aunaba a muchos de aquellos viejos héroes de la Quality.

El Universo DC post Crisis trajo nuevas revisiones retroactivas para el origen de Dan Richards, pero las veremos un poco más adelante cuando hablemos de los Manhunters. De momento, diremos que, desde que acabó la Segunda Guerra Mundial, ha estado viviendo en Nueva York con Thor. Es en esta situación como ha aparecido por sorpresa cuando ya nadie se acordaba de él en la actual serie Manhunter, concretamente en el séptimo número.

Manhunter II: Paul Kirk, en manos de genios

Si Dan Richards debutó en marzo de 1942, en abril apareció en Adventure Comics nº 73 otro personaje que también se hacía llamar Manhunter. Teniendo en cuenta el tono, el traje y otros elementos, es muy difícil hablar de copias o filtraciones en la creación de ambos personajes, así que aceptaremos que se trató de una simple coincidencia separada por un mes de diferencia; teniendo en cuenta que las fechas de publicación de la época son a veces algo confusas (y eso por no hablar de los créditos), sería incluso difícil de establecer con exactitud cuál llegó primero a los quioscos.

Lo que no se puede negar es que Manhunter II, el de DC, contó con uno de los grandes del cómic de todos los tiempos como creador. Nos referimos a Jack Kirby El Rey, el ilustrador que revolucionó el medio en los años sesenta y setenta y que, aunque no derrochaba la imaginación que exhibiría en el futuro, ya apuntaba buenas maneras. Kirby contó con los fieles guiones de Joe Simon (con quien también creó al Capitán América, por ejemplo) para la historia titulada “Secret of the Buzzard's Revenge”. En ella, Simon y Kirby recuperaron a un personaje ya aparecido en Adventure Comics que se llamaba Paul Kirk y que era un millonario cazador que vivía aventuras matando animales por el mundo. Como el Kirk original y el del serial “Manhunter” no eran exactamente iguales, se suele decir que Kirby se inspiró en aquel personaje.

Paul está en su casa de Empire City dando una fiesta mientras un villano vestido de águila ratonera (buzzard en inglés) causa estragos en la ciudad. A la divertida reunión acuden muchos amigos de Paul, entre los que se encuentra el Inspector Donovan. Cuando Buzzard irrumpe en una emisora de radio y lanza un desafío a la policía, el inspector y sus amigos van a detenerlo y son asesinados. Antes de marcharse, Donovan le quita a su amigo, millonario y aburrido, las ganas de unirse a la fiesta. Paul piensa que, tras cazar y atrapar todo tipo de fieras, puede hacer lo mismo con las «bestias de la civilización». Tras la muerte de su amigo, se enfunda un traje azul y rojo y, con el nombre de Manhunter, encuentra a Buzzard y lo pone en manos de la justicia. Es curioso que Joe Simon escribiera en la primera viñeta en que Paul aparece con el traje que no se sabía de dónde había salido semejante indumentaria; en el futuro, Roy Thomas aprovecharía ese vacío dejado por Simon para relacionar a Kirk con el culto de los Manhunters; de nuevo, lo veremos más adelante.

Paul Kirk

Manhunter II apareció en Adventure Comics hasta el número 92, publicado en junio de 1944, e incluso protagonizó algunas portadas. Su corta vida supuso el olvido casi instantáneo hasta que, en 1973, Archie Goodwyn decidió escribir un complemento para Detective Comics, serie que editaba por aquella época. Su protagonista se llamaría Manhunter y, tras varias reuniones con el dibujante, el prometedor Walter Simonson, optó por relacionarlo con el personaje original (de DC) y por que fuese el propio Paul Kirk. Así, en 1946, el cazador se había retirado como superhéroe y estaba de nuevo en África cuando un elefante lo aplastó. Sin embargo, el Consejo, una secta fundada por los diez hombres más inteligentes del mundo lo salvó y lo clonó para que dirigiese un ejército de soldados perfectos. Paul despertó en los setenta, aprendió ninjitsu con Asano Nitobe (el creador de esta disciplina que aunaba todo tipo de arte marcial) y estuvo a punto de convertirse en el líder del ejército de clones. Sin embargo, cuando recibió el encargo de matar a un hombre, se reveló, se alejó del Consejo y se dedicó a cazar a sus salvadores y a sus clones con un vistoso traje que combinaba el original con elementos de origen japonés.

