UNIVERSO DC

 
         

(Artículo publicado originalmente en Dolmen #110 (Marzo 2005)

TEEN TITANS: Juego de niños

En julio de 2003 los Titanes de DC Comics vieron el nacimiento de una nueva encarnación del mítico grupo que fue encumbrado a la fama por Marv Wolfman y George Pérez hace veinte años. Este nuevo grupo se ha convertido en uno de los más importantes de toda la editorial y acapara éxito de crítica y público por doquier. En el siguiente artículo se analizará esta nueva etapa, se descubrirá su origen y se dará un breve repaso a las anteriores formaciones para comprender el por qué de la importancia de esta nueva versión.

La ultima encarnación de los Jóvenes Titanes

RETROSPECTIVA Y ANÁLISIS

            Cuando alguien piensa en los Titanes de DC, lo primero que se le viene a la cabeza es la etapa de Marv Wolfman y George Pérez.

Una etapa recordada gracias al buen hacer de ambos autores, que consiguieron crear un grupo de personajes que respira por sí solo. Una etapa que, vistos los intentos posteriores por revitalizar la franquicia, se ha convertido en algo único e irrepetible. Era el mejor cómic de todos, recuerda el editor Eddie Berganza. No podía esperar al número siguiente. Recuerdo que Ron, mi mejor amigo, y yo nos volvíamos locos al conseguir el último número. Lo leíamos vorazmente para comentarlo. Espero que esto no me meta en problemas, pero era una serie DC que se hacía a lo Marvel. Me encantaban los Vengadores y Los 4 Fantásticos de George Pérez. Marv nos daba héroes reales en conflicto, algo que no solía darse mucho en la DC de aquella época. Tampoco hay que olvidar la diversidad que la serie representaba, no sólo en cuanto a etnias, sino en el hecho de que Cyborg era también el que estaba impedido. La marcha de Pérez fue un gran problema para la serie que la llevó poco a poco a la cancelación. Creo que sólo Tom Grummett fue capaz de capturar la magia que aportaba Pérez. No quiero ofender a los dibujantes que pasaron por allí, pero la serie dependía mucho de sus personajes y estos actuaban de una manera determinada que no todos los dibujantes conseguían reflejar. Titans no es una colección donde los personajes pueden posar y parecer heroicos. Esto no es la JLA. Esto es un cómic donde estos tipos que parecen tan chulos se van de acampada juntos y se comen perritos calientes mientras salvan el mundo.

            En 1996, Dan Jurgens probó suerte con una nueva encarnación de los Titanes que duró sólo veinticuatro números. El problema que tuvo el autor fue el no contar con los personajes clave que todo el mundo reconoce como Titanes: Nightwing, Starfire, Cyborg, Beast Boy, Raven... como ya le pasó en su etapa en la Liga de la Justicia, Jurgens tuvo que trabajar con personajes de nuevo cuño. Comenzamos a mostrar a los Titanes clásicos hacia el final de la serie, pero ya era tarde, confirma Berganza. Eso era lo que los lectores querían ver desde un principio. No querían ver a Risk o a Argent (dos de mis favoritos). Es como si fueras a ver una película en la que se anuncia a Tom Cruise y éste no aparece por ningún lado. No quiere decir que la película sea mala, pero es lógico que sientas que te han estafado.

La Nueva Torre de los Titanes

            Devin Grayson probó suerte con The Titans en 1998, una serie que sí recuperaba a los personajes que todo el mundo quería ver. A pesar de las buenas críticas que recibió, la serie no acabó de despegar, sobre todo cuando Grayson fue sustituida por Jay Faerber y, más tarde, por Tom Peyer, quienes acabaron por hundir la serie del todo (NOTA A PIE DE PÁGINA: Para más información sobre esta encarnación ver “The Titans: Renovarse o morir”, Dolmen nº 86, abril de 2003). La etapa de Grayson contaba con un impedimento que iba más allá de su contexto, según Berganza: La etapa de Devin contaba con todos esos personajes y pasamos mucho tiempo trabajando la caracterización pero me parece que entonces los lectores querían más acción. Habíamos hecho el gran JLA vs Titans para establecer el tono de la serie, un tono que no seguimos de inmediato. Creo que esa versión ahora sería un éxito porque intentaba ofrecer un enfoque más realista de los superhéroes, un enfoque más establecido hoy día. El número 50 de The Titans marcaba el final del enésimo intento por revitalizar un grupo que sin Wolfman y Pérez había caído en desgracia. Por suerte, esta cancelación venía anunciada por un futuro relanzamiento hecho con cabeza que esperaba su estreno para verano de 2003, coincidiendo además con una serie de animación de estética manga basada en los Titanes.

