(Artículo publicado originalmente en
Dolmen #84 (2003)
OUTSIDERS: Todo lo
viejo es nuevo otra vez
EL DÍA DE LA GRADUACIÓN
 |
|
Una Muerte en la familia |
Graduation Day nos fue
ofrecida a mí y a Geoff Johns como la
miniserie que destrozaría a ambos equipos en
todos los sentidos, explica Judd Winick.
En principio, Geoff y yo dijimos que no y
recomendamos a DC que escogiera a otra
gente. Estábamos muy ocupados. Entonces
volvieron a nosotros. Geoff no tiene tiempo
para hacer nada ya, pero pensé sobre ello y
les comenté cómo lo haría en caso de
hacerlo. Dijeron que sí a lo que les
propuse. Eso me llevó a bordo. La verdad es
que me sorprendió bastante. Seguro que
no más que a los lectores, quienes
asistieron a una de las peores miniseries
que de DC en los últimos tiempos. El guión
de Winick y el simple dibujo de Alé Garza
conseguían aburrir al más pintado con una
sucesión de peleas sin sentido. Lo único
salvable: escenas del #2 en el que se ahonda
en la relación entre los miembros de Young
Justice y los de los Titanes. Pero poco más
se puede hacer con una historia que falla en
todo, desde su argumento hasta su propia
estructura, que como confiesa Winick sufrió
más de un cambio: En origen iba a ser
sólo un especial, pero pensé que al menos
necesitaba dos números y de los gordos,
aunque acabó ocupando tres. Tenía que
haber batallas épicas por doquier y no sólo
un par de comentarios y ‘dejamos de ser
equipos’. Tenían que luchar y salir heridos.
Mi trabajo era acabar con los dos equipos.
Quería hacerlo de una manera que pareciera
brutalmente obvio que no iban a poder volver
a la acción. Quería dejar claro que después
de esto, ninguno querría volver a Young
Justice o a los Titanes. En el caso de los
Titanes es más obvio. En el de Young Justice
no es exactamente igual, pero entra en el
área donde podemos preguntarnos: ‘¿Lo han
estado haciendo bien?’ Después de todo son
un equipo de jóvenes sin una dirección
demasiado formada. Esto esclarece el por qué
lo dejan.
A raíz de
esta miniserie nacieron Teen Titans y
Outsiders, la primera por Geoff Johns
(Flash, JSA) y Mike McKone (Los
Exiliados) y la segunda por el propio
Winick (Green Lantern, Los Exiliados)
y Tom Raney (Thor). Geoff y yo
tenemos nuestro rincón del Universo DC con
el que jugar y estamos más contentos que un
niño con un juguete nuevo, confiesa
Winick. Al igual que las series de Batman
o Superman, Teen Titans y Outsiders se
cruzarán de vez en cuando. Son los héroes
más jóvenes del Universo DC, así que es
lógico que se conozcan entre ellos. Tengo la
oportunidad de lanzar un equipo, crear
personajes y contar historias que me
emocionen. Me encantan los superhéroes. He
aprendido a leer, dibujar, escribir y
comprender la idea de la narrativa gracias a
los cómics. Podría sentarme aquí y hablar
todo el día de personajes arquetípicos y
demás pero en el fondo lo hago por
diversión.
En
principio la serie pinta bien gracias al
referente del buen hacer de Winick en
Green Lantern y a los cada vez mejores
dibujos de Raney, quien se toma este encargo
con muchísima disciplina, sabiendo lo
importante que resulta por ser su primer
trabajo regular en DC Comics justo después
de haber firmado un contrato en exclusiva.
Si quiere mantenerlo, será mejor cumplir.
NIGHTWING Y LOS
OUTSIDERS
 |
|
Los nuevos Outsiders |
El grupo, formado por
Nightwing, Arsenal, Jade, Metamorpho y tres
nuevos personajes (Thunder, Indigo y Grace)
se estrena en Outsiders #1 (agosto de
2003), el número de debut que es además el
mejor número hasta la fecha. Winick
demuestra un buen demonio del diálogo, como
ya hiciera en Green Lantern, y la
trama gira en torno a convencer a Nightwing
para que se una a los Outsiders (aunque en
este punto todavía no tienen nombre), algo a
lo que él se niega tras la muerte de una
Titán original en la lamentable miniserie
comentada anteriormente. Nightwing es el
último en subir a bordo, cosa que me gusta
mucho, explica Winick. Los Titanes
acabaron básicamente porque Dick lo dijo, y
volviendo atrás hasta la etapa de Wolfman y
Pérez, el corazón de la serie siempre ha
sido Dick, incluso cuando él no salía. Para
que un equipo tenga algo chulo, Dick tiene
que estar ahí, pero él no quería formar
parte del asunto esta vez. Así que es
Arsenal quien lo elige. Roy forma algo
parecido a un equipo sin la presencia de
Dick y después le pide que se una, algo que
Dick no quiere hacer. Esto nos lleva a la
primera aventura, que establece la situación
y esclarece por qué Dick cree que debería
haber un equipo y también cómo los Outsiders
están tomando un enfoque totalmente
diferente a lo que es ser un superhéroe. Su
trabajo no es sentarse alrededor de una
mesa, ver a través de monitores cómo está la
situación y esperar que las cosas pasen. Van
a ser más pro-activos. Hay que recordar para
este enfoque que Dick fue entrenado por el
mejor detective del mundo. Va a usar mucho
sus habilidades con tal de hacer que todo
encaje y salir de caza. Son
cazadores, no bomberos. Este aspecto hará a
la serie algo distinto del resto, más
divertido y sexy incluso. El que Dick lidere
al equipo tiene sentido porque Batman ya
lideró al equipo original. La ironía recae
en que Dick no quiere convertirse en Batman
pero aún así lo está haciendo poco a poco.