Entre Detective Comics nº 437 y 442, Goodwyn y Simonson realizaron un trabajo impecable que llevó a Manhunter y a su amiga Christine St. Clair de la INTERPOL por medio mundo. Los complementos eran densos, porque tanto guionista como dibujante tenían mucho por contar y ocho páginas mensuales se quedaban cortas. De este modo, en el número 443, Manhunter II y Batman protagonizaron una historia larga conjunta en la que terminó la saga de Paul Kirk con una épica escena en que detiene los planes del Consejo a costa de su vida. El serial de complemento recibió todos los premios posibles y se convirtió en uno de esos clásicos que no pasan de moda. En 1999, DC hizo una segunda recopilación titulada Manhunter: The Special Edition , en la que se incluyó una historia inédita sin diálogos, porque Goodwyn ya había muerto y Simonson trabajó sólo con las ideas que su amigo tenía para el argumento. La nueva historia entroncaba con los hechos de Detective Comics nº437 (la aclamada “The Himalayan Incident”) para dejar entrever que, probablemente, Kirk no estuviera muerto. De momento, no se tiene más noticias al respecto porque las apariciones de Manhunter II posteriores a Detective Comics se produjeron en All-Star Squadron , porque también él fue miembro del grupo de forma retroactiva.

Manhunter, según Jack Kirby

Manhunter III: Mark Shaw, el que lo cambió todo

El tercer Manhunter apareció en agosto de 1975 en 1st Issue Special, y fue creado, como Paul Kirk, por el gran Jack Kirby. Mark Shaw era un abogado de oficio que quería luchar contra el crimen con métodos más eficaces, y contactó con alguien llamado Gran Maestro a través de un amuleto con forma de león. Este personaje vivía en un refugio del Himalaya y dotó a Shaw de un poderoso bastón que le permitía lanzar descargas de energía. El abogado era el sustituto de un Manhunter que acababa de morir en una misión y que, hasta mucho más tarde, no se supo si era o no Paul Kirk. Aunque al final resultó que no lo era, en las guías oficiales de DC se refieren a Shaw como Manhunter III y no IV, que sería lo correcto. Sin embargo, optamos en este artículo por hablar de “Manhunter III”. La siguiente aparición del personaje tendría lugar en Justice League of America nº140, donde Steve Englehart y Dick Dillin profundizaron en ciertos personajes llamados Manhunters, en plural, que conformaban una peligrosa secta dirigida por el Gran Maestro. Si os parece, vamos a aparcar a Shaw durante unos instantes para hablar de estos androides que tan importantes han sido en la historia del Universo DC.


Los Manhunters: Nadie escapa de ellos

El lema “Nadie escapa de los Manhunters” se ha convertido en el grito de guerra de este gran grupo de villanos ataviados como Paul Kirk y el propio Mark Shaw al principio. Aunque su primera aparición se produjo en el mencionado 1st Issue Special , fue Steve Englehart quien los relacionó con el mito de Green Lantern en Justice League of America nº140 y 141. La historia comenzaba con Mark Shaw atacando a Hal Jordan (y otros miembros de la Liga que estaban por allí, como Canario Negro o Green Arrow). Aunque al principio no sabían por qué lo hizo, Jordan les explicó que llevaba una pesada carga en la conciencia. Por accidente, había destruido un planeta intentando salvarlo de unos meteoritos, y debía recibir un justo castigo. A medida que otros miembros del grupo se unían a la trifulca, se descubrió que el Gran Maestro no era tan bueno como parecía y que había dado el bastón a Shaw para manipularlo de forma algo retorcida.

Manhunters y oanos cara a cara

Los Manhunters, como se reveló en aquella historia, formaron parte del primer intento de los Guardianes del Universo por redimir las acciones de Krona, que había desatado el mal en el mundo. Divididos en grupos de dos o tres, los hombrecillos azules crearon un ejército de androides a quienes dotaron de pistolas y baterías de poder con los que impartir justicia y hacer el bien por el universo. Todo fue bien hasta que los androides tomaron conciencia propia y se proclamaron mejores que los Guardianes. Así, intentaron apoderarse de la Gran Batería de Oa pero la sobrecargaron y fueron derrotados. Algunos de ellos consiguieron sobrevivir a la batalla y se organizaron bajo el mando del Gran Maestro con el único objetivo de destruir a sus creadores y a sus sucesores, los Green Lantern Corps.