 

LOS NUEVOS JÓVENES TITANES

            La serie de televisión nos afecta porque nos hace estar atentos a toda esa nueva generación que va a ser consciente de la existencia de los Titanes. Con esta declaración de principios, Berganza afronta el reto de una nueva serie, consciente de la nueva audiencia que puede generar.

Viejos conocidos para una nueva serie

Para ello, empleará la misma fórmula utilizada años atrás por Wolfman y Pérez: hacer de Teen Titans la serie donde todo es posible. Los personajes están tan mal que puede hacer lo que quiera con ellos. Los elegidos para llevar a cabo tal tarea son Geoff Johns y Mike McKone. Al volver a las raíces de la serie, corres el riesgo de volver a hacer lo mismo que se hizo antes, confiesa el editor. La serie de animación está enfocada hacia un público mucho más joven que el del cómic, además de que tiene algunas influencias japonesas del anime. Por el contrario, el dibujo de McKone se acerca más a un enfoque realista, hasta con Impulso, que nació en medio de la fiebre por los dibujos de gente con ojos y pies grandes. Creo que esto hará que, tanto para jóvenes como para adultos, ahora sea un gran momento para los Titanes. Al buscar a un guionista, quería que fuera uno capaz de capturar toda la magia del pasado. Por ello mi primera y única opción fue Geoff Johns. Geoff tiene el don de saber qué funciona para cada personaje y crear una mezcla de nostalgia y modernidad. No le gusta arreglar algo que no está roto, sólo quiere quitarle el polvo y mostrarlo desde una nueva perspectiva.

            Dan Didio sabía que yo era un fan de los Titanes y me preguntó si me interesaría escribir una nueva serie sobre ellos, comenta Johns por su parte. Dije que sí sin pensármelo dos veces. La pasión de Eddie Berganza a la hora de editar la colección es contagiosa. Dan es una gran ayuda en DC, me encanta que esté en la editorial. Se toma todo lo que haces con un interés personal e invierte tiempo para pensar en las decisiones que ha de tomar. Fue una parte fundamental en la creación de estos Titanes y en la nueva dirección que va a tener Flash durante 2004. Le importa la compañía, los personajes y los autores. De verdad que estoy encantado de su estancia en DC.

            El guionista también guarda en alta estima la etapa que es el ancla de la nueva serie: Como seguidor incondicional de la etapa Wolfman/Pérez, mi inspiración inicial ha sido esa etapa, pero éste será un cómic diferente. Una serie de grupo distinta para los Titanes. Marv y George hicieron algo increíble: cogieron una serie por la que nadie daba ni un duro y la convirtieron en un éxito. Eso es algo que hay que respetar. Al mirarlo en retrospectiva, viendo cómo presentaban todos aquellos personajes y situaciones, ves que se trata de un logro realmente asombroso. Es una de las mejores etapas de la historia del cómic de superhéroes y, en mi opinión, la nueva generación de personajes jóvenes del Universo DC son sin duda los mejores superhéroes juveniles que existen.

            Esta nueva generación de héroes DC estaba repartida en Young Justice y The Titans antes de la miniserie Graduation Day. En dicha miniserie, ambos grupos sufrieron mucho ante la muerte de un Titán fundador y provocó la disolución de los dos equipos. A raíz de esa miniserie, nacerían dos colecciones regulares para dar voz a la nueva generación DC: The Outsiders (de la que pudisteis leer un artículo el mes pasado) y Teen Titans. La parte central de Young Justice formada por Robin, Superboy, Impulso y Wonder Girl, acaba formando el eje central de la nueva Teen Titans, algo que Johns tenía pensado desde el principio: He sido un fan de los personajes durante mucho tiempo. Ya tenía algunas ideas de lo que haría si me encargara de escribir la serie antes de que me la ofrecieran. Ha habido cosas con respecto a algunos personajes que he querido hacer desde que tengo memoria. La alineación, la dirección, la meta de la colección... todo el escenario en el que contextualizar la serie. Seguí la tendencia que me conducía hacia mis personajes favoritos: Cyborg, Starfire, Beast Boy... además de añadir héroes jóvenes como Robin, Superboy, Impulso y Wonder Girl. Habrá más que irán apareciendo, pero para empezar quería una alineación que reflejara mi alineación favorita de los Titanes. Sabía de antemano quién iba a salir en la serie de Cartoon Network pero, en mi mente, eso era sólo un extra. Cuanta más exposición al gran público reciban estos personajes, mejor. Por mi parte, mis historias están alejadas de la serie de animación. Me centro sobre todo en los niños comportándose como niños. Jóvenes que son jóvenes y actúan como tales. También ahondo en por qué tienen que estar juntos. Algunos miembros del equipo no han estado en contacto con los jóvenes Titanes en su vida. Están entrando en un grupo del que no están seguros cómo va a funcionar. Mi meta es crear una serie que se sustente tan bien como la etapa de Wolfman/Pérez se puede lo hace aun hoy día. He elegido a los personajes que he elegido porque con estos me siento cómodo, además son un reflejo de la etapa Wolfman/Pérez, mi etapa favorita de este grupo, por supuesto. Nadie me dijo que tenía que escoger a estos personajes en concreto: yo los elegí. Es lo mismo que hemos hecho con JSA: lo viejo y lo nuevo se encuentran. Intentamos juntar lo mejor de dos mundos. Vamos a llevar a algunos personas por sendas que nadie podrá predecir.

