UNIVERSO DC

 
         
GREEN ARROW
El retorno del Arquero Esmeralda

Los años 90 dejaron en DC Comics un reguero de bajas... el buen gusto, los argumentos sólidos y los “viejos” y exitosos conceptos que hicieron grande a la editorial. Para muestra, varios botones: a Hal Jordan se le va la pelota y es sustituido por un pipiolo llamado Kyle Rayner; Aquaman pierde una mano y se deja barba (¿?), Batman es brevemente sustituido por Azrael, Superman muere y resucita, ahora con greñas, ahora en su versión “eléctrica”... por no hablar del pobre Hawkman, que ha pasado por reencarnaciones distintas.

Green Arrow no escapó a tal desbarajuste conceptual, y fue uno de los grandes caracteres DC que murió y fue sustituido por una versión más joven: CONNOR Hawke, presunto hijo natural de Oliver Queen.

Pero hete aquí que, una vez finalizada la década, DC se da cuenta de que tiene que retornar a sus  raíces si quiere comerse algo en el mercado del comic. Y así vivimos el retorno de la JLA “clásica” (Véase CRF #2), y, poco a poco, el retorno de las versiones más puras de los diferentes héroes del panteón DC, proceso que aún no ha culminado pero del que el retorno de Hal Jordan es tan sólo uno de los últimos eslabones.

En este marco de back to the basics general, es donde toma forma la serie de Green Arrow, Oliver Queen, personaje de insigne pasado y con un buen puñado de series a sus espaldas. Rápido repaso:

GREEN ARROW : UN POCO DE ARQUEOLOGÍA

Green Arrow es uno de los héroes más antiguos de DC; su primera aparición data de nada más y nada menos que 1941, en More Fun Comics #73.

A partir de ahí, el arquero esmeralda pasa, sucesivamente, por las páginas de  Leading Comics (1942-1945), World's Finest Comics (1942-1965 y 1978-1982),  Adventure Comics (1946-1961), Brave and the Bold (1963-1983), Green Lantern/Green Arrow (1970-1972 y 1976-1979), Action Comics (1973-1976) y Detective Comics (1982-1986), sin contar con su constante presencia en la Justice League of America (1964-1986). Hasta 1983 no conseguirá título propio. Ahí es nada.

En fin, a lo que íbamos: lo que inicialmente era poco más que un trasunto de Batman, pero en verde (recordemos: Justiciero millonario, con Coche-Flecha, Avión-Flecha, Flecha-Cueva y Speedy, el inevitable sidekick), evoluciona con los tiempos poco a poco... hasta que llegaron O’Neil y Adams.

EL MEJOR GREEN ARROW

El Green Arrow de neal Adams

Green Lantern-Green Arrow, obra ciertamente revolucionaria en su época, gracias tanto a la exquisitez de los lápices de Adams como al enfoque social de los guiones de O’Neil, nos presenta un Green Arrow concienciado, militante respecto a la realidad social de su tiempo y, ciertamente, como el más progresista de los héroes DC, de los que se suele decir que votarían republicano (si pudiesen).

Green Arrow y Green Lantern comparten cabecera para una serie que quedará como una de las obras más importantes y más influyentes en la industrio de los 70. Green Arrow, Green Lantern y un Guardián del Universo realizan un viaje en furgoneta por la América de su tiempo. Con apariencia de road-movie al principio, y liberándose de ese corsé maás tarde, O’Neil pasa revista a temas “de alcance”, ¡en un comic!: la superpoblación, el racismo, la religión... nada está a salvo. La etapa tiene su punto álgido en el famoso número en el que el pobre Oliver descubre que Speedy, su propio ahijado, está enganchado a la heroína... todo un clásico que pudimos ver en España en la colección Clásicos DC, y que está pidiendo a gritos una reedición.

En cualquier caso, y una vez finalizada la etapa Adams-O’Neil, GA tarda todavía la friolera de 10 años más en conseguir un título para él solo: una mini de cuatro números en 1983 que lo cierto es que pasa sin pena ni gloria, y que es una especie de Secret Origins alargado para que dure cuatro números.

EL GREEN ARROW DE MIKE GRELL

Pero la posterior mini a cargo de Mike Grell (“El Cazador Acecha”, de 1987), y su caracterización del arquero como un héroe más moderno, menos de fantasía, y preocupado –de nuevo- por la sociedad de su tiempo, le procura una larga serie (137 números). El único problema... la muerte de Oliver Queen, a la altura del #100 de su serie. Oliver es sustituido por Conner Hawke, presunto hijo de Oliver y al que pudimos ver junto a la Liga en los primeros números de la JLA de Morrison. Tras la marcha de Grell (a la altura del #80 o asín), Mike Dixon toma el relevo en la serie, que aparte de algún giro más o menos sorprendente, cumple sin más.

De modo que así llegamos a 2001: con Oliver Queen muerto. Es la hora de Kevin Smith.

LA RESURRECCIÓN DE OLIVER QUEEN, POR KEVIN SMITH

¿Donde has estado Oliver?