Roy Thomas, especialista en retcons donde los haya (de hecho, fue él quien acuñó el término en un correo de los lectores de All-Star Squadron), estableció en Secret Origins nº22 que los Manhunters encontraron en la Tierra el cuartel general perfecto para sus propósitos. Tanto influyeron en la historia del planeta que utilizaron a humanos como agentes para estar presentes en momentos importantes como la victoria de George Washington o el descubrimiento de América. En 1941, apareció en la Tierra Alan Scott , el primer héroe llamado Green Lantern. Aunque no era un agente de los Guardianes del Universo porque sus poderes tenían otro origen, los Manhunters quisieron quitarlo de enmedio con Dan Richards. Y es aquí cuando entramos en las retcons que nos habíamos reservado al principio del artículo.

Cuando el amigo de Richards fue acusado de un asesinato que no había cometido, el propio Gran Maestro le dio a Thor para que resolviera el entuerto. El perro era en realidad un robot (de ahí que aún esté vivo en su reciente aparición en Manhunter de Andreyko), y fue gracias a sus habilidades que Richards salvó a su amigo. Sin embargo, no quiso entrar al trapo en el tema de Green Lantern y el Maestro recurrió a su otra baza, Paul Kirk. El Inspector Donovan era en realidad agente de los androides, y antes de morir implantó en el cazador el deseo de convertirse en héroe. Como Joe Simon no explicó en Adventure Comics nº73 de dónde sacó Paul su traje, Thomas aprovechó para hacer magia y que el Gran Maestro en persona se lo hubiera dado; eso sí, no quiso un perro robot. Dado que no tenía la menor intención de seguirles el juego, los Manhunters tuvieron que recurrir a Arlequín (la original) y le dieron unos lentes con los que matar a Alan Scott. Sin embargo, como se enamoró de él, nunca completó la misión.

Resignados a aceptar a Scott en la Tierra, los Manhunters siguieron escondidos hasta que supieron que los Guardianes del Universo habían dejado el universo después de Crisis en las tierras infinitas. El regreso de uno de ellos para el acontecimiento de Millennium fue el momento elegido para desvelar a algunos de los agentes que habían insertado en las vidas de los héroes de la Tierra. Ésta se había convertido en su forma de controlarlos tras el fracaso con Alan Scott, así que se desveló que Lana Lang, Jim Gordon o el dios Pan eran, en realidad, agentes suyos. El evento supuso la aparición de los Nuevos Guardianes, el nuevo escalón en la evolución de la humanidad, y también la derrota de los Manhunters y el Gran Maestro en la Tierra. Sin embargo, esa derrota fue sólo temporal, pues los androides se reagruparon en una nueva base de operaciones que se ha desvelado recientemente en la serie Green Lantern. Ese cuartel se encuentra fuera del alcance de los Guardianes y los Green Lantern Corps y su contenido es tan sorprendente como la identidad del nuevo Gran Maestro; todo ello se ha relatado en Green Lantern nº10 a 13, escritos por Geoff Johns y dibujados por un Ivan Reis especialmente inspirado.

Volvemos con Mark Shaw y con otro Manhunter

El personaje de Ostrander y McDonnell

Tras su aparición en Justice League of America nº 141, Shaw se desvinculó de los Manhunters y asumió una nueva identidad algo extraña, la de Corsario , con la que ayudó en los números siguientes a la Liga de la Justicia. Sin embargo, se acabó volviendo loco y se enfrentó a sus amigos como Zar Estelar en el número 149. Shaw desapareció del mapa durante algún tiempo.

Así, en 1976, apareció un nuevo Manhunter que formaba parte del elenco de protagonistas de Secret Society of Supervillains . Esta serie de corta vida (apenas quince entregas) fue realizada por Gerry Conway y Pablo Marcos entre otros dibujantes y reunió a lo más granado de los villanos de DC. Este Manhunter era uno de los pocos clones de Paul Kirk que sobrevivieron al serial de Detective Comics , pero no tuvo la misma suerte con Darkseid en el quinto número de la colección. Su existencia está casi olvidada y, de hecho, no se cuenta entre los Manhunters con “numeración oficial”.