            Aunque el guionista fue elegido sin problemas desde un principio, el dibujante iba a ser un poco más complicado. Tenía elegidos a Tom Raney y Mike McKone desde el principio, comenta Berganza, pero no sabía a quién darle Outsiders y a quién darle Teen Titans. Fue difícil, pero al final me decanté por Mike en Titans porque creía que el estilo algo más sucio de Raney quedaría bien en Outsiders. Ahora mismo no podría estar más contento porque Raney está haciendo exactamente lo que quería en Outsiders y Mike mejora número a número, sorprendiendo tanto a Geoff como a mí con cada página que envía. Es su mejor trabajo hasta la fecha. Llevaba tiempo intentando conseguirlo. Ya habíamos trabajado juntos en Superman, pero desde entonces no había vuelto a DC. Me gusta Mike porque te consigue imágenes ‘más grandes que la vida’ con mucha facilidad y gracias a Judd Winick y su trabajo conjunto en Exiles, Mike ha desarrollado todo un estilo a la hora de mostrar reacciones humanas en sus personajes.

            Geoff Johns tampoco se calla cuando toca hablar de su compañero: Cuando veo las páginas de Mike, me obliga a esforzarme más a mí mismo. El detalle, la energía y la pasión que ha puesto en esta serie es más que espectacular. No podría estar más contento por cómo está quedando este cómic. Espero que sigamos trabajando juntos después de esto porque estoy seguro que cuando llevemos varios números, todo el mundo irá detrás suyo. Nos lo estamos pasando genial. Y su Cyborg... maldita sea, ¡su Cyborg es cojonudo!

 

SALVANDO EL MUNDO... LOS FINES DE SEMANA

            El concepto básico, explica Johns,  es ¿a dónde van los superhéroes jóvenes los fines de semana para distraerse? A la Torre de los Titanes en San Francisco.

Las relaciones amorosas entre sus componentes. una constante desde la epoca Wolfman/perez