Con todo lo que se ha comentado de Kevin Smith en cuanto guionista y, en particular, en cuanto a su trabajo en Green Arrow, debo decir que hace lo que cualquier fan hubiese deseado. El Green Arrow ultra realista de Grell tuvo su momento de gloria, pero acabó muerto. ¿para qué traerlo de vuelta? Si hay que traer a un Green Arrow de vuelta, que sea el mejor de los posibles. Un GA joven, en su mejor momento, divertido, irreverente. El Green Arrow de Adams y O’Neil.

Este acierto, por sí mismo, justifica y redime todas las deficiencias que pudiesen haber en su historia. Que, entendámonos, no es una mala historia ni mucho menos. Es sólo que no es perfecta. Quiver es, en primer lugar, larga. Demasiado larga. Algún giro argumental (¿Stanley y su monstruo? Amos, anda) es casi exhibicionista, los brillantes diálogos son un recurso quizás sobreutilizado, pero qué demonios, el resultado es lo que cuenta y el resultado es excelente: EL MEJOR Green Arrow posible, de nuevo en el centro del Universo DC, lugar que jamás debió abandonar.

Un segundo acierto de Quiver es la presencia de Phil Hester como dibujante. Hester utiliza un estilo poco realista, más próximo a los dibujos animados de Batman o de la Liga de la Justicia que al canon hiperrealista actual. Aunque cuesta acostumbrarse un poco a él, lo cierto es que Hester, con una narrativa en constante mejora, consigue unos resultados estupendos. Es más, su presencia casi constante a lo largo de más de cuarenta números da una sensación de continuismo que le sienta a la serie extraordinariamente bien.

Tras Quiver, vienen dos números en los que se exploran las consecuencias de la nueva situación de Green Arrow: el primero está dedicado a Mia, una adolescente de turbulento pasado que “adopta” el bueno de Ollie. El segundo, una delicia para los fans del personaje, retoma una de las más antiguas relaciones del Universo DC: la de Oliver con “pajarito”, Canario Negro. Número de lagrimita contínua.

Kevin Smith permanece en la serie hasta el #15 y se despide con una ejemplar saga de tres números con villano para estrenar, Onomatopeya, una especie de asesino de héroes que pone en apuros a Speedy y al mismo Green Arrow.

MELTZER: LA BÚSQUEDA DEL ARQUERO

Siguiendo la fórmula del éxito de los números iniciales de la serie, la marcha de Smith trata de suplirse en DC con un guionista de parecido perfill, a saber: escritor de éxito en un campo ajeno al comic. El elegido resulta ser Brad Meltzer, novelista de éxito y, como pudo verse a continuación, apasionado de DC y en especial del arquero esmeralda.

Oliver Vs. Salomon Grundy

Los seis números de Meltzer son una auténtica maravilla en todos los sentidos. Oliver Queen examina las fotografías de su propio funeral, y se encuentra a alguien que no conoce, y que resulta ser un villano de segunda... ¡mezclado con la mitad de los héroes DC en sus identidades secretas! A partir de aquí, asistiremos a una revisión del pasado de Oliver, a través de los objetos que dejó atrás en su vida anterior. Una historia excelente.

Acabado su brevísimo periplo por la serie, Meltzer da paso a un fill-in bastante aceptable, protagonizado más bien por el Conde Vértigo que por el propio Green Arrow, e inmediatamente después, tenemos un bastante olvidable crossover de tres números (seis, si contamos los de Green Lantern) que, la verdad, mejor olvidarlo.

WINNICK: TIRADOR CERTERO

Tras Meltzer, llega a la serie Judd Winnick (Green Lantern). Está claro que Winnick, aun siendo un buen guionista, no llega al nivel de Meltzer. La diferencia puede verse en su primer ciclo argumental, publicado en España bajo el título de Tirador Certero.

Es curioso este arco, porque aunque lo cierto es que está lleno de acontecimientos realmente importantes en la vida de Oliver –y que no destriparemos por si acaso-, la verdad es que la trama principal no es realmente tan atractiva como las etapas anteriores. Quizás sea que el villano de turno no es demasiado novedoso, quizás que los acontecimientos antes mencionados no se traten adecuadamente... algo falla en este aro, pero desde luego sigue siendo una muy interesante lectura pero, insisto, EMHO, sin llegar al nivel de Meltzer.

 

LO QUE VIENE

A partir de los acontecimientos de Tirador Certero, en la serie asistiremos inmediatamente después a un par de fill-ins bastante divertidos: una noche de juerga de Green Arrow y Arsenal, por un lado, y un genial número sobre el destino final de... ¡el Arrow-coche!

A partir de ahí, en los (por ahora) dos  últimos arcos de la saga del arquero, nos encontramos con un enfrentamiento al Acertijo, con ingenios nucleares de por medio, y a continuación, una saga que conecta con un tema común en los guiones de Winnick, y que ha llamado la atención de los medios no comiqueros en los USA.

Por otro lado, Phil Hester ha manifestado su voluntad de abandonar el título, cosa que lamento profundamente... pero en fin, la vida es así y no la he inventado yo.

En cualquier caso, ¡LARGA VIDA AL ARQUERO ESMERALDA!

JotaceDT