En 1988, Shaw regresó al Universo DC gracias a la gran Suicide Squad de John Ostrander y Luke McDonnell. Simone LaGriève, la psicóloga de la prisión Belle Rève, lo desprogramó por completo y consiguió la libertad tras un par de misiones como Corsario con el popular Escuadrón Suicida. Esto coincidió en el tiempo con Millennium , ya que el previsible éxito del evento podría dar una oportunidad de serie propia a un producto tan relacionado con ella como Mark Shaw. En efecto, la cosa funcionó y Manhunter III protagonizó Manhunter, la primera serie con ese título, de 1988 a 1990 con guiones del propio Ostrander y Kim Yale y dibujos de Pablo Marcos y Grant Miehm.

Con un nuevo traje alejado del original, Shaw se desmarcó de Millennium y sus hechos gracias a una nueva revisión retroactiva de los orígenes de los Manhunters. Al principio, Roy Thomas estableció que su tío Desmond, el que le dio el amuleto con forma de león, era un agente de los androides. Sin embargo, su propia colección desveló que los recuerdos de su aventura en el Himalaya con el culto androide y la Liga de la Justicia se debió a una manipulación del gobierno estadounidense. La psicosis de Mark Shaw se agravó en la misma serie cuando se supo que él era en realidad Dumas, su archienemigo. Hubo dos villanos con ese nombre, el auténtico que murió a sus manos y el falso en que él mismo se convirtió. Mark pareció morir a manos de Eclipso como otros héroes como Wildcat (Yolanda Montez) o la Doctora Medianoche, pero en realidad estaba trabajando para el Sargento Steel de forma encubierta. Tras la cancelación de su serie, Shaw desapareció hasta el siguiente volumen de la serie Manhunter, que formaría parte de las dramáticas (por horrendas) consecuencias de Hora Cero.

Manhunter IV: Un héroe más para los noventa

El Manhunter de los 90

La saga Hora Cero que destrozó lo poco que quedaba de continuidad en el Universo DC generó nuevos lanzamientos editoriales y nuevos personajes con los que DC pretendía integrarse en la moda de los años noventa. El éxito de las creaciones de Image creó una oleada de antihéroes violentos con músculos hipertrofiados. De hecho, el Manhunter creado en 1994 tras dicha saga lucía un aspecto tan parecido a Spawn que daba hasta miedo verlo (por lo feo, se entiende). Chase Lawler era un músico de hábitos poco saludables que invocó al ente conocido como Cazador Salvaje para salvar su vida y la de su novia. Desde entonces, se comprometió sin querer a cazar almas solitarias, algo que intentó paliar persiguiendo supervillanos. El personaje debutó en Manhunter (v2) nº0, todo un alarde de despropósitos orquestados por Steven Grant y Vince Giarrano . La serie regular, tan mediocre como el propio personaje, apenas duró trece números y terminó con una trama muy extraña en la que volvimos a ver a Mark Shaw. Tras sufrir un ataque al corazón, Lawler era salvado por Shaw. La pobre ejecución de la trama supuso el ejemplo final de la mediocridad del título y de un personaje que, entre tanto héroe con dientes apretados, no llegó nunca a destacar.

Manhunter V: El (otro) clon de Paul Kirk

El de la Compañía Poder

Teniendo en cuenta el fiasco comercial que supusieron las aventuras en solitario de Mark Shaw y la dudosa calidad de la colección de Chase Lawler, no era de extrañar que en DC quisieran volver a los orígenes y recuperar la única etapa de éxito de la colección. Así pues, en julio de 2002 y en las páginas de JLA nº61, Kurt Busiek y Tom Grummett presentaron a su nuevo grupo, la Compañía Poder (Power Company en inglés). Uno de sus miembros era un nuevo Manhunter, que resultó responder al irrisorio nombre de Kirk de Paul y ser el último clon superviviente de, en efecto, Paul Kirk. El clon estaba en África cuando murió el original y, posteriormente, fue entrenado y aprobado por Nightwing. Busiek aprovechó el legado del serial de Goodwyn y Simonson añadiendo al cóctel a Asano Nitobe y Christine St. Clair, que aparecieron por las páginas de Power Company para confirmar que el clon no era malvado. El quinto Manhunter apareció con sus compañeros en esa colección hasta su pronta cancelación, y ha vuelto a aparecer recientemente en el tercer volumen de Manhunter.

La actual Manhunter

Manhunter VI: Llega Kate Spencer ¿para quedarse?