Junto a Robin, Wonder Girl, Impulso y Superboy están Beast Boy, Cyborg y Starfire, estos dos últimos como líderes del grupo. Ambos eran los más indecisos de la etapa Wolfman/Pérez, pero los años han pasado y el alumno se ha convertido en maestro. ¿No nos gustaría a todos tener de profesores a estos dos?, pregunta el editor. En el caso de Starfire, su método puede ser algo... violento, pero ambos saben lo importante que fueron los Titanes en su crecimiento y esto es algo que quieren darles de vuelta a esta nueva generación de héroes. Si la base de esta serie es la etapa Wolfman/Pérez, eso significa evolución. Si algo caracterizó aquella colección era sin duda la evolución de sus personajes. En sus páginas, Dick Grayson dejó de ser Robin y se convirtió en Nightwing. Wally West abandonó su papel de Kid Flash para volver como Flash. Había Titanes que morían, otros se casaban, otros nacían... pero todos, sin excepción, necesitaban adecuarse los unos a los otros. Teen Titans comienza con el eje central bastante dañado, pues las consecuencias de Graduation Day se dejan notar en los exmiembros de Young Justice, y esto es algo que provocará cambios y situaciones de suma importancia, eventos que nadie se espera, como el cambio de comportamiento de Impulso por fin hacia algo más maduro o el trato entre Wonder Girl y Ares, por no hablar del secreto de Superboy que sólo compartirá con Robin y cierto villano clásico del Universo DC. A todo esto hay que sumar las dudas lógicas que asaltan a Cyborg y Starfire como líderes que son. El por qué Cyborg y Starfire son los líderes está muy bien explicado en el primer número, explica Johns. ¿Habrá algún impedimento entre la nueva generación y la anterior? Muchos. No va a ser una transición fácil para ninguno de ellos. Cyborg y Starfire no están acostumbrados a dar órdenes o a ser vistos como modelos a seguir. Starfire está ahí para ayudar pero aunque crea que es un modelo ejemplar... no lo es. Es una guerrera con un impulso muy violento en su interior. Y aunque Cyborg ha creado la Torre de los Titanes como un lugar donde los superhéroes jóvenes pueden ir y ser ellos mismos los fines de semana, no tiene muy claro el objetivo final de todo el asunto. Es un poco frío y distante pero eso puede ser debido a lo que le ha estado preocupando en su tiempo libre. Por otra parte, Tim Drake (Robin) no es el personaje que uno espera. No es el tipo al que todo el mundo acude, o al que la gente se abre o el que sale de entre las sombras para salvar el día. Es vital para el grupo en un sentido completamente diferente. Tim tiene una vida normal como civil, la más normal de todas si se compara con la del resto de sus compañeros. Superboy e Impulso tienen infancias ‘falsas’: Superboy por ser un clon e Impulso por crecer aceleradamente. Por otra parte, la identidad de Wonder Girl es de conocimiento público, algo que será próximo año por multitud de razones. Tim está más conectado con el mundo real y eso es lo que aporta a sus compañeros Titanes. También los sorprende continuamente, y no siempre de un modo positivo.

Los personajes que salen en Teen Titans avanzarán hacia una posición distinta a la que están ahora, prosigue el guionista. La cuestión es hacia dónde irán. Esto va a ser el siguiente paso en la evolución de muchos de estos personajes, un paso que algunos tienen más ganas de dar que otros. Un paso para el que algunos están preparados y para el que otros no lo están. Es una nueva perspectiva del propósito de los Titanes y este puñado de héroes juveniles en general. Es un cómic que significa una celebración de los jóvenes superhéroes, pero que también muestra los peligros que ello conlleva. Es una serie divertida, con algunas escenas peliagudas que sorprenderán a más de uno porque intentamos encontrar un acercamiento realista y que toque con los pies en el suelo. Este acercamiento es sin duda el mejor posible para esta serie, dado el escaso éxito comercial de las series de todos estos personajes en los últimos años, con la excepción de Robin. Todos ellos necesitan un empujón hacia delante, algo que les haga despertar y evolucionar por el camino más lógico. Los cambios introducidos en Impulso vienen provocados por ciertas situaciones ocurridas en los dos primeros números de la colección, dos números que consiguen hacer evolucionar al personaje más allá de lo que lo ha hecho en la última década.

Los Jóvenes Titanes son un grupo de superhéroes juvenil que intenta marcar la diferencia en el mundo, establece Johns. Son chavales que tienen la oportunidad de marcar la diferencia de verdad, ya sea por fama, amistad, redención o lo que sea. Los Titanes siempre han girado en torno a jóvenes que crecen juntos. Estar en un sitio dentro de un grupo que no va a analizar todo movimiento que hagas, que no te hará ser consciente de que estás alejándote de la sombra de tu mentor. Los Jóvenes Titanes no son la JLA. Ellos quedan para tomar algo sin el traje. Se ayudan los unos a los otros cuando pasan por momentos difíciles. Se sacan de quicio los unos a los otros. Discuten. Ríen. Se meten en problemas. Y la mayoría de las veces, luchan contra supervillanos. De entre esos supervillanos, figura uno que sobre sale de entre el resto: Deathstroke, todo un clásico de la etapa Wolfman/Pérez, hace su aparición en el primer arco, aunque no es lo que parece ser, en un giro argumental al final del tercer número que hace que el lector experto en Titanes se quede boquiabierto. Y el que no lo es también porque si hay una característica intrínseca de los cómics de Geoff Johns es su capacidad para explicarte a grandes rasgos y sin que te des cuenta todo lo que ha pasado antes, poniendo en situación al lector y capacitándole para la futura sorpresa que aguarda al final de cada número. Una meta personal que quiero cumplir con Teen Titans es que sea la serie con los mejores ‘continuará’ de todo el mercado, confiesa Johns. Quiero que la gente se muera de desesperación por conseguir el siguiente número.