Hay que remarcar que las directrices
estipuladas por DC fueron, si no estrictas,
sí muy bien delimitadas, dejando poco (o
mucho, según se mire) espacio para que
Winick interactúe: DC quería una serie
que fuera más ecléctica y joven, comenta
Winick. La JLA son dioses sobre la
Tierra... son enormes, son personajes
gigantescos. Los que dan las órdenes desde
arriba tomaron esto en cuenta y decidieron
que no querían duplicarlo. Me dijeron,
básicamente, ‘Trae a los X-Men a DC’. Hace
tiempo que no tenemos nada parecido a eso en
DC. Con Tormenta y Lobezno no piensas en los
mismos términos con los que piensas en la
JLA. A pesar del éxito, siguen teniendo una
sensación de estar detrás de la sociedad y
no permanecer necesariamente en el foco de
atención. Nunca salen en los periódicos... a
los X-Men no les va la publicidad. Quiero la
sensación de que una aventura te lleva a la
siguiente. Claremont y Byrne hicieron un
trabajo asombroso en ese aspecto, podían
hacer dos o tres arcos argumentales, pero
cuando la historia acababa, el equipo
estaba, lógicamente, en otro punto de
partida, listo para una nueva historia.
Podían comenzar en Canadá, pero para cuando
la historia acababa estaban en la Tierra
Salvaje. Había una gran narrativa pero era
algo en lo que no podías poner tu sombrero,
siempre estaba en movimiento.
 |
|
Grandes amenazas les esperan. |
Esto es lo que
quiero transmitir con Outsiders.
Por desgracia, no lo consigue. Intenta
mostrar desde el principio lo que no dejan
de ser unos Titanes adultos reconvertidos
porque sí en marginados sin ningún motivo
consistente debido sobre todo a la débil
base sobre la que se sustenta: la miniserie
Graduation Day, una miniserie que es
resumida en una viñeta del primer número. En
sólo una viñeta. El problema es que Winick
persiste haciendo referencias a tal evento
porque Indigo apareció por primera vez ahí,
lo que se convierte en un lastre para la
serie que no la deja avanzar a pesar de
llevar ya más de medio año de vida.
OUTSIDERS UNIDOS
En el
primer arco argumental juego con los grandes
villanos, declara Winick. No con esos
que necesitas nueve viñetas para explicar
quién es y aún sí no lo sabes. Es un arco
enorme, lleno de acción y humor. Si alguien
lee los tres primeros números, se quedará
prendando para el resto. Hasta a la hora de
escribir el cuarto tuve problemas para saber
hacia dónde dirigir la historia después de
lo ocurrido en el primer arco. Hacia el
final de los primeros tres números, todos
están de acuerdo en que esta pequeña
aventura les ha demostrado que hay una
necesidad para un equipo como los Outsiders.
Lo que pasa es que los miembros clave
quieren llevarlo de una manera distinta a
como llevaban los Titanes y, por ello, de
manera distinta también a como la JLA lleva
las cosas. Después de todo, la JLA son los
guardianes del planeta, si no del universo.
 |
|
Grace y Thunder, Nuevos personajes |
Los Outsiders son lo mismo pero a escala
pequeña. Llegué a esta conclusión tras una
charla con Mark Waid antes de comenzar a
escribir la serie. Mark me preguntó cuál era
la necesidad del grupo y por qué lo hacían.
Le dije que era una pregunta excelente y que
no sabía la respuesta. Me dijo que pensara
en ello. Lo hice y hablamos algo más. Lo que
quiero es un equipo distinto, no como esos
que esperan a que suene la alarma. El
primer arco argumental es una historia
aburrida, sosa, previsible y con personajes
apareciendo aquí y allá sin sentido alguno.
Mientras que el primer número establecía las
normas a seguir, presentando personajes y,
más o menos, el rumbo por el que se dejaría
guiar la serie, el #2 y el #3 son un
despropósito digno de verse: peleas
continuas por Nueva York contra el ejército
de Gorilla Grodd, el Presidente Luthor por
ahí en medio, de repente aparece no se sabe
muy bien por qué el Joker... un personaje
que en vez de sorpresa hace que te uno se
pregunte: ‘¿De verdad se está contando algo
o es una mera sucesión de a ver qué puedo
sacar ahora?’, aunque no antes de pensar:
‘Que dejen descansar un poco al personaje’.