Tras los desastres que hemos ido viendo, en octubre de 2004 DC Comics dio en el clavo con el lanzamiento de Manhunter , la tercera serie con ese nombre. Escrita por Mark Andreyko y dibujada por Jesús Saiz primero y Javier Pina a partir del octavo número, se está convirtiendo en una serie de culto debido a su triste destino comercial y su gran calidad artística. Como en muchas otras ocasiones, Manhunter supone un ejemplo más de una colección excelente que no cuenta con el apoyo masivo del público pero que tiene unos lectores tan fieles que se movilizan y presionan a la editorial para que no la cancele. Y es que, en principio, ya no debería existir tras Crisis infinita, pero se le ha dado una nueva oportunidad en forma de cinco números más para ver cómo funciona.

Se acabe cancelando o no (que será que sí), Manhunter pasará a la historia de esta saga de héroes como uno de sus enfoques más originales y maduros. Kate Spencer es fiscal federal en Los Ángeles y, cuando pierde un caso en que un peligroso enemigo de Hawkman es absuelto, decide tomarse la justicia por su mano siguiendo la tradición de Manhunters con métodos poco ortodoxos. Ni corta ni perezosa, irrumpe en el archivo de pruebas confiscadas y relacionadas con juicios sobre metahumanos para robar tres armas que le servirán para acabar con el villano. Se trata de un traje que le da fuerza y agilidad, unos guanteletes muy familiares y el conocido bastón de Mark Shaw. Cómo terminaron en un archivo semejantes artefactos, no se supo hasta el número quince de la colección, que sirvió de paso para relajar un poco la serie.

Una de las principales bazas de Manhunter es que aúna la aventura superheroica con la complicadísima vida privada de Kate. Está divorciada de un escritor de éxito y tiene un hijo con el que apenas tiene relación porque no sabe cómo abordarla. Se debe esto a que es adicta a su trabajo de abogada y que acabará trasladando a su “otro” empleo hasta el punto de no tener tiempo para llevar una vida en condiciones. No es que no quiera, es que le resulta imposible debido a las barreras que ella misma levanta. En estas facetas, le acompañarán dos fieles escuderos. Uno es Damon Matthews, su ayudante en la fiscalía y homosexual sin complejos que parece tener cierta fijación con los superhéroes y sus músculos. De hecho, tras tirar los tejos a Hawkman, acabará saliendo con cierto héroe bastante conocido y algo corrupto de vez en cuando. El otro es Dylan Battles , experto en tecnología metahumana que está en un programa de protección de testigos tras haber trabajado con muchos villanos de postín y reformarse. Al principio, Dylan no tendrá más opción que ayudar a Kate (que, por decirlo de algún modo, es muy persuasiva), pero pronto le cogerá el gusto a la cosa y a los hechos que desencadena en su vida privada.

SPOILERS A CONTINUACIÓN

Tras varios números de presentación de personajes, Andreyko empezó a encadenar una saga tras otra, tal vez en previsión de una recopilación en tomos que no llega nunca. La primera de ellas “Bautismo de Fuego”, relata un juicio con implicaciones mediáticas contra un amigo del villano al que mató Kate al principio de la serie y que mete de lleno a esta mujer en los hechos de Crisis de identidad . Los intentos de DC por integrar a la nueva Manhunter en el Universo DC se han basado siempre en meterla en cruces con grandes eventos que, la verdad, no han hecho sino estropear buenas historias. Por ejemplo, “Manhunted” , trama clave en la que se reconcilia a Kate con el legado de los Manhunters anteriores que van apareciendo poco a poco tras años de ausencia, se estropea por completo por culpa de El Proyecto OMAC . La trama, que llega a implicar a todos los Manhunter desde Dan Richards en la mencionada conspiración del gobierno norteamericano relacionada con un hallazgo en los años cuarenta, se diluye así en un cross-over a todas luces innecesario.

Como decíamos antes, es más que probable que Kate acabe quedándose sin serie en breve, porque no parece que las ventas hayan remontado con cruces y maniobras editoriales varias. Es probable que el enfoque de superhéroes mezclados con abogados la haya acabado perjudicando igual que el exceso de “realismo” acabó con Fallen Angel en DC, pero al parecer Kate sobrevivirá a su serie. Los recientes acontecimientos la convierten en candidata a miembro de la Sociedad de la Justicia, aunque al parecer es más probable que la veamos en breve en las páginas de Birds of Prey . En todo caso, se ha convertido en digna heredera del nombre que lleva y en el último miembro de una “familia” de superhéroes poco corrientes que, a pesar de su escaso tirón comercial, llevan en el mercado más de sesenta años.


Fran San Rafael