El Nuevo hermano Sangre. Un Villano a su "altura"

Quiero hacer de Teen Titans esa serie por la que vas corriendo a la tienda. El cómic que esté encima del todo de la cima de tebeos para leer... o debajo del todo si eres de los que deja lo mejor para el final. Berganza añade: Lo que hicieron Marv y George es un clásico. No podemos aspirar a hacer lo que ellos hicieron, pero sí que vamos a tratar de capturar el entusiasmo y la profundización de los personajes que marcó su etapa. Vamos a hacer una serie que te deje con la boca abierta cada vez que llegas a la página veintidós. Este propósito por mostrar a los Titanes interrelacionándose entre sí fue sin duda el factor más importante que encumbró a la etapa Wolfman/Pérez hacia lo más alto. La gente recuerda aquellos cómics, no por sus peleas ni la acción de la que gozaba a veces, sino por el desarrollo y evolución que todos y cada uno de los Titanes sufrió. La meta principal de Wolfman y Pérez era ésa: mostrar la vida de esos personajes y sus batallas internas, más que la pelea de turno contra el malo de turno. La gran diferencia entre esta etapa y las anteriores es el tono que Geoff le ha dado, constata el editor. Estos Titanes son más jóvenes y en su mayoría, luchan sólo los fines de semana. Esto rememora los Teen Titans previos a los de Marv y George porque cuando ambos llegaron a la serie, se hicieron cargo de un grupo ya crecido. Nuestros chicos tiene mucho que aprender todavía. Todo gira en torno a identificarse con ellos. Son héroes en período de entrenamiento. Tienen que alcanzar cotas muy altas si quieren estar a la altura de sus predecesores, además de que se espera mucho de ellos. A veces, lo único que quieren hacer los Titanes es pasarlo bien juntos como los niños que son, pero primero tienen que salvar el mundo.

Esta mezcla de estilos y tonos hace de Teen Titans una serie a tener en cuenta, una serie de la que disfrutarán tanto adultos como jóvenes, aquellos a los que les guste la acción a raudales (porque la hay cuando tiene que haberla) y aquellos que disfruten viendo crecer a esta nueva generación de superhéroes DC. Contar cualquier dato sobre la historia, sería desvelar demasiado. En cada número pasan cosas, sobre todo en la última página de cada número, y todos los personajes son tratados con mimo y cuidado por parte de Johns y McKone, un dibujante que despliega todo su potencial en esta serie, mejorando mes a mes hasta niveles insospechados. El Teen Titans #7 supone un fill-in de Tom Grummett que prometía revivir la etapa de antaño, pero su dibujo muestra un nivel bastante irregular, seguramente debido al entintado porque Grummett es capaz de lo mejor, siendo uno de los dibujantes más infravalorados del mercado. Los seis números anteriores muestran el posicionamiento de todas las piezas, de todas las tramas y subtramas que se han dejado entrever antes. Es una gran serie superheroica, hecha a la vieja usanza pero con suficiente carga moderna como para suponer una mezcla irresistible, equiparable al Flash de Johns y Kolins. Mi meta con los Titanes es contar historias centradas en los personajes con algunas dosis de acción. Un término medio. Algo que me llama mucho es la oportunidad de volver a escribir niños otra vez, algo que me recuerda mi etapa en Stars and STRIPE. Me encanta escribir a Star y Jakeem Thunder en JSA. Los niños hacen que la dinámica sea muy, muy diferente de la que se encuentra en otras series de grupo. Intento que sea un cómic muy accesible para todo el público. Al mismo intento trato de rebasar el límite todo lo que puedo. Vamos a hacer que la gente se siente a pensar y a tener en cuenta a los Jóvenes Titanes. No va a ser una serie marcada por referencias a la cultura popular que caducará en tres meses, no va a ser una serie que pone a estos héroes juntos porque sí para crear fricción y aventura. Estamos trabajando muy duro para redefinir completamente a estos personajes y para redefinir también el concepto que se tenía sobre el significado de los Jóvenes Titanes y, sinceramente, del concepto que se tenía sobre una serie de grupo de DC en general. Esto no es sólo una parte esencial de la vida de los Titanes. Esto es la Historia de los Titanes. Todo el mundo involucrado en esto está trabajando muy duro y con mucha pasión. Creo que toda la pasión que tenemos por la serie traspasará la barrera del papel y llegará a los lectores. Los Jóvenes Titanes se lo merecen.

 

David Hernando