Joker sólo hay que usarlo cuando la historia
te lo pide, y aquí en ningún sitio se
clamaba por su aparición, mas lo contrario:
cuando aparece se supone que ha de ser el
gran momento de la historia, cuando en
realidad es el peor de todos. Por otra
parte, y dejando a un lado el primer número,
la única escena digna de mención es cuando
Dick le dice a Batman el nombre que ha
elegido para el grupo. A partir de aquí,
Raney no puede ocuparse de los lápices
siguientes por una enfermedad, una auténtica
lástima porque, a pesar de sus carencias en
según qué planos y escenas algo estáticos,
estaba cumpliendo con creces, siguiendo una
línea por el detalle y el cuidado en todas
las páginas, tanto de fondo como de
personajes, es digno de elogio. Su sustituto
es Chriscross, un autor digno de ocupar el
puesto hasta el #7. Del #4 al #6 sucede una
saga contra el Hermano Sangre en lo que es,
de nuevo, una historia algo aburrida, en
este caso por la excesiva cantidad de
números que ocupa para lo que en realidad
cuenta. Tiene algunos golpes de efecto, como
el tiroteo a quemarropa contra Arsenal, pero
poco más.
 |
|
¿Se trata del viejo metamorpho? |
Por otra parte, el grupo no acaba por
despertar interés alguno por culpa de los
personajes, tratados muy superficialmente.
Si bien es cierto que la serie acaba de
empezar y Winick necesita tiempo para
desarrollarlos, no menos verdadero es que si
alguno de los personajes muere, al lector le
dará exactamente igual porque no han
despertado carisma alguno y eso es algo que
Winick tendría que haber plasmado desde el
primer número. Me dejaron tener a quien
quisiera que encajara, pero quería
personajes nuevos, confiesa Winick.
Quería a algunos antiguos, pero
definitivamente estaba interesado en crear.
Debería haber suficientes personajes
antiguos para atraer a antiguos lectores
pero también los hay que son nuevos. Tenemos
a Nightwing, Arsenal, Jade y Metamorpho,
quien es un personaje muy desaprovechado en
el Universo DC y queremos hincarle el diente
pero bien. También tenemos a la hija de
Black Lightning, Thunder, quien también va a
ser muy interesante. Black Lightning también
va a jugar un papel importante en la
historia. Él, como Metamorpho, fue miembro
del grupo original cuando Batman lo
lideraba, así que es una buena mezcla.
También está Grace, una mujer superpoderosa
que trabaja en un club de metahumanos. Cada
personaje tiene su propia cruz. Todos tienen
sus propios problemas. Uno de ellos lo hace
sólo por el dinero. Otro está buscando
redención. Dos intentan salir de la sombra
de su mentor. Dos necesitan definirse a sí
mismos como héroes. Otro no tiene ni idea de
quién o qué es. Crear personajes es
probablemente una de las mejores cosas que
hago, así que espero que la gente encuentre
algunas de las nuevas caras lo
suficientemente interesantes como para
volver a por más. El guionista prosigue
con su declaración de principios: Aparte
de la mezcla entre estos personajes, también
traeré de vuelta a personajes antiguos,
incluso quizá olvidados, y actualizarlos
para que vuelvan a estar frescos para todo
el mundo. El cuarto número comienza con
cuatro de los, para mí, villanos más
lamentables de DC. El equipo llega a pensar:
‘Pero por qué estamos luchando con estos
tipos...’ Tanto Geoff Johns como yo somos
muy fans de los personajes ridículos y
olvidados de la tercera, cuarta o quinta
categoría, aquellos que a nadie le gustan.
Metamorpho no entra necesariamente en esta
categoría, pero sí que entra en la de haber
sido el personaje más ridículo de DC. Así
que lo hemos reinterpretado y reinventado un
poco para darle algo de respeto. Este
personaje, uno de los que sí despierta
interés pero porque no es de nuevo cuño,
sufre importantes cambios en el #7, algo que
es de esperar acabe pasando con todos y así
el interés de la serie, que está actualmente
inerte por la cantidad de tópicos que
arrastra, despierte. Si se escucha hablar a
Winick, parece que será así: De momento
me voy a centrar en estos personajes y no
introduciré ningún miembro nuevo hasta que
no pase mucho tiempo y haya podido analizar
a estos con calma. Además, ahora DC no es
tan estricta con la continuidad, no pasa
nada por usar a un personaje que sale ese
mismo mes en otra serie, importa más la
historia que se cuenta que no la continuidad
de ese momento. A menos que se trate de un
personaje al que le vuelan la cabeza en otra
serie, claro. Tengo cosas planeadas hacia el
medio año de vida de la serie que cambiarán
el Universo DC para siempre... o al menos
hasta el año que viene. Ojalá se cumpla,
porque aún hay mucho que hacer para que esta
serie levante el vuelo.
David Hernando